El presidente saliente de la CCI advierte que la rotación institucional, bloqueos, déficit en terciarias, dragados y regulación ambiental inconclusa son los grandes retos que deberá enfrentar el sector en los próximos años.
El presidente ejecutivo saliente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), Juan Martín Caicedo Ferrer, dejó en su último discurso en el XXII Congreso Nacional de la Infraestructura un mapa de desafíos que siguen abiertos y que presionan la competitividad del país.
Caicedo señaló que uno de los problemas más graves del sector es la alta rotación de directivos en entidades clave como el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Aeronáutica Civil (Aerocivil).
Según dijo, la continuidad técnica se ha debilitado y eso está afectando la planeación, la ejecución y la estabilidad de los proyectos. También subrayó que es necesario reforzar el profesionalismo en los equipos del Estado para evitar que los avances se detengan cada vez que hay cambios administrativos.
En el balance de temas no resueltos, mencionó la crisis en las vías terciarias. Caicedo calificó como un fracaso el Plan de Caminos Comunitarios, la principal apuesta del actual Gobierno en infraestructura, debido a fallas en la contratación y ejecución. Afirmó que, incluso en medio de irregularidades, solo se contrató cerca del 10% del presupuesto previsto en el Plan Nacional de Desarrollo. Esto, insistió, dejó al sector sin impactos reales en la conectividad rural y sin mejoras visibles para sacar productos desde las zonas agrícolas.
Otro punto crítico fue la inseguridad en las carreteras. El dirigente informó que, entre 2023 y 2025, se registraron más de 2.000 bloqueos que causaron pérdidas económicas cercanas a los $10 billones. Además, se presentaron atentados en corredores como la Ruta del Sol III, en las troncales del Magdalena y en la vía Popayán–Santander de Quilichao, donde trabajadores y equipos quedaron expuestos a ataques y a la destrucción de maquinaria.
Caicedo también alertó sobre nuevas restricciones ambientales que buscan limitar obras en 30 corredores ubicados en zonas de producción de alimentos, bajo las categorías APPA y ZPPA. Para el gremio, estas medidas, planteadas por el Ministerio de Agricultura, están retrasando la ejecución de obras y generan incertidumbre para la inversión y la movilidad del país. Según dijo, la CCI ya presentó su postura ante la Corte Constitucional para evitar que estos límites pongan en riesgo empleo, logística y abastecimiento nacional.
En cuanto a los retos hacia delante, el presidente saliente insistió en la necesidad de acelerar la aprobación de las Iniciativas Privadas (IP). Entre los proyectos más importantes en carpeta están el nuevo aeropuerto de Cartagena, El Dorado Max en Bogotá, la ampliación del Alfonso Bonilla Aragón en Cali y el corredor Conexión Centro (Manizales–La Paila). Estos proyectos suman inversiones privadas por más de $34 billones. Caicedo fue enfático en que deben superarse los cuellos de botella regulatorios para que las ideas avancen con mayor velocidad y lleguen a ejecución real en territorio.
Asimismo, reiteró que no puede aplazarse más la financiación para el dragado del puerto de Buenaventura y la navegabilidad del río Magdalena, considerados proyectos estratégicos para la competitividad logística.
Por último, hizo un llamado para extender el modelo de las APP a la infraestructura urbana y social (hospitales, colegios, escenarios deportivos, acueducto y saneamiento básico), con el fin de evitar la vuelta a mecanismos que, según la CCI, han demostrado ineficiencia histórica y menor capacidad de ejecución.
