Desconocimiento y estigmatización son las grandes barreras que enfrentan miles de personas que sufren de alguna enfermedad mental, esto ha provocado un aumento en el consumo de fármacos con y sin fórmula médica y de casos de suicidio. ¿Cómo tratar un tema del que muchas veces no se habla?
El 28 de octubre de 2023, 18 días después del Día Mundial de la Salud Mental, el mundo recibió una trágica noticia: Matthew Perry, el querido actor que le dio vida a Chandler Bing en una de las series más populares de los 90, ‘Friends’, fue encontrado sin vida a los 54 años en su casa de Los Ángeles. La noticia causó una tristeza colectiva entre sus fanáticos y dejó varios interrogantes en el aire.
Meses después y gracias a las investigaciones correspondientes, las autoridades encontraron que Perry fue víctima de una red de narcotraficantes liderados por Jasveen Sangha, o “la reina de la ketamina”, como era conocida en la informalidad. El grupo, que algunos medios apodaron como “médicos sin escrúpulos”, estaba conformado por profesionales de la salud que se encargaban de tramitar y hasta falsificar órdenes médicas para acceder y comercializar este tipo de sustancias.
El Child Mind Institute explica que la ketamina es un medicamento que se ha utilizado como anestésico durante 50 años y que recientemente ha causado interés entre la comunidad médica gracias a sus beneficios para tratar personas con depresión que no responden a otra clase de tratamientos. Sin embargo, la ketamina comercializada en el mercado informal también actúa como una droga alucinógena con efectos que duran entre 45 y 90 minutos, en países como Estados Unidos su abuso es un problema de salud pública e ilegalidad.
“No todos los medicamentos que se formulan para las enfermedades de salud mental generan adicción, de hecho es una minoría. Los que generan adicción deben ser formulados por un médico especialista en psiquiatría, no se debe tomar más de la dosis formulada y hay que asistir a los controles para saber con qué frecuencia debe tomarlos. Para una persona que ya tiene antecedentes de abuso de sustancias como el alcohol, la nicotina o psicoactivos, lo ideal es evitar el uso de estos medicamentos”, explicó el Dr. Óscar Mauricio Castaño, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.
El actor de ‘Friends’ declaró en varias entrevistas e incluso publicó un libro sobre su lucha contra las adicciones, Perry aseguró no recordar años enteros de grabación de la serie por estar bajo el efecto de diferentes sustancias, sus compañeros de elenco también han hablado en algunas ocasiones de la problemática que vivió. El tratamiento que estaba recibiendo Perry no era el adecuado y bastó con una dosis mal administrada para acabar con su vida.

La importancia de tratar a tiempo
Casos como el del actor pasan a diario por múltiples factores, el más importante: la estigmatización de las enfermedades mentales, por miedo a ser juzgados o señalados los pacientes optan por no hablar sobre su condición, no buscan ayuda profesional o entre sus familiares y acuden a la automedicación u otros métodos -que pueden ser letales- para sobrellevar su condición.
Además de tener la capacidad de hablar de nuestras propias situaciones hay que estar alerta para identificar si algún pariente cercano o amigo está pasando por una situación que deba ser tratada. El Dr. Castaño explica que hay que prestarle especial atención a las personas con “factores de riesgo” como antecedentes de abuso sexual o físico, maltrato, depresión, ansiedad, exposición a la guerra o al conflicto armado, experiencias en algún desastre natural y otra clase de eventos traumáticos.
Para poder buscar ayuda, es importante saber identificar estas enfermedades. El experto habla de síntomas como “dificultad en la conciliación del sueño, pérdida de interés por las actividades que normalmente nos gustan hacer, pérdida de energía, bajo estado de ánimo, tristezas prolongadas, entre otros”.
El problema es que muchos acuden a soluciones temporales que alivian los síntomas de alerta pero no atacan el problema de raíz. Carmen Silva, Senior Consultant de Euromonitor International, destacó que hay “un incremento del consumo de ayudas al sueño, destacando entre ellas opciones como Melatonina. Un cambio interesante es que estos productos, tradicionalmente orientados a adultos, ahora están emergiendo en formatos para niños”.
La categoría más relevante entre los medicamentos que no requieren fórmula médica son ‘sleep aids’. En la región se vendieron US$171,5 millones, de los cuales US$91 millones se vendieron en Brasil, seguido de México con US$34 millones.

Se destaca Uruguay como el país con más consumo per cápita seguido por Brasil y luego Argentina. “Pero hemos observado un crecimiento de doble dígito de la categoría en moneda local en Chile, Colombia, Brasil, Uruguay, México y Perú, mostrando un increíble dinamismo de estos productos durante 2024”.
Euromonitor también encontró que la categoría de productos para la caída del pelo creció tanto en ventas como en consumidores. La industria ha empezado a desarrollar fórmulas no solo para hombres, las mujeres también empiezan a ser un potencial cliente. Otras moléculas que además se han apalancado como tratamientos para la salud mental son el magnesio, el ginkgo biloba y el CBD. También hay nuevas categorías que se van posicionando en este segmento, por ejemplo, los Omegas que han desarrollado subproductos expresamente orientados a mejorar la salud mental.
La experta señaló que muchas veces los consumidores buscan opciones de venta libre, al tener un acceso limitado a prestaciones de estos servicios de salud. La automedicación, cuando se trata de salud mental, no responde a prevención, sino a un intento de tratamiento ante la falta de orientación médica profesional, aún así, “el potencial de estas categorías se ve frenado por la informalidad de la región, que permite a los consumidores acceder a psicotrópicos a pesar de no tener receta médica, ya sea en el mercado informal, o directamente en las farmacias”, añadió.
Si bien hay muchos medicamentos, vitaminas y suplementos en el mercado -y cada día hay más- es importante buscar ayuda profesional para consumir los fármacos adecuados para cada condición. La automedicación en este caso no es recomendable y puede ser peligrosa, por lo que lo más importante es no acudir al mercado informal para adquirir sustancias sin fórmula médica, ya que estos medicamentos deben tratarse con especial atención y cuidado.
Un problema en crecimiento
Las cifras evidencian un notable aumento en el consumo de tratamientos con o sin fórmula para enfermedades de salud mental, a lo cual se suma el desconocimiento que ha empeorado el problema.
Silva explicó el aumento en el consumo de estos medicamentos. “Durante 2024, la salud mental se ha vuelto uno de los factores primarios que empujan el consumo de ciertas categorías. Esto porque la salud mental del latinoamericano ha empeorado por factores como el cambio climático y los desastres naturales que conlleva, la inestabilidad sociopolítica y temas de seguridad que enfrentan varios países de la región. Ante este escenario, los consumidores buscaron alternativas para enfrentar mayores niveles de estrés y de ansiedad”.
Las curva de muertes por sobredosis de opioides sintéticos en Estados Unidos entre 1999 y 2022 es alarmante, los antidepresivos y los opioides recetados también cuestan un significativo número de vidas en ese país. En 2022 se registraron 107.941 muertes por abuso de sustancias según el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de EE.UU.
Además, los más jóvenes también empiezan a hacer peso en las estadísticas. El Instituto reveló que el 5% de los estudiantes de último grado de colegio reportaron el uso indebido de algún medicamento recetado en 2022, mientras que hay hallazgos que aseguran que los estudiantes -incluso de grados menores- han hecho uso indebido de fármacos como Ritalin, Adderall, OxyContin, Vicodin, anfetaminas, tranquilizantes y sedantes.
Aunque en América Latina la data es más limitada, hay una cifra que indica que la situación también es alarmante: el suicidio. En Colombia, el suicidio aumentó 15,73 % en el primer semestre de 2023 frente al año anterior y la Procuraduría señala a las enfermedades de salud mental como las culpables, pues de los 1,5 millones de pacientes con alguna condición solo 619.488 han recibido diagnósticos.
En México, en 2023, se registraron 8.837 suicidios y desde 2013 al año anterior se pasó de 4,9 a 6,8 suicidios por cada 100.000 habitantes. Este año en Perú se prendieron las alarmas pues cada día se registró en promedio cinco intentos de suicidio. Chile es uno de los países de la región con más suicidios con un promedio de 12,5 muertes por cada 100.000 habitantes -en rangos medio de edad.
La problemática no parece tener una pronta solución. Y si factores como el clima y la economía empeoran la situación, en los próximos años podría haber una ‘explosión’ de enfermedades y trastornos mentales, ante lo cual la única respuesta es la adecuada información y el diagnóstico temprano. Los servicios médicos de psicología y psiquiatría están disponibles en todos los planes médicos existentes. Además, hay fundaciones y ONGs que se encargan de promover información verídica y la ayuda puede estar al alcance de una llamada.
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#NuestraRevista Este es un artículo publicado en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de octubre. Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.
