Fue desarrollado por la farmacéutica Procaps, que se prepara para exportarlo.

El Invima dio aprobación a un medicamento a base de cannabis, desarrollado por la empresa Procaps basada en Barranquilla, que se convierte en el primero de su tipo que podrán usar en su tratamiento pacientes que padecen de epilepsia refractaria.

“Para el sistema de salud es una ganancia importante empezar a activar el tema del cannabis medicinal”, le dijo a Forbes Orlando Carreño, miembro de la Asociación Colombiana de Neurología Infantil, quien resalta que después de varios años de lucha de varias empresas, Procaps haya logrado “con su alta tecnología y a sus plantas aprobadas por la FDA, que venían produciendo medicaciones similares para exportar, un producto de excelente calidad que viene a activar un mercado que lo estaba necesitando”.

Para Carreño, activar la industria farmacéutica y la industria general del cannabis medicinal toma trascendencia no solo por la generación de empleos, sino también por el beneficio que representa para los pacientes.

La epilepsia es un término amplio enlazado a un trastorno cerebral que causa convulsiones, aunque médicos que hay muchos tipos de epilepsia y de convulsiones, que según la Organización Mundial de la Salud, afectan aproximadamente a 65 millones de personas alrededor del mundo.

El medicamento a base de cannabidol que está fabricando Procaps termina siendo útil, según la compañía, para el tratamiento de epilepsia refractaria en pacientes con Síndrome de Dravet y Síndrome de Lennox Gastaut.

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El cannabidol (CBD) es un derivado cannabinoide de la planta de cannabis, que se encuentra en proporciones variables dependiendo de la cepa. Aunque habitualmente el común de las personas suele asociar cannabis con adicción, este componente no es psicoactivo y su uso está destinado a fines terapéuticos gracias a su multiplicidad de beneficios como anticonvulsionante, antiinflamatorio, ansiolítico, antioxidante, entre otros.

“El CBD de este innovador producto tiene efecto anticonvulsivo, reduce las crisis en pacientes de 2 o más años de edad, y lo más importante, no produce un efecto psicoactivo en los pacientes. Cabe resaltar que actualmente la utilización del CBD en formulaciones estandarizadas y controladas, para tratamientos de la epilepsia refractaria o farmacorresistente en niños y jóvenes, ha garantizado un efecto anticonvulsivante hasta en un 50%”, explicó Procaps, a través de un comunicado.

De acuerdo con el neuropediatra-epileptólogo Carreño, el tratamiento de epilepsia basado en cannabidol presenta mejoras en el control de la crisis en niños con epilepsia severa.

“El CBD no se debe confundir con el THC o Tetrahydrocannabinol, ya que a pesar de que ambos son componentes de la planta de cannabis, sus efectos son completamente diferentes. El THC es el que produce efectos psicoactivos como la alteración de la percepción y modificación del estado de ánimo; mientras que el CBD no tiene psicoactivos”, agregó la empresa.

Para Yan Guzmán, director de la división farma de Procaps, con este lanzamiento la empresa está enviando un mensaje de que se puede aprovechar la industria del cannabis para ayudar al bienestar de personas que padecen diferentes enfermedades.

La planta de Procaps en Barranquilla es la única en América Latina certificada para exportar el fármaco, incluyendo una certificación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).