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El colombiano que acompaña las aventuras del multimillonario Richard Branson

El colombiano Bruno Ocampo conoció al multimillonario Richard Branson en una gala en Nueva York. Viajó con él en una travesía en Europa y desde entonces lo acompaña en todas las aventuras. La más reciente: el viaje a el espacio.

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Una travesía de 2.400 kilómetros entre el monte Zermatt, en Suiza y el volcán Etna, en Italia, fue el viaje que le permitió al colombiano Bruno Ocampo entrelazar una amistad con el multimillonario británico Richard Branson. El itinerario, que se alejó de los lujos y los manteles, como muchos quizás pensarían, se extendió por más de cuatro semanas en unas jornadas que iban entre escaladas, bicicleta, nado y caminatas.

“Era recorrer de punto a punto 2.400 kilómetros sin la ayuda de ningún vehículo motorizado”, recuerda Ocampo en diálogo con Forbes. “Fue toda una aventura, en la que se se forjó una amistad muy fuerte”, pues dormían en un sitio disúrico cada día de la travesía durante 30 días.

La aventura del magnate y el colombiano, quien para entonces aún estaba explorando las mieles del emprendimiento de alto impacto, sucedió meses después de conocerlo en la gala anual de Endeavor en Nueva York. Justo ese día, a pocas cuadras del Time Square y Wall Street, el multimillonario compartió mesa con Ocampo, en una velada en la que su secretaria terminó por pedirle el número al colombiano para luego estar en contacto.

“Dos o tres meses después de esa gala, me toma por sorpresa un mensaje de correo electrónico. Era Richard diciendo: Hola Bruno, aterrizamos en Colombia en unas horas, me encantaría invitarte a comer”, recuerda, quien señala que fue precisamente en esa cena en la que se pactó el viaje a Europa, junto a sus hijos de Holly y Sam Branson.

Viaje de Richard Branson con Bruno Ocampo en Europa | Fuente: Instagram.
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Lo que empezó en Estados Unidos y se consolidó en Europa terminó por construir un proyecto que llevó a Ocampo a desarrollar el concierto más grande que se ha realizado en la frontera entre Colombia y Venezuela: el Venezuela Aid Live. Cuenta Bruno que tras unas conversaciones en Necker Island, el hogar del magnate, se definió la hoja para desarrollar el evento en menos de 15 días. Fue una tarea titánica, que, según cuenta, requirió no solo de su gestión sino de los contactos del millonario

“Era crear el concierto más grande en el menor tiempo posible. Nos pusimos a trabajar, yo como emprendedor y él abriendome puertas para lograr ese objetivo. Y, en 13 días, lo logramos. Ahí se terminó de forjar nuestra relación de amistad”, dice. “Con todo el esfuerzo, hicimos un concierto en el que recaudamos US$2.6 millones. Desde entonces, hemos ayudado a más de 14.000 migrantes y fue ahí donde empezamos varios proyectos, entre ellos Aid Live Foundation”.

Venezuela Aid Live se celebró el 22 de febrero de 2019 y contó con la asistencia de 375.000 personas y un total de 78.000 donantes. Juanes, Mau y Ricky, Reynaldo Armas, Reynaldo Amaroso, Camilo Echeverry, Cholo Valderrama y Gusi, entre otros, fueron los artistas que se presentaron en rechazo al régimen de Maduro. Aunque en su momento los medios de comunicación reseñaron tan solo el brazo financiero de Branson, Ocampo, Ricardo leyva y su hermano fueron sin duda las piezas claves y la columna vertebral que permitió el desarrollo del evento.

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Oriundo de Manizales, Ocampo lleva el emprendimiento en la sangre y así lo ha demostrado. Fundó hace cinco años Mi Águila, junto a su hermano Fernan y Andrés Blumer, una startup que empezó ofreciendo servicios de transporte, pero la cual se ha expandido en los últimos años para ser un aliado en la digitalización de los negocios y el impulso del ecommerce.

A la par de su proyecto Aid Live Foundation, el emprendedor de 36 años lidera la transformación de su empresa, un reto que lo tuvo que exigir en 2020, pues en plena pandemia, el negocio tradicional de movilidad se fue al piso. De ahí nació Mi Aguila Commerce 360, una respuesta a las necesidades de los retailers que apostaron por agilizar su transformación digital.

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“Nuestro primer cliente fue tiendas D1 y tres semanas pudimos entregar más de 20 millones de dólares en ventas. Trabajamos con Alkosto, Auteco y supermercados en México y Brasil. Somos una compañía de 130 personas, de base tecnológica“, explica Ocampo, quien a la par de sus negocios mantiene su amistad con Branson. No como aliado de inversión, tal y como explica, sino como un mentor que le ha permitido escalar Mi Águila.

Concierto Venezuela Aid Live en 2019 | Foto: Instagram.

“Él ha sido un mentor y nunca le he pedido plata en nuestras rondas de inversión. Ha sido un mentor y es posible que hagamos algo juntos finalmente con Mi Águila. (…) Hasta ahora es un mentor y una fuente de inspiración más que cualquier cosa”, destaca.

Con Mi Águila, su fundación y algunos proyectos sin ánimo de lucro, Ocampo mantiene su amistad con Branson, a quien, dice, no para de aprenderle día tras día. En estos cinco o seis años de amistad ha tomado lecciones para sus negocios y la vida. De hecho, el emprendedor los resumen en cuatro principales puntos en los que, a grandes rasgos, destaca su capacidad de liderazgo, de delegar tareas, de ser sencillo ante las adversidades y de soñar en grande.

“Él es un maestro delegando y delegando con contundencia. El dice que si las compañías van a cambiar el mundo debes rodearte con el mejor talento, empoderarlos y permitir que cometan los errores. Y esa es una de las razones por las cuales Richard ha podido lanzar en diferentes compañías con facturaciones de más de US$1.000 millones de dólares al año”, dice.

Y es que en los pilares que transmite, advierte, el soñar en grande le permitió hace dos semanas llegar hasta el espacio, mucho antes que sus competidores Jeff Bezos y Elon Musk. Hace 17 años, Branson, quien tiene una fortuna de US$4.900 millones, según Forbes, fundó Virgin Galactic con el objetivo de democratizar los viajes al espacio.

Ese sueño, que empezó en 2004, se cumplió hace unos días cuando el multimillonario y filántropo viajó hacia el espacio a bordo del avión VSS Unity, que despegó con éxito desde la base Spaceport America en el desierto de Nuevo México, Estados Unidos. Allí, en medio de ingenieros, operadores y logística, estaba Ocampo acompañando al magnate en otra de sus aventuras.

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Aunque no viajó en el viaje espacial, advierte que es un orgullo ver cómo después de tanto tiempo él está cumpliendo su sueño. “Es un hito increíble porque le da la partida de inicio a una nueva era espacial, en la que se democratiza el acceso a las compañías privadas a la carrera espacial”, dice el colombiano.

“Es mucho más allá que simplemente salir a vivir unos minutos de ingravidez. Apolo fue un catalizador de tecnologías con la llegada a la Luna, ya se dio con Richard y ahora con con la salida de Blue Origin de Jeff Bezos”, destaca, quien también cuenta que tuvo la oportunidad de hablar con Elon Musk, a quien sin duda lo califica como el “emprendedor más icónico de la historia”.

Bruno Ocampo junto a Elon Musk en el despegue de Virgin Galactic | Foto: Instagram.

Por ahora, el colombiano, quien fue incluido por Forbes Colombia como una de las 30 promesas de negocios en 2021, planea seguir acompañando al magnate en sus aventuras. A la final, tal y como explica, “es un emprendedor aventurero”, convencido que de que en Colombia y la región hay un alto potencial para crear negocios de alto impacto.

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El gatito de los US$30.000 millones: este es el inversor que hizo una fortuna con alimentos para mascotas

La intensa y a veces accidentada carrera al estrellato de Raymond Svider, presidente de la firma de capital privado BC Partners. “Tienes que ser despiadado y muy rápido para adaptarte porque en cualquier negocio, el mundo cambia todos los días de una manera que no puedes anticipar”, dice Svider.

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Raymond Svider, presidente de la firma de capital privado BC Partners, recuerda la intensa presión que sintió en los días previos a la Navidad de 2017. La mayor inversión de su empresa, el minorista de alimentos para mascotas PetSmart, se estaba tambaleando. Su tecnología anticuada necesitaba una revisión; los costos se dispararon. Svider estaba dividiendo el tiempo entre la oficina de BC en Madison Avenue en Manhattan y la sede de PetSmart en Phoenix, donde era director general interino. Los bonos de PetSmart se cotizaban a poco más de 60 centavos por dólar. 

Llegó a Phoenix para enterarse por el CIO de PetSmart que el minorista había establecido un congelamiento en la contratación en toda la empresa para ahorrar efectivo, lo que la obligó a depender de contratistas costosos. 

“No sabía que había un congelamiento de las contrataciones”, recuerda Svider, quien lo canceló en el acto, liberando a su CIO para hacer 35 contrataciones. “Necesitas ser ágil y flexible. A veces, las reglas estrictas obligan a las personas a hacer algo incorrecto porque solo están aplicando reglas”. 

En ese momento, Svider estaba rompiendo casi todos los negocios y convenciones de inversión. Un artista de adquisiciones apalancadas criado en París, con una maestría en ingeniería eléctrica de una de las ” grandes écoles ” de Francia y un MBA de la Universidad de Chicago, Svider, ahora de 59 años, trabajaba en doble función: dos días a la semana administrando los US$ 40 mil millones.

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Encontró lagunas en los acuerdos de crédito de PetSmart, lo que le permitió pedir prestado aún más dinero, lo que enfureció a los acreedores, por lo que podría adquirir Chewy, un minorista de alimentos para mascotas en línea que no es rentable. 

Para el mundo exterior, era la versión del siglo XXI del notorio destello de las puntocom Pets.com. Pero Svider sabía que el multimillonario fundador de Chewy, Ryan Cohen, estaba superando todos los objetivos financieros que se había fijado años antes cuando se conocieron. Aunque no fue rentable, Chewy no estaba quemando efectivo ya que crecía rápidamente. Más importante aún, estaba superando a Amazon en su nicho. Fue la manera perfecta de pulir su problemática apuesta por PetSmart.

Comenzando con una oferta de mil millones, Svider terminó pagando US$ 3 mil millones en efectivo por Chewy, venciendo a su rival Petco, en abril de 2017. Los escépticos aullaron, sus bonos cayeron y las demandas volaron. Pero cuatro años y un boom de mascotas inspirado por la pandemia han convertido la táctica de romper las reglas de Svider en una de las puntuaciones de capital privado más grandes de la historia. 

Chewy, que ahora cotiza en bolsa, tiene un valor de más de US$ 31 mil millones, y sus ventas se han disparado casi diez veces, a US$ 9 mil millones proyectados para 2021. PetSmart en sí se está desapalancando, habiendo refinanciado su deuda de compra en enero. En total, los inversores de Svider cuentan con una ganancia inesperada de US$ 30 mil millones. 

Raymond Svider

“Tienes que ser despiadado y muy rápido para adaptarte porque en cualquier negocio, el mundo cambia todos los días de una manera que no puedes anticipar”, dice Svider con su acento francés, hablando desde la mansión de los Hamptons, donde ahora trabaja de forma remota junto a su esposa, tres hijos y un par de gatos, Cashmere y Pearl. “La convicción es realmente importante”. 

Un inversor autodidacta, Svider comenzó después de la locura de las adquisiciones apalancadas de la década de 1980. En 1989, los legendarios negociadores Bruce Wasserstein y Joe Perella lo reclutaron al salir de la escuela de posgrado. Tres años más tarde, se trasladó a la oficina de París de Baring Capital Investors, una pequeña rama de compra adjunta al Barings Bank con sede en Londres. 

En 1995, un comerciante deshonesto de Barings, Nick Leeson, perdió más de mil millones de dólares, dejando al banco de 300 años insolvente. Barings fue comprado por el competidor ING por centavos de dólar. Resultó ser un golpe de suerte para Svider, que había estado trabajando junto al cofundador de la división. Baring Capital se escindió y pasó a llamarse BC Partners. 

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A principios de la década de 2000, Svider se mudó a Londres para cerrar acuerdos de telecomunicaciones a medida que se desregulaban los mercados, y en 2007, cuando BC Partners se expandió a América del Norte, Svider tomó el mando. 

El primer acuerdo importante de la firma en los EE. UU. Ese año fue una adquisición por US$ 16 mil millones del endeudado operador de satélites Intelsat, que rápidamente se vio afectado y se declararía en bancarrota en 2020. Sin embargo, los éxitos de Svider han superado con creces sus errores. 

Nada caracteriza más sus victorias que la voluntad de hacer apuestas audaces. Un destacado es GFL Environmental, un paquete acumulativo de gestión de residuos con sede en Toronto fundado por el empresario canadiense Patrick Divogi. En 2018, BC Partners recapitalizó la compañía a un valor de $ 2 mil millones, construyendo una participación del 40% y buscando expandirla en los EE. UU. Con adquisiciones. 

Cuando golpeó la crisis del coronavirus, GFL estaba trabajando en una oferta pública inicial; Svider recomendó a Divogi que siguieran adelante a pesar del tumulto del mercado. GFL fijó el precio de su oferta pública inicial en 19 dólares, por debajo de un rango prepandémico de 20 a 21 dólares, una de las cinco listas en marzo de 2020. Svider creía que ser pública ayudaría a GFL a capitalizar la dislocación del mercado que se avecina. Después de una caída temprana a $ 13, las acciones de GFL casi se han triplicado al adquirir activos de Waste Management de Houston y otros competidores. Las tenencias de GFL de BC Partners ahora tienen un valor de casi $ 5 mil millones, casi tres veces su inversión inicial. “Raymond tiene una habilidad única para atravesar el BS y enfocarse en el panorama general”, dice Divogi. 

Raymond Svider

A pesar del antiguo hábito de capital privado de obtener ganancias lo más rápido posible, Svider parece tener poco interés en vender Chewy, a pesar de que desde mediados de agosto, las acciones han caído de $ 96 a $ 75, eliminando alrededor de $ 7 mil millones en ganancias a medida que el gasto en mascotas pandémico se desaceleró.

BC Partners tiene una posición del 76% en las acciones que ahora valen casi $ 25 mil millones. 

Puede que quede un movimiento ganador más en la táctica del sector de mascotas de Svider: la OPI de PetSmart, que podría obtener una valoración de $ 10 mil millones. Los ingresos del minorista que alguna vez tuvieron problemas aumentaron un 17% en el segundo trimestre a $ 2.3 mil millones, y en el primer semestre generó $ 342 millones en flujo de caja libre. Los bonos de PetSmart que antes estaban en dificultades ahora se negocian por encima de la par. 

Svider insiste en que el mercado de las mascotas, incluido un nuevo enfoque en el cuidado de la salud, sigue siendo subestimado. ¿Está buscando consolidar sus ganancias con una salida rápida? No necesariamente, dice: “No sentimos que tengamos prisa en particular”.  

* Con información de Forbes US

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Bill Gates invierte US$50 millones en robots agrícolas de Silicon Valley

El fondo de tecnología verde de Bill Gates apoyará a la startup Iron Ox, la cual cultiva productos con menos agua que la agricultura tradicional.

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Bill Gates anuncia iniciativa para bajar el costo de las tecnologías de cero emisiones

Mientras California enfrenta una nueva sequía, una startup de Silicon Valley que cree que los robots pueden cultivar productos de forma más sostenible informó este miércoles que había recaudado 50 mdd en una ronda de financiación liderada por Breakthrough Energy Ventures, de Bill Gates.

Iron Ox utiliza robots que se integran en un sistema hidropónico que consume un 90% menos de agua que las granjas tradicionales, dijo su director general, Brandon Alexander.

La empresa está poniendo en práctica este sistema en un invernadero de 930 metros cuadrados en Gilroy, California, donde un robot autodirigido llamado Grover mueve palés de albahaca genovesa y un sistema de brazo robótico los levanta para inspeccionarlos.

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Los sensores comprueban los niveles de nitrógeno y acidez del agua para un crecimiento saludable.

“Entonces dicen: ‘¿Qué falta? ¿Qué necesita esa planta que no le estamos dando?’”, explica Alexander. El agua que no se utiliza puede volver a bombearse al sistema para reutilizarla más tarde.

La agricultura desempeña un papel importante en la economía de California, pero el uso del agua está cada vez más en la mira. La última gran sequía de 2012 a 2017 limitó el riego de los agricultores, obligó a tomar estrictas medidas de conservación en los hogares y avivó mortales incendios forestales.

Iron Ox cultiva albahaca tailandesa y fresas y está trabajando en cilantro, perejil y tomates. La empresa también está construyendo un nuevo invernadero de 5 hectáreas en Lockhart, Texas, a 48 kilómetros al sur de Austin.

Alexander afirma que la hidroponía, el ahorro de agua mediante el cultivo de plantas sin tierra, es sólo una pieza del rompecabezas de la agricultura del futuro.

“Para eliminar realmente los residuos, para llegar al siguiente nivel de sostenibilidad e impacto, tenemos que replantearnos todo el proceso de cultivo”, dijo.

En la ronda de financiación participaron inversores de Crosslink Capital, R7 Partners y Pathbreaker Ventures, entre otros. Iron Ox no quiso hacer comentarios sobre su valoración.

Reuters.

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Cómo Michael Dell convirtió su negocio de computadores en declive en una ganancia inesperada de US$40.000 millones

Después de años de lucha contra los escépticos de Silicon Valley y sus adversarios de Wall Street, Michael Dell ha sacado la oferta del siglo, pidiendo préstamos y abriéndose camino hacia una fortuna de 50.000 millones de dólares. sus ambiciones más grandes se encuentran en el futuro y no tienen nada que ver con el espacio.

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Michael Dell, fundador y CEO de Dell. Foto: Michael Prince.

Sentado en la sede de su fundación filantrópica, en Austin, Texas, el pionero de la computadora personal, Michael Dell, es consciente de que esa mañana, en ese mismo Estado, Jeff Bezos ha despegado al espacio en su cápsula de Blue Origin, con millones de espectadores de todo el mundo viendo. “Estoy perfectamente feliz de quedarme en el planeta Tierra”, dice Dell, encogiéndose, con una sonrisita.

La semana anterior, el magnate de diez cifras, Richard Branson, había iniciado la carrera espacial multimillonaria. Algunas personas vieron innovación y ambición. Otros vieron ego y arrogancia. Dell vio… Oportunidades.

“Les estamos vendiendo a muchas de las empresas espaciales emergentes”, dice con total naturalidad. “No se pueden hacer todas esas hazañas de ingeniería sin una increíble cantidad de potencia informática, datos e inteligencia artificial”.

Dell ha estado callado públicamente durante la mayor parte de la última década, amordazado por feroces negociaciones de adquisición o simplemente desinteresado en ser el centro de atención, o ambos. En cambio, su negocio ha sido el que ha hablado. Hace nueve años, tanto Silicon Valley como Wall Street habían descartado a Dell, la persona y la empresa, ambos atados al entonces cráter del mercado de computadoras personales, como en camino hacia la misma irrelevancia tecnológica que Palm o BlackBerry. Sin embargo, incluso entonces, Dell vio una oportunidad: reclutó a la firma de capital privado Silver Lake y a su codirector multimillonario, Egon Durban, para eludir el cinismo público, convirtiendo su empresa en privada por 24.900 millones de dólares en 2013, la mayor compra de tecnología apalancada de la historia.

Tres años más tarde, él y Durban hicieron aparecer 67.000 millones de dólares para diseñar la adquisición del gigante de infraestructura de TI EMC Corporation. En total, Dell acumuló un apalancamiento astronómico de 70.000 millones de dólares en su imperio, sumando deudas como nunca antes se había visto en las empresas estadounidenses.

Los resultados han sido notables. Los automóviles, las telecomunicaciones, las redes de energía, los hospitales y las redes logísticas se han convertido en negocios digitales, que producen cantidades cada vez mayores de datos que deben ser administrados y almacenados. Dell ahora se encuentra a la cabeza del proveedor de infraestructura más grande a nivel mundial para esta actividad. “La cantidad de datos que se están creando en el mundo es simplemente asombrosa”, dice. “Se duplica cada siete u ocho meses”.

A su vez, Dell Technologies, con 75.000 millones de dólares, vale más de cuatro veces lo que valía antes de volverse privada. Debido a todo ese apalancamiento, Dell, Silver Lake de Durban y los coinversionistas lo han hecho mucho mejor, con ganancias totales de más de 40.000 millones de dólares, según los cálculos de Forbes. El patrimonio neto personal de Dell ha aumentado a 50.000 millones de dólares. En muchos sentidos, fue el arquitecto del mayor golpe de compra de todos los tiempos.

“No me pareció tan arriesgado”, dice. Los escépticos habían perdido el panorama general. Dell derrochó dinero en efectivo y se sentó en una gran cantidad de activos de software valiosos para vender. Y el dinero barato proporcionó las condiciones ideales para financiar la renovación intestinal corporativa.

“Michael es financieramente sofisticado. No es un fanático de la tecnología en absoluto”, dice George Roberts, cofundador multimillonario del gigante de capital privado KKR y pionero de la compra apalancada, que se maravilla con el trato. “Volvió a comprar la empresa en el momento adecuado. En retrospectiva, su sincronización me parece bastante perfecta”.

A los 56 años, Dell es el último hombre en pie de la tecnología, el último fundador original de la era de las computadoras que aún dirige a su bebé. Sus rivales han envejecido o han seguido adelante, ya sean los multimillonarios tecnológicos Bill Gates o Larry Ellison o Steve Ballmer, que han cambiado de rumbo hacia la filantropía o los activos de trofeos como las islas hawaianas y los equipos de la NBA.

Pronto Dell se sentará al timón de dos empresas públicas independientes: Dell Technologies, su gigante de la infraestructura de TI y computadoras personales, y su empresa derivada, VMware, un pilar en la infraestructura de computación en la nube. Ambas mantendrán niveles de deuda manejables y una moneda valiosa para el crecimiento y las adquisiciones.
“Todos los ojos están puestos en Amazon, Microsoft y Google”, dice el multimillonario Marc Benioff, cofundador de Salesforce y amigo de Dell. “No se dan cuenta de que Dell ha acumulado silenciosamente la participación de mercado en tecnología empresarial”.

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Titanes tecnológicos con caras de bebé. (De izquierda a derecha) En el PC Forum de 1992 en Arizona, Bill Gates habla con el cofundador de Dell y Sun Microsystems, Bill Joy, de 27 años, mientras Doyne Farmer de Prediction Company conversa con la influyente editora de boletines de tecnología y organizadora de conferencias Esther Dyson.

Pocos empresarios protagonizaron el auge de la computadora personal (PC, por sus siglas en inglés) tan brillantemente como Michael Dell durante. Desde un dormitorio de la Universidad de Texas en 1983, creó la empresa que entregó la primera PC a millones de estadounidenses, empleando el mantra “más rápido, más barato y mejor”.

Dell abrió su camino utilizando eficiencia y hábiles maniobras financieras, que le permitieron agrupar y distribuir computadoras hechas a pedido a costos ultra bajos, habilidades que perfeccionó a una edad temprana. A los 13 años, comenzó su primer negocio desde la casa de su infancia en Houston, publicando listas de sellos que subastó y envió por correo, obteniendo la impresionante cantidad de 2.000 dólares sin grandes costos iniciales, para asombro de su padre ortodoncista, Alexander, y su madre corredora de bolsa, Lorena. Cuando era adolescente, vendía suscripciones a periódicos y espulgaba diligentemente los archivos del condado para encontrar las direcciones de las parejas recién casadas que creía que tenían ganas de suscribirse. A los 16, había ahorrado lo suficiente para comprar un Apple II, que desarmó para estudiar su mecánica.

Dell capitalizó la PC después de ingresar a la Universidad de Texas en Austin en 1983 como estudiante de pre-medicina. Hackeaba unidades de disco y chips de memoria a los entusiastas de las computadoras personales. En enero de 1984, descubrió que los distribuidores locales de IBM se veían obligados a comprar demasiado inventario, por lo que compró las computadoras en exceso con un descuento del 10 % al 15 % y las cambió para obtener ganancias. Para abril, estaba generando 80.000 dólares al mes y abandonó la universidad, para consternación de sus padres, particularmente de su madre.

Descubrió que podía volver a empaquetar los componentes de una computadora IBM a costos hasta un 40 % más bajos administrando los inventarios con astucia y ejecutando un modelo de venta directa. Recibía pedidos por correo y teléfono, luego ensamblaba las PC y las enviaba en una a tres semanas, iniciando su negocio con los pedidos de los clientes. En 1986, cuando tenía 21 años, los ingresos de Dell alcanzaron los 34 millones de dólares. En junio de 1988, a los 23 años, hizo pública su empresa y se convirtió en multimillonario, vendiendo 30 millones de dólares en acciones.

Fue ungido como un niño prodigio de la tecnología, uniéndose a gente como Steve Jobs y Bill Gates en el club original de los Menores de 30, ya que colectivamente tomaron la corriente principal de la industria de la computación. En 1991, Dell, que entonces tenía 26 años, estaba entre los 400 estadounidenses más ricos de Forbes, con un patrimonio neto de 300 millones de dólares. A los compradores les encantó la personalización, el servicio y los bajos costos de Dell. En 2000, después de una década de ventas vertiginosas, se convirtió en el mayor vendedor mundial de computadoras personales y la participación de Dell fue la base de una fortuna de 16.000 millones de dólares.


Luego, el imperio comenzó a resquebrajarse, en parte debido a una carrera a la baja en los márgenes de las PC que había iniciado el propio Dell. Después de jubilarse en 2004, regresó por delante de la crisis financiera a una empresa en riesgo, golpeada por un escándalo contable y atrasada en grandes tendencias como las computadoras portátiles. El advenimiento del iPhone, los iPad y los Chromebooks de bajo margen se comió aún más sus perspectivas y el mercado comenzó a tratar su negocio de servidores y almacenamiento como obsoletos. En respuesta, Dell se tambaleó, desperdiciando 14.000 millones de dólares en adquisiciones.
Para 2012, las ventas de PC se estaban hundiendo y la computación en la nube estaba aumentando. Su empresa se agrupaba cada vez más con dinosaurios corporativos como Nokia. Necesitaba cambiar la ecuación. Dell inició un plan para reensamblar su empresa con nuevas funciones, como una PC Dell temprana, y hacerla valiosa una vez más. “Fue una oportunidad”, recuerda. “Podríamos hacer limonada con limones”.

Durante más de una década, había ahorrado miles de millones de dólares en una oficina familiar, MSD Capital, que invirtió mucho en el feroz mundo de las adquisiciones de capital privado. Una de sus primeras inversiones fue en un fondo de Silver Lake. Para 2012, la asociación de esa empresa estaba en transición y su joven y ambicioso negociador, Egon Durban, estaba ansioso por realizar grandes inversiones. Durban localizó a Dell en una conferencia ese año en Aspen, Colorado, y pidió una reunión, utilizando sus hogares en Hawai como terreno común.

Dell accedió a una reunión a pie, una de sus formas preferidas de conversar con la gente, en Kona, Hawái. Durban había planeado preguntar acerca de los activos más pequeños de Dell, pero tres minutos después de la caminata, metió todas sus fichas. “Debería ir en privado”, dijo. “La realidad es que ni siquiera necesitas nuestro dinero porque estás muy infravalorado”. Como edulcorante, Durban agregó: “La diferencia entre tú y Bill Gates es que pones tu nombre en la caja”.

El terreno de juego funcionó. Después de una llamada a su amigo George Roberts en KKR, Dell decidió que era factible y alertó a su junta de su intención de orquestar la primera compra apalancada (LBO, por sus siglas en inglés) de gran tamaño en tecnología, una industria conocida por sentarse sobre montones de efectivo no utilizado y gastar dinero de manera imprudente, exactamente lo contrario de lo que requiere cualquier LBO.

La compra de 2013 fue una de las batallas más feroces de Wall Street. Carl Icahn lideró una brigada vocal de accionistas, pero la realidad era que nadie, excepto Dell y Durban, querían comprar Dell, apostando por lo tanto a que la PC no estaba muerta. Creían que había un margen de seguridad en los activos infravalorados de la compañía.

“Michael es especial por su disposición a asumir riesgos, pero por tener la razón y hacerlo de una manera que tendrá éxito”, dice Durban. “A diferencia de prender fuego a billetes de un dólar de forma imprudente”.

Las circunstancias fueron perfectas. “Si tiene este exceso de ahorros, el capital es barato y hay toneladas de efectivo en su balance general, es difícil hacer que su capital sea más valioso”, dice Dell. “Si cambia la ecuación, no es sabiduría convencional decir: ‘Oye, tengamos una empresa de tecnología con muchas deudas’. . . Con flujos de efectivo predecibles, es una estrategia ganadora”.

Egon Durban volaba a casa en un jet privado desde una reunión, con mucho en juego, en la casa palaciega de Dell en Austin, apodado ‘el castillo’ por los lugareños por sus alrededores fortificados. Era Viernes Santo de 2015 y el dúo negociador estaba encantando a los principales ejecutivos de EMC Corporation, con la esperanza de generar impulso para una adquisición masiva.

EMC, con sus valiosas subsidiarias de software y computación en la nube y el negocio de almacenamiento de datos líder en el mundo, había sido ‘puesto en juego’ por el interés de adquisición de su rival Hewlett-Packard. Dell había codiciado EMC durante años, primero intentando sin éxito comprar la empresa durante la crisis financiera de 2008, con la esperanza de agregar la escala de EMC dentro de los grandes departamentos de TI y su tesoro de software y activos de computación en la nube a su imperio. El precio de sus acciones deprimido presentó una gran oportunidad.


Durante meses, él y Durban se reunieron con ejecutivos de EMC de todo el mundo, pero estaban lejos de llegar a un acuerdo. Así que Dell decidió acoger al CEO de EMC, Joe Tucci, al director de la junta Bill Green y a un ejecutivo de EMC llamado Harry You. Añadiendo urgencia a la reunión estaba la inminente jubilación de Tucci y la participación del inversor activista Elliott Management, que había comprado una gran posición en EMC. Una adquisición a precio elevado por parte de Dell fue una solución obvia. ¿El problema? Durban y Dell necesitaban encontrar 65.000 millones de dólares en efectivo.

Durban y You de EMC volaron juntos de regreso a Silicon Valley y conversaron sobre cómo llegar a acuerdos. You sacó una servilleta y empezó a dibujar. Dentro de EMC, su activo más valioso era una participación del 81 % en VMware, un gigante de la infraestructura de computación en la nube, y el 19 % restante cotizaba en la Bolsa de Valores de Nueva York, lo que le da a la empresa un valor de 35.000 millones de dólares. La sabiduría convencional decía que Dell necesitaba comprar la totalidad de EMC en efectivo, pero You reveló que EMC había estudiado la cotización de su participación en VMware utilizando una ‘acción de seguimiento’ que cotiza en bolsa. Incluso había visitado al genio financiero multimillonario John Malone para asegurarse de que entendía el concepto por completo. Con líneas dibujadas en direcciones salvajes en la servilleta, le mostró a Durban cómo podía implementar la maniobra para reducir los costos de adquisición en efectivo de Dell. Cuando aterrizaron, Durban llamó a Dell y dijo que habían encontrado un gran avance.

A principios de septiembre, se estaba materializando un acuerdo valorado en más de 60.000 millones de dólares. Dell y Durban volaron a la ciudad de Nueva York, esperando en los pasillos del bufete de abogados Skadden, Arps, mientras se reunía la junta directiva de EMC. Con ellos estaba Jamie Dimon, el multimillonario director ejecutivo del banco más grande de Estados Unidos, JP-Morgan Chase. Dell tendría que convencer a la escéptica junta directiva de que le quedaba suficiente energía para dirigir una empresa conjunta con 75.000 millones de dólares en ventas anuales, y que tenía el dinero en efectivo.

Después de que se convocó la reunión del directorio de EMC, Dell fue invitado a hablar, acompañado de Durban y Dimon. En su comportamiento desarmado tejano, Dell se comprometió a preservar la cultura de EMC y no destripar a la empresa. Un contingente del directorio de EMC todavía estaba en contra del acuerdo. Un director escéptico cuestionó el compromiso de Dell. Con todos sus miles de millones, ¿se retiraría a la playa? Dell respondió con una sonrisa. “Mis gemelos se van a la universidad, así que habrá mucho menos que hacer en la casa”, dijo, provocando risas. “Voy a estar muy dedicado”. Luego vino el dinero. ¿Dell lo tenía? Ahora era el papel de Dimon. “Tienen el dinero”, dijo. “Haremos todo el trato”.
Un mes después, se acordó una enorme adquisición de 67.000 millones de dólares, que incluyó a Dell recaudando una asombrosa deuda de 50.000 millones de dólares, convirtiendo a EMC de una empresa con grado de inversión a una calificación basura. Emitieron acciones de seguimiento que representan el 53 % de VMware, lo que ahorró más de 12.000 millones de dólares en efectivo.

“Nadie en su sano juicio debería cuestionar su compromiso o su capacidad para luchar y ganar”, dice Dimon. “A veces me burlo de la gente con modelos de crédito. También se trata del carácter de las personas con las que se asocia. [Dell y Durban] son tipos excepcionales”.
El trato de la servilleta hizo más que ahorrar dinero. VMware fue la garantía más valiosa contra la que prestaron JPMorgan y un sindicato de más de 100 bancos de todo el mundo. Su valor pronto se disparó, aumentando en 50.000 millones de dólares en los años posteriores a la adquisición de Dell, lo que ayudó a Dell y Durban a convertirlo en un cajero automático.
En 2018, sacaron 9.000 millones de dólares en efectivo de VMware para comprar la parte de las acciones de seguimiento en un acuerdo agresivo, que primero intentó pagar a los accionistas 60 centavos por dólar por sus acciones, lo que provocó una protesta de los inversores de Elliott Management y Carl Icahn, el viejo oponente de Dell, que lo comparó con Maquiavelo y consideró la medida ‘totalitaria’. El trato fue renegociado a 14.000 millones de dólares, u 80 centavos por dólar. Como parte de la maniobra, Dell hizo pública su empresa con el nombre de Dell Technologies.

Su nuevo tocayo no se negociaba bien al principio. El precio de sus acciones implicaba que Dell, cargado de deudas, valía menos de cero después de tener en cuenta su interés en VMware. Decidió que la forma más fácil de avanzar era una escisión completa de VMware, que complacería a los accionistas y lo haría mucho más rico.

A medida que el mercado absorbió el acuerdo, que se cerrará este otoño, las acciones de Dell se dispararon, duplicando su valor y haciendo ganar a Dell 20.000 millones de dólares. Como parte del acuerdo, Dell sacaría 9.000 millones de dólares más de VMware para pagar su deuda de compra, retirando miles de millones de dólares en préstamos garantizados por todo lo que posee.

“Para su enorme crédito, hizo lo correcto”, dice Jesse Cohn, socio de Elliott Management, accionista de Dell. “Dividió una buena mano de blackjack”.

Ahora Dell es dueño de su propio destino. Antes de la LBO, poseía el 15,6 % de su empresa, acciones que valían menos de 4.000 millones de dólares. Gracias a los milagros de su ingeniería financiera, poseerá el 52 % de Dell y una participación del 42 % en VMware. El valor total de su participación en Dell es de 40.000 millones de dólares.

“Es increíble la parte de la empresa que Michael posee ahora”, dice un adulador Marc Benioff. “Realmente no hay una historia de éxito empresarial de esta magnitud en la que pueda pensar”.

El sorprendente regreso de Michael Dell se reduce a un hecho crítico: leyó correctamente hacia dónde se dirigía la industria de la tecnología en el momento decisivo.

La computadora personal, impulsada por el aumento de pedidos a medida que los trabajadores construían oficinas en casa durante la pandemia, está lejos de estar muerta. Las ventas de PC aumentaron un 20 % a 13.300 millones de dólares el último trimestre. Además, las nubes públicas como Amazon Web Services y Azure de Microsoft no se apoderaron del mundo de la TI a pesar de todo su éxito. Las corporaciones están adoptando un enfoque diversificado, utilizando plataformas de nube pública como AWS pero conservando una infraestructura de TI local masiva para datos valiosos y antiguos, además de nubes privadas.

La compra de EMC convirtió a Dell en un gigante en el servicio de la infraestructura de los centros de datos, uno de los mercados de gran crecimiento del sector tecnológico. Dell siempre ha disfrutado vendiendo el equipo a las empresas y utilizando la relación para agregar servicios. En este momento, su empresa es la más grande del mundo en almacenamiento de datos, servidores e infraestructura ‘hiperconvergente’. Es el mayor vendedor de computadoras de escritorio y monitores en América del Norte. Ahora quiere usar su puesto para agrupar las necesidades de TI de las empresas bajo un mismo techo.

“Ya están comprando ocho de las 20 cosas que necesitan de nosotros”, dice Dell sobre su presentación a las grandes y medianas empresas. “¿Por qué no nos compran los 20? Y, por cierto, haremos que valga la pena”.

Aún más atractivo es el reciente lanzamiento de Dell de su producto Apex para vender datos y servicios de suscripción de administración de la nube basados en el uso de los clientes. Las ventas que alguna vez fueron abultadas se convertirán en servicios recurrentes que generarán más ingresos a medida que aumente el uso. Con 94.000 millones de dólares en ventas y 13.000 millones de dólares en flujo de caja operativo para el año que finaliza en enero de 2021, Dell proyecta que Apex crecerá al doble de la tasa del producto interno bruto global en los próximos años. Su mayor oportunidad proviene del “borde”, dice, refiriéndose al concepto de administrar los datos más cerca de donde se generan.

A medida que la infraestructura de energía, transporte, atención médica y comunicaciones se vuelva digital, Dell predice que estas necesidades “de vanguardia” crecerán a un ritmo del 17 % anual.

“Gartner estima que el 75 % de los datos estarán en el límite dentro de cinco años”, dice. “No vas a mover todos esos datos a la nube”. Otros mercados de crecimiento potencial incluyen equipos de telecomunicaciones como infraestructura 5G y escritorios virtuales a medida que las empresas construyen huellas híbridas pospandémicas.

Dell planea pagar una deuda de 16.000 millones de dólares este año, buscando una calificación de grado de inversión. Con él, la compañía podría regresar a los mercados de papel comercial y hacer crecer su brazo de préstamos, lo que le permitirá financiar a más clientes y ganar participación de competidores como Hewlett Packard Enterprise. Y luego está VMware, la joya de la corona del imperio de Michael Dell. Una vez separados, esperará hasta después del Día del Trabajo para poder aprovechar una regla de cinco años para que sea libre de impuestos, trazará su propio curso y trazará adquisiciones.

“¿Deberías contener la respiración por un mega acuerdo que viene muy pronto? Probablemente no”, dice Dell, aunque no lo descarta.

Desde Austin, una ciudad donde innumerables grúas salpican el horizonte, Dell está retomando su posición en la cima de la industria tecnológica. Su esposa, Susan, prepara kits de bienvenida para la multitud de directores ejecutivos de Silicon Valley que han huido a Austin en busca de impuestos más bajos y una mejor calidad de vida. Con una fundación de 1.800 millones de dólares (distribuciones: 2.250 millones de dólares) y una empresa de inversión y una oficina familiar de 19.000 millones de dólares, se han convertido en asesores de los nuevos multimillonarios de la tecnología que han utilizado los mercados rugientes para hacer públicas sus empresas.

¿Tiene pensamientos de jubilación, tal vez en el resort que posee en Boca Ratón, Florida? “Me aburriría y probablemente me deprimiría”, dice. A diferencia de Bezos, Gates o Ellison, u otros compañeros que persiguen el altruismo o el hedonismo o la emoción de los viajes espaciales, Dell planea seguir con el Plan A. “Todavía me queda un largo camino por recorrer”.

Por: Antoine Gaira | Forbes Staff

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Editors' Picks

La carrera espacial de los multimillonarios crea un nuevo ‘sistema solar’ del capital de riesgo

Los éxitos de compañías como Blue Origin y SpaceX, lideradas por multimillonarios, han generado miles de millones o dólares de volumen de inversión de capital riesgo en nuevas empresas espaciales fundadas en gran parte por sus ex alumnos aeroespaciales.

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Para muchos, los exitosos lanzamientos en julio de los vuelos espaciales Virgin Galactic de Richard Branson y Blue Origin de Jeff Bezos parecían más un espectáculo hecho para la televisión que una muestra de avances científicos.

Pero para la comunidad de capital riesgo significó algo diferente. Los hitos fueron una señal para muchos inversores y empresarios de que la comercialización del espacio, que ha sido encabezada por SpaceX de Elon Musk, no solo era posible, sino que podría ser más expansiva y llegar antes de lo que se pensaba originalmente, y querían entrar.

Estas empresas espaciales privadas, todas las cuales se formaron hace unos 20 años, tienen elevados objetivos de vuelos turísticos espaciales regulares o de construir fábricas en órbita. Pero independientemente de estas ambiciones, o si incluso las logran, lo que han hecho hasta ahora para prepararse ha cambiado fundamentalmente el papel que puede tener una empresa privada con el espacio. “Solo me gusta recordarle a la gente que la gente se rompe, pero su idea es muy buena”, dice a Forbes Bill Nye, director ejecutivo de The Planetary Society. “[Elon] Musk señaló hace años que si hicieras [lanzamientos de cohetes] de manera suficientemente rutinaria, lanzando Falcon 9 y obteniendo la fiabilidad suficiente, entonces se vuelve como un avión comercial”.

Comienza en el lanzamiento

Lo que más han mejorado las empresas espaciales establecidas como SpaceX y Rocket Lab, con sede en Los Ángeles, fundada en 2006, son los lanzamientos de cohetes: la kriptonita de la industria. Al reducir los costos asociados con los lanzamientos de cohetes, pueden ser mucho más frecuentes, lo que ha encendido una chispa en los empresarios. Estas empresas han inspirado a otras a tratar de abordar estos problemas, como Relativity Space, con sede en Long Beach, que busca imprimir cohetes 3D, y STOKE Space Technologies, con sede en Seattle, que busca construir un cohete totalmente reutilizable para construir a partir de las máquinas parcialmente reciclables de Musk.

Al eliminar casi la principal barrera de entrada del sector, las empresas de lanzamiento han construido una infraestructura sobre la que otros empresarios pueden construir. De la misma manera que los avances en las computadoras y la construcción a gran escala de redes de fibra óptica provocaron el auge de las puntocom en los años 90, los capitalistas de riesgo predicen que lo mismo está listo para suceder en la economía espacial. Los datos de Space Capital muestran que los inversores invirtieron casi US$15.000 millones en el sector solo en la primera mitad de 2021 en 230 acuerdos, US$37.000 millones desde 2013. El mercado también ha comenzado a ver un puñado de salidas, principalmente a través de SPAC, que solo están agregando combustible. al fuego.

“Es un período de renacimiento en el ecosistema espacial”, dice Andy Lapsa, cofundador de STOKE. “El desarrollo espacial, se convirtió en este sector comercial. Nunca ha habido un caso en el que el sector comercial tenga la promesa que tiene hoy “. Delian Asparouhov, director de Founders Fund, se hace eco de esa declaración. Agrega que ahora que la industria tiene esta base, otras industrias pueden comenzar a aprovechar. “Al final del día, ninguna industria tiene éxito a menos que gane dinero fuera de la industria, ¿verdad?” Asparouhov le dice a Forbes. “Lo mismo ocurre con el espacio. No puede simplemente hacer que se vendan a otras empresas espaciales. Ahora estamos viendo el comienzo del espacio 2.0. ¿Cuáles son las formas alternativas de monetizar el espacio?”.

Nuevas oportunidades

Antes de convertirse en inversor, Asparouhov fue uno de los fundadores que buscaba entrar temprano en la economía del futuro. Él dice que su startup Varda, con sede en San Francisco, ni siquiera habría podido comenzar si no creyera que podría apoyarse en los “hombros de gigantes” en referencia a Blue Origin y SpaceX. Varda, que recientemente cerró una ronda de financiación Serie A de 42 millones de dólares en julio, busca aprovechar un área en la que los inversores de capital riesgo están particularmente interesados: la fabricación espacial. Varda planea ofrecer “microgravedad como servicio” para que las empresas mejoren los resultados de fabricación mediante la manipulación de una de las cuatro fuerzas de la naturaleza. Este entorno puede producir mejor materias primas para ser utilizadas en semiconductores, fibra óptica y productos farmacéuticos, dice Asparouhov, algo que la Estación Espacial Internacional ha estado probando para los beneficios de los astronautas a bordo.

“La industria de los lanzamientos espaciales y la industria de los sistemas espaciales ha madurado hasta un punto en el que ahora podemos construir una capa de abstracción por encima de esos servicios básicos que compraremos muchos de los cuales compraremos”, dijo a Forbes Will Bruey, fundador y director ejecutivo de Varda. “La apuesta de Varda es que la fabricación será el próximo impulsor de ingresos de estado estable antes de que el turismo espacial realmente despegue”. Bruey bromea diciendo que, si bien aún no tiene clientes alineados alrededor de la cuadra, la compañía está en camino de comenzar a realizar lanzamientos de prueba en 2023, apenas tres años después de su fundación en noviembre de 2020. No se trata solo de tecnología profunda o ciencia. Los capitalistas de riesgo enfocados que están entusiasmados con la fabricación espacial, aunque los jugadores como Lux Capital también invirtieron, los capitalistas de riesgo más generalistas, incluidos Khosla Ventures y General Catalyst, también ven la visión.

Otra área que los capitalistas de riesgo están observando de cerca son los satélites, que han tenido la segunda mayor participación en dólares de capital de riesgo después de las compañías de cohetes: US$1.900 millones invertidos solo en el segundo trimestre de 2021, según los datos de Space Capital. Los avances en la construcción de satélites más pequeños y más baratos que pueden ser lanzados a bajo costo han abierto las compuertas a una gran cantidad de posibilidades que rodean a la nave espacial, ya sean nuevas formas de utilizarlos por parte de las empresas existentes o los servicios que las rodean. Asparouhov prevé toda una economía futura en torno a los satélites, desde las estaciones de servicio hasta la reparación de robots y los servicios de taxi por satélite. SpaceX también se está volviendo mejor y más rápido en la fabricación de satélites, y empresas como Rocket Lab y Loft Orbital, con sede en San Francisco, ofrecen plataformas estandarizadas que podrían servir como un modelo de negocio de “satélites como servicio”. Esa expansión de satélites lleva a Asparouhov a predecir más innovaciones en el futuro.

“La mejor analogía es que cuando el automóvil personal se hizo más popular, justificar la inversión en autopistas tuvo mucho más sentido”, dice Asparouhov. Este fue un tema recurrente entre los capitalistas de riesgo de que esta industria es tan temprana que tiene el potencial de ser una muñeca de posibilidades con cada nuevo avance saltando del progreso del anterior, todo remontándose a las bases establecidas por los multimillonarios.

Talento de formación

Esta carrera espacial multimillonaria ha hecho más que solo proporcionar la plataforma para que las nuevas empresas también se basen en ellos: también capacitó a su talento. Muchas de las empresas mencionadas en esta historia tienen fundadores que fueron ex ingenieros de Blue Origin o SpaceX. Algunos como Lapsa, un exdirector de motores en Blue Origin, dicen que su trabajo en las grandes compañías espaciales les ayudó a encontrar una brecha en la solución necesaria que vale la pena capitalizar, o para Bruey, un ex operador de naves espaciales en SpaceX, el lanzamiento de Varda le permitió una forma de casar su experiencia en nuevas empresas con su pasión por el espacio, que él atribuye más a que le “lavaron el cerebro” cuando era niño.

Los exalumnos de empresas espaciales multimillonarias están buscando tomar lo que han aprendido y aplicar la siguiente capa para crear oportunidades comerciales de la misma manera que los exalumnos de lugares como PayPal y Facebook crearon empresas exitosas como la empresa de software como servicio Asana o empresa de defensa Palantir, que ahora cotizan en bolsa después de recaudar cientos de millones de dólares de capital de riesgo. “Muchos quieren comenzar su propia empresa”, dice Josh Wolfe, cofundador y socio gerente de Lux Capital, el patrocinador de nuevas empresas espaciales. “Habrá una avalancha de talento que se observará. El talento que saldrá de SpaceX y que podrá reclutar compañeros y equipos, eso es muy real “.

Los inversores tienen cuidado de señalar que todavía hay muchas áreas del espacio que son más exageradas que la realidad, al menos por ahora, como la minería de asteroides o la esperanza de Musk para esas colonias en Marte. Pero sesenta años después de la carrera espacial original, la última competencia es la columna vertebral de una futura ola de innovación y los multimillonarios que lideran el camino están atrayendo a capitalistas de riesgo y emprendedores. “Todo este ecosistema está evolucionando paso a paso, si te durmieras hoy y te despertaras en diez a 12 años estarías asombrado por el progreso tecnológico y la riqueza que se ha hecho”, dice Wolfe.

Por: Rebecca Szkutak | Forbes Staff

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Deportes

Lista Forbes | Los futbolistas mejor pagados en 2021

Los 10 futbolistas mejor pagados recaudaron ganancias (antes de impuestos) de 585 mdd esta temporada frente a los 570 mdd del año pasado.

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Fotos: © Ian Langsdon y Peter Powell / EFE.

Antes de que pasaran 24 horas de la noticia de que el gran futbolista Cristiano Ronaldo había abandonado a la Juventus de Italia para unirse al Manchester United de Inglaterra, el delantero superestrella se convirtió en el jugador más vendido en el sitio de artículos deportivos Fanatics.

Ronaldo superó las ventas de otros jugadores importantes que saltaron de equipos en los últimos años, incluido Tom Brady de la NFL en 2020, LeBron James de la NBA en 2018 y Bryce Harper de MLB en 2019.

Sin embargo, su victoria más dulce pudo haber sido el superar en ventas a su rival de futbol Lionel Messi, quien apenas unas semanas antes había anunciado que dejaría el Barcelona para unirse al Paris Saint-Germain.

Ronaldo experimenta el poder de venta originado de ser el atleta más popular del mundo, con más de 500 millones de seguidores en sus redes sociales: Facebook (149 millones), Instagram (344 millones) y Twitter (94,3 millones), todo esto lo ayudó a recuperar el primer puesto en el ranking de Forbes 2021 de los futbolistas mejor pagados del mundo.

Se prevé que Ronaldo gane 125 millones de dólares (mdd) antes de impuestos en la temporada 2021-22, con 70 mdd de salario y bonificaciones por su regreso al United, donde entre el 2003 y 2009 entregó tres títulos consecutivos de la Premier League y una corona de la Liga de Campeones.

El resto proviene de patrocinios personales y asociaciones con marcas como Nike, Herbalife, Clear y su cartera de marcas CR7 que se encuentra en constante expansión y que incluye perfumes, ropa interior, gafas, hoteles, gimnasios y más.

Solo tres atletas activos ganan más comercialmente: Roger Federer (90 mdd), LeBron James (65 mdd) y Tiger Woods (60 mdd). Y no hay indicios de que Ronaldo se esté desacelerando, ya que el jugador de 36 años sigue superando a muchos de sus oponentes en Europa, la mayoría de los cuales son 10 años más jóvenes que él: Ronaldo marcó su regreso al Old Trafford del Manchester United y ahora tiene cuatro goles en tres partidos de la temporada en la mejor liga del mundo.

Noqueado del puesto número uno se encuentra su rival de toda la vida, Lionel Messi, de 34 años, quien después de 21 años en el Barcelona, y un año de telenovela de salida, saltó al PSG, donde se le pagará 75 mdd, lo ayudó a ubicarse en el número 2 de la lista con 110 mdd en esta temporada.

Messi se vio obligado a dar un salto luego de que la Liga española reprimiera el gasto salarial del FC Barcelona, lo que obligó al club a poner fin a las negociaciones con su seis veces mejor jugador del año, que había jugado en el Barça desde que tenía 13 años. Messi completará su cheque de pago del PSG con un estimado de 35 mdd en patrocinios de empresas como Adidas, Pepsi, el relojero Jacobs & Co y Budweiser, que concretó el año pasado con un contrato de tres años.

En total, se espera que los 10 futbolistas mejor pagados recauden ganancias (antes de impuestos) de 585 mdd esta temporada, frente a los 570 mdd del año pasado. El salario y las bonificaciones constituyen la mayor parte del total (415 mdd) y han aumentado un modesto 2.6% con respecto al año pasado, ya que la mayoría de los clubes siguen siendo cautelosos ante la incertidumbre en torno a las cepas emergentes de Covid-19.

En mayo, la Unión de Federaciones Europeas de Futbol (UEFA) publicó un informe que decía que sus clubes de primer nivel se enfrentaban a una enorme pérdida de ingresos relacionada con la pandemia de 8,500 millones de dólares, lo cual frena el movimiento de jugadores importantes.

Aún así los grandes saltos en la parte superior de la lista muestran el lucrativo poder adquisitivo de los mejores futbolistas, que superaron a sus pares en la MLS de América del Norte por un factor de 10.

Actualmente, el PSG cuenta con tres de los cinco jugadores mejor pagados del mundo, incluido Neymar, de 29 años, que vuelve a ocupar el puesto 3 con 95 mdd y Kylian Mbappé, de 22 años, que es el número 4 con 43 mdd.

En tanto Mohamed Salah, de 29 años, del Liverpool, completa los cinco primeros con 41 mdd. Este año, Andrés Iniesta, de 37 años, regresa como el único jugador de un equipo no europeo, aterrizando en el número 7 con 35 mdd tras firmar una extensión de contrato de dos años con Vissel Kobe en Japón.

Para realizar nuestra lista, Forbes habló con clubes, agentes de jugadores, patrocinadores comerciales y expertos en fútbol de todo el mundo. Todas las cifras se convierten a dólares estadounidenses utilizando el tipo de cambio actual e incluyen salarios (antes de impuestos) para la temporada 2021-22, bonificaciones y endosos. Se excluyen las tarifas de transferencia.

La lista de los 10 futbolistas mejor pagados en 2021

1. Cristiano Ronaldo

Edad: 36 años

País de nacimiento: Portugal

Equipo: Manchester United

Ganancias totales: 125 mdd

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Foto: Facebook Cristiano Ronaldo.

Después de que Ronaldo terminara la temporada pasada con la Juventus como máximo goleador de la Serie A y ganara el premio al mejor jugador de la Eurocopa, el Manchester United anunció que volvería a casa en Old Trafford, donde jugó anteriormente de 2003 a 2009, anotando 118 goles en 292 partidos con el United.

A lo largo de sus 18 años de carrera, Ronaldo ha ganado 32 trofeos importantes, incluidos cinco títulos de la UEFA Champions League, el Campeonato de Europa de la UEFA para su Portugal natal y siete títulos de liga en Inglaterra, España e Italia, lo que lo convierte en el primer jugador en ganar títulos en el tres países.

A principios de septiembre el jugador de 36 años estableció un récord como el mayor goleador de todos los tiempos en el futbol internacional cuando golpeó el fondo de la red por 110ª vez en la victoria de su país en la clasificación para la Copa Mundial contra Irlanda. Ronaldo ha ganado más de 1,000 mdd en ganancias profesionales antes de impuestos, siendo el primer atleta de deporte de equipo en el mundo en alcanzar ese hito.

2. Lionel Messi

Edad: 34 años

País de nacimiento: Argentina

Equipo: Paris Saint-Germain 

Ganancias totales: 110 mdd

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Foto: EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON.

El final de una época gloriosa del Barcelona llegó cuando anunció que Messi no continuaría con el club debido a los obstáculos financieros de La Liga. Durante sus 21 años con el único equipo que conoció, Messi marcó 672 goles y 268 asistencias en su camino hacia 35 títulos y 78 premios (incluido un récord de seis trofeos Ballon d’Or para el mejor jugador de este deporte).

De igual forma se embolsó 875 mdd en salario y bonificaciones y otros 350 mdd en patrocinios por un total de más de 1,000 mdd a lo largo de su carrera. Su nuevo salario en el PSG es un recorte de lo que habría ganado si se hubiera quedado en el Barça, sin embargo lo mantiene en el campo como el futbolista mejor pagado junto a Neymar, con quien se reencuentra en París tras ser compañeros en el equipo catalán.

3. Neymar Jr

Edad: 29 años

País de nacimiento: Brasil

Equipo: Paris Saint-Germain 

Ganancias totales: 95 mdd

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Foto: Twitter @neymarjr.

Neymar cambió el jugar a la sombra de Messi en Barcelona por el PSG en 2017, con una tarifa de transferencia récord de 263 mdd, y ayudó a llevar al club a su primera final de la Liga de Campeones el año pasado. Este mes de mayo, el jugador de 29 años firmó una prórroga de contrato por cuatro años para permanecer en la capital francesa hasta 2025 y seguir entre los mejor pagados del equipo.

Después de una salida anticipada de su contrato con Nike por una denuncia de agresión por parte de un empleado de Swoosh, Neymar firmó un acuerdo de calzado con Puma que ha celebrado su estilo llamativo.

En marzo debutó con una “colección creativa” de zapatos y ropa en llamativos esquemas de colores. Durante noviembre pasado, la sensación de las redes sociales, es el tercer atleta más popular en Facebook, Instagram y Twitter, con 284 millones de seguidores, dejó TikTok y firmó un acuerdo para crear contenido de video exclusivamente como embajador de Triller.

4. Kylian Mbappé

Kylian Mbappé, del Paris Saint Germain. Foto: © Yoan Valat / EFE / EPA

Edad: 22 años

País de nacimiento: Francia

Equipo: Paris Saint-Germain 

Ganancias totales: 43 mdd

Durante la primavera pasada el francés de 22 años rechazó una extensión de contrato con el PSG que le habría dado un empujón para ponerlo a la par con la paga de Neymar y mantenerlo en el club hasta 2024. La temporada 2021-22 es su última de acuerdo con en su contrato actual.

El PSG espera que fichar a Messi sea un incentivo para que el tres veces ganador de la Bota de Oro de la Ligue 1 negocie su permanencia, pero puede que sea hora de que se aventure más allá y reclame el centro de atención que por derecho le corresponde heredar. Mbappé ha acumulado más goles en su carrera que los que Ronaldo o Messi tenían a su edad.

También está ganando más de lo que ganaban a su edad, en parte porque los patrocinadores comerciales han reconocido su potencial antes. El año pasado, EA Sports le dio la portada en solitario de FIFA 21, convirtiéndolo en uno de los más jóvenes en hacerlo. Este año, anunció que volverá como el rostro de FIFA 22, lo que lo convierte en el primero desde Cristiano Ronaldo en tener portadas consecutivas.

4. Mohamed Salah 

Mohamed Salah. Foto: Reuters.

Edad: 29 años

País de nacimiento: Egipto

Equipo: Liverpool

Ganancias totales: 41 mdd

Con dos años restantes en el contrato actual del jugador de 29 años, Salah y Liverpool están en negociaciones para mantener al delantero estrella en Anfield. Salah Ha demostrado ser una leyenda dentro y fuera de la cancha: desde que llegó procedente de la Roma en Italia en 2017, ha estado entre los máximos goleadores del Liverpool y de la Premier League. El pasado mes de octubre, marcó su centenario para su club, convirtiéndose en el más rápido en hacerlo en su historia.

Ningún otro jugador de la Premier League ha marcado más en el mismo tiempo. De igual forma se ha convertido en el rostro de los atletas musulmanes en el deporte, y en uno importante.

Un estudio académico reciente descubrió que después de que Salah se unió al Liverpool, los delitos de odio en la ciudad se redujeron en un 16% y los fanáticos del Liverpool redujeron a la mitad sus tasas de publicación de tweets antimusulmanes en relación con los fanáticos de otros clubes de primer nivel.

5. Robert Lewandowski 

Robert Lewandowski, delantero del Bayern Múnich. Foto: © Alejandro García / EFE.

Edad: 33 años

País de nacimiento: Polonia

Equipo: Bayern Munich

Ganancias totales: 35 mdd

El contrato del jugador de 33 años vence en 2023, y su desempeño como jugador alemán del año consecutivo está provocando rumores de pretendientes. La última vez que falló en marcar para el Bayern fue en febrero; actualmente lleva una racha de 19 partidos y este mes se convirtió en el primer jugador de la Bundesliga en marcar en 13 partidos consecutivos en casa.

Lewandowski está haciendo una carrera por el título de mejor futbolista del mundo no solo en la cancha sino también fuera de ella: lanzó su marca de ropa RL9, sumando a sus ganancias por patrocinios de Nike, Huawei y Head & Shoulders, entre otros.

6. Andrés Iniesta

ANDRES INIESTA
Foto: Getty Images.

Edad: 37 años

País de nacimiento: España

Equipo: Vissel Kobe 

Ganancias totales: 35 mdd

Iniesta se mudó a Japón con un contrato de dos años con Vissel Kobe en 2018 luego de que finalizara una carrera de 22 años con el Barcelona. Desde entonces, el centrocampista ha ayudado al club a ganar la Copa del Emperador en 2019,a clasificarse para la Liga de Campeones de la AFC por primera vez y a ganar la Supercopa de Japón en febrero de 2020.

El pasado mes de abril, en su cumpleaños número 37,

 firmó una extensión de contrato para mantener él con el club hasta 2023.

7. Paul Labile Pogba

Paul Pogba
Foto: Peter Klaunzer / EFE / EPA.

Edad: 28 años

País de nacimiento: Francia

Equipo: Manchester United 

Ganancias totales: 34 mdd

Hace diez meses, el futuro de Pogba en el United era incierto. Sin embargo desde el fichaje de Cristiano Ronaldo y su compañero de equipo internacional francés Raphael Varane, los informes sugieren que se inclina por firmar una extensión de contrato.

El joven de 28 años está en medio de un contrato de calzado de diez años con Adidas por un valor estimado de 45 mdd.

9. Gareth Bale

Foto: Real Madrid.

Edad: 32 años

País de nacimiento: Reino Unido

Equipo: Real Madrid 

Ganancias totales: 32 mdd

Tras chocar con su entrenador Zinedine Zidane en el Real Madrid, Bale fue cedido al Tottenham durante la temporada pasada. La dimisión de Zidane al final de la temporada 2020-21 después de que el club no consiguiera un trofeo allanó el camino para que el jugador de 32 años regresara al Bernabéu para la última temporada en su contrato actual.

Desde mostrar con orgullo una pancarta que decía “Gales, golf, Madrid, en ese orden” y después de que su país se clasificara para la Eurocopa 2020, Bale ha sido vinculado a una carrera posterior al futbol en los enlaces. Desde 2020 ha estado respaldando a TaylorMade, incluso participando en una prueba de día completo en YouTube con el fabricante de palos de golf.

10. Eden Hazard 

Edad: 30 años

País de nacimiento: Bélgica

Equipo: Real Madrid 

Ganancias totales: 29 mdd

En 2019, el Real Madrid le pagó a Chelsea 118 mdd para firmar a Hazard con un contrato de cinco años que lo pone a la par con Gareth Bale con un cheque de pago anual de 26 mdd.

Sin embargo, el internacional belga ha tenido problemas, perdiéndose 59 partidos en sus dos primeras temporadas con el club. El técnico del Real Madrid, Carlo Ancelotti, cuestionó recientemente su capacidad para jugar en dos partidos consecutivos.

Además hay un creciente rumor en los medios de que el club está tratando de deshacerse de él desde en enero. Fuera de la cancha, Hazard es el modelo de McDonald’s en su Bélgica natal y tiene acuerdos con Nike y Nissan.

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