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Exclusivo: Masayoshi Son habla de WeWork y del asedio de SoftBank

Entre la debacle de WeWork y la pandemia del COVID-19, los mercados han desvalorizado en gran medida su Vision Fund de 100.000 millones de dólares. Pero el legendario inversor tiene otros activos de Softbank, un historial y un plan.

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Masayoshi Son, CEO de SoftBank. Foto: Getty Images.

Tras pasar una ráfaga de puertas negras cerradas de SUV, el fundador de SoftBank, Masayoshi Son, y su séquito ingresan al espacio privado y silencioso, dentro del restaurante de mariscos más importante de Estados Unidos, Le Bernardin. Sobresale el multimillonario japonés por una chaqueta gris de marca Uniqlo que porta sobre su traje.

Durante un día de marzo, el hombre, conocido como Masa, ha reunido a cerca de veinte de los administradores de activos más grandes del mundo en el centro de Manhattan. Mientras entrega una bolsa de colores que está usando en lugar de un maletín, se sienta en la silla vacía en el centro de una gran mesa.

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El día anterior había conversado con un grupo más grande de inversionistas. Pero esta mañana habla en la ‘Cumbre previa a su IPO —salida a bolsa—’ que ha atraído a una audiencia multimillonaria, incluido a Larry Fink, de BlackRock, que se sienta a su lado. “A pesar de la opinión de la gente de que SoftBank podría estar luchando por seguir a flote, seguimos creciendo”, dice Son. “No pienses en el pasado”.

Es más fácil decirlo que hacerlo. El vision fund (fondo de inversión) de SoftBank, con una valoración de 100.000 millones de dólares es, seguramente, el más analizado en el mundo y por una buena razón. En los últimos tres años, Masa ha realizado una cantidad vertiginosa de apuestas enormes y audaces, 88, para ser precisos, a grandes prospectos, entre estos a la colombiana Rappi.

Sin embargo, las cosas no han salido exactamente según lo planeado. Primero, fue Uber, que su fondo respaldó de forma tardía, dejando cientos de millones bajo el agua. Y luego WeWork, en el que SoftBank ha inyectado más de 10.000 millones de dólares desde 2017 y que colapsó desde que retiró su muy difamado plan de IPO.

Fue un “momento difícil”, expresa Masa al grupo. El día anterior, le había dado una explicación más larga a Forbes en privado: “Pagamos demasiado dinero por ellos y creíamos mucho en esta compañía emprendedora. Ahora incluso con WeWork, estamos seguros de que crearemos una nueva administración, un nuevo plan y le daremos la vuelta para lograr un retorno decente”.

Para intentar pivotar, Masa invoca el pasado. Específicamente, su acuerdo de carrera profesional y la joya de la corona de SoftBank: un cheque de 20 millones de dólares que firmó para el gigante chico de comercio electrónico Alibaba —valorado actualmente en más de 120.000 millones de dólares—. “Los primeros diez años de Alibaba tuvieron casi cero ingresos” , comenta Son a los inversionistas. “Pero una vez que comenzó a generar dinero, la fortuna apareció dramáticamente”.

Con el objetivo de reforzar ese punto, Masa, le muestra a nueve de sus compañías de cartera una presentación de 20 minutos cada una. “Las empresas de hoy tienen un movimiento inicial por delante de todos los demás”, dice Son. “Es el comienzo. Quiero que vean y sientan lo que va a suceder”. Sin embargo, hay algunos peligros allí, incluido ByteDanc, propietario de TikTok y el líder del e-commerce coreano Coupang.

Es claro que el elefante en la habitación no está realmente ahí. A causa del brote de coronavirus en Asia, la mesa de poder, incluyendo a Masa, parece ingenuamente no preparada para una pandemia a punto de atacar. La predicción de Son sobre WeWork parece absurdamente equivocada: a juzgar por los precios de la deuda del coworking, la participación de SoftBank parece ir hacia cero, o a centavos por dólar en el mejor de los casos.

El vision fund en conjunto, con sus inversiones de mayor valor en la etapa posterior en la economía compartida, el transporte, los viajes y los bienes raíces, se ve igualmente angustiado. Unas dos semanas después de esa reunión, las acciones de SoftBank se negocian con un descuento del 73 % sobre el valor empresarial de sus partes.

Las cosas han cambiado tan rápido que las acciones de SoftBank podrían saltar si vision fund se cerrara por completo. Cuando Son cedió recientemente, a pesar de la insistencia de que no lo haría y acordó deshacerse de una parte de los activos públicos de SoftBank (se espera que incluya parte de su participación en Alibaba) como parte de un plan de 41.000 millones de dólares para recomprar acciones y pagar la deuda, los inversionistas se regocijaron.

Esa acción mostró soporte para el precio de la acción. Sin embargo, la compañía también anunció (principalmente en aplausos) que sería más cautelosa al hacer nuevas inversiones de su segundo vision fund. “Entendemos lo que necesitamos hacer en tales circunstancias”, dice Yoshimitsu Goto, director financiero de SoftBank y confidente de Son desde hace mucho tiempo, quien habla con los medios incluso con menos frecuencia que su jefe. “Creo que Masa también entiende el mercado”.

Además de ser uno de los vehículos de inversión más extremos de la historia, vision fund también fue un ejercicio de cambio de marca de alta velocidad. El frenesí del acuerdo borrado de la conciencia pública perdida en el fabricante de chips, Kingston Technology. Son ha afirmado que durante tres días, en el pico de la burbuja, fue el hombre más rico del mundo. Sin embargo, todo llegó a su fin: para cuando esta estalló por completo, en 2002, SoftBank había perdido el 99 % de su capitalización de mercado, pasando de 180.000 millones de dólares a solo 2.000 millones de dólares.

CEO de Softbank dice que inversiones se recuperaron a niveles de prepandemia

No solo Son perdió una fortuna; al igual que con su vision fund, muchos altos ejecutivos habían invertido gran parte de su patrimonio neto en las acciones de SoftBank. “Nos sentamos alrededor de una mesa con él y le dijimos: ¿qué hacemos ahora?”, dice Ron Fisher, quien administró las inversiones de SoftBank en Estados Unidos y ahora es su vicepresidente. Sin embargo, de acuerdo con Fisher “casi todos los directivos se quedaron para resistir un par de años de verdadero dolor. Aunque Masa tiene una capacidad única para conectarse con las personas”, dice. “Puede ser increíblemente modesto y humilde en términos de comprender sus propias deficiencias”.

Una historia de advertencia en este punto, Son gastó la próxima década llevando a SoftBank todo el camino de regreso. El primer paso: paciencia. Masa se aferró obstinadamente a una inversión particularmente querida. “Yo era el tipo más optimista sobre el futuro de Alibaba, más que su propia gerencia y creo la situación se repetirá de nuevo”, dice. A partir de ahí, las transacciones altamente complejas y apalancadas le permitieron adquirir las operaciones de Vodafone en Japón y Sprint Nextel, además de Arm Holdings, fabricante británico de chips.

SoftBank también invirtió con éxito una participación en Supercell (fabricante de juegos móviles). La compañía también siguió apostando en nuevas empresas, con un promedio de aproximadamente 4.000 millones de dólares al año, cuando, en 2017, Son decidió volver a lo grande. “En los últimos 20 años, la Internet ha interrumpido la industria publicitaria y minorista; pareciendo que son los dos únicos “, dice.

“Seguir adelante con el poder de la inteligencia artificial (IA) afectará a todas las demás industrias”. Rajeev Misra, un aliado de toda la vida, tuvo la tarea de liderar el fondo más grande del mundo para inversiones privadas en tecnología, el vision fund. Un banquero controversial pero brillante, Misra, ayudó a rescatar y elaborar las complejas transacciones financieras de Son en la década de 2000, en el Deutsche Bank. Recientemente ha sido acusado de espiar y orquestar campañas de difamación contra sus propios colegas. (Misra niega esto: “No, no, soy un libro abierto, amigo. No existe tal cosa. Estamos hablando de la palabra de Dios, la gracia de estar donde estamos… Es el tamaño —de vision fund—. Si estuviera en la calle, sin invertir en este fondo, nadie diría eso”.)

Misra firmó con los inversionistas, liderados por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, por un fondo récord de 100.000 millones de dólares, y con ordenes de gastar no menos de 100 millones de dólares para acumular grandes participaciones en los mercados emergentes del nuevo orden impulsado por la inteligencia artificial de Son. Algunos, como la compañía de investigación oncológica, Guardant Health, tenían conexiones claras con esta tecnología. Además de Flipkart, empresa de comercio india, Uber, aplicación de transporte y Slack, el negocio de software de trabajo, que fueron las herramientas que Son imaginó que serían más necesarias en un mundo dominado por interfaces de automatizadas y carros autónomos.

“Hace veinte años, la gente decía: ¿por qué Amazon es una empresa que opera en internet? Se trata solamente de una empresa minorista, ¿verdad?”, explica Son. “Hoy en día, la gente dice, oh, es solo transporte, son solo bienes raíces u otras cosas obvias, sin embargo, con la IA aplicada puede ser buen negocio. Pero se debe entender que esto es solo el comienzo”.

Tiene sentido a largo plazo, en este momento, parece bastante espumoso. Entonces, incluso previo al anuncio de que volvería a iniciar las inversiones poniendo a la IA en el centro, SoftBank comenzó a anunciarle a las compañías que se concentraran más en las ganancias que en el hipercrecimiento y que consideraran los despidos tras la debacle de WeWork.

“No hay paquete de rescate”, dijo Son en su presentación de ganancias en febrero, pero Misra dice que vision fund ha reservado 20.000 millones de dólares para invertir en sus prometedoras compañías de cartera y, de acuerdo con los informes, ha buscado otros 10.000 más para ayudar a aquellos que se están quedando sin fondos. “Podemos invertir en los próximos dos años a un costo muy bajo”, agrega Son. “Esto nos dará la mejor oportunidad”.

En ese momento un amor complicado comenzó de inmediato. Se retiró de un compromiso de 3.000 millones de dólares para comprar las de Neumann y otras acciones de WeWork de los inversionistas y empleados del coworking, argumentando que no se cumplieron las condiciones del acuerdo. Retuvo una cuota en efectivo del minorista directo al consumidor Brandless, que posteriormente cerró.

Empresas como el unicornio inmobiliario Compass y Kabbage, proveedor de préstamos para pequeñas empresas han recurrido recientemente a permisos y despidos. SoftBank permitió que la startup satelital de internet, OneWeb, se declarara en bancarrota incluso después de invertir previamente alrededor de 2.000 millones de dólares. Advirtiendo que otras más se irán abajo rápidamente. “Yo diría que 15 de ellos van directo a la bancarrota”, dice Son.

Está bien, agrega, siempre y cuando un número similar de 15 o más empresas exploten. Los expertos de SoftBank afirman que si el fondo puede devolver 150,000 millones de dólares, aún puede pagar a sus socios limitados su capital y garantizar un rendimiento anual del 7 % e incluso así obtener ganancias. Por lo tanto, los recursos se desplegarán hacia ganadores claros. La socia de vision fund, Lydia Jett, explica que ella y sus colegas tienen un nuevo enfoque: ayudar a las compañías de su portafolio a renegociar con prestamistas y arrendadores, reequilibrar presupuestos y balances, así como aprender de sus empresas asiáticas que enfrentan lo peor del Covid-19. “Están sucediendo muchas cosas para ayudar a estas compañías a avanzar en lo que será un largo viaje”, dice Jett.

Fuera de SoftBank, gran parte de Silicon Valley se burla de la autenticidad de tales movimientos, o se cuestiona si son demasiado pequeños o tardíos. “Creo que SoftBank tiene un desafío”, dice Ilya Strebulaev, profesor de la Stanford Graduate School of Business que estudió unicornios de inicio. “Sus desafíos son enormes”. Con el perfil de inversión de vision fund —su primer cheque promedio vale más de 400 millones de dólares y las posiciones pueden llegar a miles de millones, como con WeWork y Uber— el fondo se empuja hacia categorías ruidosas y abiertas dentro de la tecnología. Los cheques grandes en sí mismos pueden alentar la falta de disciplina, ya que las startups creen que siempre hay más dinero disponible. Y cuando a las compañías de alto crecimiento y gasto se les dice que disminuyan la velocidad y acumulen efectivo, pueden encontrar que sus equipos de gestión no son adecuados para el cambio.

“SoftBank se considera una plaga en el ecosistema, no un salvador”, dice Duncan Davidson, socio de Bullpen Cápita (uno de los primeros inversores en Wag, aplicación para pasear perros a domicilio) en la que SoftBank invirtió 300 millones de dólares y vendida eventualmente a la compañía con pérdidas. “Toda la industria sería más feliz si nunca hubieran aparecido”.

Mientras que el vision fund es posiblemente la mayor jugada de “crecimiento” de la historia, la ironía es que actualmente SoftBank en sí es una acción de valor. Durante varios años, Son ha discutido con los analistas las llamadas de ganancias sobre los descuentos que los inversores aplican a las acciones de SoftBank en relación con sus activos, lo que implica que los inversionistas de los mercados públicos valúan el fondo en menos de cero dólares. La participación en la empresa de Alibaba por sí sola, vale más que la capitalización de mercado de SoftBank. Como obsequio, obtienes retenciones en Arm, su proveedor inalámbrico japonés y Sprint. Más lo que se pueda rescatar del fondo de inversión.

“La gente sigue hablando sobre el vision fund, pero hay que analizar su tamaño”, dice Marcelo Claure, exdirector ejecutivo de Sprint, que actualmente es el Director de Operaciones de SoftBank. “Alibaba puede beneficiarnos más en una semana que toda la inversión de WeWork”.

Sí, WeWork nuevamente. El precio final es más que la pérdida multimillonaria. Paralizó la concepción de Masa como un genio incomprendido, en lugar de alguien que fue engañado por un vendedor de tiempo compartido que fumaba marihuana y desafiaba el gobierno. Masa dice: “Siempre es difícil. No es ciencia, es arte. Te entusiasmas con un emprendedor que parece genial pero que no necesariamente entrega un gran rendimiento”.

Los inversores de los mercados públicos no son irracionales por naturaleza y pueden hacer los cálculos, argumenta Pierre Ferragu, analista de New Street Research. Actualmente, SoftBank no tiene la plena confianza del mercado. “El mercado teme que WeWork y Uber sean solo el comienzo de un problema más grande y general”, dice Ferragu, quien es optimista sobre las acciones de la compañía.

“Les preocupa que el Grupo esté dirigido por un loco, Masa, quien seguirá a la cabeza hasta que no le quede ni un centavo”. En marzo, Ferragu y otros analistas se sintieron alentados por el anuncio de SoftBank de recomprar acciones. Sin embargo, Moody’s rebajó su calificación en dos niveles más, situándolo prácticamente en la basura. (En tanto SoftBank ha solicitado que Moody’s deje de calificar su deuda).

Al hacer estos cálculos, Son ha mantenido conversaciones recientes con inversionistas, incluido Elliott Management, el fondo activista dirigido por Paul Singer que ha acumulado una posición multimillonaria en SoftBank y exigió dicha recompra, entre otras reformas. Una de las opciones incluía la privacidad de todo el Grupo, aunque una fuente con conocimiento de esas reuniones dice que, dadas las complicaciones regulatorias y estructurales masivamente complejas, no se considera viable.

Lo que no está en disputa: dentro de SoftBank e incluso del vision fund, es que Masa está tomando las decisiones. Como el mayor accionista, controla la compañía y se sienta como uno de los tres miembros del comité de inversión, con la última palabra sobre los acuerdos. Este es su juego para ganar o perder y la historia juzgará en consecuencia: ¿Es él el mejor artista de escape preparando su tercer acto? ¿O un cazador de burbujas que merece el descuento que el mercado le atribuye?

Últimamente a Son le ha gustado presentar a las personas imágenes parecidas a Rorschach para llevar a casa el punto de vista. “Mira una sombra”, dice. “Incluso dentro de las 24 horas, la duración de su sombra difiere dramáticamente, a pesar de que su altura en un día no ha cambiado. La gente se asusta o confía demasiado mirando la longitud de la sombra”. En los próximos meses, Son descubrirá si es el atardecer o el amanecer.

Por: Alex Konrad | Forbes Staff

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Elon Musk ganó US$25.000 millones en un día: ahora es el hombre más rico de la historia

Musk tiene ahora una mayor fortuna que la de cualquier multimillonario que Forbes haya rastreado.

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Foto: EFE.

La semana de Elon Musk ha tenido un gran comienzo.

Las acciones de Tesla se dispararon el lunes después de que Hertz anunciara planes para comprar 100.000 vehículos eléctricos (principalmente sedanes Model 3) para su flota de carros de alquiler, lo que elevó la fortuna de Musk en 25.600 millones de dólares desde el cierre del mercado del viernes.

Su patrimonio neto, al cierre del mercado el lunes, subió a la frontera de US$255.200 millones, en cálculos de Forbes, lo que lo convierte probablemente en la persona más rica que jamás haya caminado sobre el planeta. Es más rico que cualquier multimillonario que Forbes haya rastreado: Musk vale más que el cofundador de Google, Larry Page (el sexto más rico) y el director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg (el séptimo más rico) juntos.

Por gran parte de su riqueza, Musk puede agradecer su participación del 21% (descontada por obligaciones de préstamos) en Tesla, que ayudó a lanzar, primero como inversor, hace casi dos décadas. Las acciones cerraron el viernes en alrededor de US$910. Para el lunes al mediodía, las acciones habían subido a aproximadamente US$978 cada una, un 33% más desde que comenzó el año, y lo suficiente para darle a Tesla una capitalización de mercado de US$968.000 millones. A las 4 p.m. cuando cerró la bolsa, la capitalización de mercado de Tesla superó el billón de dólares por primera vez; las acciones cerraron a 1.024,86 dólares la pieza, un aumento del 12,6% en un día.

Musk también tiene una participación en la empresa privada de exploración espacial SpaceX, que podría intentar el primer lanzamiento orbital de su nueva nave espacial el próximo mes. El negocio fue valorado más recientemente por inversores en 74.000 millones de dólares, tras una ronda de financiación en febrero. Según los informes, las acciones se han negociado recientemente a una valoración de 100.000 millones de dólares en el mercado secundario.

Musk superó a Jeff Bezos para convertirse en la persona más rica del mundo en septiembre y no ha mirado atrás desde entonces. En ese momento, bromeó con Forbes sobre enviar una medalla de plata al fundador de Amazon y multimillonario espacial rival (y luego le envió a Bezos un emoji de medalla de plata en Twitter).

La fortuna de Bezos bajó mil millones de dólares el lunes debido a que las acciones de Amazon se tambalearon antes de su informe de ganancias del tercer trimestre; la brecha entre los dos hombres se amplió a más de US$62.000 millones; Bezos terminó el día con un valor estimado de US$193.000 millones. Cuando las acciones de Amazon alcanzaron su punto máximo a principios de este año en julio, el magnate tecnológico de Seattle tenía una fortuna estimada de US$222.000 millones.

La pandemia ha agravado las disparidades de ingresos en Estados Unidos y la capa más rica de la sociedad está emergiendo más rica que nunca. Entre enero de 2020 y abril de 2021, los multimillonarios de Estados Unidos se enriquecieron alrededor de US$1.2 billones más. En términos de dólares, Musk fue el que más ganó de todos. Hace dos años, Forbes fijó su patrimonio neto en US$19.900 millones, menos de una décima parte de lo que vale hoy.

El acuerdo con Hertz representa el pedido más grande de vehículos eléctricos hasta la fecha y generará alrededor de 4.200 millones de dólares en ingresos para Tesla, según Bloomberg. La noticia llega solo cuatro meses después de que la agencia de alquiler centenaria, que comenzó a alquilar autos Ford Modelo T en 1918, saliera de la bancarrota. Hertz dice que el Model 3 de Tesla estará disponible para alquilar en las principales ciudades de Estados Unidos y Europa a principios de noviembre, según un comunicado de prensa. Las acciones de Hertz también fueron noticia este lunes, cerrando más del 9% a 27 dólares la acción.

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Acción de Tesla alcanza precio récord luego de que Hertz hiciera el pedido de vehículos eléctricos más grande de la historia

Las acciones de Tesla agregaron más de US$36.000 millones en valor de mercado este lunes por la mañana, lo que hace que la compañía automotriz sea más valiosa que Facebook.

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Foto: Tesla.

Las acciones de Tesla se dispararon más allá de un máximo histórico de cierre el lunes por la mañana después de que se conociera que Hertz realizó un pedido para comprar 100.000 automóviles, ya que la empresa de alquiler de automóviles, que recientemente se declaró en bancarrota, adopta el floreciente mercado de vehículos eléctricos en un intento por revertir su negocio en crisis.

Hecho clave:

  • Las acciones de Tesla subieron más del 4% en las primeras horas de negociación a un precio que rodea los US$963 este lunes, superando un máximo histórico de cierre de US$909,68 desde el viernes e impulsando el valor de mercado del fabricante de automóviles en alrededor de US$36.000 millones adicionales.
  • El aumento comenzó en las operaciones previas al mercado inmediatamente después de que Bloomberg informara que Hertz ordenó que los vehículos se entregaran antes de fines del próximo año como parte de un esfuerzo más amplio para electrificar su flota de autos de alquiler.
  • En una nota del lunes por la mañana, el analista de Wedbush, Dan Ives, dijo que el pedido marca el mayor pedido de vehículos eléctricos jamás realizado gracias a un elevado precio de 4.200 millones de dólares.
  • En un comunicado, Hertz dijo que los clientes podrán alquilar los Tesla Model 3 en sus ubicaciones a partir de principios de noviembre y señaló que el pedido ayudará a que los vehículos eléctricos comprendan más del 20% de la flota global de la compañía.
  • Las acciones de Hertz, que cotizan en el mostrador y ya no cotizan en una bolsa importante, se mantuvieron prácticamente planas después de caer un 3% el viernes.

Antecedente:

Hertz se acogió al Capítulo 11 de la bancarrota en mayo pasado cuando la pandemia de Covid-19 asestó un golpe masivo a la demanda en la industria del ocio. La compañía salió de la bancarrota en junio después de deshacerse de más de US$5.000 millones en deuda, gracias en parte a un nuevo grupo de inversionistas. En un comunicado del lunes, Fields promocionó “el nuevo Hertz” mientras se burlaba del compromiso de la compañía de hacer crecer su flota de vehículos eléctricos como parte de sus esfuerzos de reestructuración. El pedido representa aproximadamente el 20% de los casi 500.000 vehículos que Tesla vendió el año pasado.

“Si bien Hertz está en las primeras etapas de electrificar su flota de autos de alquiler, Tesla obtiene un orden de esta magnitud resalta la adopción más amplia de vehículos eléctricos en marcha como parte de esta marea verde que se aproxima que ahora golpea a los Estados Unidos”, dijo Ives, señalando a Tesla. como líder indiscutible en un campo floreciente de fabricantes que también incluyen a los fabricantes de automóviles heredados GM y Ford, así como a las firmas más nuevas Lucid Motors y Faraday Future.

La cifra:

US$940.000 millones. Ese es el valor de mercado de Tesla después de su último impulso. El aumento impulsado por Hertz ha ayudado a que Tesla sea más valiosa que el gigante de las redes sociales Facebook.

La fortuna del CEO de Tesla, Elon Musk, creció en la asombrosa cifra de 9.400 millones de dólares el lunes por la mañana a medida que las acciones de la compañía se disparaban.

Musk, la persona más rica del mundo, ahora tiene una fortuna de 239.000 millones de dólares, según cálculos de Forbes.

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De vivir en la calle a crear un negocio millonario basado en la privacidad

Stefan Leipold patentó la primera mica de privacidad magnética del mercado en 2017 y en tan solo un año alcanzó por poco el millón de dólares en ventas.

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Cuando Stefan Leipold viajó a Estados Unidos, lo hizo con la idea del “sueño americano” en mente: “Pensé que llegaría allá con ideas para fundar una empresa y la gente simplemente abriría la cartera”. Su idea no pudo estar más equivocada. Contrario a recibir ofertas millonarias por sus ideas, Leipold terminó en la calle, sin hogar y con la preocupación de qué comería.

“En Alemania me dedicaba a dar asesoría de ciberseguridad, pero realmente no tenía una empresa, era mi propio empleado. Por eso quise ir a los Estados Unidos, la gente me dijo vas a fracasar y les dije ‘ya me verán’. Tenía una Visa de 30 días y la idea de que al ser de Alemania obtener dinero sería fácil. Terminé como un vagabundo y durmiendo en espacios de obras en construcción o dormitorios de gente de la universidad”, dice Leipold en charla con Forbes.

Con los conocimientos en seguridad e informática que Leipold tenía comenzó con un pequeña y muy básica idea de negocio: dar soporte técnico de todo tipo y a quién se lo ofrecería.

“Básicamente tocaba cientos de puertas por día y a quien me abriera les preguntaba: ‘Oiga, ¿necesita algún tipo de soporte para su computadora?’. En ese momento Leipold se dio cuenta de un problema y necesidad de mercado: la mayoría de la gente tenía muy poco cuidado por el resguardo de su información. 

“Para mí llegó un momento definitivo en mi vida, cuando no tenía dinero ni para comida, ni dónde dormir. En el que decidí tomar una dirección: vendí el anillo que había heredado de mi abuelo, con la decisión y convicción de no volver jamás a esa forma de vida”, comparte.

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Fue ahí cuando en conjunto con un amigo que conoció en Estados Unidos tuvo una idea: crear y patentar lo que Leipold define como la primera mica de privacidad magnética del mercado. Un producto que, aunque simple, le significó la oportunidad de crear Stark durante 2017.

“Sin mucho conocimiento de marketing grabé un video para redes sociales y se hizo viral, cuando nos dimos cuenta expandimos las ventas a más de 20 países y en menos de un año alcanzamos casi un millón de dólares en venta”, recuerda.

En solo tres años, Stark ha logrado expandir a más de 20 la línea de productos desde smartphones, tablets y computadoras y operaciones a cinco países, además de Estados Unidos; China, donde manufactura gran parte de las micas; Japón, donde compran los materiales; Alemania, para distribución, y más recientemente en México, con el objetivo de distribuir o expandir operaciones de Stark para la región de Latinoamérica.

Aunque las cifras de millones de dólares que factura hoy Leipold están muy por encima del dinero que contaba cuando dormía en el piso de obras en construcción, es una mínima parte del mercado global potencial donde compite la compañía.

De acuerdo con un reporte de la consultora 360 Reports Research, el mercado global de Protectores de pantalla alcanzó un valor de mercado global de 2,322 millones de dólares en 2019 y se espera que para 2026, a medida que el consumo de electrónicos como tablets, smartphones y computadoras portátiles continúe su expansión alcance un valor potencial de más de 5,300 millones de dólares.

Sin embargo, la firma de Leipold tiene dos enormes retos y problemas a futuro. El primero es que a diferencia de otros sectores en el que las empresas compiten no solo con innovación, precio y calidad, en el sector de protectores de pantalla Stark no solo se enfrenta a firmas mucha más grandes como ZAGG, Belkin, 3M y varias más con productos similares, sino a centenares de empresas, muchas de ellas chinas, que manufactura copias a precios excesivamente bajos.

Algo que el mismo Leipold reconoce: “En cuanto vieron que el producto tenía potencial comenzamos a ver copias baratas de nuestro producto en sitios como Amazon y otras plataformas de comercio electrónico”.

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El segundo, como define el reporte de 360 Reports, es que la mayoría de los consumidores ven este tipo de productos como necesidad para proteger su inversión, pero no como un diferenciador. En pocas palabras, les importa proteger la pantalla de su dispositivo, pero tiene poco interés qué mica o protector de pantalla comprar.

La apuesta de Leipold es tratar de explicar a los consumidores que más que solo proteger el cristal de sus dispositivos deben comenzar pensar en cómo resguardar la información no solo de forma  digital.

“Antes de la pandemia me tocaba dar muchas conferencias sobre educación en ciberseguridad para empresas o en congresos. No te puedes imaginar la cantidad de personas en aviones o lugares públicos que no se daban cuenta cuando alguien miraba sobre sus hombros para conocer o tomar  el contenido o la información de sus pantallas (…) Se trata también de difundir conocimiento y educar, porque la gente tiene que entender que estamos peleando una guerra, y esa guerra no es con armas, hoy puede paralizar un país entero en tres días con una computadora o dejar a alguien sin el dinero para pagar su renta”, finalizó Leipold.

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Cuánto invertirá la Fundación Bill & Melinda Gates para financiar el medicamento anticovid

Según confirmó la propia entidad, serán alrededor de US$ 120 millones, con la idea de que este tratamiento sea accesible en todo el mundo.

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La Fundación Bill y Melinda Gates anunció que destinará hasta US$ 120 millones para impulsar el acceso al medicamento contra el Covid-19 de MSD (la farmacéutica estadounidense Merck). Un tratamiento único en su tipo que podría distribuirse fácilmente en países con bajos suministros de vacunas y que los ensayos sugieren que podría reducir las hospitalizaciones o muertes en grupos de alto riesgo.

A través de un comunicado, la fundación indicó que apoyará las actividades necesarias para desarrollar y fabricar versiones genéricas del medicamento de MSD, molnupiravir. El financiamiento depende de que el medicamento obtenga la aprobación de los reguladores, añadió la fundación, que desde hace tiempo viene trabajando para mejorar el acceso a las vacunas, tratamientos y tests de Covid-19; incluidos US$ 1.900 millones en fondos desde el inicio de la pandemia. 

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Pastillas de molnupiravir

La fundación dijo que los datos iniciales sobre molnupiravir, que MSD desarrolló con Ridgeback Biotherapeutics, eran prometedores y mostraron que el antiviral puede reducir a la mitad el riesgo de enfermedad grave y muerte por Covid-19.

Si se aprueba, molnupiravir será la primera píldora antiviral oral para tratar Covid-19 en el mercado, algo que la fundación dijo que fue un “avance crítico” en la lucha contra la pandemia.

Melinda French, copresidenta de la Fundación Gates, dijo que todos, “sin importar en qué parte del mundo vivan”, deben tener acceso a los productos de salud que salvan vidas para poner fin a la pandemia. “La injusta realidad, sin embargo, es que los países de bajos ingresos han tenido que esperar por todo, desde el equipo de protección personal hasta las vacunas. Eso es inaceptable”. French pidió a los donantes, fundaciones y gobiernos que actúen para garantizar un acceso equitativo al molnupiravir y otros tratamientos, preventivos y equipos prometedores. 

Bill Gates y Melinda French.

Una pastilla antiviral oral podría cambiar las reglas del juego para el tratamiento de Covid-19. Si bien existen vacunas y medidas de salud pública que funcionan para prevenir infecciones y tratamientos como terapias con anticuerpos para aquellos que se encuentran gravemente enfermos, hay poco disponible para aquellos que se encuentran en las primeras etapas de la infección.

Las píldoras antivirales podrían cubrir esta brecha y también son mucho más baratas y fáciles de distribuir, fabricar y administrar. Aunque aún no ha sido aprobado para su uso, los países más ricos, incluidos EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Singapur, se apresuraron a asegurarse los suministros, lo que generó temores de desigualdades similares observadas en la fiebre mundial por las vacunas. 

Bill Gates.

MSD se ha esforzado por aumentar los suministros, habiendo llegado a acuerdos con los fabricantes de medicamentos genéricos para producir versiones más baratas del antiviral y prometiendo duplicar su propia producción. El programa Access to Covid-19 Tools Accelerator (ACT-A) liderado por la OMS ha descrito planes para comprar y distribuir antivirales para mejorar el acceso en las naciones más pobres. Aunque no se menciona explícitamente, se espera que esto incluya el molnupiravir de MSD.

Nota publicada en Forbes US. | Traducción: Nicolás Della Vecchia.

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Con salida a bolsa de WeWork, el derrocado cofundador Adam Neumann recupera su estatus de multimillonario

El castigado cofundador Neumann, que ya no trabaja en WeWork, retuvo una participación en la empresa de alquiler de oficinas y ha recibido grandes pagos por su salida.

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Adam Neumann, cofundador y antiguo CEO de WeWork. Foto: Reuters.

Una vez valorada en US$47.000 millones, con la mira puesta en “elevar la conciencia del mundo”, la empresa de alquiler de oficinas WeWork se hará pública este jueves con una valoración más moderada de 9.000 millones de dólares.

Eso tiene que ser decepcionante para los inversores que inyectaron US$12.700 en el negocio mientras se disparaba para convertirse en una de las nuevas empresas más valiosas del mundo. Pero hay un jugador que está triunfando a lo grande: Adam Neumann, el cofundador derrocado cuya conducta como director ejecutivo ayudó a colapsar el primer intento de salida a bolsa de la empresa (y cuyo controvertido acuerdo de separación enfureció tanto a los inversores como al público en general).

Forbes estima que Neumann, que perdió su condición de multimillonario cuando el valor de WeWork se desplomó tras el fallido intento de cotizar en bolsa en 2019, tendrá una fortuna estimada de US$1.600 millones cuando las acciones comiencen a cotizar este jueves después de que WeWork se fusione con BowX Acquisition Corp, una fracción de los US$4.100 millones que Forbes estimó que teníaen el pico de WeWork, pero lo suficiente para que recupere el estatus de multimillonario.

A pesar de ser expulsado de la empresa que cofundó y de no tener ningún rol en el negocio, Neumann, a través de una entidad que controla, poseerá aproximadamente 48,5 millones de acciones después de la fusión del SPAC, lo que le da una participación de propiedad estimada de alrededor del 7%.

Además, Neumann pudo conservar cerca de 20 millones de Unidades de Interés de Beneficios de WeWork Partnerships. Serán convertibles en acciones de las acciones ordinarias de la nueva empresa pública sin costo alguno después de la fusión. Según el precio de US$10 por acción del SPAC, esas unidades tienen un valor aproximado de US$200 millones.

Forbes estima que, entre sus unidades de asociación y acciones ordinarias, casi US$700 millones de la fortuna de Neumann están inmovilizados en WeWork. El resto de su patrimonio neto proviene del efectivo obtenido por la venta de acciones de WeWork a lo largo de los años y su lucrativo acuerdo de separación.

En los años previos a la OPI prevista para 2019, Neumann y el cofundador Miguel McKelvey vendieron acciones de la compañía por valor de casi US$500 millones, según el libro de 2021 “The Cult of We: WeWork, Adam Neumann, and the Great Startup Delusion”; Forbes estima que más de US$400 millones de esas ventas fueron a Neumann (antes de impuestos).

En abril de 2020, el inversor de WeWork, SoftBank, rescindió su oferta de comprar acciones de WeWork por valor de 3.000 millones de dólares, incluidas casi 1.000 millones de acciones de Neumann, citando investigaciones legales sobre problemas de gobernanza de WeWork.

Neumann y WeWork demandaron a SoftBank en respuesta, y las partes finalmente llegaron a un acuerdo sobre términos favorables a Neumann. Como parte del acuerdo, a Neumann se le permitió vender US$578 millones adicionales en acciones de WeWork a SoftBank durante el primer trimestre de 2021 y recibió un pago en efectivo de US$106 millones del fondo de inversión ese mismo trimestre.

Eso fue además de un pago en efectivo de US$185 millones que SoftBank comenzó a pagar a Neumann en cuotas antes de cancelar el acuerdo de no competencia relacionado que las dos partes firmaron a fines de 2019 junto con su oferta pública en abril de 2020; Forbes estima que Neumann recibió US$139 millones, según el calendario de pagos divulgado en los archivos de la SEC, antes de que Softbank dejara de realizar pagos.

Luego están sus préstamos. En los años previos a la fallida OPI de 2019, cuando Neumann estaba trabajando para asegurar una ronda de financiación privada tras otra, abrió una línea de crédito de 500 millones de dólares con varios bancos, utilizando su participación en WeWork como garantía.

Había retirado 380 millones de dólares en julio de 2019, según el prospecto inicial de oferta pública inicial de WeWork. Como parte de su acuerdo de salida, SoftBank acordó hacerse cargo del préstamo de los prestamistas originales; el monto adeudado por Neumann aumentó a 432 millones de dólares en febrero de 2021, según el prospecto más reciente. Si bien no está claro dónde Neumann depositó todo ese efectivo, los informes sugieren que ha estado activo en la inversión tecnológica.

También compró propiedades inmobiliarias llamativas por valor de casi US$100 millones, incluidos apartamentos en Manhattan, una propiedad en Long Island y una casa al norte de San Francisco en el condado de Marin, al menos en parte financiada por un conjunto anterior de préstamos de US$97.5 millones obtenidos antes de la primera oferta pública inicial de WeWork. Según los informes, Neumann vendió algunas de estas propiedades, incluida la casa del condado de Marin, apodada Guitar House.

Los portavoces de Adam Neumann y WeWork se negaron a comentar para esta historia.

A pesar del ojo morado que vino con la cancelación de la OPI de WeWork hace dos años, Neumann parece haberlo hecho bien.

En abril, el New York Post informó que Neumann estaba “escondido en Nueva York”, “tramando [un] nuevo negocio secreto ‘pospandémico'”. Aún no se sabe qué podría ser, pero sin duda estará bien financiado.

Por: Matt Durot | Forbes Staff

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