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Economía y Finanzas

Las grandes petroleras seguirán en apuros en 2020 tras un pésimo 2019

El petróleo en Estados Unidos se ha mantenido entre los 50 y 60 dólares por barril.

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Producción petrolera

INVESTING-. 2019 fue sin duda un año pésimo para algunos de los principales productores de petróleo y gas.

Los precios de sus acciones luchan por salir de un ciclo lento desencadenado por la superabundancia y las preocupaciones en torno a una posible recesión, pues Estados Unidos y China siguen envueltos en una amarga guerra comercial.

El ETF Energy Select Sector SPDR, que cuenta con acciones de empresas energéticas de gran capitalización de Estados Unidos, ha ofrecido una actuación muy por debajo del índice S&P 500 este año, subiendo sólo 1 % cuando el índice de referencia ha subido hasta casi un 25 %.

Desafortunadamente, las previsiones para las compañías de petróleo y gas siguen siendo tan inciertas de cara a 2020 como lo eran el año pasado.

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La fuerte subida del petróleo de esquisto y el gas de Estados Unidos, junto con ciertos indicios de ralentización económica en las principales naciones consumidoras de petróleo del mundo y la continua disputa comercial entre Estados Unidos y China, ha lastrado las posibilidades de recuperación de los precios del petróleo.

Este escenario, si continúa en 2020, significa que invertir en acciones de petróleo no será una apuesta que valga la pena, ya que los riesgos de una mayor presión a la baja sobre los precios del petróleo seguirán siendo elevados.

Para los inversores en acciones de petróleo, la elección sigue siendo muy simple: seguir comprando las acciones que paguen mayores dividendos y donde las empresas están mostrando la disciplina financiera necesaria para resistir el continuo debilitamiento de los precios del petróleo.

Este enfoque ciertamente tiene sentido, especialmente porque la Reserva Federal de Estados Unidos está claramente al margen y lista para recortar los tipos de interés si la economía justifica tal movimiento.

Un punto positivo para los alcistas del petróleo que algunos analistas están destacando es que el crudo de Estados Unidos se ha mantenido sorprendentemente confinado en un estrecho rango de 50-60 dólares por barril en los últimos seis meses y va camino de su mejor año desde 2016.

Un punto óptimo

Para ellos, este rango representa un punto óptimo tanto para los productores como para los consumidores, en el que las grandes empresas petroleras integradas pueden generar fuertes flujos de efectivo, sin molestar demasiado a los consumidores.

Las apuestas netas a precios más altos en el crudo estadounidense por parte de fondos de cobertura y otros inversores especulativos registraron su cota más alta en los últimos dos meses durante la semana que concluía el 26 de noviembre, según datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas.

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La proporción de apuestas alcistas y apuestas a precios más bajos es de casi 6:1, muy por debajo de los picos de abril, pero muy por encima de la proporción de mediados de octubre.

En este entorno de contradictorios indicios sobre la oferta y la demanda del mercado petrolero, seguimos recomendando comprar acciones del sector energético que paguen dividendos.

Los productores de energía integrados como Chevron Corp han demostrado muchas veces que pueden resistir una recesión prolongada mucho mejor sin dejar de respaldar los dividendos.

Las de Chevron han sido las acciones que mejor actuación han ofrecido de entre las grandes petroleras en 2019 tras elevar su programa de recompra de acciones en un 25% y el dividendo en un 6%.

El director ejecutivo, Mike Wirth, sigue una estrategia según la cual no está dispuesto a gastar mucho, y se centra en cambio en el retorno de capital a los inversores. Con un rendimiento anual por dividendo del 4%, el productor paga 1,19 dólares por acción trimestralmente.

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Para aquellos con un interés ligeramente mayor en el riesgo y en obtener una rentabilidad por dividendo de hasta el 7%, Royal Dutch Shell es su mejor opción.

El gigante energético ha liderado el sector durante la transición del petróleo a la producción de gas natural y electricidad con menos carbono.

También está llevando a cabo un plan de recompra de acciones de 25.000 millones de dólares, que podría mantener sus acciones bien respaldadas. El productor paga 0,94 dólares por acción trimestralmente.

En conclusión

Es posible que los inversores no vean una recuperación firme de los precios mundiales del petróleo en 2020, una situación que podría lastrar los precios de las acciones de las compañías petroleras.

Aun así, invertir en acciones que ofrecen rendimientos más altos y flujos de efectivo estables tiene sentido si es usted un inversor a largo plazo centrado en los ingresos por dividendos.

Economía y Finanzas

Economía colombiana cayó 9,6% anual durante julio, según el Dane

La entidad informó que entre enero y julio, en su serie original la economía registró un decrecimiento de 7,74% respecto al mismo periodo de 2019. Con el dato de julio, el país completó cinco meses consecutivos con datos negativos en la economía.

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Juan Daniel Oviedo, director del Dane. Foto: Dane

De acuerdo con el Dane, durante julio la economía colombiana presentó una contracción anual de 9,55% en su serie original, mientras que en la serie desestacionalizada el dato fue de -9,57%. Lo anterior, de acuerdo con el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE).

Por su parte, en la serie original de los primeros siete meses del año en curso, la economía colombiana ha caído 7,7%, resaltó el Dane.

En julio, las actividades terciarias están explicando la mayor fracción de la contracción de la economía colombiana al explicar -6,4 puntos porcentuales (pp), mientras que las secundarias aportaron -2,4 pp al dato total y las primarias lo hicieron en -0,8%, dijo la entidad estadística liderada por Juan Daniel Oviedo.

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Vale decir que por variación, en la serie original, las actividades primarias fueron las que menos cayeron en julio de 2020 frente al mismo mes de 2019. Así las cosas, estas decrecieron en 6,4%, seguida por las terciarias con -9,3% y secundarias con -12,5%.

Entre las expectativas del mercado el índice NowCast de Bancolombia esperaba una contracción anual de 13,2% para el mes de referencia, mientras que el indicador de actividad económica para Colombia del Banco de Bogotá esperaba un -10% y la tendencia de actividad económica de Davivienda proyectaba una caída de 9,1%.

Con el comportamiento de julio (-9,6%), la economía colombiana completó cinco meses consecutivos con datos negativos: marzo (-4,1%), abril (-20,2%), mayo (-16,2%) y junio (-11%).

Pese al comportamiento negativo del séptimo mes del año, la variación mensual empieza a mostrar mejores datos. Sobre ello, el Dane dijo que “en su dinámica intermensual, para julio de 2020 el Indicador de Seguimiento a la Economía desestacionalizado presentó un crecimiento de 2,57% (…) En abril de 2020 se presentó la contracción intermensual más fuerte (-15,28 %)”.

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Economía y Finanzas

Colombia le apostará a la exportación de frutas para acelerar el crecimiento

La vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, en medio de los pactos por el crecimiento instó a los productores a trabajar desde el valor agregado para convertir al país en una potencia en oferta alimenticia. Los despachos al exterior de aguacate y banano, en el radar.

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Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de Colombia. Foto: cortesía

En la lista de prioridades de exportación del país está Asia. Para ello, dijo Marta Lucía Ramírez, vicepresidente de Colombia, que se necesita ver cómo focalizarse “en los 10 productos de la ruralidad que tengan un mayor potencial de exportación en los últimos años. Meterle todo el hombro a este sector, donde las posibilidades de triplicar exportaciones, aparentemente, son muy grandes”.

Para la vicepresidenta, se busca posicionar la fruta colombiana en los hogares extranjeros para impulsar el crecimiento económico del país y la generación de empleo. En una reunión con los productores, la alta funcionaria los instó a pensar en grande, para seguir abriendo mercados con productos como el aguacate y el banano.

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Entre los desafíos del sector para crecer están los distritos de riego. Sobre este punto, Ramírez dijo que “esta es una oportunidad para pensar algo en grande, estructurar una empresa mixta donde podamos tener inversión público-privada, donde participarían las gobernaciones, y conseguir inversionistas extranjeros (…) que desarrolle los distritos de riego”.

En materia de exportación, destacó que están en marcha cuatro mesas fitosanitarias para cumplir requisitos de los mercados de China, Japón, Estados Unidos y Argentina. Además de las frutas, se habló de incluir a las hortalizas en el plan dada la nueva demanda saludable mundial.

Al respecto, Camilo Montes, director de la Cámara de Alimentos de la Andi, sostuvo que “estamos ahora trabajando en el tema de alimentación saludable, ahí hay grandes oportunidades, tanto en fruta y hortalizas. Si sólo subiéramos el consumo de frutas y hortalizas que se requiere para una dieta balanceada, estaríamos casi triplicando la demanda total de frutas y hortalizas en Colombia”.

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A lo anterior añadió que se debe trabajar en temas como las clasificaciones que permitan que las 650.000 toneladas de frutas y hortalizas que las empresas compran al año sean de origen nacional.

Por último, se resaltó que entre las acciones adelantadas en los pactos por el crecimiento está la construcción de la plataforma SimplifICA, donde el sector agropecuario podrá agilizar los trámites de actualización de permisos y solicitudes de registro que surgen para los productores ante nuevas demandas en sanidad e inocuidad en países destino de las exportaciones.

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Economía y Finanzas

Colombia recauda pocos impuestos y lo hace mal: Anif

Para Mauricio Santamaría, presidente de Anif, “los colombianos no podemos seguir pensando que el desarrollo se va a seguir financiando con un recaudo de 14 puntos del PIB (aproximadamente $140 billones) y menos después de esta situación”.

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Mauricio Santamaría, presidente de Anif. Foto: Anif

El presidente de Anif, Mauricio Santamaría, se refirió a las necesidades que tiene el país de aumentar los ingresos tributarios para poder hacerle frente a los gastos actuales, los cuales además han incrementado con el paso de la pandemia por la economía nacional. Para él, Colombia recauda poco frente a los pares de la región y además lo hace mal, por lo que se requiere una reforma.

El directivo dijo en el congreso de Camacol que si bien no es el momento de llevar la discusión al Legislativo, es un debate que se tiene que dar en el mediano plazo porque las finanzas públicas no aguantan el ritmo que llevan. Vale decir que el Gobierno ha manifestado que se necesita una nueva tributaria que aumente los ingresos en al menos 2 puntos del PIB ($20 billones) una vez pase la coyuntura.

Dado que el déficit fiscal este año se estima en 8,2% del PIB (tras la suspensión de la regla fiscal) y la deuda puede subir a 66% del PIB, cifras históricas, Santamaría ve difícil que el país tenga “un retorno rápido a la senda de déficit” de 2,5% del PIB como lo planea el Gobierno a 2022.

Lo anterior lo justifica diciendo que ese retorno lo espera el Ejecutivo mediante una reducción de los gastos pasando de 24 puntos del PIB a 20 puntos en 2 años, “cuatro puntos del PIB de reducción de gastos es imposible, eso no se va a lograr. Vamos a tener gastos que van a permanecer, no hay gobierno que pueda reducir eso”, resaltó Santamaría.

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El experto además expuso en su presentación que “Colombia tenía un déficit fiscal estructural de al menos 2% del PIB. Debido al impacto generado por el SARS-CoV-2 ese faltante se incrementó a 8-10% del PIB para 2030. Eso requerirá de ajustes por el lado del gasto y del ingreso (dado el marcado rezago del país en este último frente)”.

Según Santamaría, “toda esta discusión nos lleva a que hay que hacer una reforma tributaria, tenemos un recaudo bajo. Colombia recauda poquito comparado con el resto del mundo y además lo hace mal (…) el IVA ha ido creciendo a lo largo del tiempo porque en renta recaudamos poco y la mayoría lo pagan las empresas”.

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De otro lado, Santamaría manifestó que “los colombianos no podemos seguir pensando que el desarrollo se va a seguir financiando con un recaudo de 14 puntos del PIB (aproximadamente $140 billones) y menos después de esta situación”. Además, dijo que la reforma tributaria es “un prerrequisito para que podamos crecer a tasas superiores al 3% en el mediano plazo”.

Las propuestas de Anif

  1. Revisar las exenciones y beneficios tributarios para eliminar aquellas que no tengan sustento económico. “Se estima que estas exenciones y beneficios tienen un costo cercano a $80 billones (8% del PIB). Enhorabuena, la Ley de Financiamiento creó una Comisión para
    estudiar los beneficios vigentes en el sistema tributario nacional”, dice el centro de estudios.
  2. Ampliar la base de personas naturales contribuyentes, con una tasa marginal progresiva. En Colombia, sólo el 4,5% de la población económicamente activa paga impuesto de renta, lo que lleva a que este impuesto se recargue en un 20% en las personas naturales vs. 80% jurídicas (contrario a lo observado a nivel global). Eso también implica avanzar en materia de formalización al ampliar la base de declarantes de ingresos, detalla la presentación de Anif.
  3. Unificar la tasa del IVA y eliminar las exenciones (incluidas aquellas de la canasta familiar, dados los logros recientes en el mecanismo de devolución del IVA a familias más vulnerables).
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Economía y Finanzas

Sin reforma laboral, desempleo no será inferior al 10%: Fedesarrollo

Su director, Luis Fernando Mejía, dijo que este año el país tendría una tasa promedio de 18,3%. Añadió que si no se hacen otras reformas estructurales Colombia tendrá un crecimiento de 3% en el mediano plazo, lo que dificultará avanzar en temas sociales como enfrentar la pobreza.

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Luis Fernando Mejía
Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo. Foto cortesía

Durante el Congreso de Camacol, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, se refirió a las perspectivas económicas y prioridades de política pública que requiere el país para salir más fuerte de la crisis por la pandemia en 2020, cuarto año entre 113 en los que la economía nacional tendrá un PIB negativo.

Uno de los problemas que más aqueja a la economía colombiana es el alto desempleo, dilema estructural que requiere medidas de fondo. Desde Fedesarrollo este año esperan que la tasa sea del 18,3% en promedio, cifra muy superior a la presentada en 2019 (10,5%). Aunque la coyuntura ha acelerado el deterioro del mercado laboral, este ha sido un problema que data de años atrás, enfatizó el directivo del centro de pensamiento.

“La crisis ha traído al frente la enorme debilidad estructural de ese mercado laboral que ha tenido una de las tasas más grandes a nivel mundial y no podemos conformarnos con recuperar el empleo, hay que volver a tasas inferiores al 10% y eso va a requerir por supuesto, reformas al mercado laboral”, expuso Mejía.

En este punto, agregó que se requiere eliminar la exclusión, “el 60% de los trabajadores de nuestro país están excluidos del mercado laboral formal, es decir, 13,7 millones de personas. De ese dato, el 75% (10 millones) ganan menos de un salario mínimo. Hoy la regulación a esos 10 millones de colombianos los tiene excluidos, no pueden cotizar a una pensión, a seguridad social porque ganan menos de un salario mínimo”.

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En sus palabras, se requiere dar un salto en el crecimiento económico porque si bien se ven recuperaciones rápidas en los próximos años tras la fuerte caída de la economía en 2020, “vemos un agotamiento de las fuentes tradicionales de crecimiento que son el empleo y la inversión. Ahí tenemos un reto importante de cómo aumentar la productividad”.

Para Mejía, “si Colombia no hace reformas estructurales vamos infortunadamente a estar con tasas de crecimiento del 3% en el mediano plazo. Esta no es una cifra que nos permita dar el salto de una economía ingreso medio alto a una de ingreso alto que es lo que deberíamos trazarnos como hoja de ruta en el país”.

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A renglón seguido puso de manifiesto que los impactos de esta crisis en materia de pobreza y pobreza extrema van a ser altos. “Estimamos que la tasa de pobreza que en el 2018 estaba en 27% va a pasar mínimo al 34% este año con un riesgo de llegar al 38% de la población. Estamos hablando de más de 3 millones de colombianos que entrarían a engrosar la fila de personas que están en condición de pobreza”, agregó Mejía.

Por último, dijo que el reto es cómo impulsar el crecimiento económico. Para el experto hay retos en fortalecimiento de la calidad de las instituciones entre los que está el control de la corrupción y mejorar la transparencia, por lo que se deben hacer reformas administrativas a la rama judicial.

Además, resaltó que hay barreras relacionadas al sistema financiero que aunque es estable y sólido, “sigue siendo pequeño frente a las necesidades de la economía. Hay que aumentar la profundización financiera, hay que mejorar y dinamizar el mercado de capitales, sigue siendo tremendamente pequeño ese mercado de capitales para nuestro nivel de desarrollo”.

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Economía y Finanzas

Importaciones en julio cayeron 20,1% a US$3.646,1 millones

De acuerdo con el Dane, la caída se explica principalmente por la disminución de 17,3% en las compras al exterior del grupo de manufacturas.

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Comercio

De acuerdo con el Dane, durante el séptimo mes del año las importaciones cayeron 20,1% representando US$3.646,1 millones, mientras que en julio del año pasado la cifra había sido de US$4.565 millones. La caída obedeció principalmente a las menores compras al exterior en el grupo de manufacturas (-17,3%).

En el renglón de manufacturas las compras al exterior fueron de US$2.882,8 millones en julio de este año, dato inferior al registrado en el mismo mes de 2019 (US$3.484,5 millones), lo que representó una caída de 17,3%.

Pese a que la variación negativa del grupo de manufacturas es menor frente a otras actividades, dicho renglón participó con 79,1% del total de las importaciones para el mes de referencia. A este le sigue el sector agro con 15,6% y combustibles y productos de las industrias extractivas con 5,3%.

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Siguiendo con el listado anterior, en julio las compras externas del grupo agropecuarios, alimentos y bebidas fueron US$568 millones, presentando una disminución de 7% en comparación con el mismo mes de 2019 (US$610,7 millones). “Este resultado se explicó por las menores importaciones de materiales crudos no comestibles, excepto los combustibles (-44,4%), que aportaron 5,3 puntos porcentuales negativos a la variación del grupo”; dijo el Dane.

Por su parte, en el séptimo mes del año las importaciones del grupo de combustibles y productos de las industrias extractivas fueron de US$191,5 millones y presentaron una disminución de 58,9%, en comparación con julio de 2019 (US$465,8 millones).

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En línea con lo anterior, la entidad estadística explicó que “los productos que más contribuyeron a la disminución fueron petróleo, productos derivados del petróleo y productos conexos (-67,9%), que aportaron 57,1 puntos porcentuales negativos a la variación total del grupo”.

Sobre los resultados en lo corrido del año, el Dane dijo que entre enero y julio, las importaciones colombianas fueron US$24.404,6 millones y registraron una caída de 19,8% frente al mismo periodo de 2019.

Por último, la entidad resaltó que en julio se registró un déficit en la balanza comercial colombiana de US$901,6 millones, mientras que en julio de 2019 se presentó un déficit de US$1.103,7 millones.

Entre enero y julio el déficit de la balanza comercial colombiana de US$5.371,0 millones, en el mismo periodo 2019 se presentó un déficit de US$5.470,8 millones.

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