Luego de ser declarada objetivo militar por el ELN, Tiendas D1 hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para garantizar la seguridad alimentaria y el transporte en Chocó y Risaralda.

El 2 de agosto, el Frente de Guerra Occidental, Ogli Padilla, del Ejército de Liberación Nacional (ELN), emitió un comunicado en el que declara objetivo militar a Tiendas D1, propiedad del holding colombiano Valorem S.A.

La amenaza surge luego de que la cadena de supermercados se negara a pagar extorsiones bajo el denominado “impuesto de guerra”.

El ELN advirtió que cualquier vehículo o conductor que transporte mercancía para D1 en los departamentos de Chocó y Risaralda será considerado blanco militar. La advertencia se suma a bloqueos en la carretera entre Pereira y Quibdó, lo que intensifica el clima de inseguridad y compromete la continuidad de las operaciones logísticas de la compañía en la región.

“A partir de la fecha del presente comunicado, se declara objetivo militar cualquier automotor que se preste para llevar mercancías de las Tiendas D1 en todo el departamento de Chocó y Risaralda”, dice la misiva.

A través de un comunicado, Tiendas D1 manifestó su preocupación por las amenazas a su operación en Chocó y Risaralda e hizo un llamado al Gobierno nacional y a las autoridades para garantizar la seguridad y continuidad de sus actividades.

“Solicitamos con el mayor respeto y la mayor urgencia al Gobierno Nacional tomar las medidas necesarias para proteger la vida e integridad de nuestros trabajadores, clientes, aliados y proveedores, así como velar por el normal desarrollo de nuestras operaciones”, reitera la organización.

Actualmente, Tiendas D1 opera 2.415 establecimientos en más de 500 municipios de Colombia, incluidos territorios rurales y vulnerables. La situación ha encendido las alarmas en el sector empresarial del retail y entre los gremios transportadores, cuyos miembros prestan servicios a D1 sin estar directamente vinculados a la compañía.

Hasta el momento, no ha habido pronunciamiento oficial por parte del Gobierno Nacional, mientras D1 continúa a la espera de una respuesta concreta que garantice la seguridad de los conductores amenazados y asegure la continuidad del suministro en las zonas afectadas.

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