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Microcrédito para todos: ¿El fin del ‘gota a gota’?

El difícil acceso al crédito ha llevado a miles de colombianos a solicitar préstamos ‘gota a gota’. La falta de experiencia crediticia, sumada a los reportes negativos en centrales y la poca bancarización continúan frenando la inclusión financiera. No obstante, el Gobierno, los gremios y la banca ya tienen una hoja de ruta para cerrar las brechas y aumentar la cobertura. Segunda de tres entregas.

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Foto: Acervo Forbes | Recibo de pago de gota a gota.

Lea la primera parte del especial de ‘gota a gota’:

“En total tengo tres préstamos: una cuota el lunes por $120.000, otra el miércoles y la última el viernes por $72.000 de un crédito de $600.000. La de $120.000, por ejemplo, es de un préstamo que me hicieron de un $1.000.000 a un interés mensual del 20%. Uno solo llama, pide el dinero y se lo envían por Nequi. Es una oficina en Bogotá a la que entré porque soy recomendado de una amiga. Yo solo hablo con ellos por teléfono, pero cuando me demoro un día sin pagar, empiezan a llamar”.

Así resume su situación financiera Manuel*, un campesino con apenas un par de grados de primaria que ha vivido gran parte de su vida de la siembra. Trabaja desde hace más de 20 años cultivando naranja y mandarina en El Triunfo, Cundinamarca, un municipio ubicado a poco menos de tres horas de Bogotá. Según cuenta, también hace acarreos en camioneta y se le mide a “lo que sea”.

Manuel, como muchos, es parte de un ejército de esclavos que trabajan “día y noche” para los ‘gota a gota’, tal y como lo dice. Cómo él, según explica, conoce a por lo menos 10 personas más que están sumidas en préstamos con “altísimos” intereses que se elevan hasta el 20% mensual. “Yo gracias a Dios he podido pagar, pero hay personas con otros prestamistas que no dan más”, detalla. “Hace poco conocí de dos suicidios, de personas ahogadas por esas deudas”.

Lo de Manuel es quizás el retrato de lo que viven miles de campesinos, taxistas, vendedores ambulantes, mecánicos, empleadas de servicio, comerciantes y hasta empresarios que se han visto envueltos en la necesidad de ir a tocarle la puerta a un ‘gota a gota’. Se trata de una radiografía que se ha extendido en los brazos de la informalidad, y que parece encapsular una problemática social y económica en la que se siguen buscando salidas para promover un mayor acceso formal al crédito.

Aunque por la naturaleza de este negocio ilegal no se conocen cifras exactas sobre cuántos colombianos acceden a este tipo de préstamos, un informe de DataCrédito Experian detalla que el perfil de la persona que “utiliza principalmente el crédito informal es de edad media, estrato uno, separado o en unión libre”. Añaden que “son créditos de bajos montos (menores a un millón), con plazos menores a cinco meses”.

“Se percibe como una situación que se vive en todo el territorio colombiano, principalmente en las capitales o ciudades principales de los departamentos menos favorecidos”, explica a Forbes Clariana Carreño, country manager de DataCrédito Experian. “En particular, la región Caribe es la más afectada por este tipo de préstamos. Con respecto al perfil del usuario, son personas principalmente entre 36-45 años y de estrato uno”.

Un negocio que evoluciona

Son varios los titulares que se han divulgado en los últimos años cuando las autoridades capturan bandas criminales dedicadas al ‘gota a gota’ en América Latina. De entrada, recapitulan que es un negocio que nació en Colombia y que rápidamente se expandió a gran parte de la región, con “agiotistas de exportación” que utilizan el mismo modus operandi: jefes de seguridad, administradores, cobradores y volanteros.

En un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), publicado en 2020, se ve incluso que hay por lo menos 180 estructuras criminales que se estarían moviendo en el microtráfico, los préstamos ‘gota a gota’ y las extorsiones. No obstante, lo que hace unos años se veía como una sombría actividad que solo se movía en la clandestinidad y en barrios vulnerables, ha llegado a los entornos digitales, acaparando la atención de millones de personas que a diario se conectan a las redes sociales.

Lea también: La historia de la empresa que lucha contra la pobreza y préstamos ‘gota a gota’

“¿Necesita dinero urgente? Gota a gota rápido, fácil y con pagos semanales al 10% mensual”, se ve en una publicación que se difunde por la red social Facebook. “Gota a gota (prestamistas) Ecuador”, dice en uno de los tantos grupos que hay de este tipo en Chile, Uruguay, Argentina y México. Lo cierto es que Forbes consultó cómo opera este tipo de estafas digitales que están a tan solo un click. Así, una persona que pidió no ser citada detalla que son extorsiones ‘express’ en las que la víctima envía sus datos, su número de identificación y sus extractos bancarios para obtener el supuesto préstamo. En muchos casos, los criminales exigen el pago de una primera cuota para el desembolso, por lo que al realizar este paso – a través de una transacción – desaparecen sin dar respuesta.

La región Caribe es la más afectada por este tipo de préstamos, según DataCrédito Experian.

Pese a que en América Latina no se tienen cuantificadas las denuncias por estafas de este tipo, especialmente en la modalidad de ‘gota a gota’, la Fiscalía General de la Nación detalla a Forbes que en Colombia, por ejemplo, se tienen cifras de estafa y extorsión, muy en línea al actuar de los ‘gota a gota’. De acuerdo con el ente acusador, entre 2021 y 2022, se han registrado 4.790 imputaciones, 1.928 medidas de aseguramiento y 4.779 escritos de acusación.

Toda esta realidad que se vive en Colombia y la región muestra que el acceso a financiamiento es una problemática para buena parte de la población. Esto ha prendido las alarmas, impulsando nuevas políticas encaminadas a mejorar la situación. Hace dos meses, el Ministerio de Hacienda presentó un proyecto de ley mediante el cual se busca mejorar el acceso para todos los colombianos a diferentes mecanismos de financiación. En concreto, la iniciativa, que ya está en manos del Congreso, contempla incentivos a los préstamos dirigidos a la población altamente informal, pasando por los créditos a los pequeños y medianos productores del agro, hasta la financiación a los micro, pequeños y medianos emprendedores del país.

“Es un proyecto que será clave en la lucha contra esquemas informales y altamente costosos, como los ‘gota a gota’ o ‘pagadiario’”, destaca José Manuel Restrepo, ministro de Hacienda. “Esta iniciativa contribuirá a ese fin de universalizar el acceso a esquemas de financiamiento legales, seguros y a bajos costos”.

¿Hay soluciones?

En la discusión sobre qué hacer para frenar el drama que viven miles de colombianos, el sistema financiero es sin duda un jugador clave y estratégico. Gran parte de la solución de eliminar este tipo de flagelos nace precisamente de la mano de la banca tradicional, así como las nuevas fintech que han apostado por estrategias de nanocréditos para que no solo se puedan pedir préstamos, sino además a algún producto financiero formal.

Forbes consultó con las principales entidades bancarias de Colombia sobre cómo están aportando al debate, así como qué papel juegan para aumentar la inclusión y cerrar las brechas de bancarización. Bancolombia, la entidad financiera más grande del país, confirmó que tienen una estrategia 360 mediante la cual han impulsado varias iniciativas para dinamizar el acceso al ahorro y el crédito.

“Nuestro propósito es ir más allá de los números de acceso y profundizar en servicios financieros para el bienestar, a través de crédito nuevo a 2,2 millones de colombianos, combatiendo de frente el ‘gota a gota’”, explicaron a través de una solicitud escrita. “Hoy, las cifras de inclusión financiera siguen creciendo, y un reflejo de ello son los $40 billones movilizados en 2021 a través de la App ‘A la mano’ de Bancolombia, una plataforma de servicios financieros y no financieros que ya supera los seis millones de usuarios en todo el territorio colombiano”.

La entidad, que actualmente registra más de 25 millones de clientes en el país, asegura que justamente el año pasado “320.000 personas pudieron aprovechar préstamos de hasta $5 millones, que aceptaron desde su celular, sin trámites ni codeudores y con desembolso inmediato”.

Lea también: Minhacienda radica proyecto de ley para eliminar el ‘gota a gota’ y promover el acceso a financiamiento

Esta misma labor la desarrolló Davivienda, que desde la última década ha enfocado sus esfuerzos para revolucionar la banca tradicional con productos como DaviPlata. Javier Suárez, presidente de la entidad, explica que el banco se ha “convertido en un referente latinoamericano al tener la oferta móvil más completa del país y en solo cinco minutos”.

“Los colombianos pueden construir patrimonio y adquirir bienes que generen valor a las familias de una manera muy fácil desde sus dispositivos móviles. Clientes y no clientes pueden solicitar cualquier producto de ahorro, de inversión y crédito desde su celular”, señala Suárez. Con DaviPlata ya suman más de 14 millones de clientes, cubriendo el 98% de municipios de Colombia. Detalla el ejecutivo que las transacciones monetarias y no monetarias a través de esta herramienta son más de 1.500 millones, una solución que sin duda sigue simplificando la forma en la que opera la banca tradicional.


“Queremos seguir demostrando que en Colombia se debe apostar por promover el Open Data Society, que permite generar y compartir información con otras entidades que tienen otro tipo de datos para facilitar y abrir la posibilidad de tener acceso a créditos para más colombianos”.

Javier Suárez, presidente de Davivienda

Aunque desde el sector financiero son conscientes que existen dificultades en el acceso a la tecnología, o incluso el conocimiento de este tipo de herramientas, el presidente de Davivienda argumenta que, para acabar el flagelo, no solo se debe apostar por promover el Open finance (es decir, un esquema legal y operativo que facilite el intercambio seguro de información entre las entidades financieras), sino también “el Open Data Society, que permite generar y compartir información con otras entidades que tienen otro tipo de datos para facilitar y abrir la posibilidad de tener acceso a créditos para más colombianos”. De hecho, aclara que esta es una forma de “brindar acceso a regiones apartadas que aún no cuentan con oportunidad financiera alguna”.

El Grupo Aval, el conglomerado financiero más importante del país, que integra el Banco AV Villas, el Occidente, el Popular y el Banco de Bogotá, también tiene una visión clara sobre cómo entre todos deben aportar para cerrar las brechas.

Rodrigo Correa, vicepresidente de Desarrollo de Negocios e Innovación del Banco AV Villas, dice que parte de la solución nace en entender las necesidades de los colombianos, “orientarlos sobre la mejor opción y enseñarles a usar los créditos, las cuentas, los canales digitales y la importancia de hacer un presupuesto”. Destaca, además, que “el conocimiento y la toma de decisiones responsables permiten que las personas acudan a las instancias adecuadas, evitando así recurrir al ‘gota a gota’”.

Con créditos que van desde los $500.000 hasta los $500 millones o más, el Grupo Aval tiene un portafolio de productos financieros que van dirigidos a todos. Su estrategia entonces se ha centrado en facilitar el acceso a este tipo de préstamos, así como avanzar hacia sistemas más digitales que no necesiten sucursales físicas para los desembolsos. “Creemos que la mejor forma de reducir este flagelo es garantizando la cobertura del servicio”, complementó a Forbes Natalia Palacios, directora de sostenibilidad del Banco de Occidente.


“El conocimiento y la toma de decisiones responsables permiten que las personas acudan a las instancias adecuadas evitando recurrir a recursos como el gota a gota”.

Rodrigo Correa, vicepresidente Desarrollo de Negocios e Innovación de Banco AV Villas

Asimismo, para el Banco de Bogotá, el foco de trabajo debe estar en combatir las necesidades puntuales de quienes acceden a préstamos ‘gota a gota’ con modelos de microfinanzas que atiendan clientes informales que carecen de documentación financiera. Desde los últimos años, por ejemplo, la entidad ha desplegado una ambiciosa estrategia en las zonas rurales, atendiendo a clientes como Manuel, quien por su condición económica no tiene mayor acceso al crédito.

“Teniendo en cuenta que uno de los principales retos sigue siendo el cierre de brechas de inclusión financiera en Colombia, especialmente en las zonas rurales, desde el Banco de Bogotá hemos avanzado en el desarrollo de una estrategia que nos permite facilitar el acceso a la banca y a su vez, aumentar la inclusión financiera”, explicaron.

Más microcréditos

Pero el esfuerzo no solo debe ser de los bancos ni los gobiernos. A esta ecuación también se suman las cooperativas y las entidades enfocadas en microfinanzas. La mayoría de las personas acceden al ‘gota a gota’ por préstamos de bajo monto, siendo los microcréditos formales el centro de atención de este debate. Luis Germán Linares, presidente ejecutivo de Bancamía, detalla que el propósito es generar inclusión en los más vulnerables, promoviendo el desarrollo de sus unidades productivas.

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“Hoy nuestros asesores pueden abrir cuentas, adelantar la evaluación del crédito, entre otras partes del proceso, en el mismo momento de la visita”, cuenta el ejecutivo. Este año, por ejemplo, Bancamía superará $1,3 billones en desembolsos desde su inicio, con gran parte de estos recursos orientados a brindar oportunidades para los más vulnerables.

En esa misma tónica está la Corporación Microcrédito Aval (CMA), que busca brindar oportunidades de desarrollo a la población de más bajos ingresos en el país. “A través de la metodología propia de las microfinanzas se combate el ‘gota a gota’, ya que atendemos a las personas con negocio que presentan problemas de acceso al sistema financiero formal”, dijeron.


“Creemos que la mejor forma de reducir este flagelo es garantizando la cobertura del servicio. Para ello, desde el Banco de Occidente trabajamos para acercar a los clientes a los productos financieros con facilidad”.

Natalia Palacios, directora de sostenibilidad del Banco de Occidente

Por ahora se cree que todas estas soluciones podrían atajar el problema en el mediano plazo, según ha expresado la Banca de las Oportunidades. De hecho, la digitalización será un factor clave que acelerará el número de personas bancarizadas, una oportunidad que ya están viendo las fintech que han nacido en esta era de revolución digital. Pero, bueno, esto ya hace parte de otro capítulo en la historia.

*El nombre de esta historia se cambió por seguridad del personaje.

#NuestraRevista Este es un artículo publicado en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de junio.  Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.

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