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La salud mental en la línea de meta

Para muchos deportistas, el gran secreto entre ganar y perder está en la preparación mental que cada uno tenga. En los Olímpicos de Tokio se pusieron en evidencia varios ejemplos.

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Existen casos extraordinarios en el deporte élite mundial que marcan toda la diferencia. Usain Bolt que pulverizó todos los récords con sus enormes zancadas a velocidades supersónicas, Michael Phelps que arrasó como un tiburón en todas las piscinas del mundo o Lionel Messi que tiene un imán en los pies y un desborde casi mágico en su transitar por el campo de juego.

Sin embargo, casos aparte la gran diferencia sin duda hoy entre ganar y perder, entre aguantar y llegar o caerse en la mitad del camino reside en la preparación mental. Es sin duda, lo que hace la diferencia, no solo en el deporte sino en las empresas y la vida misma.

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El caso de la súper dotada gimnasta estadounidense Simone Biles en los recientes Juegos Olímpicos de Tokio evidenciaron al mundo entero, que cualquier atleta (aparentemente) ‘de hierro’ es vulnerable, humano y es susceptible a romperse tanto por fuera como por dentro. Su decision de retirarse de la final de la gimnasia por equipos recibió el respaldo y la admiración del mundo del deporte. La atleta de 24 años dijo a la prensa: “Tengo que concentrarme en mi salud mental y no poner en peligro mi salud y bienestar”. Decisión valiente.

En Colombia vemos a nuestra máxima estrella de la Selección de fútbol James Rodríguez, quien lleva 3 años básicamente en la banca hoy fuera del equipo de Reynaldo Rueda. Talento no le falta, físico tampoco, pero su mentalidad, sus decisiones fuera del campo, su forma de gestionar su comunicación pública y su imagen y su entorno lo han mantenido al margen de la élite, a la que alguna vez perteneció.

En últimas no importa que tanto trabajes tu cuerpo si a la hora de medirte ante tus rivales, y ante el mundo, la cabeza falla. De la misma manera, es la fortaleza interna, la visualización, la tranquilidad y la certeza del resultado lo que permite, en la competencia, superar dolores insufribles, sobreponerse a lesiones crónicas, respirar más profundo y mejor, arriesgar hasta el límite y superar tus propias marcas. Y mantener una actitud profesional en todos los ámbitos de la vida, mirando hacia adentro y responsabilizándose de cada acción y consecuencia.

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El confinamiento de la pandemia dejó al descubierto la necesidad de trabajar (de manera consciente) en la salud y el bienestar mental de los miembros de las empresas. Enfatizó en la importancia de prestar atención a sus momentos de quiebre, a sus luchas internas, a la forma en que cada uno enfrenta sus demonios y presiones. Hoy más que nunca se hace prioritario promover ambientes sanos de trabajo, estrategias efectivas de fortalecimiento interno y la construcción de relaciones sociales positivas.

Esa armonía, esa salud mental y esa concentración es lo que marca la diferencia en los grandes deportistas, en aquellos que pasan a la historia y se convierten en leyendas por ser diferentes. Por sobrellevar con éxito la patada del rival, el insulto y el halago del público, la mirada inquisidora de los entrenadores, la presión brutal de los medios, las exigencias de los patrocinadores, el acoso de las redes sociales y, sobre todo, la presión de su más duro contrincante: su propia mente.

Contacto
LinkedIn: Carolina Jaramillo Seligmann
Twitter: @carosports
Instagram: @scoresportsmkt

*La autora es fundadora de Score Sports, compañía consultora de marketing deportivo.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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