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Economía y Finanzas

Fedesarrollo: pensemos si estamos cómodos con informalidad rural de 80 %

La reforma laboral debe ser el complemento de la pensional

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Luis Fernando Mejía
Foto: Fedesarrollo

Por ahora, lo que el país ha hablado sobre una posible reforma laboral es si se necesitan o no contratos por horas, si los empleadores deben dejar de pagar un aporte a las cajas de compensación y cómo reducir la tasa de desempleo hoy en 13 %.

Para el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, el debate debe ser más bien qué costos de la contratación formal se pueden acabar o disminuir para reducir la informalidad. Por ejemplo, en la reforma tributaria de 2012 se redujo el pago de parafiscales y la consecuencia fue un incremento de cinco puntos porcentuales en la tasa de formalidad.

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Mejía explica que en el debate de esta reforma, que debería ir ligada a la pensional pues su objetivo al formalizar a más empleados es también aumentar el número de cotizantes al sistema pensional, no se debería hablar tanto de flexibilización laboral -que suena como a la temida precarización de la que hablan los sindicatos – sino de formalización.

Y en ese sentido, Fedesarrollo ha adelantado camino proponiendo que se evalúen “salarios mínimos diferenciados por regiones, acogiendo a que nuestro país tiene grandes heterogeneidades laborales”.

“La productividad laboral no es la misma en Bogotá, Medellín, Bucaramanga que en Riohacha o en Quibdó y hay que pensar si uno podría tener unos salarios mínimos diferenciales que permitan incentivar la contratación de empleo formal, especialmente
en aquellas zonas donde la informalidad es muy alta porque la productividad laboral es baja”, continúa el director.

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Hay que recordar que Quibdó es la ciudad líder en desempleo e informalidad del país de acuerdo con las cifras del Dane. Pero además, mientras el promedio nacional de informalidad es cercano a 60 %, en la zona rural supera 80 %.

Por eso, Mejía advierte que el país debe preguntarse “si queremos continuar así, si estamos cómodos nosotros como sociedad en una economía donde el 60 % no puede acceder a un empleo formal. Si estamos cómodos con eso, continuemos como vamos, y si no estamos cómodos creo que hay que debatir ideas que nos permitan reducir esa informalidad laboral”.

Hoy, el país tiene un único salario mínimo aduciendo que, tal como lo expresa la Constitución de 1991, todos somos iguales. Sin embargo, el director de Fedesarrollo señala que “lo que eso generó es que haya una gran inequidad a nivel territorial porque la tasa de informalidad laboral Bogotá es de 40 % y en Riohacha de 75 %”.

Además “esa tasa de informalidad no afecta de manera general a todas las ciudades de nuestro país, afecta especialmente a ciertas ciudades usualmente de bajos niveles de desarrollo”.

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Y por el lado de la brecha entre zona rural y urbana, una de las razones del fenómeno es que “usualmente los trabajadores rurales son jornaleros que están trabajando en diferentes cultivos, por horas y naturalmente pensar que en ese tipo de trabajo se puedan aplicar las condiciones de un empleo urbano, es realmente una gran utopía”.

Allí el llamado de Mejía es a pensar en mecanismos que permitan contratar formalmente de acuerdo con “esas movilidades que hay al interior del sector rural en los diferentes cultivos, la forma en la que se está generando el empleo”.

Desempleo en 13 %

Para Mejía, la tasa de desempleo revelada por el Dane trae, al menos, dos noticias positivas. Una fue la mayor creación de empleo en el área urbana y otra que por lo menos la tasa de desempleo ya no crece a ritmo un punto porcentual cada mes frente a su par del año anterior.

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Sin embargo, al director le preocupa la serie desestacionalizada pues “pasó de 10,2 % a 10,5 % pero vamos a ver qué tan temporal es. Y preocupa todavía el tema rural, el tema del empleo ya no en las cabeceras sino en el área rural sigue siendo un problema”.

Con un crecimiento económico mayor que el 3,3 % de 2019 -que Mejía calificó como bueno pero no suficiente para el país-, el desempleo “debería implicar, junto con una recuperación del crecimiento de agricultura e industria que no fueron buenos ni el año pasado ni en 2018, uno debería tener unas dinámicas de crecimiento un poquito más positivas”.

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