Entre 2022 y 2026, el Ministerio TIC transformó la infraestructura digital de Colombia con una inversión de $3,3 billones, cifras récord en conectividad rural, formación en habilidades digitales e innovación con inteligencia artificial.
Cuando el Gobierno Petro arrancó en agosto de 2022, el 59,5 % de los hogares colombianos tenía acceso a Internet y apenas el 32,2 % de los rurales podía decir lo mismo. Hoy, cerca del cierre del cuatrienio, esa foto luce radicalmente distinta, la cobertura nacional llegó al 73,9 % y la rural trepó al 56,9 %, un salto de casi 25 puntos porcentuales que, por primera vez en la historia del país, pone a más de la mitad de los hogares del campo dentro de la red.

Detrás de ese número hay 3,5 millones de nuevos hogares conectados, lo que equivale a 10,1 millones de personas que antes no estaban en el radar de la economía digital. El vehículo fue una inversión de $3,3 billones ejecutada entre 2023 y 2026, la más alta registrada en el sector para un periodo equivalente, que financió desde tendido de fibra óptica hasta zonas Wifi comunitarias en territorios donde el Estado llevaba décadas sin aparecer.
Los kilómetros de fibra óptica son uno de los indicadores del rezago en conectividad del país. Antes de 2022, habían pasado seis años sin desplegar un solo kilómetro nuevo de fibra. El cuatrienio revirtió ese estancamiento con cerca de 4.800 km adicionales, llevando la red nacional acumulada a 25.000 km. Al mismo tiempo, el 5G dejó de ser una promesa y se convirtió en infraestructura operativa, hoy 3.063 estaciones base activas cubren 184 municipios, donde vive cerca del 70 % de la población, con 9,26 millones de accesos móviles activos bajo esa tecnología.
El impacto más significativo, sin embargo, no está en las ciudades. Vaupés triplicó sus hogares conectados. En Chocó y La Guajira, departamentos históricamente subatendidos, la conectividad prácticamente se duplicó. El programa Zonas Comunitarias para la Paz desplegó 1.405 puntos Wifi en sedes educativas de municipios con Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, beneficiando directamente a 192.000 estudiantes y docentes, e indirectamente a cerca de 12 millones de personas que habitan las zonas aledañas.
Para acelerar la expansión privada, el Gobierno expidió el Decreto 1031 de 2024, que unificó el procedimiento nacional de despliegue de redes y redujo trámites, y lanzó la Política de Gestión del Espectro 2026–2029, una hoja de ruta de 32 acciones y ocho objetivos estratégicos orientada a habilitar las tecnologías de próxima generación y a gestionar el recurso radioeléctrico con mayor flexibilidad.
“Nuestro énfasis siempre fue la conectividad con propósito; es decir, las comunidades deben tener acceso a Internet, pero también con herramientas, programas y conocimientos para sacarle el mayor provecho. Hoy podemos decir que estamos cerrando la brecha en el país”, afirmó la ministra TIC, Carina Murcia.
La apuesta por el talento digital
Conectar hogares era condición necesaria, pero no suficiente. El Ministerio TIC lo entendió así desde el principio y fijó en el Plan Nacional de Desarrollo una meta por encima de la media para el contexto latinoamericano, formar en habilidades digitales a un millón de personas. Con programas como Talento Tech, SenaTIC, AvanzaTEC y Colombia Programa, sumado a alianzas con las empresas más relevantes de la industria tecnológica global, la meta no solo se alcanzó sino que se superó, 1.020.181 colombianos cuentan hoy con competencias certificadas en inteligencia artificial, ciberseguridad y analítica de datos, entre otras disciplinas.

El acceso a dispositivos acompañó esa formación. Entre 2022 y mayo de 2026, el ministerio entregó 171.632 computadores a estudiantes e instituciones educativas en todo el país, instaló 3.678 laboratorios tecnológicos y distribuyó 55.000 microcontroladores para aprendizaje de programación y pensamiento computacional en más de 8.800 instituciones educativas. Las escuelas rurales conectadas pasaron de 4.343 a 19.544, un crecimiento de 4,5 veces que traduce en 2,6 millones de estudiantes en zonas apartadas con acceso a Internet desde sus aulas.
A esas cifras se suma el programa CiberPaz, que sensibilizó a 3,4 millones de personas en el uso responsable y empático de la tecnología, con una participación femenina del 41 %, y la formación de alrededor de 11.000 profesionales en tecnologías emergentes a través de los programas de Emprendimiento Digital y Sofisticación de Soluciones Tecnológicas.
Un hito de este gobierno es darle la oportunidad a Manizales de tener la primera Facultad de Inteligencia Artificial de América Latina, a la que se suman dos nuevas unidades en desarrollo en Zipaquirá y en la localidad de Usme, en Bogotá, con el propósito de democratizar el acceso a una disciplina que define el mercado laboral de la próxima década.
Economía digital e innovación, ese es el nuevo frente
El tercer eje del balance sitúa a Colombia en un mapa que hace cuatro años habría parecido optimista. El sector TIC aporta hoy cerca de $58 billones al PIB nacional, el equivalente al 3,5 % del valor agregado, y genera alrededor de 370.000 empleos. Los servicios de tecnologías de la información y las comunicaciones lideran el sector con el 39,4 % del valor, mientras el segmento de contenidos y medios digitales creció del 8,7 % al 10,7 % entre 2022 y 2025, una señal de que una mayor conectividad termina empujando la economía creativa y el empleo joven.
En el índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, Colombia ocupa el cuarto lugar, resultado de una estrategia que combina infraestructura, formación de talento y participación activa en foros multilaterales como la OCDE y el G7. La innovación también llegó a servicios ciudadanos y de autogestión. La iniciativa GOV.CO 2.0 modernizó la plataforma del Estado y ROBI, el primer asistente virtual con inteligencia artificial del Gobierno nacional, opera las 24 horas con capacidad de atención adaptada a distintos dispositivos y perfiles de usuario.

El avance también tuvo un frente importante en seguridad digital, que demandó una inversión de $64.500 millones, con la que se gestionaron 82.000 vulnerabilidades y se cerraron 37.000 brechas críticas en sistemas gubernamentales. Asimismo, 81 nuevas entidades se vincularon a la Carpeta Ciudadana Digital y el país alcanzó el 91 % de cumplimiento en el Plan Nacional de Infraestructura de Datos, superando la meta de Datos Abiertos con 805 entidades vinculadas.
El desafío que queda sobre la mesa es de apropiación hacia el futuro, que la conectividad, los dispositivos y la formación se traduzcan en ingresos, en negocios y en movilidad social. Colombia tiene hoy más red, más talento y más política pública orientada a la economía del conocimiento que en cualquier momento anterior. El trabajo que viene para las entidades, las empresas, y la sociedad civil es cómo aprovechar lo construido para que se convierta en ventaja competitiva sostenida, y un foco importante de transformación social ascendente, desarrollo económico con más y mejores oportunidades para todo el país.
