La marca lanzará una Coca-Cola con azúcar de caña en EE. UU., pero mantendrá el jarabe de maíz en su receta original.
Coca-Cola, una de las compañías más grandes de Estados Unidos, anunció que lanzará una nueva versión de su bebida insignia endulzada con azúcar de caña en lugar de jarabe de maíz, luego de que el presidente Donald Trump impulsara el cambio como parte de la cruzada contra ingredientes y colorantes artificiales liderada por su secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.
Lo más importante
Coca-Cola informó este martes, en su reporte de resultados, que lanzará una versión de su bebida con azúcar de caña —como ya se hace en México y algunos países europeos— a finales de este otoño. La compañía explicó que esta nueva producción busca “complementar el sólido portafolio central de la empresa y ofrecer más opciones para diferentes ocasiones y preferencias”.
La semana pasada, Trump publicó en Truth Social que había hablado con la empresa para utilizar “AZÚCAR DE CAÑA REAL en Coca-Cola en Estados Unidos” y aseguró que la compañía había accedido. Sin embargo, la empresa no confirmó la decisión de inmediato.
El lanzamiento de un nuevo producto —en lugar de reemplazar completamente el jarabe de maíz de alta fructosa utilizado en la mayoría de las Cocas en EE. UU.— aclara la confusión sobre lo que habría sido un cambio radical con fuertes consecuencias para la agricultura estadounidense.
Según la Asociación de Refinadores de Maíz, eliminar el jarabe de maíz del suministro alimentario en EE. UU. podría costar miles de empleos y reducir los precios del maíz, con una pérdida estimada de 5.100 millones de dólares en ingresos agrícolas.
Además, se estima que sustituir por completo el jarabe de maíz por azúcar de caña incrementaría el precio de una Coca-Cola hasta en un 10%, debido al mayor costo del ingrediente, modificaciones en las plantas de producción y otros ajustes logísticos.
Cifra destacada
7,3 millones de toneladas de jarabe de maíz produce anualmente Estados Unidos, frente a unas 3,6 millones de toneladas métricas de azúcar de caña, según Reuters. Alrededor de 400 millones de bushels de maíz —el 2,5% del total del país— se utilizan cada año para producir jarabe de maíz destinado a alimentos y bebidas.
Contexto clave
Robert F. Kennedy Jr. ha prometido “Hacer saludable a EE. UU. nuevamente” y ha enfocado gran parte de sus esfuerzos en los ingredientes presentes en alimentos y bebidas. Se ha comprometido a prohibir el jarabe de maíz de alta fructosa y los aceites vegetales, calificando al primero como un motor de la obesidad y la diabetes, y llamándolo “veneno”.
Sin embargo, expertos citados por The Washington Post señalan que los estudios no demuestran que el uso de azúcar de caña tenga un impacto significativo en la salud. Un estudio de 2022 concluyó que existe poca diferencia en cómo ambos endulzantes afectan el peso, la presión arterial o el índice de masa corporal. De hecho, los azúcares añadidos de cualquier tipo presentan riesgos similares.
Coca-Cola ha defendido el uso del jarabe de maíz, calificándolo como “seguro” y con “aproximadamente la misma cantidad de calorías por porción que el azúcar común”.
Cita clave
“Reemplazar un tipo de azúcar por otro no tendrá un gran efecto en la salud”, afirmó Dariush Mozaffarian, director del Food is Medicine Institute de la Universidad de Tufts, en declaraciones al Post.
Valoración Forbes
Coca-Cola ocupa el puesto 104 entre las empresas públicas más grandes del mundo según el ranking Forbes Global 2000 de 2025. Fundada en 1886, la compañía tiene un valor de mercado superior a los 300.000 millones de dólares y emplea a unas 70.000 personas.
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