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Educación: ¿evolución o revolución?

Según la Unesco, la agencia de educación de las Naciones Unidas, en solo unas pocas semanas el 91% de los colegios del mundo cerraron sus aulas debido a la pandemia del COVID-19. Una situación que plantea una gran oportunidad para las empresas de aprendizaje online.

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Foto: Pixabay.

En las últimas semanas, la mayoría de los estudiantes de todo el mundo se han tenido que marchar en masa a sus casas para continuar de forma virtual su proceso de formación. Todo un reto para las familias y profesores, quienes tratan que el curso escolar no se vea gravemente perjudicado y que los alumnos no pierdan su ritmo de aprendizaje. 

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Es la gran oportunidad, en un entorno nunca deseado, para las empresas tecnológicas de educación (EdTech). Después de años comunicando lo que serían capaces de hacer por el aprendizaje, se enfrentan al reto de demostrarlo. De momento, van ganando la batalla de la credibilidad con creces.

Los grandes aumentos: en edad escolar, matemáticas e idiomas

En Colombia, el uso de aplicaciones y programas online se ha disparado. Con la imposibilidad de muchos profesores de enseñar contenidos nuevos y la dificultad de muchos padres a la hora de ayudar a sus hijos con las tareas, el número de estudiantes que tiene que recurrir a herramientas online para conseguir completar el trabajo escolar es cada vez mayor.

Un ejemplo de dichas herramientas es Smartick, el método de origen español para el aprendizaje de matemáticas dirigido a niños de 4 a 14 años, el cual con el uso de inteligencia artificial, adapta el contenido al perfil de cada niño. La siguiente gráfica muestra su evolución positiva en 100 países desde que cerraron las escuelas a raíz del brote de Covid-19:

En cuanto a las herramientas para el aprendizaje de idiomas, Duolingo, la aplicación para el aprendizaje de idiomas online y que ofrece cursos en 30 lenguas diferentes, ha visto disparadas sus descargas, llegando a alcanzar los 30 millones de estudiantes.

La compañía ha experimentado un crecimiento mundial del 108% entre el 9 y el 30 de marzo, sobrepasando el millón de usuarios. La organización alcanzó una valoración de USD 1.500 millones, alcanzando con esto el estatus de “unicornio”. En declaraciones recientes a la CNBC, su fundador, el guatemalteco Luis von Ahn, señaló que “estamos preparando una posible salida a bolsa (IPO) para el 2021 y la adquisición de otras compañías”.

Ganadores y perdedores hasta el momento

Google Classroom, Smartick, Duolingo y Photomath se encuentran entre las aplicaciones descargadas más popularmente en Colombia desde que comenzó el confinamiento, según datos de AppAnnie.

Si comparamos estos programas online respecto a sus competidores offline, el auge es aún más claro, como nos muestra Google Trends. La tendencia alza de los métodos online nos hace augurar un cambio de paradigma educativo en la mente de las familias y estudiantes.

Las circunstancias han forzado a millones de familias en Colombia a comprobar que aprender con una aplicación matemáticamente optimizada es más eficiente, ya que permiten recoger y analizar en tiempo real todas las respuestas, aciertos y errores del alumno. Con estos datos, la computadora diseña un plan de estudio a la medida de cada estudiante para su progreso individual. El programa se adapta al niño y no al revés.

¿Va cambiar la educación para siempre?

Es pronto para saber cómo evolucionará el modelo educativo. Las compañías de EdTech están logrando demostrar que el aprendizaje en línea puede ser altamente eficiente en algunos casos, sobre todo en aquellos que se salen de la media. También se consolidan como un eficaz complemento a las clases impartidas en el colegio. 

Muchos maestros están descubriendo la forma en que estas herramientas se convierten en aliados que facilitan su trabajo y que les permiten dedicar tiempo a lo que mejor hacen: transmitir conocimiento, captar las dudas y estados de ánimo de sus alumnos. ¿Por qué no confiar en un programa como Smartick para mandar las tareas diarias de matemáticas, por ejemplo? Las tareas personalizadas serían más eficientes, y su devolución corregida al profesor supondría una potente herramienta de diagnóstico de la evolución de cada alumno. La escuela ha sido uno de los hitos en el desarrollo de  la civilización moderna. Si lleva estructurada de la misma manera desde hace siglos es porque funciona. Ahora la escuela y el aprendizaje pueden mejorar. Actualizar los métodos sería una evolución, no una revolución.

Personalmente, creo en un modelo de aprendizaje mixto en el que los distintos métodos sumen para obtener el mejor resultado posible. Considero que un buen profesor nunca podrá ser sustituido por una máquina. La pasión, motivación y amor por una materia que puede transmitir un docente es algo único. Ahora bien, las computadoras superan a los humanos en el trabajo individual de práctica profunda. Las metodologías online pueden ayudar al maestro a lograr una atención a la diversidad cuasi perfecta y mejorar así gestión del salón, liberando tiempo para dedicarse a tareas de mayor valor añadido. Los niños que puedan volar más alto que la media de la clase, lo harán y, los que necesiten refuerzo, no se quedarán atrás.

¿Cuánto cambiará la tecnología el aprendizaje de los estudiantes? Lo veremos cuando los niños regresen a las clases tradicionales del colegio.La gran incógnita, una de muchas del escenario post Covid-19, es si habremos aprendido a aprovechar lo que nos vimos obligados a usar.

Por: Javier Arroyo*

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Twitter: @Jarroyoc

*El autor es cofundador de Smartick, plataforma online para el aprendizaje de las matemáticas para niños de 4 a 14 años. Graduado en Harvard Business School, Economista y MBA por la École de Commerce Solvay. Ha dado unas cuantas vueltas por el mundo y de niño ha experimentado, incluso disfrutado, en primera persona de sistemas educativos en cuatro países diferentes: Alemania, EEUU, Bélgica y España.

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