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Red Forbes

Volver a lo esencial como pieza clave para la innovación

El rol de las compañías con sus consumidores ha cambiado, la responsabilidad de las marcas con sus productos se convierte en una nueva forma de innovar.

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Es normal pensar que la definición de vida moderna pareciera estar relacionada a la definición de consumo. La inmediatez, el gasto o el exceso son definiciones que están atados implícitamente a este concepto ¿Por qué compramos lo que compramos, comemos lo que comemos o consumimos lo que consumimos?

Podríamos atribuirle a la publicidad gran parte de nuestros hábitos de consumo, pero lo cierto es que, como seres humanos generalmente buscamos la satisfacción inmediata, todo aquello que nos brinde placer en el corto plazo y que resulta, en la gran mayoría de veces, ser un proceso inconsciente.

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Pero nos hemos preguntado alguna vez, ¿de dónde vienen realmente estos objetos, quienes están detrás de su proceso o como ha sido su verdadera producción y distribución hasta llegar a nuestras manos? Ver, comprar, acumular. Tener un closet lleno de prendas o una estantería con utensilios, incluso una casa con gran cantidad de muebles, cuadros u objetos decorativos parece ser normal, en especial si evocamos el significado de felicidad con el hecho de tener.

Las respuestas a estos planteamientos involucran entre otras cosas darle paso a una nueva concepción de consumo, aquella en donde el impacto individual genera una conciencia colectiva, donde la empatía es el motor de la generación del verdadero valor de todo aquello que compramos y consumimos, pero además de involucrar a las comunidades de origen en parte de este proceso de generación de valor. 

El significado de lo ancestral:

En una región tan diversa como Latinoamérica, en donde habitan cientos de comunidades, vale la pena resaltar como sus tradiciones le han permitido al continente, replantear el significado del consumo con impacto. 

Sus creencias, tradiciones y cultura basadas en la generación de conexiones íntimas entre lo espiritual con lo terrenal se ven reflejadas en el valor y significado que impregnan en cada prenda, utensilio o artesanía que los rodea.

Promover, preservar y resignificar lo ancestral se convierte entonces en una prioridad para el mercado, en donde la reciprocidad de conocimientos hace parte del verdadero valor por el que alguien estaría dispuesto a pagar.

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La riqueza cultural única de cada región alrededor de todo el continente hacer posible entonces la interacción valiosa que promueve el equilibrio entre lo moderno y lo antiguo, una dualidad que ha permitido que lo auténtico sea el precedente a la verdadera reinvención social, ambiental, económica y cultural. 

Todo lo que nos rodea nos cuenta una historia: 

Así como nosotros estamos hechos de historias, todo aquello que nos rodea también nos cuenta una, es nuestra decisión escoger la historia que quisiéramos escuchar, una producción en masa y la distribución en grandes volúmenes parece ser la historia más habitual, aquella que además ha desvinculado el valor emocional que implican las historias detrás de todo aquello que usamos, vestimos o consumimos.

Todos los productos se convierten entonces en la materialización de anécdotas, recuerdos e historias con cualidades originarias e íntimas que nos evocan las emociones más intensas y en donde encontramos además, ese valor especial que nos conecta con una causa y nos muestran el impacto en torno al componente social y ambiental.

De lo individual a la conciencia colectiva

La dinámica del mercado ha promovido el anonimato detrás de la producción de cada elemento que hace parte de una transacción económica. Sin embargo, el conocimiento ancestral, pero también la promoción de aquellos detrás de la fabricación y producción de cada utensilio promueve de manera positiva la generación de empatía y conocimiento que conlleva a mitigar la transacción como netamente monetaria.

Conocernos a nosotros mismos, así como aceptar e identificar que detrás de cada prenda, de cada utensilio, de cada elemento hay una persona, y quien hace posible que nuestros intereses sean satisfechos. Este es entonces el primer paso a la posibilidad de generación de impacto.

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El concepto de reinvención y adaptación no solo acoge a las compañías, es un concepto que vale la pena identificar desde la individualidad, pues solo desde este entendimiento individual, será posible la generación de una conciencia colectiva en pro de generar alternativas eficientes como consumidores y como empresas.

Transacciones con propósito

Aunque el rol de las compañías ha cambiado y nosotros como consumidores ejercemos la responsabilidad de exigir un valor agregado más allá de una transacción económica, también es nuestro deber y el de las marcas, darles paso a las relaciones no efímeras, aquellas en donde se ha gestado un gran impacto desde la producción y que se verá explícitamente reflejado en el consumidor final. 

Permitirles a las marcas involucrar las historias, generar relaciones y encontrar en lo local el valor agregado de su propósito, será el primer paso para encontrar en el mercado la verdadera esencia de la innovación. Volver al origen, respetarlo y promoverlo será entonces la nueva apuesta en las industrias culturales y creativas.

Imaginar nuevas tendencias de consumo en pro de un impacto individual y colectivo será el catalizador a la generación de nuevos hábitos, unos en los que el valor cultural y ancestral sea el pionero a grandes cambios y generación de innovación. Entender además que en el verdadero lujo no hay opresión es mitigar las tendencias consumistas en torno a la gastronomía, la cultura, y la moda.

Esto es justamente lo que propone el Banco Interamericano de Desarrollo en su nuevo Podcast Región Naranja, un show sin precedentes que pretende resignificar como las industrias culturales y creativas son el verdadero catalizador hacia el crecimiento de toda Latinoamérica desde la innovación y el acercamiento que merece lo local.

Contacto
LinkedIn: Magdala Mora Fuentes*
*La autora es directora de relacionamiento en Empréndete,  un podcast que cuenta historias que educan en emprendimiento y negocios en español. Empréndete trabaja con empresas, universidades y organizaciones que quieran compartir conocimiento, crear audiencias y agregar valor.

Capital Humano

Cómo pasé de no creer en el trabajo remoto, a ser su más fiel creyente

El 2020 demostró que el trabajo remoto tiene más beneficios que de los que antes de la pandemia podían pensarse. Acá el kit básico para mudarse por completo a él si todavía no se ha animado.

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Hace dos años, el trabajo remoto/flexible no era posibilidad en Fitpal. Lo había intentado de implementar varias veces, pero no había logrado tener mucho éxito. Cada vez que intentaba implementar el famoso viernes de home office, sentía que la gente lo tomaba como vacaciones, no percibía la misma disciplina y dedicación que en la oficina y la productividad disminuía considerablemente. No solo era percepción, los KPI’s me lo mostraban. Para mí, la oficina presencial era la única forma de alcanzar buenos resalados y generar un equipo exitoso.  

La pandemia llegó en 2020 y nos obligó a implementar el trabajo remoto/flexible. Ya no había pretextos, excusas u objeciones, Fitpal tenía que encontrar la manera de hacerlo funcionar o de lo contrario no podríamos seguir operando. El día que di la orden de mandar a todo el mundo a la casa a trabajar indefinidamente en marzo 11 de 2020, empecé un proceso de rápido enamoramiento con el trabajo remoto que hoy ha llegado a tal clímax, que se ha convertido en la base mi nueva compañía y mi futuro, Ontop.

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Ya no solo creo que el trabajo remoto es una posibilidad muy buena, creo que es la forma en la que se va a trabajar de acá en adelante. No entiendo cómo las empresas podían gastar tanto en arriendos, perder tanto tiempo en reuniones presenciales y quitarles tanto tiempo a sus empleados haciéndolos ir hasta una oficina día tras día tras día.

¿Cómo pasé de no creer que el trabajo remoto a ser un devoto creyente y promotor? ¿Qué fue lo que descubrí?

El trabajo remoto requiere de una planeación y unos recursos específicos

Antes del Covid-19, el trabajo remoto era visto como un beneficio, algo que las empresas nos regalaban para dinamizar nuestra estancada rutina, y, por lo tanto, no se le había dado tanta seriedad y dedicación a estructurarlo y planearlo. Los procesos y herramientas que implementamos en un espacio físico, no necesariamente se transponen a un esquema remoto olímpicamente. Son espacios diferentes, universos completamente paralelos, que requieren de diferentes aproximaciones de parte de los Gerentes.

La razón principal por la que el trabajo remoto no me funcionó prepandemia es sencilla: no había implementado las herramientas de comunicación, documentación y control necesarias para que pudiese ocurrir de una forma natural y ordenada. Vivía en mi cabeza en una fantasía de imaginarme a mis desarrolladores jugando PlayStation mientras yo estaba sentado en mi escritorio mirando un archivo de Excel. Solo pensarlo me hacía arder en fuego porque no tenía como medir y ver los resultados de ese trabajo alejado de la oficina.

Pero como todo en la vida, al que no quiere caldo se le dan dos tazas. Y hoy en día, agradezco haberme tomado las dos tazas de caldo que me sirvieron. No solo tuve la experiencia de migrar una empresa a ser 100 % remota en cuestión de días, meses después, terminé fundando una de las primeras empresas 100 % remotas, cuyo modelo de negocio depende de contrataciones internacionales y trabajo remoto.

A continuación, les cuento el kit de herramientas y proceso básico para hacer del trabajo remoto algo viable y eficiente. Si tu compañía aún no ha podido implementarlo del todo, y eres de los que siente que el trabajo remoto no funciona, te reto a implementarlas y medir qué pasa. Mi apuesta es, que vas a descubrir un mundo de posibilidades y destaparas la caja de pandora de la ultra productividad y eficiencia de recursos.

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Kit básico para implementar trabajo remoto

1. Slack

Tener un canal de comunicación diferente a WhatsApp es esencial. WhatsApp no está optimizada para trabajar, y mezclar la vida personal con el trabajo ya sabemos que es de las peores cosas que podemos hacer. Mi recomendación, implementar al 100 % un espacio de trabajo como Slack para todas las comunicaciones de la compañía, y establecer una regla que dicte que solo se pueda hablar e intercambiar archivos por ese medio oficial. Slack se integra con un sinnúmero de soluciones que hacen que sea muy fácil hacer cualquier proceso. Como le expliqué a mi papá hace poco, Slack es la oficina moderna.

2. Notion

Hoy en día, tener Google Drive o Dropbox para guardar información no basta. Para evitar el desorden, la enviada de enlaces y compartida de archivos existe Notion, un espacio de trabajo colaborativo para documentación, bases de datos sencillas, registro de procesos y llevar el día a día de una organización más amablemente. Ahorra horas de trabajo desperdiciadas buscando archivos actualizados, carpetas perdidas y versiones erróneas. Las listas de tareas pendientes y la herramienta de tomar notas son muy importantes para no olvidar nada y tener todo el conocimiento compartido en el equipo.

3. Calendly

Cualquier miembro del equipo necesita una herramienta para poder mostrar su disponibilidad horaria y permitir agendamiento inteligente. Evita conversaciones repetitivas coordinando horarios y comparando agendas para reunirse. El calendario debe convertirse en nuestro mejor aliado en el trabajo remoto, porque es el mapa para guiarnos en el día a día. Es necesario agendar tanto reuniones y espacios de trabajo, como espacios de descanso y cuidado personal.

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4. Zoom

Una herramienta paga de video llamadas es fundamental. Hoy en día, en mi opinión, la mejor es Zoom. Es la más intuitiva, rápida y tiene la mejor calidad. Se integra con Slack fácilmente y mandar invitaciones de llamadas es supremamente rápido. Una regla fundamental es siempre tener video llamadas con la cámara prendida. La comunicación no verbal (micro expresiones) es un componente muy importante de la comunicación humana, por ende, la mayoría de las interacciones en trabajo remoto deberían permanecer cara a cara para generar empatía en los equipos, transmitir mensajes adecuadamente y combatir la soledad que puede generar estar solo todo el día.

5. Correo electrónico y calendario

Este es obvio, pero quería mencionar que el mejor correo y calendario para mi son los de Google. En la medida de lo posible utilizarlos ya que son los que más integraciones tienen con otras herramientas y son bastante rápidos.

6. Micrófono, cámara y wifi

No hay nada más desesperante que las video llamadas que se traban, los micrófonos que no se escuchan y las cámaras que no dejan ver bien la persona. El micrófono, la cámara y el wifi tienen que tener una buena calidad porque cuando no estamos frente a frente lo más importante transmitir nuestros mensajes con calidad y rapidez y evitar el conocido efecto teléfono roto.

Contacto:
LinkedIn: Julián Torres*
Twitter: @juliantorresgo
*El autor es administrador de empresas de la Universidad de los Andes. Es cofundador de Fitpal y Ontop, una plataforma que le permite a las empresas contratar globalmente de forma legal y rápida.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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Capital Humano

La cultura organizacional en la nueva realidad

Estudios demuestran que nunca en la historia hubo cifras tan altas de fuerza laboral buscando cambiar de trabajo debido a la “fatiga pandémica” y otros problemas. ¿Qué hacer al respecto?

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Día tras día, la agenda de muchos profesionales que hoy  trabajan desde sus casas, se ha convertido en un Zoom ininterrumpido y  jornadas extensas permanentes. La promesa de mayor calidad de vida que debería traer el teletrabajo (no estar estancados en tráfico, poder almorzar con la familia, mayor tiempo libre,  etc.), en muchos casos se ha malformado hacia una cultura de trabajo malsana, con poco tiempo libre e interacción social.

Esto, sumado a las angustias propias de la pandemia: el miedo a morir, a perder seres queridos, a la reducción de empleos, y a la necesidad de adaptarse y apropiarse de las nuevas tecnologías y ambientes digitales.

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Los fenómenos de “fátiga pandémica” y “burnout”, están empezando a ser un grave problema para personas y organizaciones, donde los niveles de motivación y productividad empiezan a caer en picada. Estudios globales evidencian que un porcentaje más alto que nunca en la historia reciente de la fuerza laboral está buscando movilidad hacia otro trabajo.

La mala gestión del trabajo remoto no deja espacios para el ejercicio, vital para el bienestar físico y mental. Ni momentos para pensar, ser creativos. Tampoco tiempo de sueño adecuado. Complicado aún más por la pérdida de las interacciones sociales cotidianas que conlleva la cuarentena, y que son fundamentales para la salud emocional.

Esto solo se corrige con el aseguramiento de culturas organizacionales adecuadas, centradas alrededor del buen balance de vida y manejo del tiempo. En entornos motivadores y con sentidos de propósito, en los que los colaboradores se sientan empoderados y con confianza tanto de asumir los nuevos retos como de comunicar sus problemas emocionales y vivenciales.

Es entendible que el tsunami del Covid-19 haya desajustado la calidad de vida, en una respuesta de choque para adaptarse a los cambios y sobrevivir, tanto en sentido personal y empresarial. Pero ya se debería estar navegando la cresta de esta ola, y de las realidades y cambios permanentes que trajo,  y no continuar siendo ahogados por ella.

En grave riesgo caen las organizaciones que no estén considerando fundamental, adaptar estas nuevas formas de trabajo a esquemas que velen por la conciliación entre la productividad y el bienestar de sus empleados. Está ampliamente demostrado que trabajadores más felices, motivados y satisfechos con su rol, son significativamente más productivos, y  por tanto muchas organizaciones ya tenían estrategias establecidas para asegurar la adecuada desconexión laboral y alta motivación. Pero la coyuntura pandémica ha generado grietas en algunos de estos sistemas de soporte.

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Y esto, aún peor en estructuras tradicionales, altamente jerárquicas y fundamentadas  en el control de tiempo, asistencia y actividades,  que aún son muy comunes en el tejido empresarial de nuestra región. De un momento a otro se vieron ciegas frente a las actividades de sus colaboradores. Entrando en pánico, entraron a ejercer inmensa presión, y buscar como “vigilar” para asegurar que sus colaboradores “si estén trabajando, y no perdiendo el tiempo en la casa financiados por la empresa”, como literalmente me compartió como su gran preocupación el gerente de una organización.

A su vez, los mismos colaboradores, embebidos en esas culturas organizacionales tóxicas y al no sentirse visibles frente a sus jefes,  han sentido la necesidad de sobrecompensar, así no haya habido una requisición tácita de su empresa para hacerlo, trabajando esas jornadas ininterrumpidas de 12-15 horas, buscando visibilizarse y demostrar que están ejerciendo a cabalidad sus responsabilidades.

Pero se están quemando en el proceso, llegando a un punto sin retorno, en que el desespero, la desmotivación y la desgana ya no tienen arreglo. En el que las consecuencias físicas y mentales pueden ser incluso mortales, como evidencia el fenómeno que se conoce en Japón como Karoshi: morir por exceso de trabajo.

Inmensa responsabilidad cae en los líderes de gestión humana, en asegurar que sus organizaciones velen por evitar, o corregir, estas situaciones tóxicas, y brindar el apoyo y guía requerido para soportar entornos efectivos de trabajo remoto. El adaptar los esquemas de medición del desempeño de forma adecuada a este. El asegurar las políticas y los espacios adecuados de desconexión y bienestar. En ser salvaguardas de la cultura y consejeros del equipo directivo, para mantener la motivación y la productividad de sus colaboradores, en los nuevos esquemas de trabajo híbridos, que llegaron para quedarse.

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Ya no hay excusa coyuntural para no asegurar los cambios requeridos. Organizaciones que no lo hagan, evidenciarán la erosión de sus resultados, la deserción de sus talentos, y posiblemente, su desaparición. Serán las empresas ágiles, flexibles, altamente motivadas y sofisticadas, las que reconstruirán el nuevo mundo empresarial e impulsarán la economía. Algo positivo que nos dejará la pandemia, será la expansión de organizaciones con propósito, soportadas por el individuo empoderado, en la gestión basada en la confianza, en el liderazgo inspirador.

El área de Gestión Humana juega ahora un rol estratégico. Habilita al mayor activo de una organización, su talento humano,  a estar en la posición y capacidad de responder a las necesidades de los nuevos tiempos.

Gracias a Forbes por este nuevo espacio, donde compartiremos regularmente perspectivas y recomendaciones desde la visión del Talento Humano.

Por: Mario Plata*
*El autor es Director Ejecutivo de la Asociación de Gestión Humana, ACRIP Bogotá y Cundinamarca.(Acrip).

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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Red Forbes

La sofisticación empresarial también tiene cara de startup

La pandemia simplemente les abrió el camino a nuevas oportunidades para transformar el estatus quo, tarea que pueden hacer con más agilidad (y con menos plata) que su competencia corporativa.

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Innovación

Por: Isabela Echeverry*

A propósito del día del emprendimiento que se celebra el 16 de abril, nos tomamos un momento para celebrar a los emprendedores que hoy en día posicionan al Valle del Cauca. Hoy reconocemos a aquellos que gracias a su empuje, resiliencia y creatividad ayudan a diversificar y sofisticar el tejido empresarial y a posicionarnos como líder nacional en el ranking de sofisticación y diversificación económica del Consejo Privado de Competitividad 2020-2021.

La foto de los 95 emprendedores destacados que han hecho parte de alguna de las versiones de ValleE o Valle Impacta se ve así: la mayoría son hombres (71%), sus caras revelan unos 40 años, el 57% de ellos fue a la universidad, un 30% llegó a hacer la maestría, y siempre está el petit comité del doctorado (2%). Pero lo que hace que se destaquen es el desempeño superior en sus indicadores económicos entre el 2014 y 2018, pues mientras el PIB de la región en este periodo creció 33%, según el DANE, algunas de las compañías demostraron crecer en ventas 133%, en su utilidad neta 160% y generar en promedio 52 empleos de manera constante. Y no hay que olvidar que el CONPES 4011 cita que la generación de empleo de calidad (no auto empleo) es la clave en la generación de riqueza y del fomento al emprendimiento en Colombia.

Ahora, entre las startups y scaleups destacadas resaltan las tecnologías 4.0 como los sistemas de administración y optimización empresarial, el big data, el internet de las cosas y la realidad virtual. Estas compañías son STP Networks (e-commerce y apps para la transformación digital), Grupo BIT (big data para retail), Inpel (IoT para optimizar consumo de energía), Kerberus Ingeniería y Wekall (sistemas para administrar la omnicanalidad), Image Arts (economía naranja vía productos de realidad virtual), Omnicon (software para optimización de plantas industriales en USA, Corea, Turquía y 30+ países). Estas empresas tienen la capacidad de escalar sus soluciones a nivel global y generar innovaciones en grandes empresas del Valle del Cauca.

En Cali están 2 de los mejores hospitales de América Latina según América Economía. De la mano de ese crecimiento han surgido empresas de servicios para la industria como Tiqal, que con su software Daruma optimiza procesos clínicos para entregar seguridad al paciente, o empresas como Lynks Ingeniería que nacieron como una IoT que monitorea y optimiza el recurso hídrico en el Agro y pasaron a identificar una necesidad latente en el monitoreo de cadenas de frío, por ejemplo, la cadena de las vacunas COVID-19. Emprendimientos como TDX que se ha enfocado en el nicho de telemedicina (radiología), Pródigos que con su APP acompaña a los abuelitos y ancianos, y Progressus que lleva sus servicios de psicología a la comunidad hispanoparlante en Estados Unidos a través de plataformas virtuales.

Siga todas las historias de emprendedores en la sección especializada de Forbes Forbes

Así como existen multinacionales que dinamizan los sectores belleza y cuidado personal del Valle del Cauca, los emprendedores que innovan en este sector no se quedan atrás. Empresas como Laboratorios LSant, Botanique, Naturesse y Klaxen están creando productos más responsables y conectados con esta nueva realidad en el mundo de la nutrición, cuidado personal y desinfección. Mientras que los emprendedores en el competido mundo de los alimentos surgen, no para competir con los grandes, sino para resolver necesidades del mercado de una manera im-pe-ca-ble. Pacífico Snacks hoy en día exporta el 100% de su producción a las tiendas Trader Joe’s en USA y Más Brownie sigue conquistando los corazones de los colombianos llegando a través de Pricesmart mientras que se prepara para lanzar productos al mercado californiano.

Finalmente, en el inexplorado mundo de lo ambiental, el Valle del Cauca está fortaleciendo un tejido emprendedor que incorpora startups y scaleups en diferentes verticales de la sostenibilidad: economía circular, energías limpias, turismo y conservación. En el mundo de la moda, Della Terra y Vitality Sportswear se destacan por usar materiales reciclados mientras que Mobius, Novatio y Greendipity innovan en la forma de entregar energías renovables. En el difícil mundo del reciclaje y la economía circular, Terrarum, REVA, Ecobot y Ricol dan ejemplo demostrando cómo desarrollar modelos de negocio innovadores a partir de la basura.

La lista se queda corta ya que una y otra vez estos emprendedores demuestran que son imparables. La pandemia simplemente les abrió el camino a nuevas oportunidades para transformar el estatus quo, tarea que pueden hacer con más agilidad (y con menos plata) que su competencia corporativa. Este 16 de abril recuerden agradecer a su red de emprendedores, muchas veces son los héroes invisibles que no sólo sostienen familias,  sino que además es gracias a ellos que nosotros podemos percibir el valor de productos y servicios cada vez más sofisticados. Y si quiere ir un poco más allá, porque el COVID le movió el piso y lo dejó cuestionándose sobre el legado de su vida, lo invito a convertirse en mentor de un emprendedor. Todas las redes locales están conectadas a través de las cámaras de comercio, universidades, aceleradoras o incubadoras. Acérquese a una de ellas y se sorprenderá de todo lo que puede aportar – y aprender en el proceso de acompañar a un futuro gran empresario de la región.

Contacto:

Isabela Echeverry*

*La autora es politóloga con énfasis en Relaciones Internacionales de Saint Anselm College en New Hampshire, USA. Magister en Asuntos Internacionales, con un enfoque en Desarrollo Económico y Político del School of International and Public Affairs de Columbia University en Nueva York. Se ha desempeñado en cargos ejecutivos y gerenciales en los sectores público, privado y en entidades sin fines de lucro y actualmente es la directora de Emprendimiento e Innovación de la Cámara de Comercio de Cali. Su propósito superior es promover la estrategia para el crecimiento e innovación del Valle del Cauca.​

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Red Forbes

El emprendedor mínimo viable

Así como los productos, los emprendedores también se construyen y evolucionan hasta convertirse en empresarios y líderes. ¿Cómo saber si va por ese camino? Le contamos.

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En el emprendimiento hablamos todo el tiempo de producto mínimo viable y de rápida experimentación y aprendizaje. Y la realidad es que no solo se trata de producto, de hecho los emprendedores cumplimos esas mismas características cuando iniciamos en la carrera de crear una empresa: somos un proyecto de empresario, un experimento, un empresario en evolución y nosotros, si nos entendiéramos como un producto, somos el resultado de miles de experimentos, experiencias, conocimientos y relaciones que vamos adquiriendo en el camino.

El concepto de producto mínimo viable, es un concepto muy utilizado y conocido en el ecosistema, pues todos los emprendedores sabemos que cuando construimos un producto tenemos que mejorarlo con el tiempo y ser recursivos en la creación de la primera versión. De hecho, el primer producto no debe tomar mucho tiempo ni muchos recursos, pero debe lograr resolver un problema que tienen nuestros usuarios y que es un problema que atiende un gran mercado.

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Lo mismo debería suceder con los emprendedores y de hecho, estudiandolos y trabajando dia a dia junto a ellos, creo que los grandes casos de éxito cumplen con esto, son una primera versión de emprendedores al iniciar y con el tiempo evolucionan hacia convertirse en grandes empresarios y líderes.

Así como Facebook no empezó el día uno con el producto que hoy todos conocemos y usamos, ningún emprendedor exitoso inició el camino del emprendimiento siendo esa versión que hoy en día conocemos y admiramos. Ha sido un producto construido por muchos años. Si somos recursivos construyendo nuestra primera versión de producto, deberíamos serlo también con nuestra primera versión como futuros empresarios.

Las características de un emprendedor mínimo viable

Antes de desglosar algunas de las características que considero fundamentales en los emprendedores, creo que es muy importante desmitificar lo que muchos afirman sobre los emprendedores al decir que somos únicos y heroicos. En realidad no lo somos, nadie nos debe nada y aunque se podría decir que tenemos personalidades diferentes, no podemos seguir afirmando que los emprendedores somos los visionarios del mundo, simplemente estamos en una industria en crecimiento y por ende con grandes oportunidades de crecer y evolucionar.

Creo que es cierto que podemos tener algunas diferencias al compararlo con otras profesiones, pues somos más rebeldes, apasionados y determinados por lo que hacemos, pero en muchas otras profesiones las personas también pueden serlo, así que esto no nos hace únicos y especiales.

“Un emprendedor mínimo viable inicia siendo inexperto e ignorante en un gran mercado, pero su labor para evolucionar se centra en aprender de cero y construir conocimiento”.

Felipe Santamaría

Para entender al ADN emprendedor me gusta pensar en un emprendedor mínimo viable como un carro que inicia en un punto y recorre un camino para convertirse en un gran empresario. Si lo entendemos como un carro, todo emprendedor mínimo viable comparte unas características que hacen que el carro funcione y recorra dicho camino, empezando por lo que yo llamo el motor central, que es la alineación entre la pasión, el pensamiento enfocado en el crecimiento y la capacidad de ejecución.

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Estos tres puntos parecen ser tres características cliché y bastante lógicas, pero con el tiempo he podido identificar que aunque muchos hablan de esto, pocos entienden lo que significa. Por ejemplo, cada vez que evaluamos un equipo para nuestros programas en Rockstart, todos hablan sobre la pasión que tienen por lo que hacen, sin embargo yo creo que más allá de tener amor por lo que se hace, un emprendedor mínimo viable tiene una obsesión por crear algo enorme y no necesariamente es quien se levanta pensando en cómo cambiar el mundo. Y por esto, ese deseo de construir por sí solo no funciona, necesita de ejecución y pensamiento en grande, pues solo así es que se pueden construir grandes empresas con grandes líderes.

Las ventajas de ser inexperto, pequeño y no tener presupuesto

Es evidente que cada vez más los emprendimientos son quienes revolucionan las grandes industrias y las empresas con mayor experiencia y presupuesto son quienes se quedan atrás. Hoy hay muchos ejemplos de esto, desde Airbnb o hasta un caso más reciente y cercano al contexto latinoamericano, Nubank. Esto se debe a que los emprendedores al tener menor experiencia tienen menos sesgos y son mucho más ágiles, lo que les permite evolucionar y crecer sus empresas de una manera más rápida.

En Colombia hoy existen varios ejemplos de esto como lo son Rappi, Merqueo y Tappsi, los tres casos en industrias tradicionales con empresas que han dominado el mercado por muchos años. Para muchos podría sonar ilógico y si devolviéramos el tiempo nadie creería que tres equipos emprendedores que iniciaron con pequeñas empresas podrían ganarse un mercado tan competido como estos.

Sin embargo, ejemplos como estos tres evidencian que en cierta medida la falta de experiencia resulta ser una gran ventaja al innovar, pues en definitiva se pierden muchos miedos y esto beneficia al emprendedor, pues se tiene mayor confianza y optimismo al enfrentarse a un gran problema.

Ahora, la inexperiencia al principio es una gran ventaja, pero con el tiempo es algo que se pierde y el emprendedor debe continuar su camino de aprendizaje. Claro, en el camino todos nos estrellamos, pero entre más camino se ha avanzado es más difícil dejarlo. Por esto, un emprendedor mínimo viable inicia siendo inexperto e ignorante en un gran mercado, pero su labor para evolucionar se centra en aprender de cero y construir conocimiento para encontrar soluciones eficientes y recursivas.

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Capital relacional

Así como los emprendedores construimos nuestros productos y nuestra forma de liderar el mercado, un componente esencial para la evolución hacia ser grandes empresarios son las relaciones. Comúnmente cuando se habla de las relaciones suele haber un gran malentendido, pues en el ecosistema se ha vendido el tema del networking y los eventos como un must para emprender y aunque algo tiene de cierto, la realidad es que de los eventos y del networking solo queden algunos contactos, no relaciones.

Para ser aún más explícito, siempre me gusta poner un ejemplo, todos podemos tener un celular o un Linkedin lleno de contactos, pero la métrica real no debería ser cuántos contactos tenemos, sino cuántos de ellos hoy nos contestan un mensaje. Probablemente quienes nos contestan un mensaje cuando los necesitamos, es con quienes hemos construido una relación. Es así de sencillo, todos los emprendedores necesitamos rodearnos de personas y emprendedores que puedan sumarle valor a nuestras empresas, pero que esto suceda debemos esforzarnos en crear relaciones, no en intercambiar contactos.

En todos los programas de Rockstart  siempre surge una iniciativa de intercambiar contactos entre todas las empresas, algo que a simple vista pareciera ser una gran oportunidad. Lo que no es tan lógico es que el intercambio de números, correos y nombres no funciona y en realidad no hay nada más valioso que poder tener una relación con un mentor o un inversionista que nos pueda ayudar en el camino, pero si constantemente compartimos nuestros contactos, estaremos debilitando las relaciones creadas previamente. De hecho, hay un dicho muy popular que dice que si los emprendedores queremos inversión debemos ir a pedir consejos, de eso se tratan las relaciones, no solo de transacciones.

Esto sucede para todos los actores, desde los inversionistas hasta los mismos corporativos para negocios B2B. Un emprendedor mínimo viable necesita enfocar parte de su tiempo en construir relaciones y para esto es que las aceleradoras funcionan mejor, pues cualquier emprendedor que pase por un programa con buenos mentores, al final debería haber logrado construir una buena relación con sus mentores.

Ahora, este es un tema que no se trata únicamente de eventos, he conocido emprendedores que como KPI se ponen el número de eventos a los que asisten mensualmente, pero cuando queremos construir una gran empresa necesitamos tiempo, y por esto deberíamos optimizar nuestras agendas y pensar únicamente en los espacios que nos generarán valor real.

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Por último, los grandes casos en el emprendimiento no se construyen de la noche a la mañana, pasamos por diferentes equipos, muchas veces por diferentes cofundadores y en realidad solo la experimentación en el tiempo es la que nos permite construir grandes empresas. Pero de nuevo, la experimentación no solo se reduce a nuestro producto, la experimentación aplica en cada área, experimentar para ser mejores líderes, experimentar para tener mejores relaciones, experimentar para construir mejores empresas y experimentar para ser mejores empresarios.

Al respecto de este tema llevo más de 14 meses desarrollando un nuevo proyecto, la publicación de un libro dirigido a emprendedores y al ecosistema de emprendimiento en general. Este libro se llama ‘Emprendedor mínimo viable‘ y está enfocado 100 % en las características y habilidades a desarrollar por los emprendedores en esta ruta de aprendizaje que se llama emprender. En parte lo he basado en mi experiencia cómo emprendedor, y cómo director de una aceleradora internacional en la cual hemos evaluado más de 4.000 emprendimientos y hemos acelerado 70, invirtiendo en 40 startups que hoy hacen parte del portafolio de Rockstart Latam.

Contacto:
LinkedIn: Felipe Santamaría
*El autor es Cofundador y Managing Director Rockstart Latam, la aceleradora internacional de startups más grande en Colombia. Ha sido emprendedor, mentor e inversionista en múltiples emprendimientos de la región. 

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Red Forbes

Terapify, la revolución en atención psicológica para América Latina

El emprendimiento mexicano que sueña con cambiar la vida de millones de personas alrededor del mundo y terminar con el estigma relacionado a la salud mental.

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Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos mentales afectan a 1 de cada 4 personas en el mundo. Sin embargo, hasta hoy no le hemos dado la relevancia que merece, ya que la depresión sigue siendo una de las principales causas de discapacidad en el mundo, y el suicidio la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.

En este contexto aparece Terapify, un eHealth enfocado en cambiar la experiencia y el acceso a servicios de terapia psicológica a través de la tecnología.

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Fundado por Daniel y Eduardo Vélez, Terapify es una plataforma de terapia psicológica en línea enfocada en el mercado de habla hispana que conecta de forma fácil y segura a psicólogos de confianza con pacientes alrededor del mundo.

Daniel, en su adolescencia padeció problemas de salud mental y cuando decidió salir a buscar ayuda se dio cuenta que no era fácil,vivió tratos impersonales, procesos deficientes y falta de privacidad en su información. De esa forma asimiló que así como él, millones de personas en Latinoamérica viven estos mismos problemas a diario, y por eso decidió fundar Terapify, para hacer la terapia segura y accesible para todo el mundo con ayuda de la tecnología.

En Terapify, por un lado, los psicoterapeutas tienen la oportunidad de crecer su base de pacientes sin verse limitados por el lugar en el que residen, y por el otro lado, las personas que buscan recuperar la estabilidad emocional que necesitan para su vida diaria pueden tomar sus citas por videollamada desde donde estén de forma segura y a precios accesibles.

En la actualidad, personas hispanohablantes residentes en más de 45 países ya toman terapia de forma recurrente en Terapify, y aunque hoy, todos los psicoterapeutas disponibles en su sitio web son mexicanos, Terapify tiene planes de comenzar a trabajar con profesionales de la salud mental de Colombia, Argentina, Perú, y Chile en los próximos meses.

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Terapify está creciendo a pasos agigantados y no va a parar pues han construido un producto que resuelve un problema real y cuentan con el respaldo de algunos de los fondos de inversión más importantes del mundo que anteriormente han invertido en compañías como Airbnb, Canva, Ginger y Rappi, por mencionar algunas.

Por último te dejo con esta pregunta para reflexionar: ¿Estás dándole a tu salud mental la importancia que merece?

Contacto:
LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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