Mientras mira hacia el futuro, se siente preparado para continuar haciéndose un nombre en el mundo de las carreras.
Sebastián Montoya es un joven y ambicioso piloto de carreras, actualmente compite en la Fórmula Regional Europea (anteriormente conocida como Fórmula Renault). Con solo 17 años, Montoya ya está causando sensación en el mundo de las carreras.
“Este año me ha hecho darme cuenta de que soy lo suficientemente rápido y bueno”, dijo Montoya en una entrevista con Forbes. “Busco tener un equilibrio entre la confianza y mi talento. No tengo un auto en el que a uno le guste trabajar, sino que le enseñe a uno adaptado. Eso me ayudará para el próximo año”.
La dedicación de Montoya a su oficio es evidente en su rutina diaria. “Es una vida muy dura”, dijo. “Me despierto a las 5 de la mañana, hago el gimnasio, estoy en el simulador durante horas, luego tengo hambre y sed. Lo que tengo que hacer para subirme a un auto lo hago”.
Incluso durante la temporada baja, Montoya se prepara constantemente con su equipo. “No puedo conducir en muchos países”, dijo. “Soy el único menor del equipo, en algunos lugares me tiene que llevar uno de los pilotos. Viajo mucho, no me dejaron entrar a un evento porque no tenía 21 años, y el otro día tuve que estar 8 horas en un aeropuerto de Nueva York”.
A pesar del horario exigente, Montoya sigue comprometido con su educación. Actualmente está en su último año de escuela secundaria, al cual asiste de manera semi-presencial y le interesaría estudiar ingeniería mecánica.
Montoya proviene de una vena automovilística, siendo su padre el famoso piloto colombiano Juan Pablo Montoya. “Mi papá es coach y al mismo tiempo corredor de autos, es muy divertido”, dijo Montoya. “Es mi compañero y mi amigo. En el gimnasio somos competitivos”.
Además de español, Montoya también habla inglés e italiano. Este año, junto se unió como embajador de la criptomoneda Unicoin, junto con su padre. “Es como el nuevo negocio de los jóvenes”, anotó Montoya. “Es interesante la propuesta de dividendos y regalías que tiene la moneda. Hemos regalado 100 monedas únicas”.
A pesar de la feroz competencia en la pista, Montoya mantiene buenas relaciones con sus compañeros de carrera. “Somos rivales en la pista, pero sabemos reírnos y prepararnos juntos”, afirmó.
Mientras mira hacia el futuro, se siente preparado para continuar haciéndose un nombre en el mundo de las carreras. Con su talento, dedicación y el fuerte apoyo de su familia, seguramente su nombre sonará aún más en los próximos años.
