Sylvia Escovar es una mujer de empresas. Hoy no solo tiene un lugar en la Junta Directiva de Sanitas, también pertenece a la línea de mando de otras compañías en distintos sectores, tales como Bancolombia, Organización Corona, Terpel y es presidenta de la junta directiva de la petrolera GeoPark.

La sostenibilidad pasó de ser uno de los puntos olvidados de las agendas empresariales a ser uno de los más críticos para tener éxito. El mundo demanda que las organizaciones sean más responsables con el entorno, con las comunidades en las que operan y con la sociedad en general. 

Y en esa tarea urgente, los líderes empresariales desempeñan un rol fundamental, como agentes de cambio dentro y fuera de sus oficinas, involucrándose con los temas que son prioridad atender en materia ambiental, social y económica. 

Así lo plantea el informe “El activismo del CEO como palanca para la sostenibilidad”, de la consultora LLYC y Forbes Latam, en el que destaca el papel de los directivos para conectar con las necesidades de los grupos de interés. Ejemplo de esta clase de activismo es la líder empresarial Sylvia Escovar Gómez.

Consulta el informe completo: El activismo del CEO como palanca para la sostenibilidad

Escovar es una mujer de empresas. Hoy no solo tiene un lugar en la Junta Directiva de Sanitas, también pertenece a la línea de mando de otras compañías en distintos sectores, tales como Bancolombia, Organización Corona, Terpel y es presidenta de la junta directiva de la petrolera GeoPark. 

“Por eso digo que tengo una influencia grande”, dice en entrevista con Forbes Colombia. Desde que estuvo a cargo de Terpel, una de las compañías más grandes del país y del sector de distribución de combustibles, comprendió que el tema de la sostenibilidad debía ser una prioridad para el sector privado, y ese propósito la ha movido durante todos estos años. 

¿Cómo promueve la sostenibilidad dentro de las juntas directivas a las que pertenece?

No es solo influir dentro de una compañía que uno lidera, sino poder impregnar a todas las compañías donde uno esté y a toda la gente que lee cuando escribo de esa necesidad de pensar en la importancia de los temas de sostenibilidad. 

En los temas de sostenibilidad, yo he hecho mucho énfasis en la equidad de género. Cuando trabajaba en el sector público no sentía esa diferencia tan grande que existe en el sector privado, que yo personalmente creo que es por el tema de cuotas que hay en Colombia para los cargos públicos. Y cuando entré al sector privado y vi esa diferencia que hay, donde el liderazgo de las mujeres cada vez es mayor, pero sigue siendo muy inequitativo, empecé a decir: “No, yo soy esa voz”.

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Algún día estaba haciendo una presentación de Terpel y cuando me bajé del escenario, encontré más mujeres que me hablaban sobre lo inspirador que era ver a una mujer hablar desde la voz de una líder de la segunda compañía más grande del país, que del tema técnico del que yo estaba hablando. Ese día dije que mi responsabilidad en este mundo no es simplemente el hecho de liderar bien una compañía, sino de liderarla con unos valores que lleguen a sacar estos temas a flote, es decir, que de esto se hable y se haga conciencia. 

Y alrededor del tema de equidad de género, también surge el tema de cómo cuidamos el planeta que es lo más importante. ¿De qué nos vale hacer empresas súper rentables, si estamos acabando con el planeta en la mitad?

Tenemos que ser muy conscientes de que nuestros retos adelante como empresarios se han agrandado un montón y que la empresa es simplemente un factor más de esta sociedad donde lo más importante es cuidar el planeta, porque es el sitio que habitamos como personas, como familias, como empresarios. 

Los temas de sostenibilidad se volvieron en mi vida casi que una razón de ser, una razón de trabajar en las compañías y por eso me alegra tanto estar influyendo ya no en una, sino en varias compañías.

¿Por qué enfocarse en la equidad de género?

Es que los cargos no tienen género y resulta que para algunas personas en esta sociedad sí es así. Entonces, si tú vas a trabajar en el sector petrolero, en una fábrica o en el campo, debes ser hombre; como si de verdad los cargos trajeran por delante el género, y eso no es así, menos en un mundo donde las diferencias que uno pudiera encontrar entre hombres y mujeres, como la estatura o la fuerza, se han visto compensadas a lo largo de los años por la tecnología. Ya ni un hombre ni una mujer tienen que alzar un tanque de lubricantes, eso lo hace un robot. Cada vez es menos justificable que un cargo tenga género.

¿Qué tan relevante es la sostenibilidad para las empresas en las que tiene influencia?

Hay sectores donde tradicionalmente hay más mujeres. En Sanitas es muy poco lo que uno debería hablar de equidad de género, debido a que 70% del personal de la compañía son mujeres, porque a lo largo de la historia en el tema de servicios las mujeres han estado muy involucradas. Sin embargo, cuando uno ve no solo el número de mujeres, sino el cargo que tienen dentro de las organizaciones, no siempre se da que estén en los altos cargos, y de nuevo Sanitas es bastante ejemplo, porque gracias al CEO global que ha propendido porque las mujeres estén en altos cargos, no solo el 70% son mujeres, sino que casi el 50% están en las líneas de de mando.  

En las otras compañías se ha ido avanzando, uno ya ve más conciencia sobre estos temas. Creo que ha servido muchísimo definir todos los ESG y que en los temas de buen gobierno se pida como cuota el tener más mujeres en las juntas directivas, se premie que haya mujeres liderando las organizaciones, o desde lo ambiental se miden las emisiones.  

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En Bancolombia una de las cosas que nos presentaban era cómo estaban midiendo a los clientes y cómo  los factores de sostenibilidad formaban parte de la calificación que les daban a los clientes para otorgar créditos y definir las condiciones con las cuales se les presta.  

Todas las organizaciones en todos los sectores hemos ido avanzando mucho en la consciencia de los temas de sostenibilidad. Y hay mucho en lo que avanzar también.

Es una urgencia… 

Yo le decía nice to have. La gente decía: “sí, nice to have más mujeres, no contaminar”; ahora es primordial que esas cosas se den y que se midan y todos estos estándares de buen gobierno se están aplicando en las compañías. Hoy a las empresas que están o transan en la bolsa en Colombia, Nueva York o Londres, se lo exigen, sin eso no pueden estar ahí. Esos son indicios de cómo todos vamos hacia allá. 

En el caso de GeoPark, desde afuera y al ser una petrolera tiene esa imagen de que es contaminante y no es verdad, para ellos los temas de sostenibilidad son primordiales. Y a eso tenemos que llegar, a que esas compañías que uno considera que no contribuyen con la sostenibilidad del planeta sean las primeras que lo hagan, es un cambio paradigma muy grande.

¿Cómo promueve la sostenibilidad dentro de las juntas directivas a las que pertenece?

En la junta directiva uno no está en el día a día, pero puede hacer que en la agenda de las conversaciones no se hable únicamente del tema financiero, que es lo que tradicionalmente se lleva a las juntas, sino que empiece a haber temas de sostenibilidad. Mi forma de poner el tema es a través de las preguntas; es decir, si van a tocar cualquier tema laboral, indagar en cuántas mujeres hay, qué porcentaje de las mujeres están en el comité ejecutivo o qué estamos haciendo para reciclar en la compañía. 

Esas preguntas hacen que uno comience a referirse a los temas de sostenibilidad sin que sea algo taxativo, sino que la gente empieza a pensar en ellos como temas que son relevantes para las personas que llevan la estrategia de la empresa. Si desde ese nivel se piden informes sobre los temas de sostenibilidad, eso se vuelve cultura. 

Quisiera hacer un llamado a que todas las empresas dentro y fuera de Colombia sientan que no son unos tornillos ni un edificio ni unas máquinas. Las empresas somos unas personas, y esas personas a veces estamos adentro de la empresa y otras veces estamos en nuestra casa. Somos parte de una sociedad y lo que uno hace dentro de las empresas se lleva fuera de ese ámbito; si uno empieza a generar estas formas de conducta sostenibles dentro de las organizaciones, luego es mucho más fácil que la sociedad entera se vea impregnada por ellas.

Hay que ver lo potente y lo poderoso que es lo que uno puede hacer dentro de la empresa, no solo por el impacto que esta tiene directamente, sino por las miles de personas que trabajan en ella y que salen con un chip diferente, a vivir el mundo de una forma más sostenible.