Marcela Velásquez es la primera colombiana en llegar a la dirección de Tetra Pak para la región Andina. Su misión es liderar el negocio en Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y Venezuela con retos en materia de sostenibilidad en medio de un complejo panorama social y económico.
Una pausa de cuatro años para criar a su hija le hizo pensar a Marcela Velásquez que volver al mercado laboral iba a ser difícil. Cifras publicadas por The Economist señalan que en América Latina el 37% de las mujeres que abandonan sus puestos después de tener un hijo permanecen fuera de la fuerza laboral una década después de haber dado a luz.
Pero una oportunidad le llegó literalmente a la puerta. Fue reclutada a través de una firma head hunter para hacer parte de la multinacional sueca de procesamiento de alimentos y envases Tetra Pak. Inició en 2011 como gerente Comercial, luego fue directora Comercial para Colombia y desde 2023 directora general para la Región Andina (Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y Venezuela).
Su llegada al cargo marcó un hito dentro de la compañía. Se convirtió en la primera colombiana en estar a la cabeza de la operación para la región. Quedó demostrado, con su trabajo, que la maternidad y el éxito profesional pueden ir de la mano.
Es una abanderada de esa premisa y por eso desde su rol ha apostado por abrir puertas a otras mujeres. Actualmente en la región Andina su equipo está conformado por 220 empleados, 125 de ellos en Colombia. El 49% son mujeres y el 51% hombres. Trabajamos para que esas mujeres lleguen a mejores cargos, preparándolas para que puedan ser líderes, no solamente con preparación intelectual, sino dándoles la oportunidad de tener flexibilidad en su trabajo para que puedan ser mamás y líderes empresariales y puedan hacer las dos cosas bien sin que estén sacrificando uno de los dos mundos”, señala en conversación con Forbes.
Por eso, dice, su liderazgo se ha enfocado en empoderar a todo el equipo, hombres y mujeres, y lo hace desde el ejemplo. Así es como cree que podrán alcanzar sus mejores resultados.
La misión que tiene frente a la compañía no es menor. En 2024 Tetra Pak vendió a nivel global 12.820 millones de euros, y vendió más de 178.000 millones de envases. Solo en Colombia las ventas de envases alcanzaron el billón de unidades. “El último año, con todo y los resultados positivos, ha sido retador, porque los países de la región atraviesan todos por situaciones complejas en materia política y social”, explica.
Colombia es el más relevante para la compañía de los cinco que componen a la región Andina. En 2024 la compañía creció en el país un 5% frente al 2023, pero para este año, de acuerdo con el panorama actual, la cifra podría contraerse y cerrar sobre el 3%. Esto se debe, según explica la directiva, a que los colombianos han visto aumentos en el precio de los productos pero no en su nivel de ingresos. “Para tratar de contrarrestar este fenómeno hemos trabajado con nuestros clientes en el desarrollo de productos más económicos, sin dejar de lado la calidad. Por ejemplo, ahora uno de nuestros clientes ofrece proteínas en almacenes como D1, y está dinamizando un segmento que siempre fue muy costoso y especializado”.
El reto de consumo también incluye mover el segmento de leches, que completó dos años a la baja. La categoría de jugos, por su parte, se mantiene como la más fuerte en el mercado colombiano, incluso a pesar de la pandemia. Lo que se mantiene, indica la directiva, es el interés de los consumidores por productos más saludables y que sean responsables con el medio ambiente.
En ese renglón, dice, Tetra Pak ha hecho un trabajo que tiene como base su propio modelo de negocio. “En la última década hemos invertido en Colombia cerca de 17.000 millones de pesos para el fortalecimiento de la infraestructura que permita reciclar nuestros envases”. Estos son llevados a las seis plantas de procesamiento de la compañía en el país, en donde se reciclan y a través de cooperativas de recicladores se convierten en nuevos productos.
“Nuestro envase está hecho de cartón, pequeñas capas de polietileno y aluminio. Cada material se separa y con el cartón hacemos, por ejemplo, envases para alimentos como cubetas de huevos o platos desechables de cartón reciclado”. De los demás materiales nacen cunas, canecas para la basura, escritorios, jarros decorativos y hasta canchas. Tetra Pak participó en la construcción de los que serían los dos únicos escenarios deportivos del mundo construidos con material reciclado, con dos canchas de voleibol en Bogotá y Valledupar construidas de la mano con la “Escuela de Reciclaje” de Milo de Nestlé.
Para 2030, la meta de la compañía es “desarrollar el envase más sostenible del mundo”.
Confiar en el proceso
Marcela es egresada en Administración de Empresas de la Universidad de los Andes, con estudios de postgrado en Marketing en la misma institución. Su carrera incluye más de 20 años de experiencia en empresas nacionales e internacionales del sector de alimentos y consumo. Empezó trabajando para International Flavors and Fragrances (IFF) y después saltó a General Mills Colombia.
Pero con todo ese recorrido profesional, destaca lo valioso de vivir el proceso a la hora de lograr los resultados que cada profesional se propone. “Creo en la importancia de los mentores, yo tuve la fortuna de tener líderes mujeres que me inspiraban, y también creo en la importancia de vivir el proceso, aprender de cada rol, no pensando en cuál sigue, sino en cómo puedo ser mejor gracias a lo que estoy aprendiendo”, confirma. Esa ha sido su clave del éxito.
De Tetra Pak destaca el equipo de trabajo que ha construido y cómo han sabido alinearse a los objetivos de la compañía. “Yo espero que la gente esté comprometida, pero eso se logra viéndome a mí también con ese compromiso. Eso me ha dejado las mayores satisfacciones”.
Hoy la compañía tiene en el país activas tres grandes líneas de negocio: el core, su negocio de envases, que llegan al país desde sus plantas en Brasil; el de servicios, con asistencia y acompañamiento a sus clientes; y el de equipos, con la maquinaria para el procesamiento de alimentos, con equipos que calientan, ultrapasteurizan, agregan enzimas, entre otros;
La proporción por peso de cada uno está en un 70, 18 y 12% respectivamente, indica Velásquez, la meta es seguir creciendo en número de clientes, pero puntualiza en que al tiempo esperan crecer también el porcentaje de envases reciclados para el 2025. En el último año recolectaron 4.990 toneladas, unos 383 millones de envases. “Así como crece el negocio, debe crecer el propósito, esa es la verdadera meta”.
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