Se estima que los colombianos gastan al año $3 billones en alimentos, juguetes y ropa para sus mascotas. La proyección es que en 2023 esta cifra llegue a los $5 billones. Plataformas especializadas siguen creciendo y dicen que la pandemia marcó una tendencia positiva que seguirá en aumento.
Basta con ir a cualquier parque de Bogotá u otra ciudad de Colombia, para darse cuenta de que las cifras no mienten. En el país al menos el 43% de los hogares tienen una mascota (gato o perro), según datos de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco). Se estima que hay al menos 5 millones de mascotas, de acuerdo con Raddar.
La abogada bogotana Lucía Moreno hace parte de ese 43%. Les dice ‘perrijos’ a sus dos Schnauzer ‘Nina’ y ‘Tito’, que duermen con ella en su cama y tienen su propio espacio en el armario para juguetes y ropa para toda ocasión. Los lleva a la ‘peluquería’ mínimo una vez al mes y si tiene un viaje les paga una guardería a campo abierto que incluye transporte puerta a puerta. Halloween, dice, es su época favorita del año; solo para esa fecha gasta en promedio $100.000 en el disfraz de cada mascota y asiste a fiestas que organizan sus amigos con snacks y regalos para los ‘perrijos’.
Le puede interesar: Laika suma US$48 millones con respaldo de Softbank para su tienda para mascotas
Como ella, cada vez son más las familias conformadas por humanos e ‘hijos perrunos o gatunos’. Euromonitor International señala que en los últimos 5 años los colombianos invirtieron alrededor de $3 billones en sus mascotas, tanto en alimento como en productos y servicios específicos. La proyección a 2023 es que la cifra supere los $5 billones.
Con este panorama, el país es ya el cuarto de la región con mayor crecimiento del mercado de las mascotas –detrás de Brasil, México y Chile– con un 13% anual. Bogotá (25%), Cali (18%) y Medellín (17%) son las ciudades que más se destacan en la tenencia de mascotas, reportó el Dane.
Para Manuela Sánchez, cofundadora de Laika, el crecimiento se debe en gran parte a un efecto de la pandemia. “Con el aislamiento la gente se dio cuenta de dos cosas: de que necesitaba compañía, y una mascota se convirtió en la mejor opción; y de que por fin tenía tiempo para dedicarle a un perro o un gato, algo que además se fortaleció con la opción de mantener el empleo remoto”, dice.
Lea también: Buscan crear el ‘Sisbén’ para mascotas en Colombia
Ese mismo aislamiento, explica Sánchez, fue el que hizo que para quienes ya tenían mascotas las necesidades cambiaran en un afán por mantenerlas distraídas. Por eso los juguetes, ropa y otros accesorios se pusieron en lo alto del listado de los más vendidos por apps como Laika o Rappi.
El cambio en el consumo se nota también en el crecimiento de plataformas dedicadas a los servicios Pet en el país y en la aparición de nuevos jugadores en ese segmento. Laika, por ejemplo, dice haber crecido cuatro veces cada año desde su entrada al mercado en 2018, en Colombia está presente en todas las ciudades principales y recientemente abrió en tres capitales de México. En el país azteca solo en el último año crecieron 12 veces.

Rappi, por su parte, reportó crecimientos del 40% y 50% por año en los últimos tres años de su vertical Pets. Este servicio, que se lanzó en 2017 en el país, ya llega a México, Brasil, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Ecuador y Costa Rica. “Estamos concentrados en tener toda la oferta de tiendas especializadas que nuestros usuarios buscan, junto con el catálogo de productos que cubran todas las necesidades de sus mascotas. En un mediano plazo, nuestro objetivo es integrar todo el ecosistema de mascotas, desde servicios veterinarios hasta seguros”, explicó a Forbes Carlos Aldana, head global de Pets de Rappi.
La meta, agregó Aldana, es crecer un 100% en 2022 impulsados por el aumento en el gasto promedio de los usuarios, que actualmente es de 30 dólares por pedido.
Por el lado de los omnicanal los reyes son Puppis que, con su modelo de tiendas físicas, domicilios y ventas online, se han convertido en una de las marcas más importantes de país en el segmento de mascotas. La compañía actualmente cuenta con 48 tiendas entre en Colombia y Argentina, un canal digital de gran cobertura que ofrece una selección de accesorios, alimentos, farmacia, y servicios para mascota y una comunidad de más de 100.000 seguidores en Instagram. Recientemente se asoció con el Grupo Pegasus, fondo de capital argentino, para continuar su plan de expansión en los países de habla hispana.
En los próximos 12 meses la marca invertirá en afianzar su crecimiento en Colombia incorporando aún más productos y servicios mientras al tiempo la apunta a desarrollar mayor presencia regional en Latinoamérica hispano-parlante.
Con el Covid-19, la empresa ha tenido un aumento en las ventas a través de su canal digital, que hoy ya representan más del 30% de los ingresos de la empresa, según contó Pipa Nogaró, cofundador de Puppis. “La tendencia de humanización de las mascotas está impulsando a los consumidores hacia productos y servicios con mayor valor agregado, factores que han producido un mercado en constante crecimiento”, dijo.
Seguros, atención médica y entretenimiento
Además de preocuparse por ver a sus amigos los fines de semana, Lucía, de 29 años, establece un horario para llevar a ‘Nina’ y ‘Tito’ a un espacio de entretenimiento que vaya más allá del parque junto a su casa.
“Está demostrado que ellos, así como nosotros, necesitan liberar estrés que acumulan en el encierro de un apartamento y como compañeros de vida merecen que les brindemos esos espacios”, detalla la abogada. En Bogotá ya existe una amplia oferta en el sector entretenimiento dedicada a los ‘perrijos’. Un centro comercial de la capital, por ejemplo, habilitó un espacio llamado ‘Diverpet’, en donde Lucía y otros padres perrunos y gatunos pueden llevar a sus mascotas para que en los 2.000 metros cuadrados disponibles accedan a servicios como una zona de agility y entrenamiento, café pet friendly, snacks para mascotas, bebederos de agua, peluquería y consultorio veterinario, entre otros.
‘Diverpool’, un centro acuático para mascotas también en Bogotá, usa el mismo modelo enfocado en el entretenimiento pero esta vez dentro del agua. Allí en piscinas con diferentes niveles de profundidad y rampas las mascotas interactúan con instructores que estimulan su atención con pelotas y otros elementos. Estos son apenas dos espacios de muchos que incluso hoteles y restaurantes han abierto con el ánimo de subirse al ‘bus’ del nuevo modelo de familia ‘multiespecie’.
Y como pasaría con un hijo humano, los ‘perrijos’ también tienen asegurada su atención médica. Movet, una app móvil dedicada a la telemedicina para mascotas tiene en su lista de afiliados a más de 30.000 perros y gatos en Bogotá. La meta, según comentó a Forbes Juan Diego Ruiz, fundador de la plataforma, es alcanzar 250.000 mascotas atendidas en los próximos 18 meses.
Su sistema funciona como operaría un servicio de telemedicina tradicional. Con afiliaciones anuales los usuarios pueden acceder los siete días de la semana a consultas veterinarias online y a un ecommerce dotado con productos para todas las necesidades y especies. Para el caso de quienes viven en Bogotá, esta afiliación también incluye vacunación a domicilio, entre otros beneficios.

“Nuestro propósito es que cualquier persona que pueda acceder a un teléfono móvil inteligente, tenga a un clic de distancia a un veterinario con amplia experiencia a través de nuestra aplicación en cualquier momento del día, cualquier día de la semana. Nuestro tiempo de respuesta es inferior a un minuto a través del canal digital”, argumenta el fundador de Movet.
Coincidiendo con lo que comentaban los voceros de Rappi y Laika, Movet nació en medio de la pandemia, luego de que su fundador identificara la oportunidad de mercado que crecía a doble dígito en Colombia. “Queremos ser el principal operador de clínicas veterinarias en el país y abrir unas 15 nuevas clínicas en Bogotá, Cali y Medellín. También lanzaremos una membresía que permita que los usuarios puedan tener los servicios tanto de forma virtual como presencial en nuestros centros de atención”, concluyó.
En Laika también tienen una vertical dedicada a la atención veterinaria. Sin embargo, su modelo se enfoca en darles a los afiliados libertad de elegir su clínica de preferencia. “Entendimos que las personas tienen sitios de confianza en donde sus mascotas son atendidas y no quieren tener que ir a clínicas sugeridas por la plataforma, así que diseñamos un servicio en donde reembolsamos hasta un millón de pesos en asistencia médica veterinaria para los afiliados”, indica su cofundadora Manuela Sánchez.
Seguros, un nuevo indispensable
Solo en Bogotá en el 2020, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal atendió 1.536 accidentes de tránsito con una mascota involucrada y en enero de 2021 se registraron 51 casos en los que estuvo en riesgo la vida de animales, en su mayoría perros. Por esto, las aseguradoras han diseñado seguros especiales para mascotas y recomiendan adquirir pólizas como parte de la tenencia responsable.
Los tipos de seguros cubren desde daños a terceros, guarderías en caso de ausencia del dueño, servicios funerarios y orientación psicológica para los propietarios por fallecimiento de las mascotas. Incluso, algunas de estas pólizas ofrecen asesoría en la localización de las mascotas por pérdida o robo, aspecto de gran relevancia, teniendo en cuenta que, según el Consejo Nacional de Estudio y Política de la Población de Mascotas, menos de 2% de los gatos perdidos y solo 20% de los perros desaparecidos logran volver a su hogar.
Algunas de las opciones que tiene el mercado las brinda Sura, Bancolombia, Seguros Bolívar, Mapfre, HDI Seguros, y Falabella. Aunque es un producto relativamente nuevo en el mercado asegurador las alternativas se pueden conseguir desde $60.000 hasta $450.000 por año.
Convierta a Forbes Colombia en su fuente de información habitual
#NuestraRevista Este es un artículo publicado en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de junio. Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.