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Cómo emprender a fondo, pero sin perder la cabeza

Cuatro consejos para cuidar la salud mental de los emprendedores.

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Emprendimiento
Foto: Nathan Cowley en Pexels

Hace unos meses caí en cuenta de que, de repente, mi memoria parecía estar fallando: no recordaba ni siquiera los nombres de las personas con las que había hablado recientemente. Soy de las que recuerda caras, números y textos sin mayor dificultad, así que algo raro me estaba sucediendo.
Era obligatorio para mí, que soy psicóloga y trainer en programación neurolingüística, estudiar la razón de esta anomalía, y efectivamente no me tomó tiempo descubrir que esas fallas detonaban de mi falta de sueño.


Al igual que en mí, empecé a notar cómo estaba afectada la calidad de vida y la salud mental de mis amigos emprendedores, que, impulsados por la pasión, se ven impedidos a parar cuando sea necesario.

Es difícil hablar sobre salud mental entre los emprendedores, pero es absolutamente necesario hacerlo. Cerrar negocios, levantar capital, salir en la prensa, hacer lanzamientos, cumplir metas, presentar balances y reclutar talento son actividades tan emocionantes que nos llegan a cegar y nos llevan a ignorar lo que puede estar ocurriendo tras bambalinas en nuestro cerebro.

Todos compartimos la pasión, que es eso que nos inyecta energías que parecen ilimitadas para perseguir sueños, al punto de llegar a trabajar más de 50, 60 o 70 horas a la semana (en general, la mayoría de las 30 promesas reconocidas en esta edición por Forbes trabajan 50 o más horas a la semana) . Y, por esa misma pasión, en muchos casos nos cohibimos de necesidades que llegan a parecer lujos.

Sobrepeso, dolores de cabeza, insomnio o pérdida de masa muscular como efecto de hormonas que se liberan como respuesta al estrés, fatiga mental, depresión, ansiedad, adicciones, problemas de visión y baja autoestima son algunos de los problemas de salud mental que pueden vivir los emprendedores.

Puede que suene familiar o que conozcas a algún emprendedor que pareciera tener algo de esto, pero lo delicado es que terminan creando efectos a largo plazo en nuestro sistema endocrino, encargado de regular funciones como el sueño, la digestión y la reproducción, así como en el sistema nervioso, que coordina nuestro cerebro con las funciones corporales que realizamos. En otras palabras, no estamos hablando de efectos de un día, sino de consecuencias que pueden cambiar nuestra vida por siempre. Como buena emprendedora, voy a tomar una posición proactiva ante esta realidad y a proponer cinco recomendaciones para poner en práctica de manera rápida, las cuales no nos van a quebrar y, por el contrario, van a aumentar nuestra productividad:

Dormir no es un lujo, es una necesidad

Dormir cuatro horas diarias no es suficiente. La Organización Mundial de la Salud establece que un adulto debe dormir entre siete u ocho horas al día. Yo más que nadie sé que los días parecen encogerse y no alcanzan, pero dormir debe volverse una prioridad para ser incluso más productivo. 
Un estudio de la Universidad de Notre Dame en EE. UU. confirmó que dormir ayuda a consolidar la memoria emocional selectiva y organizar información en el cerebro. Te ayuda a aprender mejor y a que la información transite en el cerebro de manera más rápida. Dormir genera mielina y repone células del cerebro. 

Ejercicio = buen humor = mejores pensamientos

La actividad física genera la secreción de endorfinas, neuroquímico que produce sensación de felicidad y euforia.  Esta sustancia mejora el estado de ánimo y la química cerebral en los seres humanos. Segun la apa, la actividad física reduce el estrés porque incrementa además la producción de norepirefrina. Un estudio publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America concluyó también que el ejercicio aumenta el tamaño del hipocampo, encargado de la memoria. En otras palabras, el ejercicio es un tratamiento natural contra el estrés, la depresión y la ansiedad.

Desconéctate de verdad 

Estar en tu casa respondiendo mensajes de texto y correos electrónicos no es desconectarte. Desconectarse mentalmente, brindarle al cerebro la oportunidad de pensar en otras cosas, de reír y de distraerse, es una tarea que aunque parezca casi imposible, es necesaria para recargar energías. No hay nada que una buena planeación no te permita hacer, así que planea para desconectarte. 
Aprende a controlar tu mente y tu respiración

El cerebro puede ser entrenado para lo que queramos alcanzar. Si bien los deportistas entrenan para tener concentración y resistencia mental, los emprendedores debemos entrenarlo para bajarle las revoluciones en ciertas situaciones. La respiración es una de las herramientas claves para manejar la frecuencia de las ondas cerebrales, de ahí tantos ejercicios de meditación y mindfulness que incluyen este importante componente. 

Esta es otra de las recomendaciones en las que solo intentándolo se pueden realmente evidenciar los resultados. Existen muchas aplicaciones, videos en YouTube y audios en Spotify que te pueden guiar y enseñar a hacerlo. Vuelvo y repito, empieza por intentarlo.

No estás solo, encuentra tu tribu

Somos muchos los emprendedores que afrontamos situaciones empresariales duras, seguramente más parecidas de lo que pudiéramos creer. Hablar con alguien que pueda escucharte y realmente entender tu situación te permite soltar un peso que probablemente estabas arrastrando solo. Si bien el otro no va a solucionar tu vida, tan solo hablar libera mucha más presión de la que te imaginas. Hay grupos y gremios de emprendedores de todos los tamaños, edades, sectores de la economía. El que busca encuentra, por lo que hay que buscar. 

Habiendo visto tantos casos cercanos, hoy me atrevo a decir que no hay ninguna cantidad de dinero en efectivo que pueda pagar el valor que tiene la salud mental y una vida equilibrada.
El día a día es importante, pero nada es más vital que la calidad de vida a largo plazo; al fin y al cabo, ese fue el primer motivo por el que nos decidimos a emprender.

*La autora es cofundadora de The Biz Nation.

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