El gremio enfrenta un relevo en medio de desafíos políticos y sociales. La gestión saliente consolidó el registro empresarial y quintuplicó el patrimonio institucional con visión de largo plazo.
El presidente saliente de Confecámaras, Julián Domínguez Rivera, instaló el encuentro de este año con un discurso en el que insistió en la necesidad de construir consensos y defender la democracia desde las ideas y el respeto por la diversidad.
“Siempre he creído que la democracia se defiende con consensos. Que la libertad se protege con ideas, con principios y con acciones. Y que el liderazgo auténtico no se mide por el poder que concentra, sino por la confianza que inspira”, señaló Domínguez en su intervención.
El dirigente gremial destacó que durante su gestión, el patrimonio de la Confederación se multiplicó por cinco y que en el último período los excedentes ascendieron a $1.279 millones. Esto, afirmó, fue posible gracias a un manejo financiero transparente, auditado y con visión de sostenibilidad institucional.
Uno de los principales logros de su administración fue el fortalecimiento del Registro Único Empresarial y Social (RUES), plataforma que pasó de 250.000 operaciones en 2010 a una proyección de 3,5 millones en 2025. Con tecnología de punta, el sistema se consolidó como el centro de información empresarial más robusto del país, al servicio de ciudadanos, empresas y el Estado.
Domínguez destacó avances como la modernización de la gobernanza del sistema cameral, la creación de un programa técnico que fortalece la vigilancia y la gestión territorial, la continuidad del sistema de competitividad, la consagración como política de Estado de una alianza histórica, surgida por la Ley 905 de Pymes en 2004, y el acceso al crédito como uno de los avances más transformadores: una década después, más de 406.000 empresarios se han beneficiado con nuevas oportunidades para crecer, y formalizarse.
Domínguez aprovechó la ocasión para entregar las banderas de Confecámaras a su sucesor, Nicolás Botero, a quien calificó como un profesional comprometido con el país y con la misión de mantener a las Cámaras de Comercio como agencias de desarrollo, generadoras de confianza y de esperanza.
Finalmente, advirtió que el país entra en un momento decisivo en el que se pondrá a prueba la democracia y llamó al sector empresarial a contribuir con unidad y propósito colectivo.
