La medida fue criticada por los ex ministros Alejandro Gaviria y José Antonio Ocampo, quienes advirtieron el riesgo de un colapso en el sistema de salud.

La Superintendencia de Salud confirmó la intervención de EPS Sanitas luego de que esta acumulara deudas por encima de los $2 billones, lo que según el gobierno estaba poniendo en riesgo la prestación del servicio de salud a sus 5,7 millones de usuarios. 

“La intervención tiene como objetivo corregir ciertas situaciones que requieren atención lo más pronto posible, especialmente para beneficio de los más de 5 millones de mujeres, hombres, adultos mayores, adolescentes y niños afiliados a esta EPS. Por tal razón, nuestro mensaje de hoy es de tranquilidad”, dijo el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.

Luis Carlos Leal, superintendente de Salud, señaló que “es importante dejar claro que esta decisión no afecta para nada a los afiliados de la EPS, que van a continuar afiliados a esta EPS, que en ningún momento se va a dejar de prestar los servicios de salud y que los usuarios y los prestadores van a tener la garantía de que su funcionamiento va a continuar de una manera adecuada”.

Sobre la intervención, el presidente, Gustavo Petro, dijo que el gobierno tiene la obligación de salvar el sistema de salud, y la vida de los colombianos. 

“El actual sistema como desde hace años se venía denunciando desde diferentes instancias de control administrativo, judicial y politico, extrajo recursos públicos por decenas de billones de pesos que no se invirtieron de acuerdo a la ley y se perdieron, y debemos de actuar de acuerdo a la ley y la constitución y con decisión”, señaló.

Pero la decisión no fue bien recibida por ex ministros del actual gobierno, como Alejandro Gaviria y José Antonio Ocampo, por expertos y los pacientes de la EPS.

El primero, que fue ministro de Salud durante el gobierno de Juan Manuel Santos, se refirió a lo que llamó la inminente destrucción del sistema de salud.

“El sistema de salud de Colombia ha sido el avance social más importante de nuestro país desde la Constitución de 1991. Ahora, por decisiones caprichosas y desafueros que incluso vienen del propio presidente, estamos ante su inminente destrucción”, dijo Gaviria en un video en la red social X.

Por su parte, Ocampo señaló que la respuesta al fracaso de la reforma a la salud, que el gobierno fue incapaz de concertar, no es apoderarse del sistema, primero de la Nueva EPS y ahora de Sanitas. 

“El gobierno es incapaz de manejar el sistema. Se necesita un acuerdo con los agentes de las principales EPS para evitar la crisis total del sistema, que sufriremos todos los colombianos”.

Con la intervención de Sanitas, que cuenta con más de 5,7 millones de usuarios, el gobierno asumió prácticamente el control del sistema de salud y casi la mitad de los usuarios (más de 25 millones), teniendo en cuenta las EPS intervenidas y los afiliados a la Nueva EPS. 

Tras la intervención, serán removidos de sus cargos al representante legal, la Junta Directiva de la EPS y la Asamblea de accionistas. Y el gobierno designó un interventor que “ha tenido intervenciones previas de manera exitosa y recuperación de hospitales públicos que hoy prestan servicios de calidad a la población”.