La inflación, que sigue más alta de lo esperado, no solo afecta los bolsillos de los hogares, sino también la expectativa de los inversionistas a futuro, en especial de los bonos públicos. ¿Por qué?
De nuevo el dato de inflación para el mes de febrero continúa marcando niveles por encima de lo esperado y con un de 8,0% nos pone en registros no vistos desde el 2016.
Sin lugar a dudas, este dato afectará la percepción de consumo de los hogares, pero también tiene una implicación sobre la expectativa que tengan los inversionistas a futuro, en especial los de bonos públicos. En esta columna explico un poco de cómo podemos ver esta percepción a través de un elemento crucial en estos mercados, las curvas de rentabilidad.
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Un bono es un título de deuda que en este caso es emitido por un país, para financiar en general parte de su déficit fiscal. En términos simples el ejercicio básico es así, el gobierno emite un bono en el que pide prestado a los inversionistas a cambio del pago de intereses periódicos llamados cupones y al final devuelve el monto prestado. Como estos flujos o pagos del bono se llevan a cabo en el futuro, existe una fuerte relación entre las decisiones de los inversionistas respecto a este tipo de instrumentos y sus expectativas de inflación, ya que eso haría variar el valor del dinero en el tiempo.

En este contexto existen varios tipos de bonos, pero quiero referirme a dos en particular los indexados y los no indexados a la inflación ya que esto es muy relevante en el escenario de altos precios y expectativas que estamos viviendo. Para el caso específico de los bonos públicos colombianos o TES, esta indexación se da emitiéndolos en UVR (Unidades de Valor Real) que es una unidad de cuenta que refleja el poder adquisitivo de la moneda con base en la variación del IPC (Índice de Precios al Consumidor). De esta forma teniendo TES en pesos y UVR podemos hablar del elemento que nos va a permitir ver cuál es esa expectativa de la inflación de los inversionistas, el break-even o inflación implícita.
Las curvas de rentabilidad que se ven en el grafico son las representaciones de las tasas yield de cierre de los TES con diferentes vencimientos al 10 de marzo, donde la azul refleja el mercado de los denominados en UVR y la naranja en pesos. Además, en las barras se puede ver el break-even que es la diferencia entre las curvas de bonos indexados a la inflación, para nuestro caso los TES UVR contra aquellos que no lo están, los TES en pesos, de tal manera esta diferencia de tasas o spread permite ver como el mercado refleja la expectativa de precios para años específicos.
Por ejemplo, el break-even nos dice que la inflación esperada para dentro de 2 años en el mercado será de 7,45% y para dentro de 5 de 6,19%, lo que implica que al menos en lo que a expectativas se refiere nos esperan varios años en altos registros de precios.
Además, si bien la tendencia en el largo plazo es que vaya cayendo, ningún registro muestra una expectativa por debajo del 5%, lo cual es muy relevante ya que la meta de inflación del Banco de la República es de 3% y su rango entre el 2% y el 4%, implicando que el mercado no ve una reducción en esta tendencia en el corto plazo. De darse esta expectativa se podría deteriorar la recuperación del consumo que se vio en 2021 y afectar a su vez la expectativa de crecimiento de este año.
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El break-even es una herramienta muy útil ya que nos permite ver la percepción de los inversionistas sobre la inflación, pero como todo en los mercados es una medida variable y cambia ante nueva información y circunstancias, si hiciéramos este ejercicio hace un año, hubiéramos visto una expectativa de 3.19% muy en línea con la meta del Banco de la República.
Sin embargo, las tendencias crecientes en precios se han visto exacerbadas por la guerra en Ucrania y su impacto en el mercado de commodities cruciales como el trigo, el gas y el petróleo y para nuestro caso particular, en la importación de insumos agrícolas, lo que se ha relejado en este nuevo escenario de curvas con altas inflaciones que nos muestra un escenario futuro más complejo para el consumo y crecimiento.
Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
