El pan lidera el consumo con $12,62 billones, cerca del 50 % del gasto en alimentos a base de trigo. Sin embargo, productos como galletas y otros derivados han ganado espacio.
Los colombianos destinaron $25,94 billones a la compra de alimentos elaborados con trigo, como pan, galletas, pastas y productos de panadería el año pasado, según cifras de Raddar y la Cámara de Molineros de Trigo de la Andi.
Esta cifra representa el 2,37 % del gasto total de los hogares y el 7,62 % del gasto alimentario, lo que confirma su peso en la economía familiar y la dieta diaria.
El pan lidera el consumo con $12,62 billones, cerca del 50 % del gasto en alimentos a base de trigo. Sin embargo, productos como galletas y otros derivados han ganado espacio debido a cambios en las preferencias de consumo.
“El comportamiento del consumo demuestra que los alimentos derivados del trigo siguen teniendo un lugar fundamental en la mesa de los colombianos, no solo por su valor nutricional y accesibilidad, sino también por su arraigo cultural en todas las regiones del país”, dijo Pilar Ortiz, directora ejecutiva de la Cámara de Molineros de Trigo de la Andi.
En un contexto donde el 40 % de la población enfrenta inseguridad alimentaria, estos alimentos adquieren un valor estratégico, según la Andi. La harina de trigo está fortificada con vitaminas y minerales esenciales, lo que convierte a productos como el pan y las pastas en aliados clave para la nutrición, especialmente en poblaciones vulnerables.
Según el Dane, el pan es el sexto alimento más relevante en el gasto de los hogares. Además, tanto el pan como otros productos de panadería muestran una tendencia de crecimiento constante, de acuerdo con el IPC desde febrero de 2021.
El análisis regional revela patrones distintos de consumo. Mientras en Neiva y Pasto se prioriza el pan, en la costa Caribe y Cúcuta predominan las harinas. En Bogotá, sobresalen las panaderías de barrio, con 8.000 negocios que impulsan empleo y emprendimiento local.
