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El colombiano que hace que los empleados se pongan ‘la camisa’

El fundador de Glüky considera que para lograr la fidelidad de los empleados no hay que adivinar qué quieren, sino escucharlos y actuar.

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Por Oscar González Escárcega*

Emprender no es para todos, supone desafíos muy importantes que no cualquiera soporta, por ello hay que atender tres claves de éxito que nos sugiere Juan José Mesa, fundador de Glüky, empresa dedicada a que los empleados de las organizaciones sean felices y que esto se refleje en los indicadores de las compañías.

De acuerdo con el emprendedor, hay tres claves que le han permitido expandirse a 11 países de la región y tener 500 mil usuarios, afiliados a empresas multinacionales como Nutresa, Unilever o Kimberly, además de ser seleccionado como Emprendedor Endeavor en el ISP número 48, realizado en Buenos Aires en 2013.

CLAVE 1. Hay que tener velocidad para crear, desarrollarse e innovar en un producto o servicio; se trata de llegar antes que nadie; de lo contrario, a alguien más se le ocurrirá la idea, la realizará y ganará el mercado, asegura Juan José Mesa.

CLAVE 2. “La que sigue es la actitud para creer que nuestro producto o servicio. Marca una diferencia sobre los demás. Hay que tener actitud para creer que podemos cambiar el mundo con lo que ofrecemos, para sentarnos con grandes multinacionales y mostrarles una manera diferente de hacer las cosas”.

CLAVE 3. La tercera clave es la transformación, es inventar y reinventarse como Apple, por ejemplo, que se reinventa todos los años”, dice Juan José, convencido de que en estas claves se basó el éxito de su empresa.

Glüky nació casi por casualidad, fue producto de una tesis de especialidad elaborada por Juan José cuando estudiaba una maestría en Gerencia de Mercados Globales. El trabajo era desarrollar un plan de negocios para crear una compañía ficticia; buscar su proyecto de vida, aunado a la necesidad de supervivencia hicieron el resto.

Según su definición, Glüky es una compañía que desarrolla e implementa estrategias de incentivos y fidelización para que las organizaciones cumplan sus indicadores movilizando a los empleados, canales y clientes a partir de tres ejes principales: el conocimiento del cliente, la estrategia personalizada y una plataforma tecnológica integral.

“Las organizaciones ven muy difícil fidelizar a sus empleados, atacan el problema de manera equivocada, no se dan cuenta que las nuevas generaciones requieren de cosas como una buena experiencia al interior de sus trabajos, un entorno agradable y, sobre todo, reconocimiento”.

Comentó que lo importante para millennials y Generación Z es que la empresa se interese en saber cómo se sienten y cómo los ven los directivos; sin embargo, se topan con que el perfil de la gente que trabaja en la mayoría de las compañías es anticuado, lento, además de que hay mucha política al interior; los jefes tienen una visión anticuada de liderazgo, las áreas de recursos humanos solo operan procesos de selección o de seguridad social, pero nada hacen con las actitudes blandas para hacer sentir a la gente diferente, no forman líderes para conectar a la misma gente.

“Lo que nosotros hacemos es crear una estrategia al interior de la organización para que la gente sienta suya a la empresa, que vivan en el día a día su cultura empresarial, con programas de reconocimiento pero con modelos específicos”, comento el fundador de Glüky.

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Juan José sostiene que los colaboradores quieren reconocimiento y no solo bonos, quieren que se les reconozca su trabajo y que sentirse valiosos para las empresas, “pero no con un letrero en el comedor de la oficina, para esto existen las redes sociales que casi nadie utiliza”, necesitan reconocimiento en el día a día, usando las redes sociales, felicitándolos en sus cumpleaños por ejemplo; para esta generación lo que importa son las imágenes, colores, dibujos, etc., y nada de eso se está explotando.

“Las nuevas generaciones viven y se muevan digitalmente pero las empresas no están preparadas para eso, las intranets, por ejemplo, son herramientas rígidas, de colores grises, blancos o negros, con texto solamente, hoy los CEO de las grandes organizaciones deberían de ser Youtubers”, recomienda.

Asegura que, en las áreas de Recursos Humanos de las empresas Latinoamericanas, hace falta lo que firmas como Netflix o Google sí hacen: innovar en la gestión humana y usar, además de herramientas tecnológicas, creatividad y nuevos modelos de comunicación con los colaboradores.

“Utilizar la tecnología es lo que diferencia a Glüky de los demás y ese fue su elemento disruptor, desarrollar y construir una plataforma tecnológica que se llama Glüky Network, para reconocer, recompensar y relacionarse con los empleados; esto permite a las compañías implementar planes, medir, conocer a la gente y obtener información, esa herramienta es un diferenciador importante”, dice Juan José Mesa.

Un segundo elemento disruptor es su visión global. La gente dedica 70% de su tiempo de vida al trabajo y no lo disfruta, “el 70% de su vida los hace infelices, es un problema global, ya la gente no quiere trabajar en las organizaciones, prefiere ser conductor de Uber y manejar su tiempo, ser freelance, prestar servicios y eso les va a estallar en la cara a las empresas”.

Juan José cuenta que, en su natal Colombia, la empresa Familia Sancela le solicitó importar portaretratos digitales para otorgar premios a sus empleados en el día del vendedor.

Ese fue el primer negocio de Juan, una importadora. “Nosotros les preguntamos por qué quería regalar un portarretrato digital ya que según lo que analizamos, no iba a ser atractivo. Les propusimos no imponer el regalo y dar la libertad a la gente a que lo escogiera; a través de una plataforma muy sencilla le pedimos a los empleados que escogieran entre un catálogo de 50 premios. En esa plataforma había un mensaje del presidente de la compañía, un reconocimiento a la labor de todos los colaboradores. Solo cuatro personas escogieron el portarretrato de los 1,400 empleados que tenía la empresa”.

Dos meses después se midió el clima organizacional y la gente estaba muy agradecida por haber pensado en ellos. Juan José insiste: “en nuestros países las áreas de Recursos Humanos están haciendo lo mismo desde hace 50 años, no utilizan las redes sociales, no se han dado cuenta que en la sociedad actual éstas le han quitado poder a las instituciones y lo han trasladado a la gente, pues lo mismo pasa al interior de las empresas; a través de ellas, el poder se ha trasladado a los empleados”.

Otro caso de éxito fue con grupo Nutresa. “Cuando entró fuerte la globalización en Colombia, la empresa nos pidió desarrollar un programa para incentivar a los colaboradores a que aportaran ideas innovadoras. El mensaje era que sus 8,000 empleados participaran de la innovación de la compañía. Desarrollamos una estrategia para reconocer, recompensar y crear una cultura en función de la innovación y ahora mismo el 30% de las ventas de la compañía siguen estando apoyadas en esas ideas. La innovación salió de escuchar a los propios colaboradores”.

*El autor es periodista de negocios


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El enorme legado que Kobe Bryant dejó

La superestrella de baloncesto falleció a los 41 años en un accidente de helicóptero. Esta leyenda del deporte ganó 5 títulos de la NBA y hasta un Óscar.

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Kobe Bryant, fallecido exjugador de Los Angeles Lakers.

Por: Kurt Badenhausen | Forbes Staff

Kobe Bryant y su hija de 13 años, Gianna, murieron el domingo en la mañana en Calabasas, California (Estados Unidos) en un accidente de helicóptero que también cobró la vida de los otros siete a bordo, según los reportes hasta la noche del domingo. Bryant tenía 41 años y le sobreviven su esposa, Vanessa, y sus otras tres hijas.

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La leyenda de la NBA había sido agasajada el sábado por la noche durante un partido televisado entre los 76ers de Filadelfia y los Lakers de Los Ángeles, con quienes Bryant pasó toda su carrera de 20 años jugando. Fue una celebración a las trayectorias de Bryant y LeBron James, quien superó a Bryant durante el juego por el tercer lugar en la lista de anotadores en la historia de la NBA.

Bryant fue uno de los jugadores más dominantes en la cancha en la historia de la NBA, acumulando cinco títulos de la NBA, un récord de 18 selecciones consecutivas del Juego de Estrellas y cuatro Premios al Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas. Su legado fuera de la cancha es igualmente impresionante, con ganancias récord para un jugador de la NBA, inversiones ganadoras y un jugoso acuerdo de calzado que llevó su riqueza a la cima de los $600 millones de dólares.

Michael Jordan, con quien Bryant fue comparado regularmente a lo largo de su carrera, emitió una declaración a través de su gerente comercial sobre la tragedia: “Estoy en shock por la trágica noticia del fallecimiento de Kobe y Gianna”. Las palabras no pueden describir el dolor que estoy sintiendo. Amaba a Kobe, él era como un hermano pequeño para mí. Solíamos hablar a menudo, y extrañaré mucho esas conversaciones. Era un competidor feroz, uno de los grandes del juego y una fuerza creativa. Kobe también fue un padre increíble que amaba profundamente a su familia y se enorgullecía del amor de su hija por el baloncesto. Yvette se une a mí para enviar nuestras más sinceras condolencias a Vanessa, la organización de los Lakers y los fanáticos del baloncesto de todo el mundo “.

Bryant nació en 1978 en Filadelfia, pero pasó gran parte de su infancia en Italia, donde su padre, Joe “Jellybean” Bryant, jugó baloncesto profesional. Regresó a Filadelfia para la escuela secundaria y ganó atención nacional por su destreza en el baloncesto. Ingresó al draft de la NBA directamente desde cuando estudiaba en la secundaria a los 17 años.

Los Charlotte Hornets seleccionaron a Bryant en el draft de la NBA de 1996, pero ya se había acordado un intercambio para enviar la selección de Bryant a los Lakers, con quienes firmó un contrato de tres años por $3.5 millones de dólares.

Bryant, de 21 años, apareció en la portada de Forbes en 2000, armado con un nuevo contrato de seis años y $71 millones de dólares y acuerdos de patrocinio con Adidas, Mattel, Sprite, Spalding y Giorgio Armani. “El baloncesto era el denominador común”, dijo sobre crecer en Italia. “En la cancha, podría comunicarme”. Tres meses después, ganó el primero de tres títulos consecutivos de la NBA con Shaquille O’Neal, su compañero de reparto en los Lakers morado y dorado.

Bryant fue denunciado de abuso sexual por una empleada de hotel de 19 años en Colorado en 2003. Bryant, que se había casado con Vanessa dos años antes, dijo que el encuentro fue consensuado. Los fiscales retiraron los cargos cuando la presunta víctima se negó a testificar en el juicio. Bryant y la denunciante resolvieron una demanda civil en privado.

McDonald’s y Nutella cancelaron patrocinios con Bryant, pero Nike, que había firmado a Bryant con un contrato de cuatro años y $40 millones de dólares justo antes de la acusación, se quedó con él. Sus zapatos exclusivos de Nike se ubicaron entre los más vendidos de la NBA en los próximos 15 años y ayudaron a Nike a construir un negocio de $6.000 millones de dólares en China, donde Bryant fue idolatrado por su habilidad en la cancha y su disposición a abrazar la cultura china.

Hizo peregrinaciones anuales de verano a China para comercializar Nike antes de que fuera común que las estrellas lo hicieran y posiblemente fuera el atleta más popular en los Juegos Olímpicos de Verano 2008 en Beijing. Su camiseta era regularmente el éxito de ventas de la NBA en China, y consiguió acuerdos en China con Mercedes-Benz, Smart Car y Alibaba.

Bryant, como sus superestrellas mundiales Serena Williams, James y Kevin Durant, utilizó su gran plataforma mientras todavía era un atleta activo para promover sus intereses comerciales. Estableció Kobe Inc. en 2013 y le dijo a Forbes en ese momento: “La misión de Kobe Inc. es poseer y hacer crecer marcas e ideas que desafíen y redefinan la industria del deporte mientras inspiran al mundo”.

La primera inversión para Kobe Inc. fue en la bebida deportiva emergente BodyArmor. Adquirió más del 10% de la compañía por aproximadamente $5 millones de dólares. “El modelo siempre ha sido que las celebridades obtengan ‘equidad de sudor’, pero quería progresar más allá de eso”, dijo Bryant.

La inversión se convirtió en un activo positivo cuando Coca-Cola invirtió $300 millones de dólares en la startup en 2018, elevando el valor de la participación de Bryant a $200 millones de dólares.

Bryant se retiró en 2016 con una fortuna de $680 millones de dólares en ganancias totales. Fue el total más alto jamás registrado por un atleta del equipo durante su carrera como jugador.

Meses después de su retiro, dio a conocer su fondo de capital de riesgo de $100 millones de dólares, en una sociedad con el empresario Jeff Stibel, para invertir en empresas de medios, tecnología y datos. Su portafolio incluye el sitio web de medios The Players Tribune, la desarrolladora de videojuegos Scopely y la empresa de servicios legales LegalZoom.

Bryant habló regularmente sobre su amor por la narración y abrazó ese papel en su carrera posterior a la NBA, con campañas publicitarias para BodyArmor, una serie de libros para adultos jóvenes y su cortometraje animado Dear Basketball, que ganó un Oscar en 2018.

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Bill Gates aboga (otra vez) para que se aumenten los impuestos a los más ricos

El patrimonio neto de Gates se ha más que duplicado en los últimos diez años, a $108.500 millones de dólares, de $53.000 millones en 2010, según las estimaciones de Forbes.

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Bill Gates, cofundador de Microsoft y segundo hombre más rico del mundo.

Lo importante: el cofundador de Microsoft, Bill Gates, la segunda persona más rica del mundo, ha intervenido una vez más en el debate sobre el impuesto a la riqueza, esta vez argumentando que él y sus colegas multimillonarios deberían pagar impuestos más altos para ayudar a solucionar un sistema injusto que ha llevado a creciente desigualdad de ingresos.

  • Gates expresó su apoyo a un sistema tributario en el cual, “si tiene más dinero, paga un porcentaje más alto en impuestos”, escribió en una publicación de blog de fin de año. “Creo que los ricos deberían pagar más de lo que pagan actualmente, y eso incluye a Melinda y a mí”.

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  • El multimillonario destacó la creciente brecha de riqueza entre los ingresos superiores e inferiores en los Estados Unidos, argumentando que el “sistema no es justo” y que no debería haber ninguna razón “para favorecer la riqueza sobre el trabajo como lo hacemos hoy”.
  • Para resolver el problema, Gates dijo que el gobierno de los Estados Unidos debería aumentar los impuestos a los ultra ricos: Específicamente, dijo que aumentar el impuesto a las ganancias de capital (un impuesto a las ganancias de inversión) transferiría más carga a los ricos.
  • También abogó por impuestos estatales y locales más justos, por no mencionar un impuesto a la herencia más alto, y cerrar las lagunas que “muchas personas ricas aprovechan”.
  • Los comentarios del cofundador de Microsoft se producen meses después de que la aspirante demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos, Elizabeth Warren, comenzó a criticar públicamente a los multimillonarios y a pedir un impuesto sobre el patrimonio del 6% para los ultra ricos.
  • En noviembre, Gates se había unido a otros multimillonarios para expresar escepticismo sobre el impuesto a la riqueza propuesto por Warren, aunque estuvo de acuerdo en que la desigualdad de la riqueza era un problema apremiante.

La cifra: Aunque Gates ha donado miles de millones a organizaciones benéficas en la última década, su patrimonio neto ha aumentado en más de 50.000 millones de dólares durante ese período, gracias a políticas fiscales favorables y al alza de los mercados bursátiles, informó Bloomberg. El patrimonio neto de Gates se ha más que duplicado en los últimos diez años, a $108.500 millones de dólares, de $ 53.000 millones en 2010, según las estimaciones de Forbes.

Gates ciertamente no es el primer miembro de los ricos en argumentar que deberían pagar impuestos más altos. Abigail Disney, por ejemplo, la heredera del imperio de Walt Disney, habló en contra de los sueldos de los presidentes ejecutivos como un excelente ejemplo de la creciente desigualdad de riqueza en los EE. UU. Destacó pago “loco” del CEO de Disney Bob Iger, que fue de 65 millones de dólares en 2018, alrededor de 1.424 veces el salario medio de un trabajador de la empresa.

El dato: de acuerdo con la calculadora de impuestos publicada por la campaña de Elizabeth Warren, que muestra cuánto tendría que pagar cada multimillonario en virtud de su propuesta, Gates tendría que desembolsar 6.400 millones de dólares el próximo año, un pequeño éxito en comparación con su gran fortuna.

Antecedentes claves: con las elecciones de 2020, muchos líderes corporativos y figuras en Wall Street han criticado en los últimos meses a Warren, viéndola como una amenaza para las grandes empresas.

A principios de noviembre, estalló una disputa pública entre Warren y el inversionista multimillonario Leon Cooperman, que ejemplifica la reacción violenta que surgió después de que la senadora demócrata anunció su impuesto sobre el patrimonio del 6% sobre los multimillonarios para financiar su plan a gran escala “Medicare para todos”.

Desde entonces, varios otros líderes empresariales y multimillonarios de alto perfil han criticado la propuesta de impuesto a la riqueza de Warren, incluido el CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, el inversionista del programa Shark Tank Mark Cuban y el ex CEO de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein. Los multimillonarios de fondos de cobertura, como Paul Tudor Jones, Steve Cohen y Stanley Druckenmiller, también han compartido predicciones sombrías de lo que significaría una presidencia de Warren para el mercado de valores: una caída del 10% al 25%, según sus estimaciones.

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¿Qué es realmente la inteligencia artificial?

El término se utilizó por primer vez en 1956. Para el autor, pese a que se habla de que la IA hace parte de nuestro cotidiano, estamos lejos de usarla en realidad.

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La inteligencia artificial, o AI, por sus siglas en inglés (Artificial Intelligence), es una tecnología que permite que una computadora piense o actúe de una manera más “humana”. Al menos así es como se define en el diccionario moderno.

El problema es que oímos todos los días de su influencia en nuestro futuro, y no solo esto. Nueve de cada diez personas que trabajan con algún tipo de empresa relacionada con tech juran poseerla. Pero, ¿realmente qué es AI? ¿Quién posee la capacidad real de desarrollar este tipo de tecnología?, y más importante aún, ¿Cómo afecta esto nuestro futuro inmediato?

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Para empezar debemos entender que este es un tipo de tecnología que en pocas palabras lo que hace es tomar información de su entorno, (cualquiera que sea), y decide cuál es la mejor respuesta al problema que esté solucionando en función de lo que aprende.

El término ‘inteligencia artificial’ se utilizó por primera vez en 1956. En la década de 1960, científicos estadounidenses enseñaban a las computadoras cómo imitar, o copiar, la toma de decisiones humanas. Esto se convirtió en una investigación sobre el “aprendizaje automático”, en el que se les enseñó a robots a aprender por sí mismos y recordar sus errores, en lugar de simplemente copiar, algo que conocemos hoy en día como machine learning.

Dicho esto, hoy en día los algoritmos juegan un papel vital en el aprendizaje automático, ya que ayudan a las computadoras y los robots a saber qué hacer según el aprendizaje que logren tener a medida de someterse a un mar de posibilidades rodeando una situación para cada vez entender cual es la forma más eficiente de abordar cualquier situación. De hecho cuando nos referimos a AI hoy en día esto tiene más que ver con las tendencias de lo que se conoce como deep learning.

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El deep learning es un tipo de aprendizaje automático que entrena a una computadora para realizar tareas similares a las humanas, como reconocer el habla, identificar imágenes o hacer predicciones.

En lugar de organizar los datos para que se ejecuten a través de ecuaciones predefinidas, el deep learning establece parámetros básicos sobre los datos y entrena a la computadora para que aprenda por sí sola al reconocer patrones que utilizan muchas capas de procesamiento. Plataformas como Siri de Apple o Alexa de Amazon son grandes ejemplos de esto. No obstante ni si quiera las plataformas más avanzadas del mercado como estás son realmente AI.

Como bien lo dice el visionario digital Kevin Kelly, “no hay expertos en AI en este momento. Se gastan miles de millones de dólares; es un gran negocio, pero no hay expertos, en comparación con lo que sabremos dentro de 20 años. Así que estamos justo al comienzo del comienzo, estamos en la primera hora de todo esto … El producto de IA más popular en 20 años a partir de ahora, que todos usan, aún no se ha inventado. Eso significa que no llegas tarde”.

En conclusión la próxima vez que les vengan a vender soluciones basadas en AI o oigan al alguien alardear acerca de cómo va a cambiar el mundo tengan en cuenta que apenas empezamos a entender si quiera la envergadura de lo que esto puede llegar significar AI para nuestras vidas, y que ni siquiera compañías como Apple, Google o Amazon avaluadas en casi un trillón de dólares cada una han empezado a raspar la superficie de las posibilidades.

Contacto:
LinkedIn: Santiago Aparicio
Twitter: @Saparicioi
*El autor es Co-fundador de Fitpal, la plataforma que permite acceder a una oferta de más de 90.000 servicios deportivos (clases y gimnasios) en un solo lugar y por un costo fijo mensual.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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¿Cómo se define una valoración cuando una empresa tiene poca tracción?

Pensar en el futuro del negocio es clave para determinar su valor. Daniel Bilbao, CEO de Truora, explica cómo poder hacer este ejercicio.

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Foto: Truora

Mucho se habla de cómo valorar un emprendimiento. En etapa temprana nadie tiene la verdad y es en general un ejercicio que tiene más de arte que de ciencia. Con este artículo indico la base sobre cómo valorar una empresa y respondo la pregunta que hace a muchos rascarse la cabeza: ¿Cómo puede un negocio valer millones de dólares siendo solo un PowerPoint? 

Hay dos formas generales de valorar cualquier negocio tradicional. Para simplificar, supongamos que estás pensando vender una casa, y quieres determinar cuánto estás dispuesto a aceptar. Podrías usar las siguientes formas:

Valor Relativo (comparando con el de al lado):

Esta es la forma más fácil, y que suele usar la mayoría de gente. La casa del vecino es igualita, y la vendieron a 300.000 dólares. La mía es más bonita y la cuide mejor entonces vale mínimo, mínimo 330.000 dólares. 

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Valor Intrínseco (por lo que genera el bien):

El flujo de caja que la casa te genera como tal. Por ejemplo, si la tienes arrendada y te genera US $1.000, existe un número donde preferirías tu plata en efectivo, que la mensualidad. El nombre técnico de esto es valoración por flujo de caja descontado. Hacen falta un par de cálculos pero en general una casa que genera 1.000 dólares de arriendo la venden entre 150.000 y 250.000 dólares.

Existe una tercera forma que se basa en un posible futuro donde el bien aumenta en valor. 

Valor futuro: 

Esta es más difícil de calcular pero fácil de intuir para la mayoría de personas. Supongamos que tienes una bola mágica que predice el futuro. Si tu casa está en el centro de Cartagena en 1970, podrías venderla por 20.000 máximo 30.000 dólares. Pero con el plan de recuperación de centros históricos, esa misma casa ahora fácilmente cuesta 30 veces más. Si alguien te ofrece el doble de su valor en 1970, 50.000 dólares, no la vendes, porque sabes que el crecimiento en valoración va a ser tan alto que no tienen sentido vender en ese momento.

Entonces, ¿Cómo es posible que una empresa con un PowerPoint, tres personas y sin clientes valga 5 millones de dólares? ¿En qué universo? 

Para responder esta pregunta voy a usar mi compañía como ejemplo, porque lo conozco bien, pero aplica a cualquier startup

Truora es un startup que busca solucionar el fraude en Latinoamérica. Nuestro primer producto es una plataforma en la que realizamos estudios de seguridad para que las empresas puedan contratar empleados de manera segura y rápida. 

Cuando teníamos seis meses de existencia fuimos a la aceleradora Y Combinator y recaudamos capital de buenos fondos como Kaszek Ventures, Accel Partners, Maya Capital, Magma Partners, entre otros. 

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Nuestra valoración es privada, pero para efectos de este ejercicio asumamos que ellos invirtieron a una valoración 10 millones de dólares cuando teníamos ventas recurrentes menores a 250.000 dólares anuales. 

Eso es un múltiplo de más de 40 veces ventas. Guiándonos por estos múltiplos, no existe ningún mundo en el que esa sea una inversión razonable. Pero tanto Accel como Kaszek son reconocidos inversionistas, cuentan en su portafolio con startups estrellas como Slack, Atlassian y Nubank. Si son inversionistas sofisticados, ¿de donde se sacaron ese número? 

Valoración por multiverso:

Dalton Caldwell de Y Combinator me explicó esta metodología y ayuda a ilustrar la lógica. Esta no es su lógica exacta, pero ayuda a entender la apuesta del fondo. 

Imaginemos 100 universos en el multiverso, una serie de mundos paralelos que iniciaron el día que nuestros inversionistas nos depositaron el cheque. En uno de esos universos, nuestro equipo y co-founders empieza a tomar decisiones que ayudan a Truora a crecer. 

Al día siguiente, contratamos más ingenieros y nos enfocamos en nuestro producto core de estudios de seguridad. Semanas después, atraemos como clientes los marketplaces más grandes de la región hasta que los tuvimos a todos. Crecimos con empresas tradicionales también, primero en Colombia, después de México, Chile y Brasil.

De ahí, logramos cerrar varios bancos ayudando a sus departamentos de compliance. Nos aliamos con la policía y otras autoridades para ayudar a descubrir bandas criminales ayudando a arrestar a los delincuentes. Nueve meses después, nuestra compañía logra ventas superiores al millón de dólares de ventas y el equipo es en ese momento de 50 personas, de los cuales 40 son ingenieros e ingenieras. 

Este es de hecho nuestro progreso actual. 

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De ahí nos iríamos por todo. Creamos un producto de ‘digital onboarding’ que permite que los bancos y fintechs a ofrecer préstamos, tarjetas de crédito y otros productos financieros 100 % en línea cumpliendo con toda la regulación necesaria. 

Este producto tiene acogida en toda la región y se empieza a volver el estándar. 

Desarrollamos un producto dirigido al consumidor, que permite a todas las personas naturales ver su información legal, registros médicos etc. y decidir a quién se lo quieren compartir y a quién no. Con la regulación de protección de datos, esta forma de transmitir la información le soluciona un dolor de cabeza a las empresas y se vuelve el estándar. 

Truora se convierte en una marca conocida por su seguridad y confiabilidad. Millones de usuarios le confían su información más crítica y las empresas usan sus APIs para validar la identidad de sus clientes. El equipo crece a más de 1.000 personas y logra ventas de más de 100 millones de dólares. 

Sus inversionistas iniciales y nuevos interesados continúan viendo con buenos ojos la empresa y sienten que tiene espacio para seguir creciendo y persiguiendo su misión de solucionar el fraude en Latinoamérica.  

En ese momento Truora llegaría a territorio de Unicornio. Los fundadores y junta decidirían que quieren ser una empresa pública y hacen un IPO por más de un billón de dólares. 

Soñar no cuesta nada. Pero si creemos en estos universos y creemos que son infinitos, definitivamente existe uno donde mis cofundadores, César, Maite, David, todo el equipo de Truora y yo, llegamos a ser la versión ‘super sayayín’ de nosotros mismos, ejecutamos todo bien y la sacamos del estadio.

En ese universo específico, todo lo que describí anteriormente sucedería y Truora se convertiría en una empresa de mas de 1 billón de dólares. Y los fondos que apostaron inicialmente, dichosos, recibirían un retorno de más de 100 veces su inversión inicial. 

Desde nuestro punto de partida inicial, ¿Qué tan posible es que esto suceda? Si creemos que la probabilidad es que en 1 de 100 universos podría pasar, entonces invertir a una valoración de 10 millones de dólares no es loco, es el valor esperado (10 m/1000 m => 1/100). 

Conclusión:

Cuando un inversionista decide tener una valoración alta con un PowerPoint o poquita tracción, necesita pensar en el potencial futuro mirando tres cosas. 

  1. ¿El mercado objetivo (TAM) es lo suficientemente grande para crear una empresa gigante? 
  2. ¿Siento que este equipo tiene las capacidades, resiliencia, flexibilidad, capacidad de aprendizaje y berraquera para lograrlo? 
  3. ¿Tengo la convicción para imaginarme un mundo en el cual se convierten en ‘super sayayines’ y lo logran?

Ese fue el caso nuestro, y de varias empresas en Latinoamérica donde cada vez, más emprendedoras e inversionistas ven el potencial de crear juntos grandes empresas y se imaginan un universo donde logran un éxito increíble. 

Contacto:
LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

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Colombia, país resiliente, país emprendedor

Para Simón Borrero, cofundador y CEO de Rappi, la característica que ha posicionado a los emprendedores del país como los mejores es la resiliencia.

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De Colombia están saliendo los emprendedores de tech que construirían el futuro de Latinoamérica. Al igual que lo hicieron argentinos en las décadas pasadas, con MercadoLibre y Despegar, hoy lo estamos haciendo desde nuestro territorio, demostrando que la tecnología junto con el emprendimiento no solo construyen empresas, sino que están cambiando la trayectoria económica de la región.

Fabián Gómez, de Frubana, está cambiando el supply chain de la industria de restaurantes al conectar el campo de manera directa y eficiente. Y José Jaír Bonilla, con Chiper, está volviendo competitivas a miles de tiendas de barrio y ayudándolas a crecer. Ambos con tecnología. Estas dos compañías se están expandiendo hoy a México y Brasil. Son empresas con ambiciones regionales, desde el día uno.

¿Por qué están saliendo de Colombia estas empresas, y no al mismo ritmo de los demás países de la región? ¿Qué tienen de especiales los emprendedores colombianos como Fabián o José Jaír? La resiliencia. Ponerles buena cara a los días difíciles es algo que como colombianos hemos hecho durante muchos años, afrontando la adversidad y adaptándonos con decisión. Esto no quiere decir que las dificultades no importen o que no nos afecten; el fracaso en un emprendimiento es casi que una condición. Los colombianos tienen el coraje de seguir adelante. 

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Y esto es tal vez lo clave en un emprendedor: mantener la energía y el optimismo en momentos en que todo se pone oscuro. El ejemplo de nuestros padres nos ha formado como un pueblo con los niveles de resiliencia y felicidad más altos del mundo. Sin tener la riqueza de Suecia llegamos a ser más felices que la mayoría de los países europeos, porque nuestra mente aprendió a ser agradecida, a disfrutar resolver problemas.

“Nuestra historia nos ha hecho fuertes y optimistas, tal vez como mecanismo de supervivencia”.

Simón Borrero, COFUNDADOR Y CEO DE Rappi.

Lo contrario es la quejadera, ser víctimas, ser pesimistas. Uno elige ser optimista o pesimista, quejarse o construir, ser víctima o ser protagonista de su vida. La dificultad está en tomar cada mañana esa decisión, que en ocasiones está determinada por nuestros hábitos y personalidad, los cuales nos dan una ventaja competitiva como país. 

Creo que los paisas se destacan por tener estos hábitos muy interiorizados —ahorrándose las sesiones de coaching que a muchos nos tocaron de grandes—. Su energía emprendedora ha transformado Medellín, de una difícil historia de violencia, en una ciudad hermosa e innovadora.

Nuestra historia nos ha hecho fuertes y optimistas, tal vez como mecanismo de supervivencia. Ahora debemos aprovechar estos hábitos y potencializarlos. Como sociedad, debemos celebrar a los echados para adelante, aplaudir a los jóvenes que emprenden con convicción y seguirles dando ejemplo a los que vienen de esta cultura paisa.

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La humildad, la energía, la determinación, la curiosidad, la capacidad de adaptación junto con la disciplina son características de grandes líderes globales. Hay muchos colombianos que tenemos la suerte de ver estos comportamientos en nuestro entorno, más que en cualquier otro momento de la historia.

Como sociedad nos equivocamos comparándonos con países ricos, que lo han sido desde hace mucho. Actuar como ricos, sin serlo, no tiene sentido; eso no nos ayudará a sacar de la pobreza a millones. Lo que ayuda es aprender de los que están creciendo. También deberíamos estudiar a los de menor crecimiento, para no imitarlos. Lo evidente es que los países que más crecen tienen el emprendimiento y la tecnología embebidos en su cultura.

Es hora de que los colombianos combinemos esa resiliencia y cultura emprendedora con la tecnología para, de verdad, construir valor a escala. 

Contacto:
LinkedIn: Simón Borrero
*El autor es cofundador y CEO de Rappi.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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