El mundo está vibrando con las fintech del modelo 'buy now, pay later', pero en Antioquia Sistecrédito, que este año lo cerrará facturando $1 billón, lo viene haciendo desde hace 25 años. Álvaro Villegas, su fundador y su hijo Emilio, llevan las riendas de la compañía.
En el mundo ha tomado mucha fuerza en el último año las financieras digitales con el modelo ‘buy now, pay later’ o (compre ahora, pague después), algo que ha venido haciendo Sistecrédito, una compañía con sede en Envigado (Antioquia) desde hace 25 años.
“Surgimos para liberar a los comerciantes del manejo del crédito”, cuenta el fundador y gerente de Sistecrédito Álvaro Villegas. “Empecé con un almacén, desde el primer momento desarrollé una plataforma tecnológica que me permitiera atender el crédito de cualquier ubicación geográfica de Medellín”.
Tienen una base de más de 17.000 aliados, entre ellos tiendas como Totto, Nike, Studio F y Diesel, donde los clientes se encuentran en la caja registradora con un software que captura datos básicos y que analizando información de centrales de riesgo, arroja una aprobación en 20 segundos.
“Administrar créditos de consumo de la base de la pirámide es difícil”, alega Alvaro cuando se le mencionan nuevas alternativas como Addi, que han emergido con éxito. “El modelo que se fijó desde el principio son créditos de corto plazo, en los que el comerciante nos da 65 días para pagarle. Logramos recoger la plata para poder pagarle a los comerciantes y no necesitamos fondearnos con externos”.
En Estados Unidos, Affirm, la firma que encabeza la ola del ‘compre ahora y pague después’ cotiza en la bolsa y otras como After Pay y Klarna se han unido a la tendencia.
Entendiendo esto Sistecrédito, que llega a 120 municipios de Colombia y este año espera facturar más de $1 billón, pasó de tener un equipo de tecnología de 50 personas a uno de 200, que ha dado a luz soluciones como la aplicación móvil, en donde se pueden hacer la solicitud y el pago de los créditos, y botones de pago que están en en pasarelas de pago para compras digitales.
“Nuestra misión es decirle que si a quienes recibían un no como respuesta cuando solicitaban un crédito”, define Emilio Villegas, hijo de Álvaro, quien desde hace ocho años hace parte de la compañía y está jalonando la transformación digital. “Ahora tenemos un software más robusto. Los clientes pueden pedir los créditos con su número de celular en una red de aliados de puntos de venta física y puntos de venta digitales”.
La población objetivo de sus créditos, que según cuentan, tienen un 80% de tasa de aprobación, son personas, regularmente de la base de la pirámide, entre 18 y 70 años, con capacidad de pago, que necesitan el acceso a créditos de consumo, pero normalmente están por fuera del sistema bancario tradicional. Los montos van en promedio hasta los 3 millones de pesos.
De este modo, ellos que entregan más de 5 millones de créditos al año, tienen un plan de expansión hacia Panamá, Ecuador y México y han hecho una inversión de US$2 millones en la plataforma de comercio electrónico Luegopago.