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¿Y ahora qué (diablos) vamos a hacer?, la pregunta que resuelve Orlando Ayala

Orlando Ayala es uno de los ejecutivos más destacados de Colombia. Estuvo 25 años en Microsoft y a tres años de su retiro habla del poder, el dinero y ser líder.

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Foto: Andrés Rodríguez / Forbes Colombia

La pregunta que encabeza esta entrevista no se la inventó Forbes Se la hicieron varios de los grupos empresariales más grandes del país a finales del 2019.

En su último viaje a Colombia, Orlando Ayala se sentó a puerta cerrada con decenas de ejecutivos para darles luces de qué hacer, qué cambiar y qué escenarios plantear en esta década que comienza, marcada por la incertidumbre en un entorno complejo y de transformaciones a lo digital, en el cual hasta el más pequeño puede hacer caer al más grande.

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Orlando, quien está en su sexta década de vida, habla con una ilusión pueril, pero cargada de sinceridad, de querer cambiar el mundo. Es como el que se va a la guerra, libra mil batallas, gana, pierde y vuelve, se quita el escudo y se sienta a contar lo que aprendió.

Libre. Así lo hace para contar desde cómo manejó a 40.000 vendedores de Microsoft en más de un centenar de países hasta la emoción que le produjo montar hace pocos años una antena en Mesetas, Meta, para llevarle internet a este municipio.

Durante 25 años, este colombiano que creció a pulso en el barrio Santa Fe del centro de Bogotá, y aprendió inglés él mismo, logró trabajar de la mano con uno de los hombres más poderosos del mundo, Bill Gates, como vicepresidente mundial de ventas de Microsoft. Allí no solo le habló al oído, sino que en 2001 lo regañó delante de sus ejecutivos cuando sintió que Microsoft estaba perdiendo el rumbo: “No quiero hablar de ventas. Quiero hablar de mí. Quiero hablar del hecho de que no puedo ser real en esta compañía”.

Por ese cargo, estuvo en contacto con multimillonarios como Warren Buffet o Meg Whitman, de Hewlett-Packard, o John Chambers, de Cisco, así como con gobernantes y reyes, tal como se narra en el libro Orlando Ayala, el colombiano que le hablaba al oído a Bill Gates, que escribió el periodista Julio César Guzmán.

Incluso fue jefe del actual CEO de Microsoft, Satya Nadella, de quien dice que es un líder que tiene “cerebro, estómago y corazón”. Hace tres años se retiró y hoy hace parte de tres juntas directivas: de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, de Ecopetrol y de Centene Corporation (CNC), en Estados Unidos, además de haber sido llamado por el gobierno Duque para integrar la Misión de Sabios.

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En qué negocio está

Cuando los empresarios le hacen la pregunta de qué van a hacer, ¿qué les responde?

Les devuelvo la pregunta: ¿qué va a hacer al respecto del cambio tecnológico? Hoy más que nunca, las compañías tienen que pensar en un gran propósito y aterrizar realmente en qué negocio están. Lo siguiente que se deben preguntar es ¿qué capacidades tengo y cuáles no para poder hacerlo? El tema es que las juntas directivas no han pensado en las habilidades que deberían tener para enfrentar el desafío y convertirlo en una gran oportunidad.

El llamado es entonces a renovar las juntas directivas en el país…

No es un tema de edad, sino de foco. Tiene que ver más con cómo entender qué representa el cambio tecnológico. En esto hay que pensar en la combinación de una producción masiva de datos amarrada con la capacidad ilimitada de procesamiento de cómputo como servicio, no como activo; amarrada a las redes sociales, lo que luego se puede traducir en la capacidad de poder generar modelos de negocios absolutamente transformadores con conceptos como el de inteligencia artificial. Creo que allí está el eje de discusión de una junta directiva.

Ahora, pregunte cuántas juntas directivas tienen un comité de tecnología. Es increíble que muchas no lo tengan.

” Cuando tuve líderes a mi cargo, nunca me fijaba en las respuestas que me daban, sino en las preguntas que me hacían. Es saberse preguntar, mirándose al espejo sin decirse mentiras”.

Orlando Ayala.

¿Y cómo le ha ido con las respuestas a esas preguntas?

La pregunta es si la compañía se va a preparar para hacerlo o no. Hablando de juntas directivas, yo les decía: ¿cuáles son sus 15 escenarios más importantes de negocios? Fue increíble porque no hubo capacidad de respuesta. Otra pregunta para las juntas directivas: ¿cuáles son sus 10 escenarios que van a traer el 90 % del crecimiento en los próximos 10 años? Pregunta básica, pero difícil de responder.

¿Hoy qué se deben estar preguntando las juntas?

Qué representa la revolución de convergencia digital. Esencialmente se centra en tres cosas: primero, una capacidad absolutamente brutal de personalizar cualquier cosa 7 días por 24 horas.

Que a nadie se le olvide que los modelos de negocios del presente y futuro tienen que tener la capacidad de poder personalizar a un nivel como jamás lo imaginamos. Ahora, una de las grandes preguntas es ¿cómo defines el marco ético de personalización en los principios de la compañía? 2008, Wall Street, la generación más educada en la historia del mundo desarrolló algoritmos perversos: segmentar gente en Estados Unidos para proveerles préstamos que no podían pagar.

Luego vendieron esos préstamos a otras compañías, y el mundo casi entra en un colapso económico.

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Segundo aspecto, desintermediación. Ese es el peligro más grande que existe para la gran mayoría de los negocios. Un gran ejemplo de esto es la industria del turismo. Yo ya no voy a visitar una agencia de viajes desde hace 10 años. Todo lo hago directamente.

Ese es el gran riesgo con las criptomonedas: incluso, las reservas federales de cada país entran en pánico cuando viene tecnología como blockchain y les permite básicamente desintermediar el banco en una transacción. Google acaba de decir que va a dar cuentas corrientes.

Tercero: descentralización del poder. Es que realmente el poder de estas tecnologías está en las manos del mundo, y en esa medida cualquiera puede armar una revolución en un segundo.

El hecho es qué haces cuando hay pocas compañías en el mundo que tienen hoy la capacidad de replicar, de personalizar y desintermediar como Google o Amazon. Estas tres variables le permiten a cualquier pequeño competir contra los grandes y tomar la capacidad de sacarle el negocio rápidamente.

Orlando Ayala (segundo de izquierda a derecha) y Bill Gates (centro) cuando hacían parte del equipo Microsoft.

Cerebro, estómago y corazón

En el fondo, lo que quiere decir es que se necesitan líderes fuertes para la transformación…

Cuando tuve líderes a mi cargo, nunca me fijaba en las respuestas que me daban, sino en las preguntas que me hacían. Es saberse preguntar, mirándose al espejo sin decirse mentiras porque ese que tienes al frente no lo puedes engañar. Luego de eso se deben mover a crear las condiciones de la compañía que den respuesta tanto a la compañía como a sus audiencias.

¿Qué cualidades debe tener el líder de hoy?

Tres cosas. Una es lo que llaman la potencia intelectual del individuo. Esto es para mí la capacidad de ser inteligente en el contexto de poder repensar el negocio de manera constante. Es la capacidad de ver lo que no es obvio, de poder ver las variables y decidir, y por ahí usualmente es por donde la gente puede identificar a un líder.

La segunda, yo la llamo estómago. No puedes recaer al ciento por ciento en data. Tienes que manejar la intuición, tienes que tener estómago para tomar decisiones difíciles. Creo que las mujeres están mucho más capacitadas que nosotros en ese aspecto de tratar de ver la intuición.

La tercera es empatía y corazón. Yo creo que es difícil eso. Cuando a un líder lo ven demasiado empático, suelen decir que es débil. Lo confieso: típicamente me desarrollé como un líder intelectual y de estómago que tomó decisiones a veces brutales. Yo tenía un dicho: “Yo no sirvo para que la gente viva quejándose. Si te duele un ojo, sácatelo y sigue caminando, pero camina. A la gente le decía, ¿usted es capaz de botar a su propio hermano? Si no es capaz, no me sirve”.

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¿Después de años, qué lo hizo cambiar?

Yo realmente cambié cuando, a raíz del incidente en que tuve que pararme y cantarle la tabla a Bill Gates, me di cuenta de que estaba perdiendo el norte; a mi familia no la veía, la compañía estaba haciendo prácticas extremas e interactuando con gente de afuera.

Un día me di cuenta de que la compañía estaba equivocada. Tuve un punto de inflexión cuando mi estilo de liderazgo empezó a montarse en esa tercera pata de empatía. No significa ser neutro; incluso después de esto tuve que botar gente. Lo que le digo a la gente es que nunca se olvide de que frente a cada uno hay un ser humano –no un empleado–, con aspiraciones y defectos.

Hay una cosa que a nadie le puedes quitar y es su dignidad. Esa sería mi mejor recomendación; es importante tener el cerebro bien plantado, para eso te pagan, para poner el negocio adelante, para hacerlo crecer. Pero eso no descuenta el hecho de que puedes ser un líder aproximable.

¿Qué tiene en cuenta una persona con centenares de miles de personas a cargo para tomar decisiones difíciles?

Primero, es importante escuchar, sobre todo a ambas partes. Por lo menos te da la tranquilidad de conciencia de que hiciste la tarea. Muchos lo hacen con solo el estómago.

Segundo, no empieces a reabrir el análisis, porque te mueres: nunca acabas de tomar las decisiones. Y, por último, qué implicaciones éticas tienen las decisiones que tomo. Y ahí es donde yo veo que el mundo está un poco roto, en el barco ético en el que se toman ciertas decisiones. Durante 10 años, Microsoft pagó con sangre esto, a raíz de la mentalidad de rebaño. Entonces es cuando Microsoft les da espacio para que Google, Amazon y otros salieran.

“Yo tenía un dicho: No sirvo para que la gente viva quejándose. Si te duele un ojo, sácatelo y sigue caminando, pero camina”.

Orlando Ayala.

¿Por qué lo dice?

La gran obsesión de la compañía en el año 2000 es que Windows iba a ser para siempre el todo como sistema operativo.

De hecho, un tipo muy conocido se refería a que los sistemas abiertos eran el cáncer de la industria. A qué me refiero con abrir la plataforma a sistemas abiertos. Por ejemplo, a que Office pudiera estar en el iPad o en los dispositivos Android. Ahí, Microsoft lo pagó con creces, ahí se dieron cuenta de que algo había que hacer.

Entonces fue cuando llegó mi CEO y tomó decisiones: vamos a tener Office en Android y iOS, un tema que era pecado total. Esa vez fuimos la compañía más valiosa del mundo. Entonces ese es el gran peligro, es el efecto rebaño.

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Usted siempre tuvo la presión porque gran parte de los ingresos de Microsoft en el mundo dependían de su gestión. ¿Cómo innovar en ese escenario tan complejo?

Es importante darse tiempo para pensar. Yo creo que el pecado de un líder es no manejar su tiempo de manera ultradisciplinada. Eso lo aprendí con el tiempo. Tomé mi calendario y lo programé 12 meses adelante, y siempre le decía a mi mujer que me bloqueara las fechas que tenía que estar. Después de ahí hacía un trabajo con respecto al calendario.

Especialmente en dejar tiempos que permitieran leer, porque yo duermo poco y leo mucho, para que la lectura me diera la capacidad de pensar y ver lo que no era obvio; eso es muy importante. Por ejemplo con mi grupo, yo tendí a hacer lo mismo que Bill, quien en su calendario estructuró algo que llamaba la ‘semana de pensamiento’ y programó un año adelante; a todos en Microsoft, desde el pequeño al más grande, les decía ‘mándeme todas las ideas porque me voy a encerrar una semana a leer todo’. En general, ese tipo de ciclos no están muy bien estructurados en las compañías.

¿Cuándo es bueno decidir retirarse de un cargo?

Años atrás decidí que mi vida iba a ir por capítulos, y mal que bien me puse una fecha muy concreta: al cumplir 25 años en la compañía y 60 años de edad, y eso pasó en el 2016.

Ahora, ¿cómo llegué ahí? En mi opinión, el acto de liderazgo más importante es saber irse a tiempo. Yo empecé a sentir la urgencia de pasar más tiempo en mis propios terrenos, en poder decidir a qué voy y a qué no voy. En decidir pasar tiempo con esta persona, pero no con esta. Es tratar de pasar más tiempo con la familia. Mi ventaja es tener la neutralidad de que nadie me paga el salario, no tengo un jefe directo y en cualquier momento me voy. No hay dinero en el mundo que te pueda pagar eso.

Contexto del dinero

Usted vivió y trabajó al lado de muchos millonarios con quienes compartió, incluso del mismo Bill Gates, uno de los más ricos del mundo. ¿Qué aprendió de ellos?

Yo nunca pensé en esos términos de que estoy sentado al lado de alguien con mucho dinero. Yo me enfoqué más en qué podía aprender de esta gente desde el punto de vista filosófico, y, en ese sentido, lo bueno y lo malo. Porque del Bill (Gates) de 2001, en comparación con el de hoy, nada que ver. Hoy es mucho más enfocado en la ayuda a la humanidad.

Lo que sí vi mucho es cómo te pueden confundir rápidamente el poder y el dinero. Por ejemplo, en la formación de los hijos. Un día, llegando a alguna cena, una de mis hijas me dice: “¿Por qué no tenemos un Ferrari?” Yo respondí: “¿Por qué lo necesitamos? Sí, podemos comprar cinco, ¿pero por qué necesitamos eso?” Ahí ya me preocupé mucho, a esa proximidad al dinero sin límites.

¿Como le enseñas a otra generación a darle contexto a eso? Es muy difícil. Mis hijos iban a un colegio en el que también estudiaban el 60 % de los hijos de los altos ejecutivos de Microsoft, todos millonarios, y el pelado de 16 años iba con un Porsche. Lo que hicimos con mi mujer fue que las sacamos del colegio y las metimos a un colegio normal. Algo aprendí de eso y fue a darle contexto al dinero. En este momento estoy en el proceso de salir de todo. Yo no necesito cinco casas. Tú no necesitas eso realmente para vivir.

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” El pecado de un líder es no manejar su tiempo de manera ultradisciplinada”.

Orlando Ayala.

¿Qué le aprendió a Bill Gates que pueda replicar?

Él siempre nos decía cuando le íbamos a presentar algo: “No me presentes nada que no pueda multiplicar por un billón”. No se refería a la plata, se refería al modelo escalable. Creo que es un absoluto mago no solo en visión tecnológica, sino en los modelos de negocio de escala. Ha convencido a billonarios para donar el 50 % de sus fortunas. Él ya donó el 80 %, aunque después que la donó ya tiene más todavía.

Millenials

¿Qué piensa de esa nueva generación que está llegando a las empresas?

Yo diría que el que no acepte que la conceptualización del mundo está cambiando va a ser irrelevante. Es peligroso descontar a cualquier persona de estas nuevas generaciones como ocurrió en los 60, cuando la gente estaba petrificada ante una generación que quería cambio. Creo que está pasando por ciertas razones.

La inmersión digital lo está cambiando todo y, como todo, tiene cosas positivas y negativas. Es como un martillo: puedes matar a alguien o construir una casa espectacular. Es una generación predispuesta al tema digital y tiene una conceptualización del mundo más orientada a cómo puede avanzar el mundo sin una obsesión absoluta de hacer dinero, aunque eso no es negativo.

Creo que el capitalismo es un sistema que si no cambia, se rompería. También hay que ver la educación. Recientemente, el CEO de IBM me dijo que el 15 % de los trabajos contratados no tenían cuatro años de estudio. La gente está pensando, ¿vale la pena invertir 4 años? Y mucha gente está diciendo no. Yo pienso que eso hay que repensarlo, rehacerlo y reimaginarlo porque la realidad es que cuando arrancas y terminas, ya las cosas han cambiado.

Esto de los millenials hay que verlo desde un punto de vista integral. Dos de mis hijas trataron de entrar al tema corporativo y al final dijeron no. El hecho de que mi hija tuviera que entrar a un empleo y decir a qué hora llegaba y a qué hora se iba no le interesaba.

“La convergencia digital se centra en tres conceptos: la capacidad de personalizar, la desintermediación y la descentralización del poder: cualquiera puede armar hoy una revolución en un segundo”.

Orlando Ayala.

¿Qué le falta al emprendimiento en Colombia?

No hay una fórmula mágica, y la realidad es que de 10 emprendimientos, ocho mueren. Yo recibo todos los días propuestas de muchachos con ideas geniales; el problema del ecosistema de innovación en Colombia es que no tiene capital de riesgo.

Los bancos no tienen interés en prestar para eso; si no prestan para una casa, menos para un emprendimiento digital. Tenemos que crear la capacidad de atraer grandes fondos de inversión. También debes crear condiciones: desde muy temprano hay que arrancar en casa a darle a un niño o una niña una educación balanceada entre la tecnología y la ética.

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Ómicron llegó a Latinoamérica: identifican dos primeros casos en Brasil

Se trata de una pareja que estuvo en Sudráfrica. Autoridades de ese país informaron que investigan un posible tercer caso de la variante.

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COVID-19: Chile atraviesa una etapa "satisfactoria" de la pandemia por disminución de contagios

Brasil confirmó este martes las dos primeras infecciones por la variante ómicron del coronavirus en una pareja de Sao Paulo que estuvo en Sudáfrica y que suponen los dos primeros casos del país y de Latinoamérica, informaron fuentes oficiales.

Los dos casos, referentes a un hombre de 41 años y su esposa, de 37, fueron confirmados tras la realización de pruebas de covid-19 y posterior secuenciación genética por el Hospital Israelita Albert Einstein, uno de los centros médicos de referencia en América Latina, según explicó la Secretaría de Salud del estado de Sao Paulo.

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La pareja desembarcó en el país suramericano, procedente de Sudáfrica, el pasado 23 de noviembre y fue sometida a nuevas pruebas dos días después, cuando ambos fueron diagnosticados con la enfermedad y se confirmó la infección por la nueva variante.

“Ante el diagnóstico positivo, la pareja fue orientada a permanecer en aislamiento domiciliario. Ambos están bajo monitoreo de” las autoridades sanitarias “regionales y municipales de Sao Paulo, junto con sus respectivos familiares”, señaló la secretaría.

Las autoridades paulistas informaron que investigan, además, un tercer posible caso de la variante ómicron en el estado, referente a un hombre que reside en la ciudad de Guarulhos y que desembarcó la pasada semana procedente de Etiopía.

Asimismo, al menos otros dos estados brasileños investigan casos sospechosos de la nueva variante, que ha prendido las alertas mundiales en los últimos días.

En medio de los temores globales por la propagación de ómicron, Brasil anunció el cierre de sus fronteras aéreas con una decena de países africanos, como Sudáfrica, Botsuana, Lesoto, Namibia, Zimbabue y Esuatini (antigua Suazilandia). Asimismo, estudia extender la medida a Angola, Malaui, Mozambique y Zambia.

Con unos de 213 millones de habitantes, Brasil es, lado de Estados Unidos e India, uno de los países más golpeados por la pandemia en el mundo y, hasta el momento, acumula casi 615.000 muertos y 22 millones de infectados por la covid-19.

EFE

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Colombia custodia las semillas que aseguran la seguridad alimentaria del mundo

En Cali se constituye una especie de ‘arca de Noé’ de semillas, con cerca de 67.000 muestras de especies de todo tipo que garantizarán la alimentación del mundo en caso de alguna contingencia.

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Foto: EFE

La pandemia ha elevado la pobreza en Latinoamérica a niveles que no se veían desde hace décadas, por eso en Cali se está erigiendo un “Arca de Noé” de semillas que guarda miles de variedades para garantizar la seguridad alimentaria en todo el mundo.

Se trata del edificio “Semillas Para el Futuro”, situado en la carretera que conduce de Cali, la tercera ciudad más importante de Colombia, al aeropuerto internacional Alfonso Bonilla Aragón, el principal del suroeste del país.

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Un “Arca de Noé” que custodiará la “riqueza genética” de más de 67.000 muestras vegetales distintas que podrán garantizar la seguridad alimentaria de la humanidad, explicó a Efe el director de Investigación en Cultivos para la Nutrición y la Saludde la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), Joseph Tohme, promotores de esta iniciativa.

Fórmula contra la pobreza

La pobreza y la pobreza extrema alcanzaron en 2020 en América Latina niveles que no se habían observado en los últimos 12 y 20 años, respectivamente, debido a la pandemia, según reveló en marzo pasado la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Dicha situación, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se debe a las deficiencias en los sistemas alimentarios que amenazan la vida y los medios de subsistencia de personas en todo el mundo, sobre todo de las más vulnerables y las que viven en contextos frágiles.

El informe del Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2021 revela que durante 2020 entre 700 y 800 millones de personas en el mundo padecieron hambre. Son “datos tristes” para el CIAT, que tiene su sede en Cali desde hace 45 años, en una antigua casona que otrora fue una planta de procesamiento de carne.

Allí custodian semillas principalmente de frijoles, yuca y forrajes tropicales que sacan de aprietos alimenticios a países de África oriental, especialmente; Europa del Este, Oceanía y todo América.

Pero su capacidad de almacenamiento está llegando a su fin, por eso decidieron construir un lugar acorde a las necesidades tecnológicas, medioambientales y de sostenibilidad que requiere el planeta.

Foto: EFE

Semillas para el mundo

La iniciativa, similar a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, situada en una isla noruega en el Ártico, surgió en 2013; en 2018 empezó la obra, con una inversión de 17,2 millones de dólares, y en 2022 será puesta al servicio de la humanidad.

Esta iniciativa permitirá conservar y distribuir colecciones de cultivos que incluso ya no se encuentren en la naturaleza; y también contará con espacios para investigación y capacitaciones que permitan el relevo generacional de la agricultura.

“Tenemos materiales de cientos de países, pero quienes se encargan de su cuidado e investigación son colombianos. Investigadores, biólogos, ingenieros, entre otros, hacen desde aquí sus contribuciones al mundo”, dice orgulloso Tohme, al tiempo que señala que hay un grupo más pequeño de investigadores de 30 nacionalidades.

Enfundado en una camiseta con semillas estampadas en su dorso, Joseph Tohme explica que “Semillas del Futuro” tiene potencial para mejorar la calidad y tolerancia de las semillas a condiciones climáticas adversas como las sequías, bajas temperaturas e inundaciones.

También para aliviar crisis como la ocurrida en 1998 tras el paso del Huracán Mitch, que arrasó la tercera parte de los cultivos básicos en Centroamérica.

Foto: EFE

En ese momento, conseguir granos y sorgo para ganado se convirtió en el principal problema, pero el antiguo repositorio de la CIAT contribuyó a recuperar la producción agrícola y la seguridad alimentaria en Honduras y Nicaragua.

Cincuenta países han recibido desde 2014 un número cercano a 28.000 variedades de cultivos para solventar sus dificultades de alimentación, tras la petición de gobiernos, agricultores y otros ciudadanos a la CIAT. “Esta donación a la humanidad es libre de costo”, explica Marcela Santaella, gerente de operaciones del edificio de Germoplasma (banco de semillas).

Quienes quieran acceder, solo tienen que diligenciar un formato en la web de CIAT y esperar de cuatro a ocho semanas; un tiempo corto si se tiene en cuenta que de lo que se habla es de proteger la seguridad alimentaria en el futuro. 

EFE

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Duque promete abrir nuevos mercados para ampliar exportaciones de café

El presidente Iván Duque estima que este año la cosecha cafetera cerrará en 13,5 millones de sacos.

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En el marco del Congreso Nacional Cafetero, el presidente Iván Duque aseguró este martes que el Gobierno Nacional continuará impulsando la estrategia de diplomacia sanitaria con el objetivo de que Colombia pueda abrir nuevos mercados de exportación.

El Jefe de Estado ratificó que la idea es superar la meta de producción de 15 millones de sacos. No obstante, añadió que este año la cosecha se ubicará entre 13 millones y 13,5 millones de sacos.

“Espero que lo que se ha logrado con Corea y China sea un aliciente suficiente para llegar a nuevos mercados. Ahora en Expo Dubái vimos el apetito y el interés por conocer el mejor café del mundo”, dijo Duque.

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Duque recordó que se han tomado acciones para aliviar el sector cafetero, entre ellas la creación del Fondo de Estabilización de los Precios del Café, que ha sido complementado el programa de Agricultura por Contrato.

“Esto permite que los pequeños productores vendan sin intermediación, generando mejores ingresos, con financiamiento a largo plazo, y permitir gozar de la mayor expansión de los micro seguros rurales”, sostuvo.

Es de resaltar que minutos antes de la intervención del mandatario, el presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez, sostuvo que 85% del área sembrada en el país tiene una edad promedio de 6,77 años. Se espera que la productividad promedio alcance 22 sacos de café verde por hectárea y volúmenes de cosecha estables de entre 13,5 y 14 millones de sacos de café verde al año

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Cierres por variante Ómicrom serían ‘traumáticos’ para el sector cafetero

Así lo confirmó el presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez, quien añadió que la caída de la cosecha se ha caído por las fuertes lluvias en el país.

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Los eventuales cierres como consecuencia de la variante ómicron del covid-19 serían traumáticos para el consumo y la industria mundial del café, dijo este martes el presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez, al anunciar una caída de la cosecha del país sudamericano en 2021 debido a las fuertes lluvias.

Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que cualquier aumento de las infecciones por la nueva mutación podría tener graves consecuencias, países como Japón cerraron sus fronteras a los extranjeros y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó a usar mascarillas en interiores y en lugares públicos.

“El temor es nuevamente el cierre de las economías y que volvamos otra vez a un mundo en donde el café tenga espacio solamente en el consumo de los hogares”, dijo en una entrevista con Reuters el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez.

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“Cualquier cierre ocasiona traumatismos al consumo del café en general”, aseguró al destacar que las primeras restricciones por la pandemia de coronavirus provocaron un aumento de la demanda por un producto de calidad pese a la caída del consumo.

El dirigente anunció que Colombia, el primer productor mundial de arábigo lavado, se puso al día con los embarques de café después de un retraso de hasta un millón de sacos debido a los bloqueos de carreteras durante las protestas sociales en el país sudamericano entre finales de abril y mediados de junio.

“Estamos por entrar a diciembre y todos los embarques están al día y todos los pagos a los exportadores también”, afirmó Vélez en su oficina del norte de Bogotá, antes de iniciar el Congreso Nacional de Cafeteros para analizar los logros del año y los retos del 2022 que se buscarán mantener la calidad y la sostenibilidad del sector.

El dirigente dijo que pese a las quejas por los retrasos, la situación se solucionó con una visita que hizo a Estados Unidos para ofrecer excusas por los incumplimientos en las que algunos clientes le manifestaron que “el café colombiano no tiene reemplazo” y que hay espacio para seguir creciendo.

Menor producción por lluvias

Debido al fenómeno de La Niña, el país enfrenta actualmente una fuerte temporada de lluvias que retrasa la floración y la producción de los cafeteros, como sucedió en el primer semestre, lo que provocará una caída de la cosecha a niveles de entre 13 millones y 13,5 millones de sacos, aseguró Vélez.

Colombia registró en 2020 una cosecha de 13,9 millones de sacos de 60 kilos, un 6% por debajo de los 14,8 millones de sacos en 2019 cuando logró la mayor producción en 27 años.

“Entre 13 y 13,5 millones, yo creo que ese va a ser el cierre del año civil 2021 que está muy por debajo, si uno mira los cierres de los últimos seis años, el promedio era de 14,1 y 14,2 millones de sacos, estamos hablando de casi un millón de sacos menos”, afirmó Vélez, quien aseguró que las exportaciones se mantendrán entre 12 millones y 12,5 millones de sacos.

Las exportaciones de café de Colombia alcanzaron 12,5 millones de sacos en 2020.

Pese a que los precios mundiales del café se dispararon este año, principalmente debido al clima adverso en Brasil, el gerente de la federación de cafeteros aseguró que Colombia no vive una “bonanza” sino un buen momento respaldado por una prima de calidad y la devaluación del peso frente al dólar.

En la Bolsa de Nueva York la libra de café colombiano cerró el lunes en 2,33 dólares por libra.

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Vélez pronosticó un déficit en el suministro mundial de unos 10 millones de sacos en 2022, principalmente por los problemas de clima de Brasil, mientras que los precios posiblemente se mantendrán en niveles similares a los de este año.

El líder del gremio de los cafeteros descartó un incremento del área sembrada en Colombia para atender el déficit de suministros y la mayor demanda, mientras aseguró que la apuesta de largo plazo es a mantener la calidad y la productividad de 19 sacos por hectárea.

Colombia, el tercer productor mundial de café después de Brasil y Vietnam, tiene cultivadas 840.000 hectáreas con cafetales y alrededor de 500.000 familias dependen de esa actividad.

Reuters.

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En octubre se crearon 854.000 nuevos puestos de trabajo en Colombia: Dane

El Dane reveló que la tasa de desempleo del país se ubicó en 11,8%, una reducción de 2,9 puntos porcentuales. La población ocupada en Colombia llegó a los 22,1 millones de personas.

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El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló este martes que en octubre la tasa de desempleo del país se ubicó en 11,8%, lo que representó una reducción de 2,9 puntos porcentuales frente a 2020. La entidad destacó que en ese mes se crearon 854.000 nuevos puestos de trabajo.

El director de la entidad, Juan Daniel Oviedo, explicó la población ocupada en Colombia llegó a los 22,1 millones de personas en octubre, un crecimiento de 4% frente a octubre de 2020 cuando a penas se empezaba reapertura de los sectores comerciales. En cuanto al número de desocupados, la cifra total llegó a los 2,9 millones de personas, una reducción de 695.000 ciudadanos en total.

El mayor número de puestos de trabajo que se recuperaron en octubre se lograron en las 13 principales ciudades, según confirmó el director. En esta muestra, la población ocupada llegó a los 10,7 millones de personas, es decir, 607.000 ciudadanos que consiguieron trabajo en este mes.

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“Estos 854.000 empleos que se crearon compensan la destrucción de 1.5 millones de empleos que de destruyeron en octubre de 2020”, dijo el director del Dane. “Todavía nos hace falta recuperar 685.000 puestos de trabajo para lograr tener niveles de ocupación octubre de 2019”.

De acuerdo con el informe de la entidad, la tasa de desempleo nacional del trimestre móvil agosto-octubre llegó a 12,1%, lo que representó una disminución de 3,6 puntos porcentuales respecto al trimestre móvil agosto-octubre de 2020.

Quibdó, Ibagué, Florencia fueron las ciudades en donde se presentó la mayor tasa de desempleo; mientras que Cartagena, Barranquilla y Bucaramanga fue donde se presentaron las cifras más bajas.

Dane.

En cuanto a los sectores que más aportaron a la recuperación del empleo, el Dane destacó que las actividades profesionales, científicas, técnicas y de servicios administrativos tuvieron la mayor alza de ocupados (212.000); seguido de las industrias manufactureras, alojamiento y servicios, y transporte y almacenamiento.

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