Todos los Derechos reservados © 2004 - 2019, Forbes Colombia

Negocios

Jaime y Gabriel Gilinski están tras la billonaria OPA de Nutresa

Forbes pudo establecer que a través de la firma Nugil matriculada en Bogotá y Panamá se presentarán las garantías para la billonaria operación. En los registros públicos aparecen Jaime y su hijo Gabriel GIlinski.

Publicado

on

La plata de los Gilinski en las OPAs del GEA

Ayer en la tarde se conoció una noticia que movió los cimientos del mercado de valores de Colombia: un inversionista, hasta ese momento desconocido, propuso adquirir un paquete de hasta el 62,62% de las acciones de Nutresa, a un precio por acción de US$7,61, lo que equivaldría a una valoración total de la compañía de 13,6 billones de pesos, con una tasa de cambio de $3.875,38, que corresponde a la TRM vigente para hoy jueves.

Si la operación se concreta el negocio podría oscilar entre los $6,8 billones y los $8,5 billones en función de la cantidad de acciones que finalmente sean adquiridas y la tasa de cambio vigente al momento de la operación. En dólares, la OPA representaría un valor entre US$1.700 millones y US$2.500 millones dependiendo la cantidad de acciones que se venda (entre el 50,1% y el 62,62% que es el rango propuesto en la oferta).

Lea también: Así está la competencia del Grupo Nutresa en el terreno internacional

Pues el misterio quedó develado: los inversionistas detrás de la oferta son los reconocidos empresarios Jaime y su hijo Gabriel Gilinski.

Forbes Colombia pudo establecer que la empresa que presentará garantías para la oferta pública es Nugil que está radicada en Bogotá y Panamá. Allí aparecen en los registros públicos los dos empresarios.

Registro público de Panamá de la firma Nugil

El Grupo Gilinski tiene intereses en los sectores de alimentos a través de la marca Yupi, en el sector financiero con el Banco Sudameris y Lulo (el primer neobanco colombiano) y el proyecto inmobiliario Panamá Pacífico que desarrolla en la zona de la antigua base militar de Estados Unidos en el Istmo. Otra de sus movidas recientes fue la adquisición del Grupo Semana, una de las compañías líderes en el mercado editorial y periodístico de Colombia.

La apuesta de los Gilinski es audaz, porque pone contra las cuerdas a los accionistas de Nutresa, especialmente al tradicional Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) que tiene un paquete importante de las acciones pero no mayoritario en Nutresa a través de sus entronques con Grupo Argos (9,83% en Nutresa) y Grupo Sura (35,25%) y Protección (3,32%).

Aunque a primera vista, el GEA no tendría razones para vender, pues los accionistas querrían mantener la mayor participación, es claro que un “no” a la oferta de los Gilinski tendría que estar muy bien sustentada desde el punto de vista financiero y de rentabilidad.

El panorama es este: Sura que administra un portafolio de inversión, tendría que explicar muy claramente a sus accionistas por qué se negaría a recibir liquidez por cerca de US$1.400 millones que sería la valorización de su 35% en Nutresa. Lo mismo ocurriría con Argos una compañía cementera y de construcción que tendría que explicar a sus accionistas por qué seguir con una inversión en una compañía de alimentos y no realizar un mayor precio de casi 40%, que es la prima que los Gilinski están ofreciendo sobre el precio actual de la acción de Nutresa. Desde donde se mire, esto significa una mejoría impensada en el precio de venta para los accionistas minoritarios.

Lea también: Gabriel Gilinski, el millonario que se quedó con Semana y va por Nutresa

Cabe recordar además que dentro de los accionistas también están fondos de pensiones que han enfrentado dificultades por los bajos precios de las acciones en Colombia. Estos fondos, como Protección, tienen que obedecer a su mandato fiduciario de ofrecer las mejores rentabilidades a sus afiliados. En definitiva, hay una porción importante de los dueños de Nutresa que tendría mucho interés por que la operación se realice.

Hoy se iniciará esta novela que será uno de los capítulos más interesantes de la historia reciente empresarial y del mercado de valores en Colombia. La apuesta de los Gilinski es muy interesante para un grupo importante de accionistas de Nutresa y en las próximas semanas se sabrá si lograron su cometido. Por su parte, el GEA tendrá que explicar muy bien la decisión que adopte y ello definirá el futuro de uno de los conglomerados más importantes de Colombia y la región en la industria de alimentos. Esta historia apenas comienza.

Convierta a Forbes Colombia en su fuente de información habitual

Publicidad
Publicidad