El futuro del mercado TES no es una discusión menor por que ahora más que nunca hay que tener una estrategia sólida y robusta de financiamiento a través de títulos de deuda pública no solo pensando en el nuevo esquema pensional del próximo año sino para el largo plazo.
Desde que se propuso la reforma pensional y se expuso cual es el sistema que el gobierno cree debería ser, hay un tema que he venido mencionando en mis conferencias, podcast y columnas ya que creo debería estar en el centro de la discusión, el impacto para los TES. Entendiendo su importancia dual no solo como uno de los mercados financieros que atrae más inversionistas de portafolio extranjeros sino también como fuente de financiamiento del gobierno.
Para darle contexto a la discusión, vale la pena mencionar que la participación de los Fondos de Pensiones sobre el total de títulos emitidos es considerable como puede verse en el gráfico, en parte porque de acuerdo al límite de inversión establecido en el decreto 2555 de 2010, la posición total de los cuatro fondos de pensión obligatoria (Conservador, Moderado, Mayor Riesgo y Retiro Programado) no debe superar el 50%.
Eso da un margen de maniobra importante para tener títulos locales de bajo riesgo de incumplimiento, pero también una fuente crucial de financiamiento para el gobierno. Para poner esto en números, de acuerdo a datos del Ministerio de Hacienda los Fondos de Pensiones tienen a cierre de enero de este año 150 billones de pesos de TES en su portafolio equivalentes al 29,75% del total.
Es más, en el gráfico puede verse el aumento de la deuda total emitida en TES en las barras verdes desde 2019 en 68,24% pasando de $298 a $505 billones, aquí vale la pena recordar en mayo de 2021 Fitch ratings redujo la calificación de Colombia de BBB- a BB+ con lo que perdimos el grado de inversión, poniéndonos en un escenario de inversión más complejo ya que algunos fondos institucionales internacionales prohíben invertir en títulos calificados por debajo de esta medida.

En este sentido, la misma propuesta de reforma pensional va a aumentar el gasto público y como todo lo referente a este tema no se puede pensar solo en términos del año siguiente, sino de veinte o treinta en el futuro. Por mencionar dos datos quiero citar un documento de análisis publicado en diciembre pasado por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal – CARF, “se estima que el impacto fiscal neto del pilar solidario sería de alrededor del 0,3% del PIB (COP 4,3 billones) por año” y “el pilar semicontributivo tendría un costo del 0,2% del PIB en 2025, que aumentaría a 0,3% del PIB en 2036, y después subiría lentamente, hasta 0,9% del PIB en 2065.”
Esto pone de manifiesto que el futuro del mercado TES no es una discusión menor por que ahora más que nunca hay que tener una estrategia sólida y robusta de financiamiento a través de títulos de deuda pública no solo pensando en el nuevo esquema pensional del próximo año sino para el largo plazo, después de todo el tema pensional no solo es solo de esta generación, sino de las futuras.
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