De acuerdo con el exministro colombiano, será necesario el aumento de inversiones en redes de transmisión y en la gestión de la demanda.

A medida que el mundo se mueve hacia la electrificación, aumentando la demanda de energía eléctrica, los países deben estar proyectando el aumento de las inversiones en redes de transmisión, afirmó Diego Mesa, exministro de Minas y Energía de Colombia y miembro visitante Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia.

“Una de las grandes transformaciones va a ser las redes de transmisión porque hay que incrementar la inversión para hacer muchas más redes y hacer gestión efectiva de la demanda”, dijo Mesa a Forbes el miércoles durante el Innovation Summit de Schneider Electric en Bogotá.

Mesa resaltó que “todas las regiones y todos los países tienen una velocidad diferente de transición. América Latina tiene varias de las matrices más limpias del mundo”.

Este hecho se refleja en las cifras como que “Colombia tiene un 83,4% de energías limpias, y Brasil alcanza el 92%. Esto representa una ventaja significativa respecto al promedio global, donde el principal emisor es el sector eléctrico”.

El avance en energías renovables no convencionales ha sido notable, con ejemplos como “lo que han hecho Chile y Uruguay en los últimos 15 años es importante”, según Mesa.

Sin embargo, también reconoció que hay áreas de oportunidad, especialmente en la movilidad.

“Hay espacio en movilidad y, sabiendo que tenemos una matriz de energía limpia, hay que hacer grandes esfuerzos. Chile y Colombia tienen las flotas más grandes del mundo después de China. Ya estamos viendo movilidad eléctrica masiva en la región, lo mismo movilidad individual”, señaló.

Una de las principales preocupaciones de Mesa es cómo la política pública puede facilitar la inversión del sector privado en esta transición.

“La región está sabiendo aprovechar sus ventajas. Hay que ver cómo la política pública habilita al sector privado”, enfatizó.

La digitalización también juega un papel crucial en esta transición.

Mesa destacó que “el tema digital le pone un peso a la transición, los data centers que se están construyendo van a demandar mucha más electricidad. Hay que asegurarse de que, a medida que crece la demanda de energía, esta se gestione de manera sostenible. Se va a demandar casi tres veces la energía de la actualidad en los próximos 20 años solo por la electrificación”.

En cuanto a los desafíos financieros, Mesa mencionó que “el principal desafío va a ser un tema de inversión y de costos. Los costos de la tecnología han caído, pero eso sirve si el costo del capital es competitivo. El costo del capital está muy por encima de economías avanzadas, y eso es una gran barrera para una electrificación más acelerada”

Desde la perspectiva de Mesa, América Latina tiene el potencial de liderar en energía limpia, pero esto requerirá un enfoque concertado entre gobiernos y sector privado para superar las barreras existentes.