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Conoce el Delta 8 THC: ¿la marihuana puede curar el cáncer?

Este es el Delta 8 THC, otro de los cannabinoides psicoactivos de la marihuana que curó el cáncer en 480 niños, revelado en estudio del 1995.

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Cuando se analiza químicamente la planta de marihuana, del náhuatl “malli”, o hierba que se enrosca o hierba para tejer y “huana” que se asocia a “tlahuani” y por lo tanto a “borracho” o “alterado en mente, cuerpo y/o percepción”, se hallan las diferentes sustancias, entre ellas algunas psicoactivas, como el Delta 8 THC y que podría representar la inexplorada cura del cáncer.

Es que en México, y en muchas partes del mundo, se conoce a la planta de la marihuana como un estigma, tal vez como la planta del mal, y se ignora sostenidamente los beneficios del cannabis, cuando la ciencia día a día, descubre más de sus propiedades, como en el caso del Delta 8 THC, que desde 1974 se sabe que mata las células cancerosas.

Primero, vale aclarar que el THC es el tetrahidrocannabinol, menos conocido como Delta 9 tetrahidrocannabinol (Δ9-THC) y es el principal constituyente psicoactivo que nuestro creador colocó en la marihuana, espécimen floral de la familia de las cannabaceae.

Y desde los años 40, en el estudio de la marihuana, se conoce también la existencia del Delta 8 THC, otro de los cannabinoides psicoactivos diferente por su propio conjunto de beneficios terapéuticos en comparación con Delta 9 THC, que es el del que más se habla, porque se lo relaciona con la parte que ‘pega’ o ‘coloca’, de la planta.

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Precisamente, el Delta 9 THC es responsable del fuerte subidón psicoactivo que se obtiene después de consumir marihuana en cualquiera de sus formas. Sin embargo, y aunque no se oye tanto hablar de él, el Delta 8 THC es un isómero de doble enlace
que también forma parte de la molécula de tetrahidrocannabinol.

Fluyendo en el tiempo en medio de ese estigma de alterar la conciencia y ser condenada y perseguida por las leyes y hasta las fuerzas del órden, el enfoque principal de los estudios clínicos en la historia de la planta ha sido en el Delta 9 THC y, más recientemente, en el CBD, de tantas propiedades benévolas para el ser humano y los animales.

Pero de lo que ha habido poco, es investigación sobre el Delta 8 THC, aunque un trabajo revelador de 1974, cuando un estudio de Oxford Academics publicado en el Journal of the National Cancer Institute, investigadores realizaron un estudio en ratones para averiguar si el Delta 8 THC dañaba el sistema inmunológico.

En cambio, lo que descubrieron fueron las habilidades para matar el cáncer del cannabinoide y si bien todo indicaba que el descubrimiento sería una noticia de última hora y que se realizarían más investigaciones, esto no fue así y, el Delta 8 THC de la marihuana, quedó fuera de la vista del público.

No obstante, de acuerdo a un estudio de 1995 realizado por el Hospital Shaare Zedek, el Hospital Bikur Holim y la Universidad Hebrea de Jerusalén, indica que les dio a niños con cáncer Delta 8 THC, registrando 480 casos exitosos donde el cáncer desapareció e incluso hizo que los participantes dejaran de vomitar.

En el mismo sentido, otro informe del Instituto Nacional del Cáncer encontró que Delta 8 THC, Delta 9 THC y CBD, todos de la planta de la marihuana, tenían la capacidad de detener el crecimiento tumoral.

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Vale decir, finalmente, que el Instituto Nacional del Cáncer define al Delta 8 THC de la marihuana como “un análogo del tetrahidrocannabinol (THC) con propiedades antieméticas, ansiolíticas, estimulantes del apetito, analgésicas y neuroprotectoras”.

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