Previo a la pandemia, Papeles Primavera superó los $80.000 millones en ventas y desde la fecha ha registrado un crecimiento del 80,7% gracias a su capacidad exportadora. Andrea y César Barón, la segunda generación, cuentan su historia empresarial.

El amor que juntó a dos jóvenes que se conocieron en el barrio Meissen, en Bogotá, no solo fue el comienzo de un matrimonio y una familia, sino también de un proyecto empresarial que por tres décadas ha estado en las celebraciones más importantes y en el día a día de miles de estudiantes.

José Agustín Barón y María Nora Ardila, los protagonistas de esta historia, sabían que tenían que iniciar de cero. Ella, que trabajaba en una fábrica textil, y él, un jornalero en la construcción, habían devuelto los vestidos prestados del matrimonio y empezaban su vida juntos. A Barón se le ocurrió utilizar el pago que recibía cada viernes para comprar mercancía y luego venderla el fin de semana; así llegaba al lunes con el doble o triple del dinero que había recibido.

Probó con toda clase de productos hasta que encontró un lote de papel de regalo, cuando la costumbre de envolver los presentes no era tan popular en el país; pero se animó a probar y el resultado no pudo ser más positivo. “Después probaba otras cosas y cada vez que conseguía un nuevo lote de papel de regalo le iba mejor”, cuenta a Forbes César Barón, hijo de la pareja y la segunda generación al frente del negocio.

“Él dijo: ‘Oiga, este producto tiene futuro’”, agrega. Con esta idea en mente, salió a buscar más lotes por fuera de Bogotá, para conseguir inventario, y cuando ya no fue posible conseguirlos, no frenó en su objetivo y mandó a producirlos. Luego el matrimonio compró las primeras máquinas cuando las fábricas ya no suplían su demanda.

Para esa época el negocio estaba en la casa y mientras comían juntos, como solían hacerlo en el desayuno, almuerzo y cena, hicieron un concurso para elegir la marca más bonita. “Mi papá ganó, porque el primer nombre que propuso fue Primavera y hasta ahí llegó el concurso”.

En marzo 8 de 1996 nació oficialmente la marca Primavera. A la empresa la habían bautizado Papeles América y ya habían instalado las máquinas en una pequeña bodega, desde donde ocurría toda la operación. Conforme fueron creciendo, cuenta César Barón, iban ampliando el portafolio de expresión social: ya no era solo papel de regalo, también bolsas de papel y de otros materiales; también las había de todos los motivos, desde Navidad, cumpleaños hasta celebraciones como el día del padre y de la madre.

“Pero era muy marcada la estacionalidad”, recuerda Barón. Esa curiosidad que los caracteriza los llevó a incursionar en nuevas categorías para complementar su línea de productos. Las carpetas de hoja de vida y para oficina fueron los primeros productos que no eran de expresión social y su entrada al mundo escolar.

“De ahí, empezamos a hacer blocks, cuadernillos, cartulinas; todo se podía hacer en la misma máquina y decidimos empezar a producirlo”, dice Barón. No pararon ahí. El siguiente paso fue diseñar cuadernos y fue cuestión de tiempo para que terminaran de expandirse al resto del portafolio para oficina y estudiantes. Fue cuando Papeles América se convirtió en Papeles Primavera, el primer gran cambio de marca para hacerla más multiproducto.

No solo creció la línea escolar; en expresión social, que ya era un mercado más fuerte, incluyeron cajas, peluches, sobres, papeles celofán y holográficos para empacar los regalos, y muchos más.

Ser ‘industriales’

Cuando la casa y las bodegas se quedaron pequeñas llegaron a la zona industrial de Bogotá, hacia el año 2004. “Cuando una empresa pasa de estar en un barrio a una zona como esta, donde éramos los más pequeños, cambia mucho el perfil psicológicamente, tanto de los dirigentes como los colaboradores”. Debían estar a la altura.

Los resultados han validado ese lugar. Hoy la sede en la zona industrial en Montevideo, en Bogotá, tiene 4.000 metros cuadrados y cuentan con un centro de distribución en Funza, que ocupa cerca de 6.000 metros cuadrados.

En 2019, previo a la pandemia, de acuerdo con datos de la Cámara de Comercio de Bogotá, alcanzaron una facturación cercana a los $80.000 millones y desde la fecha han registrado un crecimiento del 80,7% en las ventas, a un ritmo conservador pero sostenido. Asimismo, generan 350 empleos entre temporales y permanentes, en su mayoría mujeres.

Respecto a sus unidades de negocio, el segmento escolar sigue siendo el que más factura en ventas, mientras que en la planta el segmento de expresión social es el más fuerte a nivel de fabricación, pues siguen haciendo la producción directa de esta línea.

En conversación con Forbes, Andrea y César Barón Ardila, la segunda generación al frente de la empresa familiar, señalan que este crecimiento ha sido posible gracias a unos altos estándares de calidad, a la construcción de confianza con los proveedores y a la formalización.

“El primer factor y el más difícil que debería tener cualquier persona que quiera hacer empresa en el país es la formalización. Nosotros estamos en un mercado donde la informalidad es demasiado alta y formalizarnos desde el principio elevó nuestros costos, pero es lo que tiene mayor sentido”, afirma César Barón.

Ambos comenzaron a trabajar en la empresa familiar desde que eran pequeños, cuando el negocio seguía en la casa. Luego se formaron: Andrea en Ingeniería y César en Derecho, para volver y asumir nuevas responsabilidades en la compañía, en un tránsito gradual y orgánico hacia la segunda generación, cuando sus padres José Agustín y María Nora se retiraron.

Nuevas fronteras

José Agustín, un explorador innato, se abrió paso en nuevas regiones. Salía de Bogotá con los productos para venderlos en otras ciudades, como Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y otras de las principales capitales del país. Allí tejía las relaciones directas y comercializaba el producto.

“A medida que iba llegando a estas regiones, la dinámica cambió y ya no éramos nosotros buscando el mercado, sino al revés, aparecían de todos lados pidiendo el producto”, recuerda César Barón. Esas salidas comerciales luego fueron más allá de la frontera nacional y con ProExport llegaron a tentar el mercado en Centroamérica, Ecuador y Venezuela.

Después de superar la pandemia del coronavirus, no tardaron en continuar su internacionalización y abrieron en nuevos países. Hasta la fecha, están presentes en ocho mercados: en todo el territorio de Colombia, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Uruguay.

Este crecimiento también les ha exigido contar con la última tecnología en la producción de papel, así como de una cultura constante de innovación. En la fábrica ubicada en Bogotá, donde se produce la mayor parte de la línea de expresión social, tienen máquinas de impresión y cortado alemanas, las más actuales de su categoría, pero también cuentan con un robusto soporte a nivel de diseño y comercio electrónico.

“La innovación no va solamente hacia la producción, sino también en cómo atendemos a los clientes, cómo vendemos, cómo apalancamos las herramientas que la tecnología nos ofrece para nuestro ecommerce”, detalla Barón.

En esa misma línea, en materia de sostenibilidad han emprendido algunas estrategias, mucho antes de que fuera un tema en la agenda empresarial, tales como el uso de insumos para los artículos de papel que provienen de bosques con certificación de no deforestación. “Estamos en la fase de aprender qué es ser sostenible y cómo desde lo que hace Primavera podemos tener productos más sostenibles y llegar a aplicarlo”.

Para César y Andrea, el sueño hacia el futuro es claro: como la segunda generación de esta empresa familiar se proponen posicionar la marca como la preferida en los segmentos de expresión social y escolar en el país, al tiempo que consolidan su proceso de internacionalización tanto en los mercados donde ya tienen presencia como en los nuevos que esperan abrir. Primavera todavía tiene mucho papel que cortar fuera del país.

#NuestraRevista Este es un recuento de los artículos de nuestra edición de la revista Forbes Colombia de noviembre.  Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.

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