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Esta es la historia del carbón ecofriendly que se produce en Latinoamérica

Facundo Cabrera estudió cine y publicidad pero desde hace cinco años quiso revolucionar una industria en decadencia por sus niveles de contaminación y por el surgimiento de fuentes limpias de combustibles. Así se creó BrasUp, la firma que hace carbón con la cascarilla de arroz.

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Facundo Cabrera, líder de BrasUp. Foto: Forbes Argentina

El correntino Facundo Cabrera (29) se mudó a Buenos Aires cuando tenía 18 años. Estudió cine y publicidad, trabajó un tiempo en el rubro, pero hace cinco años se planteó un objetivo claro: revolucionar el mercado del asado. “Quería agregarle valor al sector con el encendido del fuego”, cuenta Cabrera, que lanzó un iniciador de fuego, todo en uno, con $200.000 (US$2.264) de inversión inicial. 

Pero la posibilidad de buscar una alternativa al carbón vegetal lo sorprendió: casi sin conocimientos, emprendió su viaje por el interior de Formosa, Chaco y Santiago del Estero para entender la producción del carbón. Así, nació BrasUp, el primer carbón ecofriendly, hecho a partir de la cascarilla de arroz un desecho orgánico de las arroceras y con el que espera facturar $15 millones (US$169.849) en 2021.  

El carbón vegetal proviene de árboles nativos, un recurso natural que escasea y que es un pilar fundamental del medioambiente. Cabrera explica que para un buen carbón es imprescindible usar como materia prima “una madera dura, como la de los árboles nativos, que son los que tienen la durabilidad y buena perfomance”.

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“Los reforestados, a corto plazo, no sirven como materia prima”, añade. De hecho, por sus bosques y buena calidad de árboles, Argentina es uno de los mayores exportadores de carbón del mundo. Es que el mercado del carbón es un negocio de volumen. Y hay un nicho que es el segmento premium, que tiene una mayor rentabilidad. “En total, hay unos 10 jugadores grandes y otros productores pequeños en algunas provincias”, cuenta.  

Cuando empezó a investigar alternativas al carbón vegetal, no encontró nada en el país. Así, se lanzó a un raid de investigación que lo llevó a Tailandia, donde hacen carbón con cáscara de coco y bambú, entre otros desechos. También estuvo en Brasil, donde se juntó con un carbonero que hacía carbón con desechos forestales, y a Estados Unidos, puntualmente a Arkansas, reconocida como la capital del arroz en el país del norte.

“Volví a Corrientes con la idea de hacer todo ahí y cambiar 100% a lo ecológico. Corrientes es la capital del arroz, sin dudas teníamos la materia prima para desarrollarlo”, asegura. Así, 2019 fue el año de prueba y error: prototipos de máquina y recetas que derivaron en un proceso que carboniza la cascarilla de arroz, se tritura y se aglutina de manera natural en un tronco. “Tiene mayor poder calorífico que el carbón vegetal”, asegura el emprendedor. En cuanto a precio, la bolsa de 4 kilos de carbón vegetal oscila entre $150 (US$1,69) y $ 200 (US$2,26); y la de BrasUp se consigue en el mismo valor. “La idea es mantener el mismo precio para que sea un producto competitivo”, enfatiza.

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El cabrón ecológico BrasUp se produce en Corrientes y llega a carnicerías premium y comercios de barrio vía distribuidores.

El gran desafío es la producción. Desde su Corrientes natal, donde tiene la planta, trabaja con una máquina prototipo y se encuentran en pleno desarrollo de una máquina de producción a gran escala para poder tener más volumen. “Queremos llegar a las grandes cadenas del retail del país y para eso necesitamos incrementar la producción”, asegura.

Hoy, su principal canal de comercialización es a través de distribuidores en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Corrientes, Misiones, Jujuy y Formosa, que lo ofrecen a carnicerías premium y comercios de barrio. “La demanda nos sobrepasa, por eso tenemos que acelerar el proceso de producción”, cuenta el emprendedor, que emplea a 20 personas. 

La logística es un aspecto clave. Y el hecho de no depender de un bosque le da “una gran ventaja competitiva”, dice Cabrera. “Podemos utilizar desechos muy variados, como cáscara de maní, almendra o nuez, y por eso planteamos un plan de expansión con plantas pequeñas o franquicias en otros puntos del país”, asegura.

Hoy el portfolio de BrasUp se compone de la bolsa de carbón ecológico y una línea de parrillas y fogoneros de diseño y con concepto sustentable. “La lanzamos en 2020 y este año queremos seguir sumando productos a la línea Rokit, como un ahumador”, asegura. Además, en febrero lanzará la caja todo en uno, con dos kilos de carbón ecológico y con autoencendido natural.  

En el camino los aprendizajes fueron muchos. Uno de los más importantes para Cabrera fue cuando en 2015 lanzó el iniciador de fuego todo en uno. “El producto comprendía una caja de cartón, con carbón y una antorcha de encendido natural. La inversión la destiné a comprar 5.000 cajas de cartón, sin haber probado que el producto funcione”, rememora.  

Nota publicada por Cecilia Valleboni en Forbes Argentina.

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