Manteniendo la promesa de brindar “capital ahora, para crecer ahora”, la compañía se renueva con el objetivo de garantizar el acceso a financiamiento a más empresas. KLYM busca mantenerse como líder del ecosistema Fintech ofreciendo soluciones de fácil acceso a través de nuevas tecnologías como Big Data e inteligencia artificial.
La Fintech líder en soluciones de capital de trabajo para pequeñas, medianas y grandes empresas, anunció su cambio de marca a KLYM, buscando llegar a nuevos mercados y generar alianzas estratégicas con más bancos y otros fondeadores. Con esto buscan propulsar empresas en países como Estados Unidos, Brasil, México, Colombia, Chile e incluso China.
“Buscamos una marca potente, clara y poderosa, que nos permitiera continuar dándole solidez a nuestra empresa y acompañar a nuestros clientes de una forma más cercana. Después de varios meses de estudios, propuestas e investigación, sabemos que KLYM recoge estos ideales que obedecen a la necesidad de tener un alcance que va mucho más allá de Latinoamérica”, afirmó Diego Caicedo, CEO y cofundador de KLYM.
Desde el inicio de sus operaciones en 2018, KLYM ha desembolsado más de 480 millones de dólares y ha apoyado a más de 2.000 empresas a obtener liquidez inmediata y segura para seguir creciendo. Todo esto es posible gracias a sus productos de anticipo de facturas online como el Factoring y el Confirming porque, al usar este tipo de soluciones, las empresas pueden adelantar el pago de sus cuentas por cobrar.
Además de estas dos soluciones de capital de trabajo, KLYM también ofrece liquidez a través de facturas por medio de su línea de crédito renovable, un cupo que las empresas pueden pagar por medio de las facturas que emiten.
Las empresas que acceden al portafolio de servicios con KLYM obtienen desembolsos en un plazo máximo de 24 horas, puesto que todos los procesos se hacen de forma online. Esto permite que ahorren tiempo, costos y desgastes operativos.

“Entendiendo el sistema tradicional financiero, en KLYM nos dedicamos a desarrollar las capacidades para entregar mayores posibilidades a las empresas en su proceso de crecimiento. Así nos hemos convertido en el propulsor y posibilitador de fortalecimiento de las empresas en países como Colombia y Chile”, menciona Juliana Cadavid, Chief Commercial Officer de KLYM.
KLYM cuenta con una plataforma data-driven, que brinda una visión 360 de evaluación del riesgo, lo suficientemente robusta para monitorear el riesgo de sus clientes en tiempo real y dar una respuesta en 30 minutos. Gracias a esto, las compañías minimizan su operatividad al no tener que realizar largos procedimientos o papeleos, obteniendo una solución a la medida de sus necesidades.
Sumado a esto, KLYM está habilitada como sistema de negociación en RADIAN, la plataforma de la DIAN que permite el registro, consulta y trazabilidad de las facturas electrónicas de venta como título valor. Esto hace que las empresas que operen con KLYM obtengan toda la gestión que esto requiere, sin ningún costo adicional.
“Desde la implementación del piloto de la plataforma RADIAN, nos hemos apropiado de sus capacidades técnicas, conociendo en detalle el funcionamiento de esta herramienta implementada por la DIAN y sacando el mayor provecho para el beneficio de nuestros clientes y que así logren ser más eficientes y ágiles. Lo que antes les tomaba días, ahora les toma segundos para que se enfoquen en hacer crecer sus negocios sin importar si son pequeñas, medianas o grandes empresas”, agrega el CEO y cofundador de KLYM, Diego Caicedo.
Con su cambio de marca, KLYM no solo llega a más países, sino que además está diversificando sus servicios de anticipo de facturas, confirmando su liderazgo en el sector Fintech de la región.
Una de las grandes preguntas es qué tan abierto está el mercado a tecnologías como Big Data o inteligencia artificial desde las Fintech, grandes empresas, proveedores y emprendedores. El panorama es positivo para la región y empresas como KLYM consideran que se consolidarán como un líder mundial en financiamiento de las cadenas de suministro gracias a estas herramientas.
El poder de los datos
Según Alejandro Betancourt, Head of Data en KLYM, el panorama actual de los datos y la inteligencia artificial ya es una realidad, puesto que, la mayoría de las personas usan una gran variedad de herramientas que al final del día procesan una enorme cantidad de datos a los usuarios finales. El experto en data señala que, por primera vez en la historia, el sector financiero se está enfocando en mejorar la experiencia digital para el sector empresarial, teniendo en cuenta la experiencia de usuario, los datos, la tecnología y la inteligencia artificial.
“En el ecosistema Fintech estamos usando inteligencia artificial. Por un lado, las empresas de toda la vida (o tradicionales) que buscan cómo capturar, procesar y usar los datos para generar valor en su operación. Por otro lado, las empresas nativas digitales que ponen los datos en el centro. Y también están los emprendedores, quienes monitorean cifras y datos todos los días para saber cómo van las ventas o el engagement de las redes sociales para tomar mejores decisiones. Todo esto hace parte de un ecosistema que ya está listo para ser usado, ayudando a las empresas a generar valor con la información”.
El Head of Data de KLYM dice que todas las empresas, sin importar su tamaño, les sacarán provecho a los datos, aunque recalca que es común que se presente una narrativa equivocada en donde las grandes empresas se ven amenazadas por una start up, cuando en realidad se presenta un factor sinérgico de colaboración de cara a la transformación digital.
En esa línea, el equipo de KLYM subraya que herramientas como la inteligencia artificial solo tendrán el valor suficiente cuando sean democratizadas, para que todos los datos no se queden en las empresas con capacidad de invertir. Por eso señalan que hay tres caminos para lograrlo:
- Hacer desarrollos inhouse.
- Apalancarse en un tercero.
- Usar herramientas que incorporen la IA (Inteligencia Artificial) para que quienes usan tecnologías como las de KLYM no las vean como algo extraño, sino como un elemento cotidiano.
Sobre la transformación de la marca, Alejandro Betancourt dice que KLYM “es la misma empresa, pero con un contexto mucho más potente. Parte de lo que este cambio busca es posicionar a la empresa para que trascienda fronteras y así podamos llegar a todos los países con nuestros productos, lo que nos permite potencializar a nuestros clientes desde cualquier lugar del mundo”.