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Excombatientes que confeccionan paz llegan a Colombiamoda con sus creaciones

Dejar atrás su militancia en la antigua guerrilla le permitió reencontrarse con sus orígenes para volver a ser artesano y tejer mochilas y hamacas con un propósito de paz.

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Foto: EFE.

Cambiar armas por máquinas de coser para confeccionar paz tiene a excombatientes de las Farc exhibiendo sus creaciones en la feria Colombiamoda + Colombiatex 2022, que este martes, en su primera jornada, propagó un mensaje de moda consciente en sus pasarelas y estands.

Solo basta con caminar algunos metros por el pabellón principal de esta feria en Medellín para toparse con el letrero “RENA-C la moda tras el acuerdo final” y una colorida exhibición de prendas que guardan historias de perdón, redención y superación.

Entre vestidos, blusones y faldas, que fueron confeccionados por firmantes del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y la extinta guerrilla de las FARC, se mueve Ana Delsy Rodríguez mientras da detalles de los diseños traídos desde la aldea Charras, de San José del Guaviare, un municipio lleno de historias de resistencia por el conflicto.

“Confeccionamos prendas llenas de paz y amor”, dijo a Efe Ana Delsy, la coordinadora del taller de confección.

Ejercicio de reconciliación

Entre sedas y linos ha cosido algunas heridas como maestra de costura de un grupo de exguerrilleras en un ejercicio de reconciliación que hoy da frutos con su aparición en Colombiamoda, como parte la Red Nacional de Confecciones por la Paz (RENA-C), la responsable de las 31 iniciativas productivas visibilizadas en la feria.

“Fui víctima de ellos. Me secuestraron. Eso es lo bonito de esto, que ahora podemos trabajar juntos en comunidad. De eso se trata la reincorporación. No miramos al pasado y solo nos fijamos la meta de seguir adelante”, afirmó la mujer, integrante del proyecto “Marco Aurelio Buendía”.

Para ella, es “incalculable” la dimensión que tiene mostrar en una plataforma latinoamericana “la capacidad que tienen aquellas personas que en algún momento tomaron un arma y estuvieron en la selva”. Da fe que solo quiere “trabajar por la paz”.

Como reincorporado de las FARC, lo mismo opina Oscar Ortega, que viene del “corazón de los Montes de María” con artesanías del municipio de San Jacinto, del departamento de Bolívar (norte), elaboradas dentro del proyecto productivo Artesapaz.

Dejar atrás su militancia en la antigua guerrilla le permitió reencontrarse con sus orígenes para volver a ser artesano y tejer mochilas y hamacas con un propósito de paz.

Estar en un escenario de moda sirve, a su modo de ver, para que “la gente nos vea y sepa qué estamos haciendo después del proceso de paz. Que sepa que sí queremos contribuir y que tenemos mucho que aportar a la sociedad. Somos capaces de esto y de mucho más, pero queremos que haya más apoyo del Estado”, expresó a Efe.

Este tipo de historias habitan en los más de 30 talleres que hoy existen en 16 departamentos de Colombia, donde firmantes de la paz trabajan junto a víctimas del conflicto y miembros de la comunidad.

Tejiendo paz en la pasarela

En la pasarela también hubo espacio para confeccionar reconciliación y dar nuevas oportunidades con “#SUMATUVOZ Tejiendo Paz”, la pasarela que abrió oficialmente los desfiles de la feria, con los diseños de la colombiana Beatriz Camacho para rechazar la violencia contra la mujer e invitar a través de las prendas “a volver a la raíz, a ser mejores seres humanos, a la igualdad”.

Las creaciones de Camacho fueron realzadas por un “tote bags”, un símbolo del poder femenino que elaboró la diseñadora junto con mujeres excombatientes del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Icononzo, en el departamento del Tolima.

“Esta colaboración me permitió ver a las excombatientes a los ojos y sentirlas como mis colegas, nos unimos para decirle no a las violencias contra las mujeres, y poder invitar a todas las personas a sumar sus voces”, comentó Camacho.

Más que un desfile fue un performance, al que asistieron unas 1.200 personas, en un momento de moda con mensaje social, que se gestó entre estampados ilustrados a mano, bordados, flecos y una paleta de color con azules, verdes profundos, vinos y otros tonos tierra. 

EFE.

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