El Ejecutivo aseguró que el ajuste salarial para 2026 no debe trasladarse al consumidor y resaltó la desindexación de 225 bienes y servicios.
El presidente Gustavo Petro afirmó que el aumento del salario vital decretado para 2026 no debe traducirse en incrementos de precios al consumidor, de acuerdo con la información divulgada por la Presidencia de la República este 1 de enero. El mandatario sostuvo que el ajuste salarial puede favorecer a los empresarios a través de mayores ventas y productividad, sin recurrir a alzas de precios.
Según lo expuesto por el jefe de Estado, mantener o reducir precios permitiría un mayor volumen de ventas, lo que se reflejaría en mayores ingresos empresariales. En ese sentido, insistió en que el incremento salarial no debe convertirse en un mecanismo de compensación vía precios.
Durante la presentación del decreto del salario vital en la Casa de Nariño, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, señaló que el Gobierno ha desindexado 225 bienes y servicios que ya no están atados al incremento del salario mínimo vital. Indicó que esta medida busca evitar efectos automáticos sobre los precios.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que cerca de 60 de esos ítems hacen parte de la estructura del Índice de Precios al Consumidor. De acuerdo con el funcionario, la desindexación reduce de forma significativa la transmisión del aumento salarial a la inflación.
Decreto en preparación
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, anunció en una entrevista con Mañanas Blu que en los próximos días el Gobierno expedirá un decreto con medidas de control de precios y desindexación de bienes y servicios, tras el aumento del salario mínimo del 23,78 % que rige desde el 1 de enero de 2026. Según explicó, el objetivo es prevenir presiones inflacionarias y prácticas especulativas, mediante seguimiento al comportamiento de los precios.
Sanguino dijo que el alza salarial se definió con base en la evolución reciente de la inflación, el empleo y el crecimiento económico, y que este ajuste tendrá un efecto directo sobre la demanda interna. Añadió que ya se han desindexado 225 bienes y servicios y que otros 14 están en análisis, entre ellos algunos relacionados con la vivienda de interés social, proceso que podría adelantarse mediante la figura de la emergencia económica.
