Estos hermanos se arriesgaron a dejar sus carreras para dedicarse a fabricar cervezas de chocolate, jengibre y limón, su innovación los llevó a tocar el campanazo en la BVC y preparar exportaciones a Estados Unidos.
Muchas historias de éxito inician con un sueño y muy poco presupuesto, la historia de Bruder no es la excepción. Héctor y Julián Martínez Borda son ingenieros químicos que se enamoraron del arte cervecero en un intercambio estudiantil en Europa, cuando volvieron a Colombia iniciaron sus carreras profesionales y aunque tenían un futuro prometedor, se inclinaron por explorar con este producto
Iniciaron en un patio de ropas, elaborando cerveza artesanal con técnicas aprendidas en el Viejo Continente, como todo proceso creativo fue un constante prueba y error. De lunes a viernes Julián trabajaba en una importante empresa del sector químico y Héctor estudiaba una maestría en ingeniería de alimentos; tenían reuniones, enviaban reportes y asistían a clase; el fin de semana se dedicaban a su más grande pasión.
No era un negocio, era un hobbie, tuvieron tiempo de divertirse explorando. Bruder hoy tiene cervezas de chocolate, jengibre, maracuyá, limón, café… son 25 sabores con registro Invima que están disponibles a la venta. Los hermanos jugaron a ser cerveceros durante un año y medio, después ya no fue un juego y se convirtió en negocio.

En ese momento sabían que tenían un producto ganador en las manos, pero era lo único que tenían y dejar sus carreras era un salto al vacío, aún así, lo hicieron. Al inicio de la década del 2010 ya estaban dedicados 100% a su pasión. El primer hito fue dejar aquel patio de ropas para trasladarse a un pequeño punto de venta y hacerlo funcionar.
Aunque para la época el negocio era pequeño, el sueño nunca lo fue. Los hermanos tienen como referente la cervecería artesanal más grande del mundo y allí le apuntan, por eso llevaron su producto a los más prestigiosos concursos de Europa, desde 2013 ganaron su primer reconocimiento y hoy ya acumulan 14 premios internacionales en Francia, Bélgica, Estados Unidos y Londres, atesoran los galardones más importantes de la industria cervecera.
La expansión se dio de manera orgánica, hoy tienen 10 puntos de venta principalmente en Cundinamarca, Boyacá y Tolima y ya tienen marca registrada en Estados Unidos, permisos de exportación y están tramitando licencias de importación en EE.UU. y Panamá.
El último hito de la compañía fue convertirse en la primera pyme colombiana en emitir acciones preferenciales en el mercado de capitales, recibieron una inyección de $500.000 millones de pesos solo la primera hora de la emisión, “pensamos que ese sería el recaudo de todo el día”, reconocieron los hermanos en entrevista con Forbes horas después de tocar el campanazo. También aseguran que no será la primera vez que pisen la Bolsa de Valores de Colombia (BVC).
Estos emprendedores tienen grandes metas y un mercado por conquistar. En Colombia la cerveza artesanal tiene solo 0,5% de la participación en la industria, en países como México y Argentina la cifra llega al 4% y en países de Europa puede llegar hasta el 10%. “Tenemos una oportunidad de crecimiento enorme”, dicen. En el país el mercado artesanal ha crecido a tasas de 30% promedio anual en los últimos años, esperan que con su nueva capitalización -y el crecimiento de algunos competidores bien posicionados como Tres Cordilleras, La Sultana y Mela’s- el segmento alcance una participación de mercado del 2% en los próximos cinco años.

En Estados Unidos, el 70% de los menores de 25 años no han probado una cerveza industrial, pues apuestan por la calidad y la originalidad de las artesanales. Bruder le apunta a ese público con un producto único, espacios modernos y una oferta gastronómica en la que brillan los platos vegetarianos y veganos.
Por ahora, con el nuevo capital invertirán en más tecnología para su fábrica, van a construir y consolidar un centro logístico que les permita surtir los 46 puntos de venta que esperan tener en cinco años y van a potencializar los canales de distribución ya existentes. En tres años van a dar a modo de dividendo el 35% de sus utilidades.
Los fundadores de Bruder aseguran que “esta será su etapa de crecimiento más relevante”, y están listos para dar la talla a esa transformación con una oferta innovadora desde la cerveza hasta el menú.
