Un pequeño sindicato de trabajadores a distancia de Escondida, la mina de cobre más grande del mundo, declaró una huelga y paralizará sus labores a partir de este jueves con posibles efectos en el mercado mundial del metal.
El sindicato de trabajadores del Centro Integrado de Operaciones (CIO) de las minas Escondida y Spence, ambas operadas por la australiana BHP, maneja rajos, plantas concentradoras y de cátodos desde la capital chilena, y ya había desestimado una propuesta de contrato colectivo de la empresa a mediados de mes, dentro del período regular de conversaciones.
El martes el sindicato rechazó una nueva oferta de BHP en una mediación con el gobierno chileno y llamó a iniciar la huelga a primera hora de este jueves.
“Huelga a partir del jueves a las 8:00” hora local, dijo Paulina Poblete, tesorera del sindicato.
A raíz de la decisión, BHP dijo que tomará medidas de contingencia para mantener las operaciones de Escondida y Spence -ambas en el Desierto de Atacama-, y precisó que el resto de los trabajadores y contratistas de los yacimientos continuará sus labores mientras dure la paralización del gremio de 205 socios.
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“Minera Escondida y Minera Spence han informado que adoptarán medidas de contingencia en el marco establecido por la ley”, dijo BHP en un comunicado. “Los trabajadores que no son parte del Sindicato, así como los contratistas de la empresa, continuarán prestando sus servicios normalmente durante todo el tiempo que se extienda la huelga legal”, agregó.
Escondida produjo 1,19 millones de toneladas de cobre en 2020, mientras que Spence sumó 146.700 toneladas.
Aún no está clara la magnitud del impacto que podría tener una huelga del gremio remoto en Escondida y en Spence debido a que es la primera negociación de esta naturaleza.
Sin embargo, Jonathan Barnes, especialista en cobre de la firma Roskill, dijo a Reuters que “si ocurre la huelga en las minas Spence y Escondida, será un problema para el mercado”.
El miércoles los precios del cobre a tres meses ganaban 0,6% y se ubicaron a 9.980 dólares la tonelada (4,99 dólares la libra) debido al llamado a huelga y los ya bajos suministros mundiales del metal.
La negociación de este pequeño gremio precede a una más complicada que BHP debe mantener en junio con el Sindicato No. 1 de Trabajadores de Minera Escondida, que integran 2.000 personas y que la semana pasada declaró que espera lograr un contrato “justo y equitativo” con la empresa en momentos en que el metal registra “cifras históricas” en sus precios, pero están preparados para una huelga incluso más extensa que la de 2017, cuando paralizaron los trabajos durante 44 días.
“Insistimos y reiteramos nuestra total disposición al diálogo…todo en un marco de respeto que dé como resultado un contrato colectivo justo y equitativo”, expresó el gremio en declaraciones escritas la semana pasada.
Sin embargo, advirtió de que “de ser necesario, contamos con un fondo de contingencia, bases sindicales sólidas y experiencia, que nos permite enfrentar un largo proceso de negociación por una eventual huelga. Igual o mayor que el año 2017”.
Las negociaciones en Escondida son seguida muy de cerca por el mercado como un marcador de la industria ya que agrega presión al precio global del metal rojo.
Barnes dijo que otros factores que agregan presión al mercado incluyen el proyecto de ley que aumentaría las regalías mineras en Chile y la incertidumbre sobre su nueva Constitución, así como la ventaja en las encuestas del candidato presidencial peruano Pedro Castillo, quien quiere implementar nuevos impuestos y regalías al metal en ese país.
“Todo eso se suma al hecho de que las mineras no invertirán debido a la incertidumbre y no habrá ninguna respuesta de oferta primaria en un momento en que el mundo está desesperado por el cobre”, dijo Barnes.
*Con información de Reuters.
