Desde el manejo forestal responsable hasta la energía renovable, la estrategia verde de Smurfit Westrock es hoy un ejemplo de economía circular y competitividad desde Colombia para el mundo.

“Sembrar árboles es sembrar confianza, sembrar futuro. El mejor momento para hacerlo fue hace 20 años, y el segundo mejor momento, es hoy”, afirma Nicolás Pombo, director forestal de Smurfit Westrock, durante el Foro Economía y Negocios Cali y Valle del Cauca 2025.

Durante su participación en el panel sobre sostenibilidad del evento organizado por Forbes, Pombo compartió cómo la compañía, con sede en el Valle del Cauca, ha puesto la sostenibilidad en el centro de su modelo de negocio, demostrando que no se trata de una tendencia pasajera, sino de una estrategia esencial para competir y crecer en los mercados globales.

Una cadena logística más verde desde el empaque

Uno de los puntos clave abordados fue el rol invisible, pero esencial, que juegan los empaques en la cadena de abastecimiento. “Cuando uno compra una fruta o un televisor, muchas veces no piensa en cómo llegó ese producto en buenas condiciones. Eso solo es posible gracias al empaque”, explicó Pombo. Pero no cualquier empaque, Smurfit Westrock fabrica soluciones sostenibles basadas en papel, un recurso natural renovable, reciclable y biodegradable.

Los empaques de la compañía tienen un ciclo de vida diseñado bajo principios de sostenibilidad. Su principal materia prima es la madera de plantaciones forestales comerciales. Son 100% reciclables y parte de una cadena logística propia de recolección. Y al final de su vida útil, su impacto ambiental es mínimo comparado con empaques plásticos o basados en combustibles fósiles.

Smurfit Westrock ha sido pionera en economía circular en Colombia. En 2024, la empresa recicló 217.000 toneladas de papel y cartón, reincorporándolos al ciclo productivo y trabajando con recicladores organizados, generando impacto ambiental y también social.

Además, la compañía está en plena implementación de uno de los proyectos más ambiciosos en energía limpia de la región, una caldera de biomasa que comenzará a operar en 2025 en su planta de Jumbo. Esta infraestructura, con una inversión de US$120 millones, permitirá reemplazar el uso de carbón y gas por residuos orgánicos como corteza, ramas y lodos industriales. El resultado es una reducción estimada de 200.000 toneladas de CO₂ al año, equivalente a sacar 130.000 vehículos del mercado.

Biodiversidad y vocación forestal, una apuesta regional

El compromiso ambiental va más allá del empaque. Actualmente, Smurfit Westrock administra 68.000 hectáreas de patrimonio forestal, de las cuales 22.500 son bosques naturales protegidos y 42.000 son plantaciones forestales comerciales técnicamente manejadas y además certificadas por la FSC. En estas áreas, en alianza con universidades, se han identificado más de 1.400 especies de flora y fauna, incluyendo 508 especies de aves, el 20% del total nacional.

La clave está en que estas plantaciones no reemplazan bosque nativo, se establecen en zonas degradadas, como antiguos potreros de ganadería extensiva. Así, la reforestación comercial —término poco conocido en el país— se convierte en una herramienta para restaurar suelos, capturar carbono y generar empleo rural.

“Colombia es un país con 60 millones de hectáreas de bosque natural, pero no es un país forestal”, enfatizó Pombo. “Tenemos el potencial de convertirnos en una potencia en bioeconomía y producción de madera sostenible. Reforestar 7,5 millones de hectáreas, como lo sugiere la UPRA, podría generar ventas comparables a las de Ecopetrol, pero con un recurso natural renovable”.

Detrás de cada hectárea sembrada y cada caja reciclada, hay un factor clave, las personas. “La sostenibilidad no es solo técnica o normativa. Tiene que ver con la fibra humana, con el compromiso de nuestra gente”, concluyó Pombo.

Smurfit Westrock apuesta por un modelo en el que la sostenibilidad es rentable, escalable y profundamente regional. Desde el Valle del Cauca, la compañía demuestra que los negocios del futuro se construyen con propósito, innovación y una visión integral del impacto ambiental y social.