Todos los Derechos reservados © 2004 - 2019, Forbes Colombia

Editors' Picks

Chegg, la polémica plataforma que ayuda a copiarse en exámenes virtuales

El Covid-19 provocó un sisma en la educación al girar hacia lo virtual. el reto es mayúsculo para los profesores, quienes intentan que sus alumnos no hagan trampa. Conozca a Chegg, que se ha convertido en la empresa de tecnología educativa más valiosa en Estados Unidos al conectar a universitarios para responder sus exámenes bajo demanda.

Publicado

on

Ilustración: Matt Chase.

Quiere decir que puede usar Chegg Study, un servicio de 14.95 dólares al mes en Chegg, una compañía de tecnología cuyo precio de sus acciones se ha más que triplicado durante la pandemia. Le toma unos segundos buscar respuestas en la base de datos de la plataforma, que cuenta con 46 millones de problemas de libros de texto y exámenes, y entregarlos como propios. En otras palabras, hacer trampa. (Matt pidió que se ocultara su nombre real porque sabe que está violando el código de honor de su escuela).

Chegg tiene su sede en Santa Clara, California, pero el corazón de sus operaciones se encuentra en India, donde emplea a más de 70.000 personas con títulos avanzados en matemáticas, ciencias, tecnología e ingeniería. Los expertos, que trabajan como autónomos, están en línea las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y brindan respuestas paso a paso a las preguntas publicadas por los suscriptores (a veces respondidas en menos de 15 minutos). Chegg ofrece otros servicios que los estudiantes encuentran útiles, incluidas herramientas para crear bibliografías, resolver problemas matemáticos y mejorar la escritura. Pero el principal impulsor de ingresos, y la razón por la que los estudiantes se suscriben, es Chegg Study.

“Si no quiero aprender el material”, dice un estudiante de segundo año de la Universidad de Florida con especialización en finanzas, “uso Chegg para obtener las respuestas”. “Lo uso para hacer trampa descaradamente”, dice un estudiante de último año de la Universidad de Portland.

Forbes entrevistó a 52 estudiantes que utilizan Chegg Study. Aparte de la media docena de estudiantes que Chegg proporcionó a Forbes para hablar, todos menos cuatro, admitieron que usan el sitio para hacer trampa. Se incluyen estudiantes de pregrado y posgrado en 19 universidades, tomando en cuenta escuelas estatales grandes, pequeñas y prestigiosas universidades privadas como Columbia, Brown, Duke y NYU Abu Dhabi.

Dan Rosensweig
Dan Rosensweig asumió el cargo de director ejecutivo de Chegg a principios de 2010, pero las cosas realmente se han acelerado durante la pandemia. “El crecimiento de la empresa es extraordinario en este momento”, dijo a fines de octubre. GUERIN BLASK / THE NEW YORK TIMES / REDUX.

Las suscripciones a Chegg se han disparado desde que casi todas las universidades del mundo se volvieron virtuales. En el tercer trimestre, crecieron un 69 % con respecto al año anterior, a 3.7 millones. Los ingresos de nueve meses aumentaron 54 % a 440 millones de dólares (mdd) hasta septiembre y se proyecta que alcancen los 630 mdd. (Al cierre de esta edición, Chegg no había informado las cifras finales de 2020). Mientras tanto, su capitalización de mercado casi se ha cuadriplicado desde el 18 de marzo, cuando Estados Unidos comenzó a cerrarse por el Covid-19. Chegg ahora está valorada en más de 12.000 mdd.

Su CEO, Dan Rosensweig, se ha beneficiado enormemente. Sus tenencias de Chegg más los ingresos después de impuestos de la venta de acciones suman 300 mdd. Rosensweig, quien se negó a hablar con Forbes, ha dicho que Chegg Study “no fue construido” para hacer trampa. En cambio, lo describe como el equivalente de un tutor asincrónico, siempre activo, listo para ayudar a los estudiantes con respuestas detalladas a los problemas. En una entrevista de 2019, dijo que la educación superior debe adaptarse a la economía bajo demanda, como lo han hecho Uber o Amazon. “No sé por qué no puedes ver tu educación en exceso”, dijo. “Mi punto de vista es que la educación tendrá que llegar a nosotros a través de los dispositivos que tenemos”.

Dos ejecutivos de Chegg, los vicepresidentes Arnon Avitzur y Erik Manuevo, apoyan las afirmaciones de Rosensweig sobre la intención de la compañía. “Está ahí para ofrecer a los estudiantes un servicio personalizado para ayudarlos a despegarse”, dice Avitzur.

En una declaración escrita, uno de los presidentes de Chegg, Nathan Schultz, dice: “No somos ingenuos de que [hacer trampa] sea un problema. Y el movimiento masivo hacia el aprendizaje remoto solo lo ha aumentado. Seguimos comprometidos al 100 % a abordarlo y estamos invirtiendo recursos considerables para hacerlo. No podemos hacerlo solos y estamos trabajando con profesores e instituciones, y continuaremos haciendo más, incluida la educación de los estudiantes”.

Sus inversiones no parecen estar dando sus frutos. El otoño pasado, los estudiantes universitarios de un curso de finanzas en Texas A&M utilizaron Chegg para hacer trampa en varios exámenes en línea. Timothy Powers, quien dirige la oficina del sistema de honor de la universidad, dice que cientos de alumnos enviaron respuestas que copiaron de Chegg más rápido de lo que les habría llevado leer las preguntas.

“Es una carrera armamentista”, dice Powers. “Estamos tratando de detener la mala conducta académica y los estudiantes se están convenciendo de que todos sus compañeros están haciendo esto”.

A lo largo de la pandemia, las escuelas han gastado millones en supervisión remota, una práctica controvertida en la que las universidades pagan a empresas privadas como Honorlock y Examity para vigilar a los estudiantes mientras toman los exámenes. Los equipos de supervisión bloquean los navegadores web de los estudiantes y los miran a través de las cámaras de sus portátiles. Los críticos dicen que los servicios invaden la privacidad de los estudiantes. Según los informes, los examinados han orinado en sus escritorios por temor a ser acusados de hacer trampa si la cámara los detecta levantándose para ir al baño.

Aunque la mayoría de los estudiantes entrevistados por Forbes dicen que los supervisores remotos los asustan demasiado por hacer trampa en los exámenes, varios señalan que superan sus exámenes en línea independientemente de si están supervisados o no. “Mientras no uses el Wi-Fi de la escuela, no te atraparán”, dice un estudiante de segundo año de una escuela estatal.

***

Los estudiantes siempre han hecho trampa. En el siglo XII, los examinados chinos cosían copias del tamaño de una caja de cerillas de textos confucianos en sus ropas para poder hacer trampa en los exámenes de la función pública. Henry Ford II abandonó Yale en 1940 después de que se expusiera a pagarle a alguien para que escribiera su tesis de último año.

El tamaño del problema es difícil de medir, dice la profesora de Penn State, Linda Treviño, coautora del libro Cheating in College (2012). Parte del desafío es definir qué constituye una trampa. ¿Es recibir una respuesta a un problema de la tarea de un amigo?, ¿Mirar el trabajo de un compañero de clase durante un examen?, ¿Pagarle a alguien para que haga un examen por usted?, ¿Ingresar respuestas de Chegg? También es difícil obtener información confiable. “Dependes de las personas que hacen trampa para ser honesto contigo sobre si hicieron trampa”, dice Treviño. Su libro fija la proporción de estudiantes universitarios que hacen trampa en aproximadamente dos tercios.

Los estudiantes hacen trampa por varias razones. Para obtener mejores calificaciones para poder ingresar a una escuela de derecho o medicina de élite. Aprobar cursos de distribución obligatorios (ingenieros forzados a estudiar Shakespeare y viceversa) que no les interesan. Para ahorrar tiempo para que puedan jugar fútbol americano universitario o trabajar en algo que pague la escuela y apoye a sus seres queridos.

Y porque sienten que todos los demás lo hacen y no quieren estar en desventaja si no hacen trampas también.

No se preocupan por ser atrapados. Aún más preocupante, no creen que están haciendo nada mal o no les importa. En 2020, una graduada de la Universidad George Washington que estaba solicitando el ingreso a la escuela de posgrado dice que trató de usar Chegg de la forma en que los ejecutivos de la compañía dicen que estaba previsto, “más como una herramienta de instrucción”. Pero su curso de física mecánica fue muy difícil. “Me sentí como una polilla atraída por una llama”, dice acerca de chequear su tarea de física en el último minuto. “Cuando es casi medianoche, ¿por qué no usar Chegg solo para terminar la tarea?”.

Chegg Study comenzó su vida como Cramster, una startup del sur de California fundada en 2002 por un recién graduado de ingeniería de UCLA, Aaron Hawkey, que entonces tenía 24 años. En la universidad, Hawkey deseaba tener un lugar para buscar respuestas a problemas difíciles. Su idea: crear un sitio web que describiera cuidadosamente las soluciones a problemas de matemáticas, ciencias e ingeniería.

Él y su socio Robert Angarita, entonces estudiante de 23 años de la Universidad del Sur de California, sabían que necesitaban generar muchas respuestas de alta calidad. Uno de los profesores de Angarita tenía un primo en la India y los alentó a contratar allí a autónomos bien educados que respondieran a las preguntas que subían los estudiantes. “Era una cuestión de costo y cantidad”, dice Hawkey.

A finales de 2010, Chegg adquirió Cramster por una suma no revelada. Resultó ser la gallina de los huevos de oro de la empresa en apuros. Chegg se había lanzado apenas dos años antes de Cramster, en 2000, como CheggPost, un mercado de pulgas en línea del campus fundado por Josh Carlson, estudiante de segundo año de la Universidad de Iowa, quien combinó “pollo” y “huevo” (Chicken and Egg) para hacerse del nombre.

Después de asociarse con un ambicioso estudiante de la India con un MBA de la Universidad de Iowa, Aayush Phumbhra, se retiró en 2005. Phumbhra y su nuevo socio Osman Rashid acortaron el nombre a Chegg y cambiaron su estrategia al alquiler de libros de texto.

Los estudiantes estaban felices de pagar 30 dólares para alquilar un libro de texto de 250 dólares por un semestre. Pero la compra, el almacenamiento y el envío de libros sangraban en efectivo. Los inversionistas de capital de riesgo invirtieron 280 mdd de todas formas y, para 2010, el inversor principal Ted Schlein, socio de la potencia de Silicon Valley, Kleiner Perkins, reclutó a Dan Rosensweig para darle la vuelta a Chegg.

Rosensweig, ahora de 59 años, había demostrado su capacidad de liderazgo, primero en la editorial de Nueva York, Ziff Davis, donde dirigió una empresa derivada de Ziff, el sitio de noticias de tecnología ZD-Net, a fines de la década de 1990. El multimillonario japonés Masayoshi Son, propietario de Ziff y miembro de la junta, era un inversor en Yahoo, un portal de Internet de moda en ese momento. Recomendó a Rosensweig para el puesto número 2. Después de desempeñarse como director de operaciones de Yahoo de 2002 a 2007, Rosensweig trabajó brevemente en capital privado y luego como director ejecutivo de Guitar Hero, un popular videojuego en el que los usuarios tocan himnos de rock en una guitarra de plástico en miniatura.

Aunque ninguna de sus experiencias previas a Chegg se refirió a la educación o los libros de texto, a Rosensweig le gusta decir que se sintió atraído por la empresa porque su madre enseñaba en una escuela pública mientras él crecía en Scarsdale, Nueva York, y tenía dos hijas que estaban preparando para la universidad. Tan pronto como comenzó en Chegg a principios de 2010, agregó un eslogan a su firma de correo electrónico que decía: “Ponemos a los estudiantes primero”. “Pensé que era un poco cursi”, dice Chi- Hua Chien, entonces socio de Kleiner Perkins, “pero Dan tenía la visión de convertir Chegg en una plataforma de aprendizaje completa de principio a fin”.

Primero Rosensweig tuvo que reunir más capital. En noviembre de 2013, con un balance en números rojos y la competencia de Amazon, que había comenzado a alquilar libros de texto en 2012, hizo pública la empresa. La acción se hundió de un precio inicial de 12,50 dólares a un mínimo de 4 dólares a principios de 2016. Ese fue un período difícil para Rosensweig. En una entrevista de 2017, cuando las acciones subieron a 11 dólares, se le preguntó sobre las frustraciones de su carrera.

“Vives en Silicon Valley y todo el mundo es multimillonario y tú no. Todo el mundo se hace público y al menos tiene un momento en el que sus acciones suben, y las tuyas no”. Se puso tan mal, dijo, “Tuve un momento de chuparme el dedo en la cama”.

A principios de 2015, encontró una manera de reducir las pérdidas de Chegg en el negocio de los libros de texto. El distribuidor de libros Ingram acordó comprar y distribuir el inventario de Chegg, mientras que Chegg continuó como comercializador para el alquiler de libros de texto bajo su propia marca (en 2019, Chegg cambió de distribuidor a FedEx).

Basándose en la buena reputación de Chegg entre los estudiantes, adquirió más de una docena de empresas que pensó que encajarían en su plan de ofrecer los servicios que los estudiantes necesitaban, incluidos Internships.com y Study Blue, que ayuda a los estudiantes a hacer tarjetas en línea. Pero la mayoría de estas empresas no han generado muchos ingresos y algunas simplemente fracasaron, incluido Campus Special, un sitio de ofertas diarias para estudiantes que Chegg compró por 17 mdd en abril de 2014 y cerró el mismo año.

Afortunadamente para Rosensweig, Chegg Study disfrutaba de un crecimiento constante y poca competencia. Su único rival serio, Course Hero, de propiedad privada, tiene una operación mucho más pequeña, valorada en 1,100 mdd.

A mediados de enero, Chegg emitió un comunicado de prensa sobre un nuevo programa llamado Honor Shield. Que permite a los profesores e instructores enviar previamente exámenes o preguntas de prueba, “evitando que sean respondidas en la plataforma Chegg durante un período de examen específico”.

Once meses después de que las universidades cambiaran al aprendizaje remoto, se cita al presidente de Chegg, Schultz, diciendo que debido al “impacto repentino” de la pandemia, “un pequeño número de estudiantes ha utilizado indebidamente nuestra plataforma de formas para las que no fue diseñada”.
Es dudoso que Honor Shield afecte el chequeo de los estudiantes.

Ya muchos profesores e instructores han renunciado a la lucha. En UCLA, el profesor de física Joshua Samani dice que él cree que “una porción asombrosamente grande” de sus estudiantes ha usado Chegg para hacer trampa en sus exámenes y pruebas. Pero no intenta atraparlos. “Si pasa su tiempo intentando luchar contra Chegg, va a perder”, dice. Al final del período de primavera de 2020, el profesor de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Tyler Johnson, atrapó a 200 estudiantes que habían usado a Chegg para hacer trampa en el examen final en su curso de introducción de estadística. Sobre Chegg Study, Johnson dice: “Es simplemente inconcebible. Chegg sabe absolutamente lo que están haciendo los estudiantes”.

Por supuesto, no es razonable echarle toda la culpa de la trampa a Chegg. La naturaleza humana tiene la culpa, especialmente cuando estudiar desde casa hace que sea mucho más difícil que te atrapen. La exposición constante en las redes sociales a líderes políticos que hacen de la deshonestidad una virtud tampoco ayuda.

Pero Chegg ha armado la tentación y está sacando provecho de los peores instintos de los estudiantes. Nuestro arsenal de herramientas digitales y conectividad global debe implementarse para transformar la educación para bien. En cambio, Chegg los está utilizando para subcontratar las trampas a la India. Eso es una tragedia.

Por: Susan Adams | Forbes Staff

Editors' Picks

Crean un continente cripto que suma US$3 millones en inversiones y vende lotes por US$10

Las ciudades digitales se convirtieron en una nueva modalidad para invertir. De qué se trata CriptoCountry, el primer juego inmobiliario 3D creado en Latinoamérica y que se perfila para convertirse en uno de los próximos unicornios.

Publicado

on

El mundo cripto crece y muestra, cada día más, nuevas formas de innovar y atraer nuevos adeptos. Las inversiones en este universo continúan pero, esta vez, de una manera diferente. 

Las ciudades digitales se abren como una nueva modalidad para invertir. En este marco nace, en Latinoamérica, se desarrolla CriptoCountry, la primera propuesta de este tipo desarrollada en el mercado latinoamericano, que ya acumuló más de US$3 millones en inversiones, y ofrece a los potenciales dueños terrenos desde US$10.  

Diversificar el ahorro es una de las premisas en América Latina, la posibilidad de convertir las monedas locales en aquellas fuertes ha potenciado la idea de buscar alternativas por parte de pequeños ahorristas. Así, la opción de invertir en criptomonedas alcanzó en el último tiempo una relevancia que no solo convoca a quienes son especialistas en la materia, sino también a los amateurs que buscan poder dominar al mercado y ser dueños de su dinero, de una forma que antes no era posible. 



En la actualidad, los nuevos “traders digitales” experimentan un tipo de adrenalina única, al momento de monitorear cuánto crecieron sus apuestas de inversión y buscan permanentemente nuevas propuestas. CriptoCountry surgió a partir de esa necesidad, para un mercado que hasta ahora no había incursionado en el desarrollo de ciudades digitales: el de Latinoamérica

Lea también: Más allá de Bitcoin: cinco criptomonedas en las que invertir en este ‘bull run’

“La idea nació del mundo inmobiliario real: en la región en general hay que hacer una gran inversión para en el futuro poder tener un retorno de inversión en lo que respecta a alquileres”, cuenta Giovanni Caroglio, el impulsor del proyecto. “El hecho de alquilar también conlleva ciertos riesgos añadidos, así, no tiene sentido invertir tanto para ganar tan poco mes a mes, por eso mismo creamos una solución, en el marco de un juego 3D inmobiliario”.  

Así se desarrolla

En este desarrollo, realizado bajo la tecnología Blockchain, se opera con el uso de NFTs, es decir, tokens digitales no fungibles, únicos e irrepetibles. Para ser un “Criptoniano”, los inversores tienen que comprar sus tierras o lotes, los cuales cuentan con un precio determinado de preventa hasta febrero de 2022. Allí, podrán acceder al continente que pertenece al metaverso del mundo Thron, universo que aloja a la modalidad de un juego 3D, en el que van a interactuar los jugadores e inversores. 

CriptoCountry se sustenta en un ambiente de 30 ciudades, cada una de ellas con diferentes características de capitalización. Los valores de los terrenos van desde los US$ 10 Bitcoin City, Ethereum City US$ 25, Torren City US$ 50, Tron City en US$ 100, y Trezzor City, la ciudad más cara, US$ 150.

Los inversores formarán parte de la comunidad Criptoniana, y van a tener acceso a la compra de paquetes NFT con muebles, árboles, animales fantásticos y muchos elementos más, para poner dentro del terreno y ambientar la casa. El objetivo es que cada propiedad incremente su valor y posición en el marketplace de la plataforma, para luego poder operar y comercializar con otros usuarios. 

Para quien tiene su capital de ahorro, lo pueda invertir y para aquel que esté en el mundo gamer pueda jugar. “Se trata de un juego digital donde hay dos partes, el inversor, quien compra sus tierras, y el jugador que interactúa y hace crecer el valor de esa propiedad. Siempre va a depender de dos partes el negocio. Eso es una novedad, ya que hay inversores que no quieren jugar, y existen jugadores que no hace falta que inviertan, sino que jueguen minando NFT, obteniendo todos los meses una ganancia que puede ir de los US$ 200 hasta US$ 3.000 o US$ 5.000, todo depende obviamente de sus capacidades”, explica Caroglio. 


El juego está basado en la tecnología de Epic Games, y fue creado con real engine, donde el hiperrealismo es la estrella en lo que respecta a 3D. En diciembre de este año se entregarán los NFTs correspondientes a quienes hayan comprado sus lotes y estará disponible el mapa de terrenos. A partir del primer trimestre de 2021 se lanzará el marketplace de NFTs, en conjunto con el juego 3D, que en una primera etapa contará con versión escritorio y luego mobile para mitad de año.  

“Los inversores no tienen que tener conocimiento en finanzas, para eso son asesorados durante todo el proceso de compra. Todos los meses podrán generar un capital de retorno a futuro: hoy invierten entre diez a veinticinco dólares, según la ciudad en la que compren su propiedad y van a poder ganar más del 2000, 3000 o 5000% en dólares; eso no lo podrían percibir con ninguna propiedad en el mundo real”, agrega el empresario. 

La compañía detrás de la iniciativa es We are Capital, una fintech mendocina con proyección mundial, que busca alcanzar los 15 mil millones de dólares en los siguientes 5 años. “Llegar a esa meta nos posicionaría como una de las empresas con mayor capital de latinoamérica”, afirma Caroglio, también CEO de la firma.  

El enfoque es lograr democratizar las inversiones en el territorio de LATAM y cambiar la idea del corto plazo por una de inversiones largoplacistas: “Con CriptoCountry queremos darle la oportunidad a cualquier persona de la región, y a futuro de cualquier parte del mundo, de realizar una inversión, y así poder obtener un beneficio económico en los próximos meses y/o años. Quién incursiona dentro del mundo Cripto no invierte en el mundo real, invierte en un mundo digital, en este sentido, se puede ganar mucho más saliendo del sistema tradicional económico y rompiendo el esquema, para poder tener una mejor calidad de vida”, finaliza el ejecutivo.  

Seguir Leyendo

Editors' Picks

Elon Musk ganó US$25.000 millones en un día: ahora es el hombre más rico de la historia

Musk tiene ahora una mayor fortuna que la de cualquier multimillonario que Forbes haya rastreado.

Publicado

on

Foto: EFE.

La semana de Elon Musk ha tenido un gran comienzo.

Las acciones de Tesla se dispararon el lunes después de que Hertz anunciara planes para comprar 100.000 vehículos eléctricos (principalmente sedanes Model 3) para su flota de carros de alquiler, lo que elevó la fortuna de Musk en 25.600 millones de dólares desde el cierre del mercado del viernes.

Su patrimonio neto, al cierre del mercado el lunes, subió a la frontera de US$255.200 millones, en cálculos de Forbes, lo que lo convierte probablemente en la persona más rica que jamás haya caminado sobre el planeta. Es más rico que cualquier multimillonario que Forbes haya rastreado: Musk vale más que el cofundador de Google, Larry Page (el sexto más rico) y el director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg (el séptimo más rico) juntos.

Por gran parte de su riqueza, Musk puede agradecer su participación del 21% (descontada por obligaciones de préstamos) en Tesla, que ayudó a lanzar, primero como inversor, hace casi dos décadas. Las acciones cerraron el viernes en alrededor de US$910. Para el lunes al mediodía, las acciones habían subido a aproximadamente US$978 cada una, un 33% más desde que comenzó el año, y lo suficiente para darle a Tesla una capitalización de mercado de US$968.000 millones. A las 4 p.m. cuando cerró la bolsa, la capitalización de mercado de Tesla superó el billón de dólares por primera vez; las acciones cerraron a 1.024,86 dólares la pieza, un aumento del 12,6% en un día.

Musk también tiene una participación en la empresa privada de exploración espacial SpaceX, que podría intentar el primer lanzamiento orbital de su nueva nave espacial el próximo mes. El negocio fue valorado más recientemente por inversores en 74.000 millones de dólares, tras una ronda de financiación en febrero. Según los informes, las acciones se han negociado recientemente a una valoración de 100.000 millones de dólares en el mercado secundario.

Musk superó a Jeff Bezos para convertirse en la persona más rica del mundo en septiembre y no ha mirado atrás desde entonces. En ese momento, bromeó con Forbes sobre enviar una medalla de plata al fundador de Amazon y multimillonario espacial rival (y luego le envió a Bezos un emoji de medalla de plata en Twitter).

La fortuna de Bezos bajó mil millones de dólares el lunes debido a que las acciones de Amazon se tambalearon antes de su informe de ganancias del tercer trimestre; la brecha entre los dos hombres se amplió a más de US$62.000 millones; Bezos terminó el día con un valor estimado de US$193.000 millones. Cuando las acciones de Amazon alcanzaron su punto máximo a principios de este año en julio, el magnate tecnológico de Seattle tenía una fortuna estimada de US$222.000 millones.

La pandemia ha agravado las disparidades de ingresos en Estados Unidos y la capa más rica de la sociedad está emergiendo más rica que nunca. Entre enero de 2020 y abril de 2021, los multimillonarios de Estados Unidos se enriquecieron alrededor de US$1.2 billones más. En términos de dólares, Musk fue el que más ganó de todos. Hace dos años, Forbes fijó su patrimonio neto en US$19.900 millones, menos de una décima parte de lo que vale hoy.

El acuerdo con Hertz representa el pedido más grande de vehículos eléctricos hasta la fecha y generará alrededor de 4.200 millones de dólares en ingresos para Tesla, según Bloomberg. La noticia llega solo cuatro meses después de que la agencia de alquiler centenaria, que comenzó a alquilar autos Ford Modelo T en 1918, saliera de la bancarrota. Hertz dice que el Model 3 de Tesla estará disponible para alquilar en las principales ciudades de Estados Unidos y Europa a principios de noviembre, según un comunicado de prensa. Las acciones de Hertz también fueron noticia este lunes, cerrando más del 9% a 27 dólares la acción.

Seguir Leyendo

Editors' Picks

Acción de Tesla alcanza precio récord luego de que Hertz hiciera el pedido de vehículos eléctricos más grande de la historia

Las acciones de Tesla agregaron más de US$36.000 millones en valor de mercado este lunes por la mañana, lo que hace que la compañía automotriz sea más valiosa que Facebook.

Publicado

on

Foto: Tesla.

Las acciones de Tesla se dispararon más allá de un máximo histórico de cierre el lunes por la mañana después de que se conociera que Hertz realizó un pedido para comprar 100.000 automóviles, ya que la empresa de alquiler de automóviles, que recientemente se declaró en bancarrota, adopta el floreciente mercado de vehículos eléctricos en un intento por revertir su negocio en crisis.

Hecho clave:

  • Las acciones de Tesla subieron más del 4% en las primeras horas de negociación a un precio que rodea los US$963 este lunes, superando un máximo histórico de cierre de US$909,68 desde el viernes e impulsando el valor de mercado del fabricante de automóviles en alrededor de US$36.000 millones adicionales.
  • El aumento comenzó en las operaciones previas al mercado inmediatamente después de que Bloomberg informara que Hertz ordenó que los vehículos se entregaran antes de fines del próximo año como parte de un esfuerzo más amplio para electrificar su flota de autos de alquiler.
  • En una nota del lunes por la mañana, el analista de Wedbush, Dan Ives, dijo que el pedido marca el mayor pedido de vehículos eléctricos jamás realizado gracias a un elevado precio de 4.200 millones de dólares.
  • En un comunicado, Hertz dijo que los clientes podrán alquilar los Tesla Model 3 en sus ubicaciones a partir de principios de noviembre y señaló que el pedido ayudará a que los vehículos eléctricos comprendan más del 20% de la flota global de la compañía.
  • Las acciones de Hertz, que cotizan en el mostrador y ya no cotizan en una bolsa importante, se mantuvieron prácticamente planas después de caer un 3% el viernes.

Antecedente:

Hertz se acogió al Capítulo 11 de la bancarrota en mayo pasado cuando la pandemia de Covid-19 asestó un golpe masivo a la demanda en la industria del ocio. La compañía salió de la bancarrota en junio después de deshacerse de más de US$5.000 millones en deuda, gracias en parte a un nuevo grupo de inversionistas. En un comunicado del lunes, Fields promocionó “el nuevo Hertz” mientras se burlaba del compromiso de la compañía de hacer crecer su flota de vehículos eléctricos como parte de sus esfuerzos de reestructuración. El pedido representa aproximadamente el 20% de los casi 500.000 vehículos que Tesla vendió el año pasado.

“Si bien Hertz está en las primeras etapas de electrificar su flota de autos de alquiler, Tesla obtiene un orden de esta magnitud resalta la adopción más amplia de vehículos eléctricos en marcha como parte de esta marea verde que se aproxima que ahora golpea a los Estados Unidos”, dijo Ives, señalando a Tesla. como líder indiscutible en un campo floreciente de fabricantes que también incluyen a los fabricantes de automóviles heredados GM y Ford, así como a las firmas más nuevas Lucid Motors y Faraday Future.

La cifra:

US$940.000 millones. Ese es el valor de mercado de Tesla después de su último impulso. El aumento impulsado por Hertz ha ayudado a que Tesla sea más valiosa que el gigante de las redes sociales Facebook.

La fortuna del CEO de Tesla, Elon Musk, creció en la asombrosa cifra de 9.400 millones de dólares el lunes por la mañana a medida que las acciones de la compañía se disparaban.

Musk, la persona más rica del mundo, ahora tiene una fortuna de 239.000 millones de dólares, según cálculos de Forbes.

Seguir Leyendo

Editors' Picks

De vivir en la calle a crear un negocio millonario basado en la privacidad

Stefan Leipold patentó la primera mica de privacidad magnética del mercado en 2017 y en tan solo un año alcanzó por poco el millón de dólares en ventas.

Publicado

on

Cuando Stefan Leipold viajó a Estados Unidos, lo hizo con la idea del “sueño americano” en mente: “Pensé que llegaría allá con ideas para fundar una empresa y la gente simplemente abriría la cartera”. Su idea no pudo estar más equivocada. Contrario a recibir ofertas millonarias por sus ideas, Leipold terminó en la calle, sin hogar y con la preocupación de qué comería.

“En Alemania me dedicaba a dar asesoría de ciberseguridad, pero realmente no tenía una empresa, era mi propio empleado. Por eso quise ir a los Estados Unidos, la gente me dijo vas a fracasar y les dije ‘ya me verán’. Tenía una Visa de 30 días y la idea de que al ser de Alemania obtener dinero sería fácil. Terminé como un vagabundo y durmiendo en espacios de obras en construcción o dormitorios de gente de la universidad”, dice Leipold en charla con Forbes.

Con los conocimientos en seguridad e informática que Leipold tenía comenzó con un pequeña y muy básica idea de negocio: dar soporte técnico de todo tipo y a quién se lo ofrecería.

“Básicamente tocaba cientos de puertas por día y a quien me abriera les preguntaba: ‘Oiga, ¿necesita algún tipo de soporte para su computadora?’. En ese momento Leipold se dio cuenta de un problema y necesidad de mercado: la mayoría de la gente tenía muy poco cuidado por el resguardo de su información. 

“Para mí llegó un momento definitivo en mi vida, cuando no tenía dinero ni para comida, ni dónde dormir. En el que decidí tomar una dirección: vendí el anillo que había heredado de mi abuelo, con la decisión y convicción de no volver jamás a esa forma de vida”, comparte.

Lea también: Facebook dice que está ‘subreportando’ resultados de anuncios tras cambios en privacidad de Apple

Fue ahí cuando en conjunto con un amigo que conoció en Estados Unidos tuvo una idea: crear y patentar lo que Leipold define como la primera mica de privacidad magnética del mercado. Un producto que, aunque simple, le significó la oportunidad de crear Stark durante 2017.

“Sin mucho conocimiento de marketing grabé un video para redes sociales y se hizo viral, cuando nos dimos cuenta expandimos las ventas a más de 20 países y en menos de un año alcanzamos casi un millón de dólares en venta”, recuerda.

En solo tres años, Stark ha logrado expandir a más de 20 la línea de productos desde smartphones, tablets y computadoras y operaciones a cinco países, además de Estados Unidos; China, donde manufactura gran parte de las micas; Japón, donde compran los materiales; Alemania, para distribución, y más recientemente en México, con el objetivo de distribuir o expandir operaciones de Stark para la región de Latinoamérica.

Aunque las cifras de millones de dólares que factura hoy Leipold están muy por encima del dinero que contaba cuando dormía en el piso de obras en construcción, es una mínima parte del mercado global potencial donde compite la compañía.

De acuerdo con un reporte de la consultora 360 Reports Research, el mercado global de Protectores de pantalla alcanzó un valor de mercado global de 2,322 millones de dólares en 2019 y se espera que para 2026, a medida que el consumo de electrónicos como tablets, smartphones y computadoras portátiles continúe su expansión alcance un valor potencial de más de 5,300 millones de dólares.

Sin embargo, la firma de Leipold tiene dos enormes retos y problemas a futuro. El primero es que a diferencia de otros sectores en el que las empresas compiten no solo con innovación, precio y calidad, en el sector de protectores de pantalla Stark no solo se enfrenta a firmas mucha más grandes como ZAGG, Belkin, 3M y varias más con productos similares, sino a centenares de empresas, muchas de ellas chinas, que manufactura copias a precios excesivamente bajos.

Algo que el mismo Leipold reconoce: “En cuanto vieron que el producto tenía potencial comenzamos a ver copias baratas de nuestro producto en sitios como Amazon y otras plataformas de comercio electrónico”.

Convierta a Forbes Colombia en su fuente de información económica.

El segundo, como define el reporte de 360 Reports, es que la mayoría de los consumidores ven este tipo de productos como necesidad para proteger su inversión, pero no como un diferenciador. En pocas palabras, les importa proteger la pantalla de su dispositivo, pero tiene poco interés qué mica o protector de pantalla comprar.

La apuesta de Leipold es tratar de explicar a los consumidores que más que solo proteger el cristal de sus dispositivos deben comenzar pensar en cómo resguardar la información no solo de forma  digital.

“Antes de la pandemia me tocaba dar muchas conferencias sobre educación en ciberseguridad para empresas o en congresos. No te puedes imaginar la cantidad de personas en aviones o lugares públicos que no se daban cuenta cuando alguien miraba sobre sus hombros para conocer o tomar  el contenido o la información de sus pantallas (…) Se trata también de difundir conocimiento y educar, porque la gente tiene que entender que estamos peleando una guerra, y esa guerra no es con armas, hoy puede paralizar un país entero en tres días con una computadora o dejar a alguien sin el dinero para pagar su renta”, finalizó Leipold.

Seguir Leyendo

Editors' Picks

Cuánto invertirá la Fundación Bill & Melinda Gates para financiar el medicamento anticovid

Según confirmó la propia entidad, serán alrededor de US$ 120 millones, con la idea de que este tratamiento sea accesible en todo el mundo.

Publicado

on

La Fundación Bill y Melinda Gates anunció que destinará hasta US$ 120 millones para impulsar el acceso al medicamento contra el Covid-19 de MSD (la farmacéutica estadounidense Merck). Un tratamiento único en su tipo que podría distribuirse fácilmente en países con bajos suministros de vacunas y que los ensayos sugieren que podría reducir las hospitalizaciones o muertes en grupos de alto riesgo.

A través de un comunicado, la fundación indicó que apoyará las actividades necesarias para desarrollar y fabricar versiones genéricas del medicamento de MSD, molnupiravir. El financiamiento depende de que el medicamento obtenga la aprobación de los reguladores, añadió la fundación, que desde hace tiempo viene trabajando para mejorar el acceso a las vacunas, tratamientos y tests de Covid-19; incluidos US$ 1.900 millones en fondos desde el inicio de la pandemia. 

Lea también: Bill Gates advierte que el mundo no está preparado para la próxima pandemia

Pastillas de molnupiravir

La fundación dijo que los datos iniciales sobre molnupiravir, que MSD desarrolló con Ridgeback Biotherapeutics, eran prometedores y mostraron que el antiviral puede reducir a la mitad el riesgo de enfermedad grave y muerte por Covid-19.

Si se aprueba, molnupiravir será la primera píldora antiviral oral para tratar Covid-19 en el mercado, algo que la fundación dijo que fue un “avance crítico” en la lucha contra la pandemia.

Melinda French, copresidenta de la Fundación Gates, dijo que todos, “sin importar en qué parte del mundo vivan”, deben tener acceso a los productos de salud que salvan vidas para poner fin a la pandemia. “La injusta realidad, sin embargo, es que los países de bajos ingresos han tenido que esperar por todo, desde el equipo de protección personal hasta las vacunas. Eso es inaceptable”. French pidió a los donantes, fundaciones y gobiernos que actúen para garantizar un acceso equitativo al molnupiravir y otros tratamientos, preventivos y equipos prometedores. 

Bill Gates y Melinda French.

Una pastilla antiviral oral podría cambiar las reglas del juego para el tratamiento de Covid-19. Si bien existen vacunas y medidas de salud pública que funcionan para prevenir infecciones y tratamientos como terapias con anticuerpos para aquellos que se encuentran gravemente enfermos, hay poco disponible para aquellos que se encuentran en las primeras etapas de la infección.

Las píldoras antivirales podrían cubrir esta brecha y también son mucho más baratas y fáciles de distribuir, fabricar y administrar. Aunque aún no ha sido aprobado para su uso, los países más ricos, incluidos EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Singapur, se apresuraron a asegurarse los suministros, lo que generó temores de desigualdades similares observadas en la fiebre mundial por las vacunas. 

Bill Gates.

MSD se ha esforzado por aumentar los suministros, habiendo llegado a acuerdos con los fabricantes de medicamentos genéricos para producir versiones más baratas del antiviral y prometiendo duplicar su propia producción. El programa Access to Covid-19 Tools Accelerator (ACT-A) liderado por la OMS ha descrito planes para comprar y distribuir antivirales para mejorar el acceso en las naciones más pobres. Aunque no se menciona explícitamente, se espera que esto incluya el molnupiravir de MSD.

Nota publicada en Forbes US. | Traducción: Nicolás Della Vecchia.

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad

Destacado