Situados en orillas distintas, María del Mar Pizarro, representante a la Cámara del Pacto Histórico, y David Luna, senador de Cambio Radical, analizaron la coyuntura que atraviesa el país en el Foro de Negocios de Forbes.

Si hay un factor que está afectando el crecimiento de la economía colombiana es la incertidumbre social y económica que atraviesa el país.

De hecho, la Asociación Nacional de Empresarios, Andi, ha señalado que tal incertidumbre, medida por los ‘spreads’ de la deuda colombiana sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos, le ha costado al país más de $22 billones en los últimos dos años.

¿Cómo se ve y analiza esta situación desde el Congreso de la República? Durante el Foro de Negocios de Forbes Colombia, realizado el pasado 19 de noviembre, en el Bogotá Marriott Hotel, María del Mar Pizarro, representante a la Cámara del Pacto Histórico, y el senador de Cambio Radical, David Luna,  debatieron sobre la coyuntura.

Aunque situados en orillas distintas, tuvieron coincidencias como su preocupación por el mal desempeño del Invima y la actual política minero-energética, aunque con matices.

Sus diferencias afloraron, sin embargo, cuando analizaron la coyuntura fiscal y el tema tributario.

Así, mientras Pizarro planteó que la polarización sí ha afectado mucho la economía, Luna dijo que las cifras no son favorables.

“Creo que muchas veces el Congreso es más técnico y responsable de lo que creen los colombianos”, empezó diciendo Pizarro y destacó la Ley de Financiamiento que, aunque apunta a aumentar el recaudo tributario en $12 billones, trae incentivos para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas.

“Esta ley les sirve a las regiones y al sector privado porque tiene algo importante, ya que la baja la renta a las empresas, particularmente a las pymes, lo cual no dice la oposición”, señaló Pizarro. “Creo que la polarización del debate genera mucho pánico económico, deberíamos pensar cómo bajarle a la calentura política para que esto no afecte la macroeconomía”. 

A ello Luna respondió que si hay algo valioso en los debates económicos es que la evidencia supera a la política. “Cuando uno se basa en los datos y en los números, puede ver con claridad que estamos pasando por unos momentos muy críticos, particularmente en el sector salud, en el energético y en el orden público”.

Citó el informe de JP Morgan que señala que “hay unos graves riesgos para la economía colombiana, principalmente el del incumplimiento de la Regla Fiscal, y en segundo lugar el de los papeles o bonos colombianos que van a perder valor si no se toman medidas urgentes”. 

Luna señaló que una cosa es ser alarmista y otra ser realista. “Cuando se dice que estamos generando polarización, pienso totalmente distinto. Esos llamados de atención son importantes porque pueden ayudar a corregir el rumbo”, agregó. 

Ante el creciente problema fiscal, el senador propuso congelar el gasto público durante los próximos 5 ó 7 años para cumplir con la Regla Fiscal y hacer sostenible la deuda pública. 

“Llegó el momento de tomar decisiones radicales y complejas”, señaló. “La billetera del ciudadano es limitada”.

En respuesta a Luna, la representante María del Mar Pizarro dijo que la Regla Fiscal no debe ser una camisa de fuerza, porque no es tema solo técnico sino también político, que los congresistas están utilizando para que este gobierno no pueda invertir.

“Están pidiendo una reducción de 50 billones de pesos en inversión porque no les interesa que el gobierno pueda invertir y dinamizar la economía. Las cifras no mienten, la economía creció 2%, más que México o Corea del Sur…la agricultura creció 10%. Lo que vemos es que la economía está creciendo bien”.

Agregó que en una coyuntura de enfriamiento de la economía, el Estado debe invertir y que pedirle superávit al Gobierno no tiene razón de ser.

Sin embargo, Pizarro dijo que el Gobierno debería repensar el tema del gas y los hidrocarburos aunque el país necesita diversificar la economía. También destacó que se debe revisar el tema de las competencias antes de aprobar el aumento de las transferencias a los departamentos y municipios, y concluyó diciendo que las cifras en términos de seguridad pública no van tan mal como se cree en muchos sectores del país.

“Hay grupos que tienen la intención de negociar y hacer la paz pero hay otros que no tienen ningún interés y quieren vivir de las economías ilícitas. No entiendo al ELN promoviendo un paro armado en el Chocó, con una emergencia climática. En esos casos, el Gobierno debería replantearse su estrategia de paz total”.