Con más de US$30 millones transados anualmente en su plataforma, BloomsPal es un marketplace que busca reducir la fricción y eliminar a los intermediarios entre los productores y los compradores de alimentos.

Según la FAO, por cada dólar que en promedio gasta un consumidor en un supermercado al productor le llegan menos de 10 centavos de dólar, lo cual arroja una intermediación superior al 90%.

Con el ánimo de reducir al mínimo esa fricción o intermediación que no agrega valor, Danilo Miranda y unos socios crearon BloomsPal, una startup que hace poco recibió el premio a la mejor empresa en la categoría de e-commerce transfronterizo, por parte de Analdex y ProColombia. 

“Vengo de una familia que ha trabajado en el sector agropecuario por muchos años y nos dimos cuenta de que existe una brecha entre los compradores y los productores”, dice el CEO de BloomsPal.

Para Miranda, uno de los principales desafíos del sector agrícola es que los productores están desconectados de las cadenas globales de valor y quedan en manos de los intermediarios.

La startup opera como una red de negocios internacional y un marketplace B2B que conecta a compradores agrícolas de EE. UU, Australia, Japón, la Unión Europea, Canadá, Panamá y Chile -como mayoristas, supermercados, retail, tostadores de café, etc- con productores a través de la tecnología y les ayuda en sus procesos logísticos y de posicionamiento de marca. 

Con unos US$30 millones transados anualmente, BloomsPal impacta a más de 1.500 productores  en Colombia, Ecuador, Costa Rica y EE. UU. y a compradores en más de 30 países que hacen tranding en la plataforma a diario. 

“Somos como una especie de LinkedIn agropecuario donde uno entra y ve el perfil del productor, quién es el dueño, la altura de la finca de donde proviene el producto y la información técnica de los cultivos”, explica Miranda. 

La empresa -que emplea a unas 30 personas- ya es rentable y a la fecha ha levantado financiación de ángeles inversionistas. 

En cuanto al modelo de negocio, BloomsPal toma una comisión por cada venta aunque Miranda señala que se trata de un porcentaje pequeño que no afecta el precio final de los bienes que se negocian. 

“Una vez nos ‘pegamos’ al comprador, él comienza a comprar más y a pedir más. Nos convertimos en su plataforma oficial de compra, sabemos las variedades que compra, las cantidades, precios y lo conectamos con proveedores”, señala.

De cara al futuro, Miranda señala que el objetivo es aumentar la base de clientes y contar con productores  en Perú, Chile, Brasil, Kenia y Etiopía.