Controlando desde la entrada hasta la salida de los aeropuertos, la industria está proyectando nuevos estándares para volver a volar.
Tras el golpe de inactividad por las restricciones de vuelos por el coronavirus, las aerolíneas, al tiempo que afrontan sus problemas financieros, están preparando las medidas que tendrán que asumir una vez se empiece a reactivar el sector.
Los expertos de la industria están estimando que, en la nueva realidad un registro para un vuelo podría tardar hasta cuatro horas, con permanentes llamados al distanciamiento social, así como desinfección de personas y equipaje.
Los pronósticos apuntan a restricción de comida o bolsas a bordo, uso de máscaras faciales, auto registro, pasaportes de inmunidad, tomas de sangre en el sitio y desinfección permanente de túneles de abordaje.
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Las tecnologías digitales y la automatización desempeñarán un papel fundamental en el futuro de los viajes aéreos. La necesidad de reducir los “puntos de contacto” en los aeropuertos va a implicar la implementación del abordaje biométrico que permite a los pasajeros abordar aviones con solo su cara como pasaporte. Varias aerolíneas, incluidas British Airways, Qantas y EasyJet, ya están utilizando la tecnología.
Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), la “nueva normalidad”, en los principales aeropuertos primarán los registros en línea y los pagos sin contacto.
“Habrá nuevos protocolos para el check-in que involucren tecnología digital, estaciones con desinfectantes para manos en puntos frecuentes, incluso donde se guarda el equipaje; pago sin contacto en lugar de efectivo y uso de escaleras con más frecuencia que los ascensores, donde la regla de los dos metros puede ser más difícil de mantener, entre otros ejemplos”, refirió el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, en un informe reciente.
Luego vendrán los cambios radicales que los aeropuertos tendrán que hacer, comenzando con la restricción de entrada de quienes no son pasajeros, excepto los menores no acompañados u otras personas que necesiten asistencia. “Solo se permitirá la entrada a los aptos para volar”, predice la empresa de estrategia de la aerolínea SimpliFlying, en un informe reciente.
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Deberán marcar los espacios para el distanciamiento social en pasillos, habilitar espacios más grandes las filas, instalar barreras protectoras en los mostradores de servicio al cliente, poner estaciones de saneamiento de manos y escaneo que ya están usando algunos aeropuertos importantes.
The Telegraph distinguió que “puede sonar futurista, pero es probable que el saneamiento con radiación ultravioleta se convierta en algo común en los aeropuertos del mundo”.
Se espera que el proceso de embarque también sea “sin contacto”, con opciones que incluyen el reconocimiento facial, que ya se utiliza en algunos aeropuertos de Estados Unidos. En los aviones, habrá sillas bloqueadas, pulverización electrostática, personal con equipo de protección y, por supuesto, máscaras. Las principales aerolíneas europeas como Air France y KLM ya lo hacen obligatoriamente y se espera que todas las demás aerolíneas hagan lo mismo.
En cuanto a la comida, la tendencia es dejar de servir por completo en vuelos de corta distancia, mientras que deberán mostrar algún tipo de documento / pasaporte de inmunidad, también recomendado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA las aerolíneas consideran “refrescos ligeros” para vuelos de larga distancia.
Al aterrizaje, según SimpliFlying, cuando haya vacuna, los agentes fronterizos podrían pedir pruebas de vacunación.
Aunque no hay decisiones estándar sobre la obligatoriedad de tales pruebas y controles, los aeropuertos y las líneas aéreas están presionando para lograr regulaciones uniformes. No está claro quién será responsable de verificar las temperaturas de los viajeros y otros síntomas de Covid-19, por ejemplo.
Según Gloria Guevara, presidenta y directora ejecutiva del WTTC, viajar en la “nueva era normal” requiere acciones coordinadas, incluidos nuevos estándares y protocolos.
Los nuevos protocolos y estándares se están definiendo a raíz de los comentarios de las asociaciones que representan a los diferentes sectores de viaje, incluida la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el Consejo Internacional del Aeropuerto (ACI), la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), la Asociación de Viajes de los Estados Unidos (USTA), Pacific Asia Travel Association (PATA), Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), Comisión Europea de Viajes (ETC) y Organización Mundial del Turismo (OMT).
