Esta alianza representa un hito en la promoción de la economía circular desde los sectores público y privado, de la mano del diseño con enfoque sostenible de Alejandro Crocker.

Transmilenio se vistió de moda. En medio del tráfico capitalino, un grupo de personas irrumpió la cotidianidad de la estación del Virrey, como si de una pasarela se tratara, con sus outfits de diseñador. Ese fue el punto de partida al pre-show de Colombiamoda en Bogotá.

La ruta, reservada exclusivamente para el evento, llevó a la comitiva al destino sorpresa. El viaje terminó en la estación Museo Nacional para dirigirse al Planetario de Bogotá. Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda, afirmó que esta joya de la arquitectura capitalina era el escenario ideal para presentar una colección que celebra la cotidianidad en Bogotá.

“Con este pre-show en Bogotá ratificamos nuestra apuesta de posicionar una Semana de la Moda de Colombia que abrace a todo el país, conecte territorios, voces creativas y causas que importan”, destacó.

En el domo del Planetario de Bogotá se encendieron las estrellas para darle paso a cada uno de los modelos, quienes vestían la colección Fragmentos, del diseñador colombo-venezolano Alejandro Crocker. El desfile fue un manifiesto de sostenibilidad y moda, con la transformación de 1.146 uniformes en desuso de los colaboradores de Transmilenio.

“Esta alianza es una muestra de cómo la moda puede ir más allá del diseño y resignificar lo cotidiano, contar historias de ciudad, movilizar consciencia y convertirse en símbolo de sostenibilidad”, añadió Díez.

Fragmentos es una colección que da nueva vida a los chalecos, chaquetas, gorras e impermeables que visten día a día los trabajadores del sistema de transporte que conecta la mayor parte de la ciudad y que se ha convertido en un elemento simbólico del afán capitalino.

“Cada una de estas prendas acompañó a nuestros colaboradores en la labor diaria de transportar a los más de 4 millones de usuarios que usan el Sistema. Hoy, gracias a esta alianza, esos mismos uniformes cobran una nueva vida en forma de arte, diseño y sostenibilidad”, resaltó María Fernanda Ortiz gerente general de Transmilenio.

Estas prendas son transformadas en piezas de alto valor estético, ético y ambiental.

Esta alianza representa un hito en la promoción de la economía circular desde los sectores público y privado, de la mano del diseño.

Con la remanufactura creativa de estas prendas, se evita la generación de residuos textiles y se reduce considerablemente la huella ambiental del sistema. Según estimaciones, el proceso representa: 1 tonelada de CO₂ evitada, lo que equivale a lo que absorberían 73 árboles durante un año; 1.870 m³ de agua ahorrados, similar al consumo mensual de 160 familias bogotanas; 3.170 kWh de energía reducidos, equivalente al consumo eléctrico de 20 hogares en un mes.

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