En Bogotá, por ejemplo, la disminución de los vehículos en las vías redujo entre 5 y 10 decibelios el nivel de contaminación auditiva.
DW.- Lima, Bogotá y Santiago de Chile son algunas de las numerosas capitales de América Latina que han visto mejorada la calidad del aire debido al confinamiento de la población para evitar la expansión del coronavirus. En Chile, el equipo de investigación Antártica Usach registró una reducción de entre 20 y 25 % de las partículas en suspensión en el aire sobre Santiago.
En las playas de Cancún, uno de los destinos turísticos más importantes de México, la ausencia de turistas dejó inusuales imágenes de largas extensiones de arena y aguas transparentes, así como la visita de una tortuga laúd que depositó 112 huevos frente a la zona hotelera.
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Mientras, en Acapulco se observaron episodios de bioluminiscencia, un fenómeno que no se producía desde hace años.

Otra imagen que se volvió viral durante el confinamiento es la de un puma recorriendo las calles en Santiago de Chile (foto). Estos animales, que viven en cerros cercanos a la capital chilena, ubicada a los pies de la cordillera de los Andes, no fueron los únicos que se dejaron ver en entornos urbanos. En México aparecieron cuatro especies en riesgo de extinción: el jaguar, el hocofaisán, la tortuga laúd y el cocodrilo.
Además de la reducción de la contaminación atmosférica, la desaparición de automóviles de calles y carreteras disminuyó la contaminación acústica de las grandes capitales como Brasilia. Así, por ejemplo, en Bogotá, hubo una disminución de entre 5 y 10 decibelios durante el día y de entre 10 y 15 en la noche, según la Red de Monitoreo de Ruido Ambiental de Bogotá.

