Tarek El Sherif, el CEO de Zinobe dijo a Forbes que la pandemia hizo resaltar su modelo de créditos digitales para personas y para pymes.

Mientras los ingresos se esfumaban para las personas que se quedaban sin empleo o para las empresas que veían cómo se reducía su facturación un año atrás, cuando se decretaba el inicio de la pandemia, Zinobe no solo tenía una cartera que terminaría siendo el colchón de muchos, sino un batallón de ingenieros para facilitar el desembolso de créditos digitales.

“El Covid-19 resaltó nuestro abordaje digital y una metodología de riesgo alternativa basada en datos”, narró a Forbes el CEO de Zinobe Tarek El Sherif en entrevista con Forbes. “Tuvimos un amplio interés, más de 300.000 solicitudes en las primeras semanas”.

En aquellas semanas, las autoridades preparaban los paquetes de estímulos para inyectar recursos en la economía pero se dieron cuenta de que el acompañamiento de los bancos no era suficiente porque algunas de las personas que más necesitaban la ayuda no estaban incluidas en el sistema financiero y recurrieron a firmas tecnológicas como Zinobe, a través de sus marcas Lineru y Aliatu, para llegar a esos ciudadanos. En un tiempo récord de menos de tres semanas, estaban entregando el primer producto viable para el país.

“Como desarrollamos y somos dueños de nuestra tecnología, tenemos la flexibilidad para lanzar nuevos productos y avanzar rápidamente”, cuenta Tarek El Sherif para explicar cómo fue que lograron intermediar la entrega de montos a los ciudadanos que eran beneficiados por esas medidas.

Por ello dice que para este año esperan desembolsar más de 1 millón de créditos proyectando un crecimiento de 250% frente a 2020, desembolsando al menos $100.000 millones a pequeñas y medianas empresas.

Paralelamente, Zinobe que dice haber desembolsado más de US$150 millones desde su fundación en 2021, apalancó su operación con US$30 millones en deuda y adelantó su expansión a México a través de un joint venture junto a la compañía mexicana de servicios financieros Mexarrend, la segunda más grande de leasing del país.

“Lanzamos en el último trimestre del año pasado, implementando una estrategia muy asimilar a la de Colombia para llevar nuestra tecnología”, añade el CEO de Zinobe. “Estamos teniendo discusiones para llevarla a diferentes países”.

En ese sentido, han estado creciendo el equipo que trabaja con un esquema híbrido de un 10% o 30% en oficinas físicas. “Trabajando a distancia descubrimos muchas lecciones , como que algunos grupos pueden estar remotos todo el tiempo, pero nos gusta que algunas personas vengan a la oficina varias veces, estamos recuperando la interacción social perdida”, explicó.