Según Colfecar, la inseguridad no solo amenaza la economía y la logística, sino que expone la necesidad urgente de recuperar el control territorial.

Colfecar advirtió que el transporte de carga en Colombia enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes, que amenaza la logística nacional y el abastecimiento de productos esenciales. 

“Este 30 de julio se convirtió en un día negro para el sector, tras una serie de incidentes violentos que evidencian el deterioro de la seguridad en las carreteras”, dijo Nidia Hernández, presidente del gremio. 

En El Bordo, Cauca, una tractomula cargada con café fue hurtada a plena luz del día, pese a que se notificaba a las autoridades en tiempo real. En Paulinas, Antioquia, un bus intermunicipal fue atacado con ráfagas de fusil, dejando dos civiles heridos, mientras un cilindro con presuntos explosivos obligó al cierre de la Troncal de Occidente. Simultáneamente, en Cesar, Bolívar y Atlántico se registraron bloqueos reiterativos, afectando la movilidad y la cadena de suministro.

Hernández señaló que la violencia ha desbordado la capacidad institucional. “A pesar del esfuerzo de la Fuerza Pública, los ataques de grupos armados ilegales, que ahora incluso emplean drones armados, se intensifican”.

El gremio cuestionó además la falta de resultados del Programa de Seguridad en Carreteras Nacionales (PSCN), que recauda más de 172 mil millones de pesos anuales, pero cuyos recursos no se reflejan en acciones efectivas.

Ante ello, Colfecar le pídió al Gobierno Nacional medidas inmediatas: patrullaje con vehículos blindados, helicópteros, centros de monitoreo móviles y una estrategia integral que garantice la seguridad de los corredores estratégicos. 

Para Hernández, la situación no puede normalizarse: “Cuando un transportador es atacado, se pone en riesgo el abastecimiento de todo un país”, dijo y puntualizó que la crisis en las carreteras no solo amenaza la economía y la logística, sino que expone la necesidad urgente de recuperar el control territorial para que el transporte, como servicio público esencial, pueda operar sin miedo.