La idea principal es que las EPS compitan en calidad de servicios. Sin embargo, sectores cuestionan que las principales beneficiadas sean las empresas en vez de los usuarios.
Al retiro de la reforma tributaria anunciado por el Gobierno en la jornada de ayer le sigue un tema adicional que también preocupa a la población colombiana. Se trata de la reforma a la salud que se está discutiendo en la Comisión Séptima, tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, desde el pasado 13 de abril. Si bien han transcurrido varias semanas desde las primeras sesiones al respecto, aún es poco lo que se conoce sobre el tema.
Presidente Duque pide el retiro de la reforma tributaria
El ponente y autor del proyecto de ley 010 de 2020, el senador Fabián Castillo, de Cambio Radical, señala que la idea principal es “representar al afiliado, gestionar el riesgo en salud, garantizar el acceso a la red integral y administrar el riesgo financiero”. A su vez, resaltó que es un deber del Estado “garantizar la disponibilidad, accesibilidad y la calidad en los servicios de salud”.
Para lograr este aspecto, uno de los principales objetivos de la reforma sería lograr que las empresas prestadoras de salud (EPS) compitan en calidad de servicios, permitiendo que el sistema garantice la atención integral de los pacientes y que “cada colombiano cuente con un médico familiar”.
Asimismo, el proyecto apuntaría que los ajustes al Sistema de Salud permitan que las campañas de promoción y servicios se adapten a las necesidades de cada región, así como a la creación de diferentes mecanismos para que el Gobierno actúe con prontitud en la adopción de medidas sanitarias.
Finalmente, la reforma buscaría devolverle a Colombia la capacidad de producir vacunas, especialmente en medio de la pandemia de Covid 19. Si bien Colombia cuenta en la actualidad con 21 vacunas que protegen a la población contra 26 enfermedades, ninguna de ellas es producidas en suelo nacional, pues la fabricación local de biológicos se suspendió en 1998.
Temas como la depuración de las EPS han generado rechazo en la propuesta de la reforma a la salud, pues se considera que beneficia principalmente a las empresas en lugar de los usuarios. Esto llevó a una votación para archivar el proyecto de ley el pasado 15 de abril, que concluyó con 12 votos en contra en Cámara y 10 en el Senado, garantizando su continuidad.
Ante este panorama, el senador Armando Benedetti, uno de los opositores al proyecto, escribió una carta dirigida al presidente del Senado, Arturo Char, para solicitar el retiro del proyecto.
“Considero que es necesario e inaplazable dar un debate de fondo acerca de nuestro sistema de salud, los integrantes del Congreso de la República debemos comprender que esta iniciativa dista mucho de los reclamos y necesidades de la población colombiana y no es un buen punto de partida para iniciar la discusión. Por consiguiente, invito a los demás coautores a respaldar esta solicitud y a construir de la mano de la comunidad un nuevo proyecto”, aseguró.
Por otro lado, la reforma ha recibido apoyos desde el Centro Democrático por parte de la senadora Milla Patricia Romero, quien aseguró en las discusiones que “este es un proyecto de ley que busca garantizar el derecho a la salud de los colombianos y mejorarlo”.