En entrevista con Forbes, José Gedeón, CEO de Cobre, afirma que quieren estar en la punta de lanza del cambio que Bre-b trae a la infraestructura de pagos en Colombia.
Mientras Colombia se prepara para transformar por completo su infraestructura financiera con la llegada de Bre-b, el nuevo sistema de pagos inmediatos de bajo valor impulsado por el Banco de la República, una fintech quiere ganar protagonismo en este tablero con un caso de uso diferente al de transferencias bancarias entre personas.
Cobre, la plataforma de pagos empresariales fundada en 2020 por José Gedeón, Felipe Gedeón, Alberto Chejne y José Donato, será el primer participante indirecto del sistema, operando como proveedor de servicios de pago para empresas.
“Cuando comenzamos Cobre hace cinco años, dijimos que queríamos construir la primera infraestructura de pagos en tiempo real para empresas. Hoy eso ya existe y funciona, pero Bre-b lo lleva a otro nivel”, asegura José Gedeón, CEO de la compañía, en entrevista con Forbes. “Queremos estar en la punta de lanza del cambio que esta infraestructura traerá al país”.
Cobre, que opera en Colombia y México y ha recaudado más de US$66 millones de inversionistas como Oak HC/FT, QED Investors, Kaszek y Canary, está procesando más de US$8.000 millones al mes en pagos empresariales, con 2 millones de transacciones mensuales.
Su solución se apalanca en tres productos: Local Payments (pagos domésticos en tiempo real), Immediate Cross-border Payments (pagos internacionales inmediatos) y Connect (centralización de cuentas bancarias y tesorería). “El 2024 lo comenzamos siendo una empresa rentable y seguimos siéndolo”, apunta Gedeón. “En el corto plazo no estamos levantando más capital, pero si lo hacemos, no lo haremos para sobrevivir, sino para escalar más”.
La apuesta de Cobre por sumarse a Bre-b responde a una tendencia global: cuando las transferencias inmediatas se vuelven norma entre consumidores, empleados y proveedores, también se vuelve exigencia para las empresas.
“Lo hemos visto en Brasil con Pix y en India con UPI. En Colombia, esa transición ya empezó”, dice el CEO.
La integración técnica será progresiva. Cobre se conectará inicialmente a uno de los nodos existentes del ecosistema Bre-b, una arquitectura que involucra rieles como Transfiya de ACH y Redeban, y desarrollará su propia infraestructura sobre él.
Con esta funcionalidad pretenden permitir que las empresas cobren o paguen en tiempo real a través de las llaves digitales que habilita el nuevo sistema, sin fricciones, sin cambiar sus flujos contables, y con la interoperabilidad como bandera.
Esto significa, en la práctica, que una persona podrá pagarle a una empresa con una llave Bre-b, o viceversa, sin importar con qué banco opere cada uno.
“Para el usuario, esto podría habilitarse desde nuestro checkout, que ya soporta múltiples rieles como PSE, Nequi o botones bancarios. Bre-b será uno más, pero con un potencial enorme”, explica Gedeón.
Aunque Cobre no es una entidad financiera formal, opera bajo estándares de cumplimiento comparables a los de los bancos. La compañía, que dice estar auditada por una Big Four, implementa programas de cumplimiento como Sagrilaft, y ha desarrollado su propio sistema de monitoreo transaccional que analiza desde patrones de uso y horarios hasta geolocalización de quienes reciben pagos.
“Nuestro sistema sabe si algo es anómalo, si alguien recibe montos inusuales, si no es su hora típica de transacción. Vamos mucho más allá del cumplimiento normativo. Queremos vender cumplimiento como parte del producto”, enfatiza Gedeón. De 180 personas que trabajan para Cobre, 13 hacen parte del equipo de cumplimiento, con oficiales dedicados en Colombia, México y Argentina.
Actualmente, Cobre atiende a más de 350 empresas en sectores como servicios financieros, fintechs y corporativos. Aunque la mayoría de su operación está en Colombia, México se ha convertido en un mercado prioritario y la expansión se está financiando con parte del capital aún no utilizado de su última ronda.
“Más de dos terceras partes del capital levantado sigue en caja. No lo hemos gastado. Estamos generando caja y usamos la inversión para crecimiento estratégico, no para sobrevivir”, dice Gedeón.
El aterrizaje de Cobre en Bre-b no es solo un hito técnico o regulatorio. Es también una declaración de intención: la fintech quiere ser una de las que construye el futuro de las finanzas empresariales en la región, no solo adaptarse a él.
“Creemos que la innovación no debe quedarse en el discurso”, concluye su CEO. “Por eso nos adelantamos”.
