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Homework Dealer: el profesional de las tareas… a su servicio

¿Pagaría para que le hicieran las tareas? No se asuste, es una pregunta seria. Natalia Antonoff, mercadóloga mexicana, encontró la necesidad que tenían los estudiantes a causa del exceso de asignaciones académicas. Hoy, es SheEO -como se hace llamar- de Homework Dealer, fundada en 2013, que cuenta con 50 colaboradores, opera a nivel regional y ha hecho temblar hasta a los tiburones de Shark Tank.

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Nacida y criada en una familia de emprendedores, Natalia Antonoff cuenta que la figura de su padre, como hombre de negocios y proveedor del hogar, influyó en su decisión de convertirse en su propio jefe, al igual que sus dos hermanos, ya que ninguno es empleado y cuentan con negocios independientes.

“Mi papá me lo dio todo, pero en el fondo tenía carencias adquiridas. Nunca fui de excesos, dice. “Me comparaba con mis compañeros del colegio; ellos viajaban más o compraban ciertas cosas que yo no. Me vi en la necesidad de ingeniármelas y trabajar para conseguir mis objetivos”.

A pesar de haber crecido en una familia tradicional, su padre siempre fue más abierto y les planteó a ella y a sus hermanos que debían trabajar y ganarse las cosas por sus propios méritos. “Nos decía: ‘No, a los 18 se van’ y se reía, pero entre broma y broma…”, recuerda Antonoff. “Crecí con la mentalidad de tener mi propia libertad financiera”.

Su amor por los números y los negocios no llegó solo, Natalia empezó su vida universitaria en la carrera de psicología, pero no fue suficiente, no se identificaba del todo con esa profesión. “Sentía que algo me faltaba. No quería solo tener una clínica y atender pacientes”, afirma. “Salí a buscar algo más”.

Dio un giro y terminó graduándose en Mercadotecnia de la Universidad Iberoamericana, en Ciudad de México.

Hoy con 30 años, lidera una empresa amada por unos y odiada por otros. Que tocó la cumbre de la popularidad a su paso por Shark Tank México, programa del que salió sin socios, pero sí con el respaldo del público.

¿Cómo surge Homework Dealer?

En el trayecto de mi vida busqué formas creativas para ganar dinero. Una de ellas, que de ahí surgió todo, aunque de una manera espontánea, con prueba y error, sucedió que escuché a algunos compañeros negociando la hechura de una maqueta por US$40. Por lo que, yo apliqué la economía a escalas y me ofrecí a hacerlo por US$5. Sin embargo, no fue solo a él, los clientes fueron llegando. Me desvelaba, pero ponía dinero en mi bolsillo.

Entonces, para no verme limitada por la demanda de mi salón de clases decidí anunciarme en los clasificados en línea y empezó a sonar el teléfono. Más que alumnos eran las mamás quienes me buscaban, pues en su mayoría trabajaban y no contaban con el tiempo de hacer las tareas de sus niños. Ahí encontré un mercado interesante que supe monetizar continua y sostenidamente.

El negocio escaló tanto que tuve que cambiar repetidamente de celular por la cantidad de gente que me marcaba. Luego llegó el momento de institucionalizar la empresa, delegar funciones y contratar personal. A pesar de todo, la esencia prevalece.

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¿Cuál es su propósito y que los diferencia en un mercado tan competido?

El propósito es: reducir la carga académica de los estudiantes, por la razón que sea, pero si te encuentras en problemas por tener varios proyectos por cumplir y quizás no dé el tiempo ni la cabeza, puedas delegar a profesionales los que tu quieras, y por qué no, dedicarte a estudiar para ese examen o exposición, por ejemplo. Que tengas la libertad y el empoderamiento de distribuir mejor tu tiempo, porque aparte el rubro académico no es el único en la vida de un joven y tampoco el más importante. Además, somos una empresa que damos la cara. No le estás pagando a un desconocido en redes sociales para que te haga el ensayo. Para ser una empresa notoria tuvimos que manejarnos con la divisa de la confianza.

¿Ya son rentables?

Llegamos a tener 100 empleados, pero hace poco hicimos una especie de ‘recorte’ y redujimos la nómina a 50. En promedio, nuestros colaboradores ganan US$750, más menos, y nuestro rango de precios oscila entre los US$25 a US$200, dependiendo el proyecto. Y yo me quedo con el 30 % de las ventas.

¿Cómo funciona? ¿Cuál es el proceso para obtener el servicio?

Por Instagram ¡No! El medio ideal es vía correo electrónico, en el cual nos mandas un brief de lo que necesitas. Luego va al área correspondiente: fisicomatemáticas e ingeniería, ciencias biomédicas y salud, ciencias sociales y humanidades y arte. Se elabora la cotización y cobramos el 100 % por adelantado. También tenemos WhatsApp como medio de contacto. En cuestión de horas puedes recibir tu tarea, pero seamos claros las asignaciones no son hechas por máquinas.

¿Cómo es ser mujer y CEO de una empresa tan polémica y con tanto alcance en Latinoamérica?

Yo no he sido víctima de discriminación a causa de mi género o digamos que del machismo. Soy una mujer reconocida en su entorno y más allá. Sin embargo, este privilegio no me nubla de lo que sucede en el mundo. En Homework Dealer, no nos importa si eres mujer, hombre, transgénero, aquí priman los resultados y tu capital intelectual. Somos parte de la cultura incluyente.

¿De qué forma lidia con los detractores del giro de la empresa?

El proceso ha sido liberador. Muchos consideran que mi paso por el programa de televisión fue un fracaso, pero siento que hay que aprovechar las oportunidades. Mi participación fue un ‘mega comercial’. Muy buenos beneficios, traducidos en ventas. Enfrenté el miedo a ser juzgada, me presenté ante el público y ejecuté mi idea, que un principio fue tan descabellada. Quiero que la gente me conozca como soy, vea más allá de mi negocio y no caigan en estigmas morales.

¿Cómo se ve en cinco años? ¿Qué viene para Homework Dealer?

Hoy en día ya estoy diversificada. Soy una persona que respira negocios, donde vea que hay una oportunidad para dar y generar valor, ahí estoy. En la pandemia tuvimos más trabajo que nunca. Suena absurdo, pero las clases en línea facilitaron todo y los clientes no faltaron.

Me veo ayudando a la gente, poder dar la mano a los que no tienen tantas oportunidades. Con proyectos que tengo en mente ya dejándome beneficios. Soy muy inquieta, entonces seguro estaré viendo qué sigue. Siendo una mujer más madura y con mayor poder adquisitivo, ¡por favor!

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