Cali proyecta recibir 3,1 millones de visitantes este año y crece en turismo al 15%, casi el doble del promedio nacional.
En un foro organizado por ProPacífico, con el apoyo de LATAM Airlines y Avianca, los actores clave del ecosistema aeroportuario se reunieron para analizar desafíos del desarrollo aéreo en la región.
El mensaje fue unánime en torno a la necesidad de acelerar la nueva concesión del Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, que hoy es administrado por la Aeronáutica Civil tras el fin de la concesión privada de Aerocali.
Los asistentes al foro subrayaron la necesidad de garantizar infraestructura moderna tanto para pasajeros como para carga, así como esquemas de remuneración que fomenten la gestión comercial del concesionario.
Esto permitirá atraer nuevas rutas, aerolíneas y aumentar la frecuencia de vuelos, potenciando a Cali como un hub estratégico para Colombia y América Latina.
María Isabel Ulloa, directora ejecutiva de ProPacífico, enfatizó que el aeropuerto va más allá de ser una infraestructura de tránsito: “Es un nodo clave de competitividad y desarrollo. En un país con geografía compleja, donde el transporte aéreo muchas veces es el único viable, es imperativo que la nueva concesión avance con celeridad”.
Ulloa instó al Gobierno Nacional a garantizar que el proyecto de Asociación Público-Privada (APP) continúe su trámite y se inicie el proceso de selección antes de septiembre de 2025.
Durante el foro también se abordaron temas como la planificación estratégica a largo plazo, el crecimiento del turismo, la operación logística y la sostenibilidad. Se destacó el potencial del Valle para producir combustibles sostenibles como el SAF, apalancado en su agroindustria.
Cali proyecta recibir 3,1 millones de visitantes este año y crece en turismo al 15%, casi el doble del promedio nacional.
Sin embargo, como advirtió Mabel Lara, secretaria de Desarrollo Económico, este dinamismo podría verse amenazado sin un aeropuerto competitivo. El llamado es claro: Colombia necesita una infraestructura aérea a la altura de sus ambiciones.
“Lo que hace que los aeropuertos de Bogotá y Medellín sean tan dinámicos es que combinan movimiento de pasajeros con movimiento de carga”, dijo Paula Bernal, country manager de IATA Colombia. “Debemos generar crecimiento de movimiento de carga en la región. Además, Cali tiene una ubicación que creemos permitiría, por ejemplo, tener vuelos directos a Asia, no solo por su ubicación geográfica sino por su altura”.
